CANON LOVE STORY – CANON 2 ''¿Vienes?''

''Querido Ryoma, no soy de las personas que acostumbra hacer bromas, así que por favor cree todo lo que escribiré en esta carta. Tengo algo que decirte, algo que no puedo guardar más dentro de mí. Tampoco soy alguien que se declararía, de hecho no pensaba hacerlo, hasta que me di cuenta que no puedo desperdiciar ningún solo segundo más de mi vida para estar contigo y decirte cuanto me gustas, cuanto te admiró y cuanto espero que sientas lo mismo… así que, si sientes aunque sea una pizca de algo por mí, ven hoy a las siete de la tarde al parque del frente del centro comercial Yukimura, te estaré esperando en la banca al lado de la máquina expendedora de jugos.

Atte: R.S.''

Sakuno daba golpecitos nerviosos a su pupitre con el lápiz, mientras el profesor escribía un ejercicio en la pizarra. No podía resistir la espera, mientras pensaba que en ese momento una carta suya estaba secretamente guardada entre los libros de Ryoma, la había puesto ahí mientras todos estaban en receso de clases.

-Por favor… por favor… que no sea un error haber hecho esa carta… por favor… Ryoma…

-Bien-dijo el profesor-¿Alguien se ofrece a hacer el ejercicio?

Nadie levanto la mano.

-¿Tal vez el señor Echizen?

Sakuno fue a su encuentro, buscándolo con la mirada, él dormía sobre la mesa despreocupadamente, mientras su compañero trataba de despertarlo con pequeños golpes en la espalda. Hasta que despertó, y curiosamente lo primero que vio fueron los ojos se ella que se apartaron de inmediato, para ocultar el sonrojo que ese par de ojos gatunos habían provocado. Él solo se encontró desorientado de que pasaba, hasta que supo que debía pararse y hacer el ejercicio, que hizo con desgana.

En la tarde, en medio de los entrenamientos del club de tenis, estaban los chicos y las chicas practicando en canchas separadas, mientras los titulares jugaban entre ellos, los demás practicaban saques.

-¡Más fuerte!-gritaba la entrenadora-¿Qué son esos tiros? ¡Parecen bebés!

Tomoka miró a Sakuno que estaba a su lado practicando tiros.

-Oye Saku-chan ¿Pasó algo? Sumire-sensei parece de mal humor.

Sakuno no le había puesto atención a su amiga y no contestó.

-¡Saku-chan!-gritó en su oído, haciendo que diera un brinco.

-¿Tomoka? ¿Qué pasa?-preguntó confundida.

-Tu abuela, te pregunté si le había pasado algo.

-No que yo sepa ¿Por qué?

-Solo mírala…-las dos dirigieron su atención a la entrenadora que en ese momento estaba regañando a un grupo de novatos que no estaban haciendo los saques de la forma correcta.

-Es extraño-dijo Sakuno intrigada por la actitud de su abuela.

-¿Verdad?-preguntó su amiga, pero rápidamente cambio el tema al recordar algo-¡Ah, Saku! ¿Vienes hoy?

-¿Ir? ¿A dónde?-pregunto confundida.

Tomoka puso los ojos en blanco.

-¿Se te olvidó? ¿No recuerdas que el otro día me plantaste? Íbamos a ir de compras y me dijiste que había ocurrido algo urgente, que a todo esto no se todavía que era.

Sakuno trago saliva. Rayos, hoy no puedo, voy a estar, yo voy a… Y se puso rojo instantáneamente, confundiendo más a su amiga.

-Saku-chan… No me digas ¿Tienes algo urgente de nuevo?

-E-e-tto… si yo… v-voy a ir… voy a… yo…-no sabía que decir-¿Qué digo? ¿Qué hago? Había pensado en decirle después, ayuda AYUDA…!

-¡USTEDES DOS!-se escucho la voz de la entrenadora por toda la cancha-¡ESTE NO ES EL CLUB DEL TÈ PARA CONVERSAR!

Las dos se separaron y se concentraron es sus respectivos tiros, una quedó con la intriga de que le ocurría a la otra, y la otra, agradecida que la hubiera salvado la campana.

…..

Las clases terminaron como todos los días, Sakuno tuvo la tentación de esperar a Ryoma en la entrada para ver si había alguna señal, algo que le indicara si había leído la carta, tal vez estaba buscando a la tal R.S.

Entonces apareció él, ella inconscientemente se hizo para atrás, como ocultándose y vio como pasaba al frente suyo sin reacción alguna. Suspiro decepcionada.

Por favor… Ryoma… No hagas que me arrepienta…

Pensó mientras se encaminaba de vuelta a su casa.

…..

Ryoma quien caminaba de vuelta a su casa se encontró una máquina expendedora de jugos, se detuvo a comprar una, pero antes busco dentro de su bolso algunas monedas, lo abrió y rebusco entre sus libros, entonces cuando sacó su mano del interior esta no salió con monedas, sino con un sobre rosado que tenía como remitente: R.S.

Luego de sacar su jugo de la maquina, se sentó en una banca y leyó la carta. De meras a primeras no se creyó nada de lo que leyó, dio por hecho que era una broma pesada de algunos de sus sempais o de su padre. Luego empezó a pensar en personas que tuvieran las siglas R.S.

No podía recordar ninguna.

…..

