"Es saber perdonar, aunque no lo merezcan"

Los latidos de su corazon sonaron ritmicamente impidiendole respirar debidamente, un escalofrio atravezo su cuerpo, era gracioso que eso le pasase. Solo limitaba a ver la mirada esmeralda recorrer su cuerpo haciendola experimentar una sensacion incomoda, reconocio desgraciadamente las fuertes manos de su opresor sobre sus manos impediendole moverse.

-¡NO¡-mustio consumida por el miedo.

-Nisiquiera intentes nada-advirtio melosamente Hans acortando la distancia entre ambos, rozo los labios de la joven.

-¡Alejate¡-grito Elsa sintiendo su falda elevarse hasta sus muslos, no tardo mucho en sentir las manos del sureño acariciandolas con descaro, forcejeo pero Hans era demasiado fuerte intento patearlo, empujarlo, todo en vano.

-Tu necesitas una alianza ¿No?-exhalo venenosamente-y yo estoy dispuesto a dartela.

-¡Jamas!-grito ella sacando el valor aunque sea para enfrentarlo.

Hans contemplo un momento los ojos de la soberana, noto el miedo pero destellaba la llama del coraje, Admirable reconocio internamente. Por un momento, un segundo se vio asi mismo cuando sus hermanos lo intimidaban haciendole cosas, que no deseaba recordar, paso demasiado tiempo sintiendose solo, vulnerable, nunca escucho palabras de aliento, nunca conocio el amor de ambos padres ni el apoyo de hermanos: NO. Siempre estuvo solo como la escoria que le hacian sentir ser todos sus hermanos, por eso en sus años de estudio se dedico a ser el mejor, nunca desobedecio ni una orden, se preparo mejor que todos sus hermanos, sus conocimientos eran mayores, sus maestros y tutores llegaron a decirle que seria un gran rey. Todo eso lo logro solo, claro tambien lo debia al arte de la manipulacion, engañar, amenzar, intimidar, ganandose un poco de respeto por muchos excepto su familia. Ahora era un completo maestro en el tema.

Aprovechando el descuido, la platinado lo empujo lejos, con velocidad salio de la cama corriendo hasta la puerta, temblorosa intento abrirla.

-No lograras abrirla-afirmo Hans caminando hasta ella.

-¡No te acerques¡-advirtio elevando ambas manos, una sonrisa hizo presencia en el jovial rostro del ojiverde.

-Adelante-dijo despreocupado-congelame.

Confiado lanzo con fuerza sus manos esperando que de estas, aparecieran copos de nieve pero…No salio nada.

-¿Pero que…?-formulo confundida mirando ambas manos.

-Antes de que despertaras, inyecte un suero que apago tus poderes-hablo-es temporal.

No,no,no y ¡NO¡, sus poderes no podian apagarse y menos en este momento, piso el suelo el resultado fue el mismo.

-¡Dejame!-exclamo cuando Hans la capturo cargandola sobre su hombro, este sintio los golpes dados por ella en su espalda, claramente no le dolian-¡Bajame inmediatamente¡-musito.

-con gusto-dijo depositandola sobre la cama.

Elsa lo observo con furia y recentimiento.

-Ahora veras que no esto no es un juego-señalo quitandose la chaqueta seguida por su camisa, las lanzo lejos antes de colocarse nuevamente encima de la soberana, quien temblaba a causa del miedo ocasionado. Vio las intenciones de Elsa en gritar, actuando rapido estampo sus labios sobre los de ella. El forcejeo no falto, Elsa claramente no daria su brazo a torcer, movio sin delicadeza sus labios besandola brutalmente. Pasaron unos escasos segundos cuando pronto se entendio cuenta sobre algo; Elsa habia dejado de luchar, completamente inmovil. Sintiendo extrañez ante tal actitud por la albina se alejo unos centimentros de su rostro, la imagen que contemplo lo dejo perplejo; los ojos azules de Elsa estaban empeñados en lagrimas cristalinas bajando impetuosamente por sus mejillas teñidas de rojo, Inocencia fue lo que reflejaban los ojos de la platinada, la imagen mas… ¿Timida? Sin duda que habia presenciado de la Reina.

-¿Qué?-musito sin usar el tono sarcastico y venenoso anteriormente utilizado.

-su…sueltame…-pidio entre sollozos mirandolo.

