Hola a todos! Gracias por su reviews los leo todos con mucha alegria de saber que les gusta lo que estan leyendo, se que aun me falta mejor mucho para ser buena en esto, pero espero que les guste lo que puedo hacer a hasta ahora, disculpen la demora, los estudios se han puesto molestosamente difisiles y no dejan tiempo para nada, en fin, espero que les guste este nuevo capitulo y que no dejen de comentar sus opiniones desuès de leer, les mando muchos saludos! Atte: LizWoo 3.
Canon Love Story – Canon 4 – Una cita fallida.
Por suerte era un día despejado, se dijo a sí misma. Cerró la puerta de su casa y caminó en dirección al lugar acordado. Como aún estaba castigada, tuvo que pedirle a Tomoka que se quedara haciendo guardia en su casa y que la llamara lo más rápido posible cuando su abuela llegara.
A diferencia de la otra vez, no tuvo rodeos en arreglarse, al fin de cuentas estaba siguiendo lo aprendido en el libro. (Reglas para tener una cita exitosa con un chico indiferente a ti: Clave nº1 Se tu misma) Así que tomó el vestido que había usado aquella ocasión que se juntaron a arreglar sus raquetas, hace un tiempo atrás. No se soltó sus trenzas, al fin de cuenta eran parte de su personalidad. El libro había dicho que si él chico indiferente te prestaba atención por lo que eras de verdad, habría una verdadera oportunidad de tener algo, si fingía ser otra persona, no tenía sentido ya que algún día ese supuesto interés desaparecería.
Tenía miedo. No podía negarlo, después de todo había sido él el que la había invitado y no podía dudar que faltaría al encuentro. Ryoma era frio, irónico, insensible y mil cosas más, pero no era desleal a sus promesas.
Iba a estar ahí, con ella, solos, en una cita. Se sonrojo de tan solo pensarlo.
Se aferró fuerte a su bolso que le colgaba cruzado del hombro cuando lo vio apoyado en la máquina expendedora, con su gorra tapándole los ojos, con una pollera gris y unos pantalones negros.
-E-tto…-trato de saludar.
Ryoma asomó sus ojos y vio a la nieta de la entrenadora parada a unos metros de él.
-Ho-ola Ry-Ryoma-kun-saludo.
-Ten-dijo lanzándole un jugo en lata que alcanzó a tomar a penas. Luego él se puso a caminar y ella no pudo más que seguirlo con pasos torpes y confundidos.
Los primeros minutos de su cita fue en silencio, caminando por el parque, ella tomando su jugo con las dos manos, escondiendo su rostro porque aun se sentía avergonzada de estar con él en una cita, en cambio él iba muy relajado con una mano en el bolsillo del pantalón y con la otra tomando la lata de Ponta.
Cuando ya no le quedaba jugo en su embase, Sakuno empezó a desesperarse, asomo sus ojos y miro a Ryoma que parecía haber terminado también.
-E-etto Ryoma-kun-
-¿Mmm?-pregunto sin mirarla.
-¿A dónde vamos?
Él se detuvo en seco, Sakuno entro en pánico de un momento a otro, entonces él la miro y le dijo que pensaba que ella sabia donde iban a ir, al fin de cuentas era ella la que había dicho en la carta que quería juntarse en el parque y pensaba que sabia a donde ir.
-Pu-pues la verdad… yo… la verdad yo te había citado pensando en que el si venías estabas aceptando mis sentimientos por ti, pero al parecer no entendiste bien el mensaje…
Ryoma la seguía mirando con esos ojos perspicaces y la tenía bastante nerviosa.
-Ni modo… piensa rápido Sakuno… Podemos ir… ¿A tomar un helado?-pregunto dudosa.
-Está bien, vamos-dijo tomando la delantera de nuevo y haciendo rogar a Sakuno por que la esperara.
Èl en cambio no sabía bien que hacía, estaba solo esperando, pero no sabía bien que esperaba, la chica se le había declarado en la carta, el realmente no sentía nada por ella, pero sentía culpa de haberla hecho esperar en la lluvia, y además había algo, algo que no entendía bien que era pero aparecía cuando estaba con ella.
Finalmente llegaron a una heladería, Ryoma fue a pedir los helados mientras Sakuno esperaba sentada.
El joven que atendía la caja registradora encendió una pequeña televisión que estaba en una esquina del techo detrás de la barra. Luego atendió a Ryoma.
-¿Qué desea?
-Un helado de chocolate con vainilla y uno de menta con frutilla por favor.
-Son 1,400 yenes.
Ryoma estaba buscando el dinero en su bolsillo cuando de pronto la televisión dio un aviso que le llamó la atención.
(Televisiòn: Hola a todos los televidentes que están viendo la trasmisión de hoy del partido de cuartos de final de Wimbledon, trasmitiendo en vivo desde Londres, les habla Taka Yoshimura…)
Sakuno estaba aun aferrada a su bolso cuando Ryoma llego con lo helados, iba a probar el suyo cuando se dio cuenta que Ryoma había puesto el de chocolate y no el de vainilla, que era el que había pedido.
-Ry-ryoma-kun…
-¿Qué?-pregunto mirando a la televisión, cosa que ella no noto, solo pensó que estaba siéndole indiferente como siempre.
-Es-este no es mi helado-dijo apuntando con un dedo su granizado.
-Oh… perdona-dijo algo enojado por su descuido.
