Hola a todos!
Finalmente, he terminado este segundo capítulo. Espero no haber tardado mucho, traté de terminarlo lo antes posible. Ojalá les guste mucho y les agradezco mucho su apoyo y sus opiniones, saber que lo han disfrutado me llena de satisfacción.
Sin más preámbulo, vamos a lo que sigue!
Capítulo II
"Incluso me desconozco a mí mismo… es curioso, creo que cada día que pasa te amo más. No sé qué es lo que me causa este dolor tan intenso en el pecho, él extrañarte tanto o saber que tú ni siquiera me extrañas a mí. A veces siento que las abrasadoras llamas de este sentimiento, terminarán conmigo pronto…Debo estar volviéndome loco o sino lo estaré antes de lo que imagino. Sé que soy joven, pero los adultos nos subestiman todo el tiempo. Nos creen incapaces de amar realmente, creen imposible que yo pueda amarte tanto como te amo…"
Las noches se habían vuelto el espacio del día para reflexionar, Chizuru estaba en una lucha constante, pensando y pensando hasta terminar dormido sin siquiera darse cuenta. ¿Debería decirle a Mary como me siento con respecto a ella?
Los rayos del sol atravesaban la ventana de la habitación de Masaki. Chizuru no era el único ensimismado en sus pensamientos. Alguien más se las ingeniaba para alcanzar su gran amor, o como ella suele llamarle: "Shun-chan".
-¡Gracias a Dios! Parece que finalmente acabó este tiempo tan lluvioso. ¡Qué bien! Hacía falta un poco de sol estos días.- dijo Masaki, mientras corría las cortinas de la ventana.
Luego de tomar el desayuno, la pequeña chica de cabello castaño se dirigía al instituto.
-Recuerden que las pruebas de final de semestre comienzan la otra semana. Por favor estudien mucho y prepárense adecuadamente.-
-¡Vaya! Otra vez pruebas. El tiempo se va muy rápido. ¿No crees, Sato-san?-
-Eeh… sí, es verdad.- contestó Masaki.
-Bueno, nos vemos mañana.-
-¡Adiós!-
Estando en casa, Masaki se dispuso a estudiar toda la tarde. Siempre se había preocupado por mantener buenas calificaciones, y esta vez no era la excepción.
-Además, esta podría ser una buena oportunidad de impresionar a Shun-chan.- dijo llena de entusiasmo.
Ya era viernes y todo transcurría como un día normal, sin embargo Masaki se veía algo cansada. En la última lección, algo parecía no estar bien del todo.
-¿Sato-san? ¿Estás durmiendo en clase?-
-Oye, no luces bien. ¿Estás enferma o algo?-
-Eh, no. Para nada. ¡Estoy bien! En serio. Quizá estoy un poco cansada, es todo.- respondió algo adormecida en su escritorio.
A la salida, Masaki vio a Shun-chan en la entrada del instituto. Y entonces tuve una idea. Preguntarle acerca de un ejercicio de matemáticas parecía una buena idea para pasar tiempo con él y a la vez estudiar, aunque resultara difícil concentrarse siquiera un poco estando cerca suyo.
-¡Shun-chan! ¡Hola!- exclamó animada.
-Masaki-chan. ¿Cómo estás? ¿Necesitas algo?- dijo con tono amable.
-Eh, sí. Verás, es que tengo una duda con esta ecuación, m- me preguntaba si podrí… me pregutab… Shun-chan.-
-¿Masaki-chan?- te ves muy pálida ¿Te sientes bien?- exclamo Shun, preocupado.
-Yo… Shun-chan. Qu…- dijo Masaki, con una voz, cansada a punto de desfallecer en ese instante.
Empezaba a ver todo borroso y con gran dificultad podía mantenerse en pie. Su tez era pálida, en verdad lucía mal. Sintió como lentamente sus ojos sucumbían, y poco a poco se cerraron, perdió el equilibrio y cayó desmayada frente a un aterrado Shun, sin saber qué debía hacer.
Cerca de ellos, pasaron Yuki y Chizuru. Estaban desconcertados al ver la expresión en el rostro de Shun.