-Elsa…

-Por favor-dijo nuevamente-dejame ir, por favor

Un sentimiento extraño inundo su pecho tras verla tan; Asustada, vulnerable y sobretodo conocio aquella faceta de ella, la actitud segura, serena y tranquila no eran nada mas que una mascara ocultando a una reina con miedos como todo ser humano.

-Esta bien-susurro alejandose de ella, tomo su chaqueta y camisa colocandoselas inmediatamente despues de haberselas colocado miro a la soberana Elsa se habia movido aun rincon de la cama, su expresion no reflejaba otro sentimiento que no fuera miedo, abrazando sus piernas cercanas a su pecho. No dijo nada unicamente abrio la puerta y salio de ahí dejando a una soberana sola con sus pensamientos.

.

.

.

A la mañana siguiente Elsa salio temprano de sus aposentos utilizando el vestido diseñado por si misma, sabia que era demasiado temprano pues nadie se encontraba despierto aun, hecho una mirada rapida aun reloj cercano eran las 7.15 am. Madrugo pero no podia volver a conciliar el sueño ir directamente al jardin, ni lenta ni peresoza giro sobre sus talones para llegar a su destino, los pasillos a esa hora no emitian ruido alguno la beatitud amena era agradecida, los invitados partieron la noche anterior y respecto a Anna no habia hablado con ella despues de su huida, solo esperaba que no le preguntara nada unicamente queria olvidar todo lo sucedido anoche. La peor decepcion y experiencia vivida en sus veintiun años, ¿Decepcion? Anna no la protegio, ¿Experiencia? Hans intento sobrepasarse con ella, pensarlo siquiera le provocaban un escalofrio terrible y algo le decia que esa no seria la ultima vez.

Los deseos de llorar aparecieron justamente cuando recordo aquello aun sentia las manos del sureño tocar descaradamente sus muslos movio su cabeza en gesto negatorio. Aun recordaba como dejo de luchar mas no dejaba de imaginar lo que hubiese pasado, ¿Hans la hubiera tomado a la fuerza? ¿La hubiera hecho suya como dijo? Sin embargo otro pensamiento cruzo por su mente.

¿Por qué no lo hizo?

No era como si hubiese querido que pasara, ¡Al contrario!, solamente no comprendia su actitud compasiva, "Tu necesitas una alianza ¿No? Y yo estoy dispuesto a dartela?" Palabras venenosas dichas por el, ella habia dejado de luchar por miedo, nunca imagino que la dejara en paz aunque sea por ese momento, internamente le agradecia que no la tomara a la fuerza.

Alejo aquellos pensamientos, el dia parecia marchar bien hasta ahora aunque…

Por la noche Hans volveria a actuar indevidamente.

.

.

.

-Kristoff nos descubriran-murmuro Anna preocupada.

-No lo haran-intervino Kristoff comiendose hipoticamente los finos labios color rosa palido de la menor.

Sonidos extraños sonaban dentro de un rincon del castillo, cortesia de la pareja, dichosos serian si nadie pasara por ahí. Kristoff tenia a Anna acorralada entre su cuerpo y la pared dedicandose a besarla salvajemente, y ella como toda chica "curiosa"se dejaba llevar emitiendo uno que otro gemido placentero. Si Elsa viera brochonosa imagen pegaria el grito al cielo recriminandole "Esa no es una actitud de una princesa".

¡!Al comino si era o no¡! Ella amaba a Kristoff tanto como el a ella, la hacia reir, la escuchaba, le levantaba los animos, aunque muchas veces el le dijera que no tenia que ofrecerle. Eso no le importaba a Anna, ella era y seria feliz con solo estar a su lado.

-Te amo-susurro sobre sus labios causandole una sincera sonrisa.

Le beso nuevamente antes de hablar.

-y yo a ti, Kristoff-confeso.

.

.

.

¡Lo siento! Tarde años en actualizar esta historia, termine el capitulo hoy aprovechando mi tiempo libre, incluire la participacion mas detallada de Anna y Kristoff, Olaf y otros personajes si.

Una cosa Hans no abusara de Elsa, si sera brusco pero bueno dentro de mi perspectiva de el, es un chico malo y como tal actuara como uno claro sin dejar de tener un lado digno de un principe.

Sin mas me despido, besos.