Luego volvió el silencio. Sakuno estaba comiendo con mucha lentitud su helado, si seguía así la cita terminaría pronto y trataba de alargarla lo más que podía, entonces recordó lo que había leído en el libro (Reglas para tener una cita exitosa con un chico indiferente a ti: Clave nº2 Aclara tus sentimientos y se directa)
Si Ryoma aún no entendía lo que había querido decir, esta era la hora de hacerlo.
Pero antes se terminaría el helado.
(Television: se escuchaban los golpes de las pelotas revotando de un lado a otro, un punto, Match Point para Tom Smith)
-Mmm… están muy parejos los dos… pero el otro, tiene la pierna adormecida… no creo que pueda...
-Ett-to Ryoma-kun- habló Sakuno tratando de llamar su atención.
-¿Mmm?-preguntó mirándola por un segundo y volviendo su vista rápido a la televisión, el tal Francois iba a tirar y si fallaba, Tom Smith ganaba el juego.
-Y-yo… cr-creo que te debo algo… digo… ¿Qué estoy diciendo?
-No me debes nada Ryusaki ¿Qué pasa?
-Yo… yo… debí decirte algo antes, es decir, no sé si entendiste lo que dije en la carta…
-¿Qué?-Ryoma no estaba escuchando, Francois había tirado, Tom estaba acorriendo a la pelota…
-Tu… -dijo Sakuno sonrojada y mirando sus manos.
-¿Yo? ¿Qué pasa conmigo?-pregunto intrigado, pero más que nada por el resultado de aquel saque.
-Tú me…-Sakuno cerró sus ojos para darse fuerza.
(Televisión: el tiro había salido de la línea - ¡Fuera! Tom Smith pasa a semifinales de Wimbledom)
-¡Me gustas Ryoma-kun!-dijo Sakuno con todas sus fuerzas.
Un chico que limpiaba una mesa de por ahí cerca se quedo mirando la escena.
Ryoma giro su rostro tranquilamente y apoyó su codo en la mesa y su cabeza en su puño, como con aburrimiento.
-Era predecible-dijo él.
-¿Ah?-Sakuno no entendía.
-Dije que era predecible, ya sabía que pasaría.
-¿Lo sabía? Es decir que no tenía por qué haber dicho todo esto, pero de todas formas, la forma en que lo está tomando es tan… indiferente… Entonces ¿Qué piensas sobre esto?
-Que aún falta mucho.
Sakuno no entendía.
-La gente así no tiene futuro, si quieres que algo sea tuyo también debes saber cuándo nunca lo será y parar de insistir.
Sakuno no pudo soportar más y sus ojos navegaron en lágrimas.
-Yo…-dijo en un susurro inaudible-creo que debo irme ahora…
Dijo poniéndose de pie.
-Si tal vez hubiera calentado antes del partido, eso debió haber sido ¿O fue una lesión mal cuidada?-pero sus pensamientos se detuvieron al verla levantarse y marcharse mientras limpiaba sus lagrimas-¿Qué..?
-Oye…-dijo el mesero que había visto todo.
-¿Mmm?-se pregunto Ryoma-¿De dónde salió?
-Creo que no estaba hablando del partido-fue lo único que dijo antes de marcharse, dejando intrigado a Ryoma, quien se quedo comiéndose su helado, mientras que Sakuno caminaba destrozada de vuelta a casa.
(Reglas para terminar una cita con el chico indiferente, Clave nº1: Si dice que no le gustas, no insistas)
Tomoka la esperaba en casa, trato de consolar a su amiga pero esta se ocultaba dentro de sí misma diciendo que estaba bien, pero ella no le creía.
-Fue muy claro esta vez Tomo-chan… no voy a intentar más….
Una hora después su amiga se fue de regreso a su hogar y la abuela regreso de la escuela. Ya era de noche y las luces de la calle estaban encendidas. Entonces la sombra de un joven con ojos gatunos paso por el frente de la casa. Como la otra vez, su cuerpo hacia el viaje inconsciente a esa casa y no sabía por qué.
…
Al día siguiente todo volvía a ser como antes, el colegio hacia que los problemas no parecieran tan importantes, Sakuno estaba concentrada en las actividades que se realizarían la próxima semana, el Gran Festival Escolar. El presidente de la clase, Horio Satoshi daba una explicación a la clase sobre esto, mientras algunos daban sus ideas sobre qué podía hacer la clase.
-¡Hagamos una heladería!-dijo una chica de al fondo.
Sakuno sintió una punzada en el corazón.
-Mala idea…-susurro Tomoka.
-¡Muy buena idea Sora!-dijo Horio.
-Horio prométeme matarte cuando termine la hora-susurro de nuevo Tomoka.
-Podemos hacer que los hombres se encarguen de la preparación y que se disfracen y que las chicas sean las mecerás ¡Tendremos mucha gente!
Ryoma, que no podía dormir por el ruido que estaban haciendo todos, pensó que ni loco se pondría un disfraz.
-Podemos poner en la entrada un cartel que diga 'Ice cream with maids'-dijo Kashiro.
-¡Bien bien!, Den más ideas-decía Horio entusiasmado.
Así transcurrió la hora, mientras Sakuno se preguntaba porque todo en su vida tenía que ser tan irónicamente doloroso, Ryoma se preguntaba cuantas semanas le faltarían para irse de esa escuela, cuanto faltaba para volver a EEUU. Seguramente, pensó, no demasiado.
CONTINUARA...
¡Oigan oigan!-llamo una chica a sus amigas en el pasillo de la escuela-El otro día encontré un libro genial ¡Deberían leerlo!
-¿Como se llama?-pregunto una.
-CANON LOVE STORY.