-¿Qué fue lo que…?- dijo Yuki sin terminar su frase.
-¡Mary! Shun, ¿qué fue lo que le pasó?- dijo Chizuru tomándola en sus brazos.-
-¡Chicos! Menos mal que llegaron. No sé qué es lo que tiene, me estaba preguntando algo cuando de repente se desmayó. Me siento muy mal por ella. Ahora mismo me están esperando, estuve ayudándole a estudiar a Minako-san, y ahora mismo tenemos un grupo de estudio con otros compañeros de clase. Pero tampoco podía dejar a Masaki-chan así. ¿Podías por favor llevarla a la enfermería? Estoy retrasado. Por favor cuida de ella.- dijo Shun con un rostro lleno de angustia.
-No te preocupes, ve.- dijo el rubio.
-¡Muchas gracias! Te lo encargo- exclamó alejándose.
-Yuki, adelántate. Iremos a comer luego.- dijo Chizuru.
-Está bien. Cuida de Masaki-chan.- se despidió Yuki.
Rápidamente, la llevó a la enfermería. Estaba lleno de aflicción al no saber que le ocurría a Masaki.
-Estará bien, Ya le he suministrado unos medicamentos que la harán sentirse mejor. Pronto harán efecto. Sin embargo, aún estará débil hasta que haya descansado lo suficiente. ¿Podrías por favor acompañarla a casa? Temo que pueda sentirse mal de nuevo y lo mejor es que haya alguien con ella.-
-Lo haré. Gracias.- contestó Chizuru a la enfermera.- ¡Mira lo que haces! Pudiste haberme matarme de la angustia. ¡Tonta! ¿Por qué siempre te esfuerzas tanto, hasta el punto en que puedes dañarte a ti misma? Debes cuidar un poco más de ti. Pero ahora no te preocupes, sólo descansa. Si sigues siendo tan descuidada no me dejas más remedio, tendré que cuidarte yo mismo.- suspiró aliviado.
-Shun-chan… ¿D…dónde estoy?-
-¡Espera! ¡No te levantes tan bruscamente! Acabas de desmayarte- exclamó Chizuru.-Toma tus cosas, te espero afuera. Te acompañaré a casa-
-G…gracias.- respondió algo tímida.
"Siempre nos imaginé caminando juntos a casa. No estoy decepcionado ni nada. Es sólo que lo imaginaba algo diferente…" pensaba Chizuru. "Tal vez nos tomaríamos de las manos y…" antes de darse cuenta estaba totalmente sonrojado.
-¿Qué pasa con esa expresión? Además, tu cara está roja. ¿Será que estás enfermo?- dijo Mary burlándose un poco.
-N-no es nada.- dijo avergonzado
Finalmente llegaron a casa de Masaki. Chizuru empezaba a sentir nostalgia de llegar al momento de despedirse.
-Bueno, me voy. Descansa bien, no exageres con el estudio y toma las medic…- no pudo terminar de hablar. Masaki se sostenía de su brazo, se aferró fuertemente a él.
-¿Te estás sintiendo débil de nuevo?- dijo.
-Estoy bien, no necesito que me cuides.- respondió Masaki. Nunca le gustó ser una carga para los demás, siempre había visto por ella misma.
-Sí, claro. Estabas a punto de desmayarte otra vez. Entremos. Te ayudaré.-
La casa parecía muy tranquila, no se escuchaba un solo ruido.
-¿Estás sola en casa?- preguntó algo nervioso.
-Mis padres están en Hokkaido visitando a mi abuela. Volverán hasta el domingo.- contestó Masaki- De todos modos no te preocupes, estoy bien…-
-Quizá deberías llamarles…- dijo Chizuru.
-¡Por supuesto que no! No quiero preocuparlos con algo tan trivial. De verdad ya me siento mejor, sólo… comeré algo y me iré a dormir.- dijo Mary, adquiriendo de nuevo aquella débil apariencia.
