¡Hola! Como prometí estoy aquí editando la historia, no serán grandes cambios, solamente la ortografía, los más significativos se verán a partir del capítulo 8.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la increíble Stephenie Meyer, solo la historia es mía.

¿Celosa?

BELLA POV

Cuando desperté, lo primero que escuché fue a mi hermana Rose cantar, mientras -para mi gusto-, se arreglaba excesivamente el cabello.

Eso no podría significar otra cosa, hoy sería uno de "esos días" en los que Rosalie va despampanante a la escuela, a coquetear con Edward Cullen, mientras este le hace un desplante, y luego ella vuelve enfurruñada a casa, a gritarme todo lo que no le grito al "patán" que es como lo llama Rose cuando la desprecia, aunque en realidad todo es cuestión de su gran ego. Aunque a no sé si es tan grande, pues una vez que el trago amargo pasa Rosalie vuelve a perseguirlo. No es que Rose lo necesite, digo, ella es una bellísima chica, rubia, grácil, con porte, podría tener a cualquier chico a sus pies, ¡pero no! Quiere al tarado, perdón a Cullen.

- Buenos días, Bella- saludó Rosalie con voz cantarina.

- Hola- respondí entre bostezos, las mañanas no eran lo mío.

Al contrario que a mi hermana, a mí me bastaban 15 minutos para arreglarme. Baño, lo que tomara del closet, desayuno, dientes ¡taran! Bella lista.

Después de mi pequeña rutina, salimos de casa, nos subimos al auto de Rose, íbamos a llegar tarde, así que Rosalie condujo a toda velocidad.

Cuando llegamos a la escuela noté algo distinto en el ambiente, quizá era que a la chica al volante le brillaban los ojos, el triunfo era evidente en su mirada, o quizá fuese el hecho de Rosalie permaneciera en su asiento, mientras Edward Cullen se dirigía hacia nuestro auto abriera la puerta para Rose tomaba su mano.

- Hola- dijo Edward a Rose, no pasó desapercibido para mí que su saludo no era carente de emoción como de costumbre.

- Hola- respondió ésta emocionada.

-Buen día Isabella, ¿O prefieres Bella?- preguntó formal Edward, como siempre lo hacía las pocas veces que se dirigía a mí.

-Ah… Hola, Bella está bien- contesté mientras caía en la cuenta de que tenía la boca abierta, y la cerré de golpe; la verdad es que me tomó por sorpresa su cambio repentino hacía mi hermana.

El día trascurrió de forma similar, Edward tenía toda clase de atenciones hacia Rose, desde cargar su mochila a cada clase, hasta abrirle cada puerta por la que pasaba, Rosalie estaba tan contenta que literalmente saltaba y casi se le salían los ojos por la emoción, yo estaba tan sorprendida como ella, incluso por un momento creí que Edward tomaría en brazos a Rosalie y la llevaría cargando hasta la cafetería. !Uf¡

Me dirigí a la mesa en la que me sentaba habitualmente con mi mejor amiga Alice y lancé mi mochila al asiento contiguo al de ella.

-Hola- dije amargamente a Alice Cullen. -

-Parece que alguien amaneció de mal humor- dijo juguetonamente Alice mientras reía. Sus risas jamás, JAMÁS traían nada bueno.

-!Já!- dije irónica- ¿Qué te hace pensar eso?- pregunté con el ceño fruncido-

-Vamos, Bella solo mira tu cara- mencionó mientras me hacía gestos, pretendiendo que era mi ceño fruncido.

- No es nada solo que tu hermano me estresa solo eso, la verdad es que no entiendo cómo es que son tan distintos, aquí estas tú, una chica loca y divertida, y luego está él, formal y estirado, y de la nada llega con aires de caballero hacía Rose aunque siempre la ignoró.-Bufé molesta

-Tal vez alguien esta celosa- dijo Alice burlonamente, aunque yo sabía que lo decía más enserio que nada, si, esa era mi mejor amiga, siempre con alocadas ilusiones que me incluían a mí a su molesto hermano, emparejados en un futuro.

-!Oh¡ Alice ni siquiera tú crees eso, ¿Por qué habría de estar celosa?- cuestioné haciéndome la desentendida

-Tal vez Edward te guste, y no soportas, que sea un caballero con Rosalie-

-Eso no pasará ni en un millón de años Alice, no hay forma de que me sienta atraída hacía él, su aspecto no es el problema por supuesto, simplemente me cae mal muy muy mal, es todo un maniquí: tez blanca y sin imperfecciones, cabello perfecto, 1.85 de altura que bien podría ser modelo de revista o lo que quiera, todas suspiran por él, un total maniquí frío y sin corazón al cual no le importa cuántas chicas desaíra, pero dejando todo eso a un lado, somos totalmente diferentes- !Wow¡ era el discurso más largo que había dado en toda mi vida. Esa pequeña duendecilla a veces lograba desquiciarme.

