Hola lectores! de nuevo me disculpo por la demora, espero que este capitulo pueda enmendar el tiempo que les hice esperar. Es uno de mis capítulos más largos, pero espero que se les pase rápido xD. De nuevo agradecerles por su apoyo y sus reviews, también espero recibir más con sus opiniones para poder seguir mejorando. Muchas gracias por ser fieles a la historia, de verdad :`).
No los hago esperar más, espero que les guste este nuevo cap. :D
ATTE: LisWoo
CANON LOVE STORY – CANON Nº6 – ''Lo que menos queda es tiempo''
Sakuno se encontraba pensativa en medio de la clase, con la cabeza apoyada en sus brazos cruzados sobre la mesa, mientras todos hablaban sobre lo que habían hecho el fin de semana, y mientras los del concejo estudiantil preparaban lo que iban a informas luego frente a la clase.
(Recuerdo:
-Sakuno… tu madre llamó-dijo su abuela con un aire de pena.
Sakuno no supo que decir, tampoco sabía si estaba triste o feliz al escuchar la noticia.
-Sería bueno que la llamaras de vuelta-dijo su abuela volviendo a cocinar.
-¿Dijo algo?-preguntó, aunque ya conocía la respuesta.
-Quiere que te vayas a vivir con ella lo más pronto posible…)
El golpe del borrador de la pizarra chocar contra la mesa del profesor la despertó de golpe. Era Horio que llamaba a que todos dejaran de hablar y pusieran atención a lo que iba a decir. A su lado estaba Tomoka con una mueca de fastidio porque nadie le hacía caso y se preguntaba porque el presidente de la clase era tan ineficiente. Entonces, Sakuno pudo ver como su amiga se paraba en frente de y gritaba un ensordecedor: ¡CÁLLENSE TODOS AHORA!
El salón quedo como en estado REC por unos segundos, algunos no se movieron por miedo de que aquello hubiera sido un terremoto. Sakuno suspiro mientras sonreía con nostalgia y pensó como extrañaría el carácter de su amiga y sus gritos. ¿De verdad iba a irse? Se pregunto para de nuevo suspirar de tristeza.
-Así se hace-dijo Tomoka volviendo a su puesto y dejando que Horio hablase. Este, que se había quedado atónito como los demás, demoró un rato en hablar.
-Eh… bueno, como sabrán a nuestra clase le fue muy bien en el festival escolar de la semana pasada…-dijo, haciendo que algunos chicos animados de atrás gritaran porras de ánimo por el logro de la clase-… sí, bueno, quería decirles que logramos ser la clase con mas visitas en el día y por ello tenemos un premio...-dijo mostrando un sobre blanco que tenía en la mesa.
-¡VAMOS A LA PLAYA!-grito uno.
-Si bueno…-trato de calmarlos a todos pero era demasiado tarde, todo el mundo gritaba de alegría o hablaba sobre el tema sin ponerle atención de nuevo.
-¿Quieres que te ayude de nuevo?-preguntó Tomoka desde su asiento.
-No, déjalos que celebren-suspiro-Además, no quiero que grites de nuevo. Fue aterrador…
Sakuno trató de mostrar entusiasmo mientras algunas compañeras se le acercaban animadas por la noticia, pero tenía que aceptar que ahora nada podría alegrarla. Miró hacia el puesto de Ryoma, donde él parecía estar en un estado de shock, mezclado con enojo puro por haber sido despertado tantas veces en una clase, Kashiro y Katsuo trataban de calmarlo entre risas nerviosas.
-Ryoma-kun… ¿Tengo que dejarte?-se preguntó mientras aguantaba las lagrimas y las ocultaba en una cálida sonrisa.
Al día siguiente el despertador de Sakuno sonó a las siete como siempre, se levantó, se dio una ducha, de peinó y se vistió, tomó desayuno y cuando estaba a punto de dejar su casa para irse a la escuela reaccionó de golpe.
-¡HOY ES LA ESCURSIÒN!
Corrió de vuelta a su pieza, saco su mochila y la ropa de calle, unos shorts y una remera con una estampa, la primera que encontró, el traje de baño lo guardó y salió corriendo a la cocina por un jugo y alguna fruta.
-Las llaves, las llaves-se recordaba nerviosa al verse llegando tarde, ya eran las siete y media y la parada de buses estaba infinitamente más lejos que la escuela. Salió corriendo de la casa mientras se regañaba a si misma por ser tan torpe.
Cuando llegó a la parada de buses, en el asiento se encontró a la persona que menos se imaginaba encontrarse, Ryoma estaba con un brazo apoyado en el asiento y otro sosteniendo una PONTA, solo. Se acercó aferrada a su mochila y algo confundida.
-¿Ry-Ryoma-kun…?
Ryoma la miró y saludo indiferente como siempre, aunque por dentro se preguntaba porque ella también había llegado tarde.
-E-etto…-sabía que era muy obvio lo que iba a decir pero no sabía que mas hacer para pasar el rato y romper el hielo-¿Has llegado retrasado?
-Mmm…-dijo mirándola con una cara de ¿No es obvio?
-Tonta, tonta, di otra cosa… ¿Qué te paso a ti? A mí se me olvido que hoy era la excursión-dijo riendo un poco, pero se detuvo al escuchar el silencio incomodo.
-Mi despertador-dijo al final-No sonó.