-S-si te parece bien, yo puedo quedarme contigo. Sólo hasta que te sientas mejor, y así me aseguraré de que no te abuses con los estudios de nuevo. ¿Sabes? A veces es bueno recibir algo de ayuda de los demás, eso no te hace débil. Significa que se preocupan por ti.- dijo Chizuru con una sonrisa.
Masaki estaba tan aturdida que difícilmente podía caminar de esa forma. Estaba a punto de suceder algo muy problemático. Chizuru, la cargó para llevarla hasta su cama, aún si se sentía nervioso con el hecho de estar solos en su habitación, el rubio estaba enfocado en proteger a la chica.
-¿Cuál es la habitación?- preguntó.
-L-la de la derecha.- respondió ella.
Sin soltarla ni un segundo, abrió, a duras penas, la puerta de la habitación. La empujó un poco hacia atrás con sus piernas para evitar que Masaki pudiera lastimarse al sostenerla en sus brazos. La colocó delicadamente en el futón donde ésta terminó por quedarse dormida en pocos minutos.
-No te preocupes, Mary. Yo estoy contigo…-
Bajo las escaleras y salió a la tienda a comprar las cosas que creyó necesarias para este tipo de ocasiones. De pie en el pasillo, observaba atento.
-¿Qué es lo que usualmente necesitas cuando te enfermas? Bueno… llevaré esto, esto también, quizá un poco de aquello. Veamos del otro lado del pasillo ¿Qué más?- se decía a si mismo tratando de ser atinado.
Salió de la tienda apresurado y se dirigió a la casa de Masaki lo antes posible. Al llegar, subió al segundo piso donde se encontraba ella. Se detuvo a admirarla por unos segundos.
-Es tan… frágil. No la entiendo. Detesta que las personas se preocupen por ella, siempre está a la defensiva cuando me acerco a ella o cualquier otra persona que no sea Shun-chan. Así es como es ella. Pero en este momento, sólo deseo protegerla, deseo poder entrar en su vida, deseo que cuente conmigo.- dijo inclinado del lado izquierdo de Masaki acariciando su rostro.
Ella ni siquiera estaba consciente de lo que ocurría, estaba tan agotada y soñolienta por las medicinas, que parecía en un sueño profundo.
-Mary, podría ser peligroso estar a solas con un joven apuesto y codiciado como yo. Así somos los hombres, estamos llenos de toda clase de impulsos. No deberías confiarte tanto conmigo- dijo entre risas.
Fue hacia la cocina y puso en práctica sus innatas habilidades culinarias para preparar una sopa, o algo así… Después de fallar un par de veces, finalmente lo logró. Subió y entró de nuevo a la habitación, Masaki conservaba la misma posición, todo estaba justo como cuando se fue. Puso la sopa en la mesa de noche que estaba a su lado, y lentamente se acercó a ella.
-Mary, despierta- dijo mientras movía un poco su brazo.- Tienes que comer algo. Antes de que digas algo, la sopa está bien. ¡Lo sé, la probé! Así que como un poco.-
-¿Eh? ¿Cuánto tiempo me dormí?- dijo algo confusa.
-Eso no importa ahora. Por favor come un poco. ¿O acaso quieres que te la de en la boca como un bebé? ¿Es eso? Debiste decirlo desde un principio, Mary-
-¡Claro que no! ¡¿Qué cosas dices?!- exclamó la chica.
Increíblemente, Masaki bebió toda la sopa que Chizuru había preparado para ella; probablemente estaba hambrienta ya que no había comido casi nada en un buen rato. Por su parte, Chizuru no sólo se sentía feliz de poder ayudarla, sino de compartir tiempo con ella.
-Muchas gracias por todo. Ahora estoy mejor gracias a que me ayudaste. Odio decirlo, pero te debo una.- dijo Masaki un poco azorada por todos los cuidados que el rubio tuvo con ella.
-No tienes nada que agradecer, Mary.- dijo muy serio.- No es como si un caballero como yo pudiese abandonar a una dama indefensa a su suerte.- dijo bromeando un poco, como suele hacerlo en ese tipo de circunstancias.