Sakuno se miro en el espejo de su cuarto e inclinó la cabeza un poco a la izquierda. ¿Y ahora?. Miro su closet y sacó todo lo que había dentro y lo puso en la cama, y empezó. Dio vueltas entre vestidos, pantalones, shorts, piyamas (aunque dudó un poco sobre esa opción). Luego de quedarse con un vestido sencillo de color rosa, tomó sus zapatos de tacón bajo con un listón. Un pequeño bolso en el que le caían las llaves, algo de dinero y su celular.

Volvió al espejo e inclino su cabeza a la derecha, faltaba el cabello… estaba nerviosa y no podía olvidar ningún detalle, se encerró en el baño y llevó secador, alisador, rizador y accesorios para el cabello, agradecía haberlo citado tarde para tener algunas horas para arreglarse, esto no era tan sencillo como lo creía, de hecho pensaba que lo realmente difícil era lo que se venía después.

…..

Ryoma había llegado a su casa, había dejado sus cosas en su cuarto y había hecho los deberes, luego se había quedado jugando un partido de tenis con su padre hasta el atardecer, cuando llamó Nanako para avisarles que la cena estaba lista.

En la mesa, Ryoma lanzaba miradas a su padre. Si había sido él el de la broma, estaba dispuesto a hacerle pagar con más de una de sus revistas de mujeres en bikini.

-¿Cómo te fue en el colegio hoy cariño?-pregunto su madre interrumpiendo sus pensamientos.

-Bien-dijo cortante.

-¿Alguna novedad? ¿Tal vez alguna una chica?-pregunto molestándolo su padre, haciendo que este le devolviera una mirada de odio.

-Ryoma es muy guapo tío-dijo Nanako-Debe tener más de una admiradora.

-¿De verdad? Ryoma… no olvides decirme cuando tengas a una chica que te guste ¿Está bien?-le dijo su madre.

Ryoma no podía sentirse más incomodo y se apresuro a terminar de comer. Entonces cuando lavaba los trastes en la cocina junto a Nanako, esta le izo un comentario que lo dejo un poco helado.

-Oye Ryoma… hablando de admiradora… hoy encontré algo en el basurero de tu cuarto cuando fui a recoger la basura…-dijo ella.

-Rayos… debí votarlo en otra parte-pensó.

-De verdad que te llueven las chicas ¿No?...

Ryoma no dijo nada.

-Perdón por la intromisión, pero leí lo que decía ese sobre… y creo que esa chica tiene algo…

-¿Qué?-pregunto Ryoma enojado y confundido-Solo es una broma, no es nada importante.

Nanako sonrió un poco, aunque la verdad se le veía seria.

-No creas… las chicas escribimos muy diferente a los chicos, y esas no eran palabras de un chico…

-Betsuni… mañana tengo entrenamiento, no tengo tiempo…

-Mira…-le interrumpió Nanako señalando la ventana que mostraba la noche oscura y unas gotas que caían del cielo-… está lloviendo.

-¿Y?

-¿Qué pasa si no era una broma…?

Ryoma la miro con el ceño fruncido ¿De verdad tenía que ir?

….

Sakuno estaba sentada en el mismo banco en cual se había sentado Ryoma esa tarde para leer la carta que ella misma le había escrito, al lado de la misma máquina expendedora de jugos. Con la mirada tapada por el flequillo de su cabello que hace unas horas atrás era una hermosa cabellera ondulada tomada de una cola de caballo, pero que ahora era una simple cabellera rojiza lisa y la cola de caballo ya no estaba, ya que la lluvia la había deshecho.

No sabía bien cuando había empezado a llorar o si siquiera estaba llorando, ya que cuando sintió esa punzada en el corazón, esa que significa que este se está rompiendo en miles de pedazos, el cielo ya estaba botando gotas desesperadas de lluvia. Entonces no supo si era ella la que lloraba, o era el cielo que lloraba por ella.

El punto que era que ya estaba quebrada, en miles y millones de pedazos, estaba cansada de esperar y sintió el peso de su cabeza, entonces se recostó en la banca y cerró los ojos…

... antes de salir, tuve el impulso de leer la continuación de la historia, no quise leer más de un capitulo, entonces, mientras leía sobre la carta que había escrito Ai, mientras leía sobre su primera cita… mientras los imaginaba rozando sus manos, me di cuenta que, siempre imaginé esas escenas conmigo y con Ryoma en vez de los personajes… y ahora vuelvo a darme cuenta de algo más… y es que todo siempre fue una fantasía… el creer que Ryoma vendría o que siquiera leyera mi carta… solo fue un invento mío…

….

Ryoma corría bajo la lluvia, sin paraguas ya que Nanako lo había hecho ir sin uno, de castigo por haber hecho algo tan estúpido como confundir la delicada y hermosa redacción de la declaración de amor de una chica, con una estúpida broma de un chico.

Entonces, cuando ya eran pasadas las diez de la noche y las pocas luces del parque iluminaban el camino, Ryoma pudo ver de la máquina expendedora de jugos, corrió un poco más hasta llegar a ella y encontrarse con una misteriosa chica durmiendo bajo la lluvia.

CONTINUARA…

P.D: Gracias por sus comentarios y por entrar y leer este fanfic! Espero que les haya gustado, Saludos!

ATTE: LIZWOO.