-Ya sabes lo que dicen, los opuestos se atraen, y tu ni siquiera te has dado el tiempo de conocer a Edward, además lo describes físicamente como si hubieras perdido muchas horas de tu tiempo mirándolo- comentó Alice burlándose al final.

Me molestaba que Alice hiciera conjeturas de lo que creía, pasaba en mi cabeza.

- Pues no me importa, y no quiero darme el tiempo para conocerlo -dije con un respingo y después me levanté, zanjando así el tema- Vamos, Alice llegaremos tarde a clase.

-Apuesto a que ustedes terminaran juntos- susurro la peli-negra creyendo que no la escuchaba. Absurdo.

Alice se levantó y me siguió no hable con ella durante toda la clase de inglés, necesitaba un respiro y Alice me había hecho enojar, y más con su último comentario.

Durante la siguiente hora. Biología la única asignatura en la que no estaba con Alice era compañera de laboratorio de Edward, platicar con Alice me había dejado hecha una fiera y no tenía los ánimos para sentarme al lado de "Don perfección Cullen" y decir "hola" hipócritamente y por esa razón suspire de alivio cuando el señor Banner dijo que hoy podríamos elegir a nuestro compañero. ¡Que oportuno era ese hombre!

Me dirigí rápidamente al asiento con Jessica.

-¿Qué hay Jess? – pronuncie aquellas palabras con el tono más desenfadado que pude.

-Cuéntame, cuéntame. ¿Qué hay con tu hermana y Edward Cullen?- preguntó Jess buscando un chisme enseguida. Era inevitable que me lo preguntara a mí, pues Rose no soltaría prenda hasta estar segura de una relación con el chico en cuestión.

-No lo sé Jess-era verdad- que quieres que te diga, es lo que pasa siempre con un chico y una chica, ella pasa meses suspirando por él, y él de repente se da cuenta y da el primer paso, vamos no es algo de otro mundo, ni es difícil de entender, es como Mike y tú- respondí con evasivas.

-Claro que lo entiendo Bella, pero él, él es Edward Cullen, es el chico más guapo de la escuela, y es taaan sexy…- Jessica siguió parloteando no se callaría ni debajo del agua, debí de haber elegido a Áng.

Por la tarde al terminar la escuela, me fui yo sola a casa por supuesto Rosalie iría con Edward.

Cuando llegue a casa comencé a hacer la tarea de cálculo tendida en el suelo. !Dios como, podía ser tan aburrida¡ En lugar de salir como todo los chicos de mi edad, estaba sentada en el suelo de mi casa haciendo la tarea de cálculo, ¿qué decía eso de mí?, no es que me importara mucho lo que pensaran las personas de mí, pero este hecho comenzaba a ser preocupante … en ese momento unos frenos chirriaron en la entrada de la casa, interrumpiendo mis cavilaciones, esperaba que no fuera Charlie pues no había comenzado a hacer la cena, justo entonces escuche la voz cantarina de Rosalie.

-Adiós, Edward nos vemos mañana, gracias la he pasado genial- dijo ella, mientras se escuchaba un portazo a sus espaldas y, lo que supuse era el Volvo de Edward arrancar.

-Hola Bella-

-Hola Rose, ¿Qué tal la pasaste?- pregunté solo por cortesía, no me apetecía escuchar la respuesta en realidad.

-!Oh¡ Bella, por donde comenzar, fue increíble, Edward es todo un caballero, es muy atento, jamás creí que existiera un hombre tan perfecto…- noté que todo lo que Rosalie me decía me estaba molestando … Quizá Alice tenía razón y yo si estaba celosa, solo quizá, pero, solo en una parte, porque yo no estaba celosa de Edward Cullen y su relación con Rose, sino de ver que todos a mi alrededor tenían pareja, Jess y Mike, Alice y Jasper , Rose casi tenia a Edward, Ángela y Ben, Tyler y Laureen, incluso Charlie con Sue, mamá con Phil, yo era la única soltera, y entonces Rosalie interrumpió mis pensamientos con un grito.

-¡¿Bella me estas escuchando?!- preguntó Rosalie enojada.

-Lo siento, ¿Qué?-

-¡Bella!, dije que Edward me besó¡ y que ¡ya somos novios!- chillaba mientras daba saltitos. Corrección, Rosalie tenía a Edward

¡Rayos! Tenía que comenzar a salir con alguien yo era una completa solterona a mis tan solo 17 años.

Rosalie habló de Edward toda la noche, Edward esto, Edward aquello, no podía escuchar su nombre una vez más o vomitaría del disgusto.

Al fin Rosalie se calló al ver que se platica no me interesaba, después de eso fue una noche tranquila, y pude darle descanso a mi mente al entregarme a los brazos de Morfeo.

Espero que les haya gustado mucho. Sino cualquier cosa háganmela con sus comentarios.

Los quiere Ryugazaki Lukiis.