"El pasado regresa cuando menos lo esperes, te persigue por siempre"

-Jane Luna-

"Te amo, Hans"

"Siempre estare contigo"

"¡No!¡Alejate de mi!

"¡TE ODIO!"

Unas manos la empujaron momentos despues el duro suelo dio contra la espalda Elsa emitio un quejido los ojos humedecieron causa del golpe. Hans llevo las manos directo a la cabeza queriendo reprimir los recuerdos. Miro hacia abajo observo el rostro aterrorizado—"Igual que ella"—penso.

-Elsa—Susurro apenado y asustado—Perdoname no era mi…

-¡Alejate de mi!—Exclamo titubeante.

Hans complacio esa orden espero unos momentos hasta verla tranquila. La muchacha volvio a levantarse dandole la espalda seguia asustada, el logro visualizar un hematoma en medio no era grave pero requeria atencion.

-Elsa—La llamo otra vez—Ven.

-No—Dijo ella—Marchate Hans.

-Te lastimaste—Hans avanzo unos pasos lentamente y cuando toco la herida escucho un quejido—Lo siento.

-Quiero que te vayas—Sono mas una suplica que una orden.

Unos brazos calidos la envolvieron aferrandose con firmeza, dejo de respirar un instante ante el contacto tan intimo entre ambos quiso protestar pero Hans se adelanto.

-Dejame revisarte—Mustio en su oido.

Se dejo conducir al sillon. La joven dirigio una mirada despectiva al hombre por encima del hombro quedandose callada. Hans a un lado suyo coloco ambas manos sobre los hombros de Elsa y sutilmente bajo un poco el vestido.

-No are nada indevido—Dijo adivinando sus pensamientos.

Elsa asintio seguido de un estremecimiento que recorrio su cuerpo, Hans descubrio completamente su espalda y ella sostenia con sus manos la parte del pecho.

-Es un hematoma leve—Dijo Hans—Solo debo aplicar un poco de pomada.

Elsa le escucho buscar algo en sus bolsillos.

-Aquí esta—Dijo quitandose los guantes que llevaba puestos huntando un poco de pomada en los dedos derechos—Suelo lastimarme seguido—Explico.

La vio estremecerse y quejarse un poco hizo concienza de hacerlo suavemente, por lo menos eso le debia.

"¡Alejate de mi, Hans!"

Nego con la cabeza intentando alejar aquellos recuerdos. Recuerdos que creia haber enterrado, pero seguian presentes como la primera vez.

"¡Eres un monstruo!¡Te odio!"

Y lo peor eran provocados por ella. Suspiro varias veces tratando de alejar el malestar del recuerdo y concentrarse en curar a Elsa.

Acaricio con las yemas de sus dedos la suave piel frente a el, fria y temblorosa al tacto. Admiro la textura tan suave y la blancura que resultaba hermosa como la muchacha frente a su persona, continuaba callada . Hans prefirio no hablar ni Elsa hizo el intento por hacerlo el silencio era su de colocarle la pomoda ayudandola a acomodarse nuevamente el vestido. Elsa giro a verlo totalmente apacible. Entrecerro los ojos. El hombre cerca suyo imito el gesto agarrando una mano de la joven.

Los ojos azules buscaron a los verdes compartiendo un momento agradable tomandolos por sorpresa se sonrieron con sutileza como si fueran viejos amigos planeando una travesura.

-Gracias—Dijo Elsa sutil.

-No fue molestia—Respondio Hans sonriendole sin arrogancia ni altaneria.

Ocurrio algo. La soberana recargo su cabeza en el hombro del sureño y este a su vez poso un brazo alrededor suyo acercandola.

-Hagamos una tregua—Murmuro Hans—Por hoy, mañana volvere a molestarte ¿De acuerdo?.

-Solo por hoy—Coincidio ella—Permitire que me abrazes.

Volvieron a sonreirse mientras disfrutaban aqu aquel instante y extrañamente no queria que se terminara.

Querian que durara para siempre.