-¡Ya cállate! Nadie estaba indefensa ni nada. Podría haberlo hecho yo sola- dijo con tono defensivo.
-Sí, claro. Tú sola- dijo riendo.
-Sí, incluso tal vez Shun-chan… un momento; ahora que lo recuerdo estaba con Shun-chan cuando comencé a sentirme mal. Él… ¿dijo alguna cosa? ¿Se preocupó?- preguntó algo desesperada.
Un recordatorio sombrío de los sentimientos no correspondidos lo invadieron de nuevo. Estaba sintiéndose tan bien junto a esa persona a quien quería con tanto celo, de repente, algún destello de esperanza le parecía surgir entre aquellas conversaciones y el simple hecho de ser él quien estuviera en ese momento en que ella necesitaba al alguien que la protegiera. Le dio la sensación de que podría ser eterno. Se decía a sí mismo "podría hacer esto por siempre; podría quererla bajo cualquier circunstancia sin ninguna restricción; podría… hacerlo todo por ella; pero ella no siente lo mismo…"
-Eso me recuerda, ¿qué hacías con Shun-chan a la salida?- respondió con otra pregunta.
-Eso no es de tu incumbencia...- dijo nerviosa.
-¡Qué cruel, Mary!- dijo Chizuru intentando persuadirla.
-Y-yo, sólo quería preguntarle algo que no entendí en clase a Shun-chan. Pensé que tal vez sería una oportunidad de estar con él un poco más. De cualquier forma, imagino que está muy ocupado como para perder su tiempo conmigo, ¿no? Debe ser eso…- dijo entristecida. –Quizá está saliendo con alguien más… la chica del otro día.-
"¿La chica del otro día? ¿Se refiere a Minako-san, la compañera de clase de Shun-chan? Pero sí ellos solo se reúnen para estudiar para las pruebas."
-¡Tonta!- dijo con una sonrisilla.-
-Me esforcé tanto para que Shun-chan me reconociera, me preparé mucho para las pruebas y así impresionarlo. Pero hoy cuando intenté hablar con él, la oportunidad de acercarme más a él me fue arrebatada. Y entonces me doy cuenta de que en verdad no sé nada de Shun-chan. No sé si tengo alguna posibilidad con él, pero tal vez si algún día le dijera lo que siento por él. ¡Quiero tanto a Shun-chan! Y tengo ese deseo de compartir esos momentos felices con él, y saber qué es lo que piensa, qué es lo que lo hace feliz o qué lo pone triste… o saber si quizá piensa en mí- dijo Masaki con un mirada melancólica y a la vez tan llena de ilusión, resplandeciente como su rostro iluminado al ver a ese chico que tanto ama.
-Bueno, nunca lo sabrás si no lo intentas.- dijo Chizuru.-Ahora que sé que estas mejor y has descansado lo suficiente, creo que es mejor que me vaya a casa. Pero si necesitas algo sólo llámame.-
Diciendo esto, tomó sus cosas y salió de la habitación.
-Gracias, gracias por todo.- respondió la chica.
-Nos vemos, Mary.- se despidió Chizuru.
De camino a casa, tratando fuertemente de ordenar el desastre en su cabeza, Chizuru no lograba sacar de su cabeza las palabras de Masaki. Se le hacía familiar ese profundo sentimiento que expresaba la chica en sus palabras.
"Créeme, no existe alguien que pueda entenderte mejor que yo; y eso es porque mis sentimientos hacía ti son igual de profundos que los que sientes por él. Sé lo que duele y lo bien que se siente, ambas caras de la moneda las conozco bien. Pero, Mary, lo que me hace más feliz en este mundo, es que tú lo seas. Cuando amas tanto a alguien como yo te amo a ti, quieres que esa persona sea feliz aún si no es a tu lado."
Y entre tantos pensamientos, llegó a una conclusión, incluso si no representa ningún beneficio para él. Simplemente, se negaba a vivir atado con sus propias cadenas. Sin esperar nada, sin importar nada de lo que fuera a pasar…
-He tomado una decisión. Le diré a Mary lo que siento por ella.-
