[RETAKE DEL CAPITULO ANTERIOR]
En eso el chico, que era ukaku, apareció detrás mío y me tapó la boca con un pañuelo. -K-ku-z-zo...- dije mientras me adormilaba... ¿Qué diantres me pasó? [FIN DEL RETAKE]
Trás varias horas, o bueno, lo que creo que fueron horas, recuperé la razón... pero no en mi apartamento, ni en Fallen Roses... -¡¿DONDE ESTOY?!- grité totalmente confundida. Solo veía paredes relucientes negras a mi alrededor, y una tenía una rendija como de esas de los bancos y el alrededor transparente. Miré por ahí y vi gente congregada alrededor de la caja, un bicho rarísimo dando una especie de discurso y, al fondo, al chico de cabello negro. Cuando lo divisé, él se dio cuenta de que lo estaba viendo, y al verme la cara hizo un gesto de lástima hacia mi, lo que contesté con un gruñido y el ceño fruncido. -Aogiri noKi, tengo el placer de presentarles el fruto de meses de investigación y trabajo- dijo el bicho, oprimiendo un botón que hizo que la negrura de la caja se esclareciera hasta quedar completamente transparente. Los presentes aplaudieron e hicieron gestos de asombro y satisfacción al verme. OK, ahora sí estaba muy asustada. Y preocupada. ¿Porqué rayos aplaudian y se alegraban de que yo estuviese ahí? Pero más importante, ¿Porqué me encontraba en Aogiri no Ki?
En eso, se acercó el chico a la rendija. Me hize un puño en una esquina, gruñendo con mis ojos enrojecidos y mi kaguna listo. Cuando se asomó mi kaguna todos hicieron cara de asombro. -!¿Qué es esto, un tipo de show de fenómenos?! ¡Dejenme en paz, yo no quiero estar aquí!- grité mientras "siseaba" hacia la rendija. -Acercate, están asombrados por que eres excepcional, por eso estás aquí, sal de una vez- me dijo el chico ukaku con tono dulce. Yo estaba tan asustada que todo lo que hacía era arrinconarme más y más. Entonces él abrió una especie de puerta corrediza y se me acercó. Yo estaba muy asustada, tanto que unas lágrimas de terror escaparon de mis ojos. -Tranquila... tranquila, aquí nadie te quiere hacer daño...- me dijo el chico ukaku. Yo seguía sin confiar en él, pero aún así me levanté temerosa, con mi kaguna bien afuera y mis ojos rojos. Él me extendió la mano para que la tomara, y yo, de lo asustada que estaba, solo la tomé, pero eso sí, tres minutos más tarde me di cuenta de lo que hize y me ruborizé a más no poder.
El "bicho raro" seguía hablando con la multitud ahí de pie. Todos me miraban con gran asombro y cuchicheaban entre sí. Yo, cuando veía la gente murmurándose, veía al chico ukaku con el rabillo de ojo y el ceño semi fruncido, a lo que él me contestaba con una cara de "lo siento". ¿Quién era él? ¿Como me encontró? ¿Porqué me dijo que nos conociamos? Tanto pensaba yo ahí, tomada de la mano del chico, que la media hora más que habló el bicho me pasaron encima como segundos. La reunión se dispersó, y entonces, el chico me llevó de nuevo a la caja. Hize a soltarme, pero él sujetó con aún más fuerza. -¡Suéltame! ¡No voy a volver ahí! ¡Voy a volver a casa, a mi vida normal!- gruñí al tratar de soltarme, pero aún así me arrastró de nuevo a la caja. -Yuragi... la vida normal que das por centado pronto desaparecerá... por eso te trajimos aquí. Aogiri no Ki no quiere que estés aquí solo por que seas una de las ghouls más fuertes del distrito 20, sino por que pronto, estabas a punto de ser descubierta por el CCG- me dijo el chico. -¿De qué hablas? No sé porqué dices eso... no sé porqué me arrastraron desde mi casa, de hecho desde mi trabajo, hasta aquí... este el el Distrito 11, no tengo nada que hacer aquí...- dije casi llorando. Quería estar en casa, viendo televisión o leyendo una de mis leyendas alquimistas que tanto disfrutaba de noche antes de dormir... quería mi cómodo sofá, o la menos la compañía de los chicos de Fallen Roses... quería estar normal.
Eso pensaba yo, cuando vi que entraron varios muebles al cuartucho aquel. Cuando salí un momento del cuarto, vi otro montón más parecidos a esa caja. -¿Qué se tienen aquí, una reserva de ghouls con un kaguna indefinido?- dije al ver tantas cajas iguales. -No, son los cuartos en los que tenemos a los ghouls del Distrito 20 reubicados. Los del CCG se pusieron trás los ghouls de kaguna indefinido, ya que estos son más poderosos, los querían para sus estúpidos quinques- me dijo el chico. -¿Quieres decir, que esta vez Aogiri no Ki... nos está salvando?- dije dubitativa. El chico suspiró y me dijo que "llevaban años en eso". Miré hacia adentro y i que los muebles d emi apartamento estaba en el cuarto. -¿Como sacaron mis muebles?- dije asustada, asombrada y rabiosa al mismo tiempo. El chico me lanzó las llavez de lo que fue mi apartamento y me dio otras adicionales. -Deshaste de las viejas, ahora vivirás aquí- me dijo mientras se iba. Pero yo quería avisarle a los chicos de Fallen Roses, y encima avisarle a la dueña del apartamento que me había ido. Era hora de mis hábilidades felinas -Sigilo, precisión y rapidez.