-Ah…-dijo sin saber que decir. Pasaron un par de minutos y empezó a tener la sensación de que había olvidado algo. No había duda, era despistada y eso pasaba siempre, solo esperaba de que no fuera importante.
El celular de Ryoma sonó.
-Moshi-moshi-contesto despreocupado.
-¡Ryoma! ¿Dónde estás? ¡Te dije que ibas a estar encargado del grupo B!-le regañó Horio desde el otro lado.
-Pone a alguien más ¿Cuál es el problema?
-Idiota ¿Y ahora que vas a hacer? ¿Dónde estás?
-Esperando un bus, nos vemos-dijo cortando.
Entonces Sakuno ya había recordado, se le había quedado el celular en el velador. Rayos! Esperaba que nadie le llamase por nada importante ese día.
-¿No vas a sentarte?-pregunto Ryoma de la nada.
-N-no creo que demore tanto el bus… estoy bien-dijo.
-El bus más cercano llega a las diez.
-¡¿Qu-que?!
Ryoma asintió mientras se recostaba en la silla y se tapaba con la gorra para ponerse a dormir.
-Pero si no quieres sentarte…-fue lo último que dijo para quedarse profundamente dormido. Sakuno lo miro impresionada de su frialdad e hizo un puchero, era un idiota, pensó y luego sin remedio se sentó en el piso a esperar por el bus, mientras miraba los autos que pasaban. Hasta que finalmente cayó en la cuenta que también tenía sueño y antes de empezar a dar cabezazos, apoyo su cabeza en un pequeño espacio del asiento que quedaba libre, Ryoma al sentir el movimiento de ella, movió un poco sus pies al extremo para darle más espacio.
Fue la bocina del bus el que los despertó de golpe, Ryoma se levantó con cuidado de no rozar a Sakuno, mientras que ella se despertaba de a poco, cuando se dio cuenta del bus, saltó del piso y subió detrás de Ryoma.
Cuando estuvo arriba dudó si sentarse junto a Ryoma, quien ya se había puesto a dormir en el fondo del bus, así que solo camino hasta allí y se sentó en el asiento al otro extremo. Luego de unos minutos volvió a quedarse dormida. Lo que no sabía es que de vez en cuanto Ryoma abrió sus ojos para vigilar que ella siguiera durmiendo, y sonreía cuando estaba por dar un cabezazo.
Llegando a la playa, Ryoma se levantó sin despertar a Sakuno y cuando el autobús se detuvo salió de él sin avisar. Sakuno se despertó al sentir la voz del conductor llamándola para que se bajara. Tomó su mochila y con prisa se bajo del autobús, no pudo divisar a Ryoma pero si vio al grupo de chicos de su clase ya instalados con quitasoles y toallas en la orilla de la playa.
Tomoka al verla llegar corrió hacia ella.
-¡Saku-chan!-gritó.
-Hola Tomo-chan-le sonrió.
-¿Qué paso?
-Estaba algo distraída en la mañana, se me olvido que hoy era el paseo-se disculpo avergonzada.
-Oh… ¿Y llegaste junto con el Príncipe Ryoma?-le preguntó con ojos traviesos.
-E-etto… no es nada, solo nos encontramos en la parada de buces-dijo algo sonrojada.
-Que suerte tienes…-suspiro su amiga-Yo igual quiero un príncipe…
-To-tomo-chan de verdad que no pasa nada… Ryoma ya dijo que no sentía nada por mi-dijo cabizbaja.
Tomoka la miró recordando las historias que le había contado su amiga sobre las repetidas ocasiones en que ella había tratado de luchar por la atención del ambarino pero no había conseguido nada.
-Vamos-dijo finalmente-olvidémonos de eso-le sonrió de nuevo, mientras la llevaba hacia su quitasol para que dejara sus cosas.
-¿Has traído traje de baño?-pregunto Tomoka mientras se sacaba la remera que traía encima y dejaba ver un traje de baño de dos piezas de color rosado y se comenzaba a echar bloqueador.
-Sí, debe estar por aquí
-¿Es el mismo de siempre?
-Sabes que no me atrevo a usar de dos piezas-dijo pero luego su rostro cambio a un total asombro-O no…
-¿Qué ocurre?-preguntó su amiga acercándose a ella.
-Creo que traje otro…-dijo sacando un traje de baño de dos piezas de color blanco y con cintas rosadas.
…
Tomoka estaba esperando afuera de la única carpa que había para cambiarse.
-To-tomo-chan, no quiero salir-rogó la castaña.
-Saku-chan, no eres la única con traje de baño de dos piezas, no te miraran diferente a las demás-le animo su amiga.
-Pe-pero… me da vergüenza…-
-¿Quieres quedarte en la carpa todo el paseo o qué?
Sakuno salió de la carpa lentamente mientras insistía en taparse con sus brazos aunque fuera muy evidente que usaba un traje de baño de dos piezas, que por lo demás le quedaba a la medida.
-¿Eres modelo o qué?-le dijo su amiga-¡Te ves increíble! Ahora vamos a bañarnos, ya me está dando insolación por quedarme en el Sol sin una gota de agua-dijo antes de salir corriendo a las olas.
-E-espérame Tomoka…-le llamó pero ya era tarde. Caminó con pasos cortos pero rápidos hasta la orilla y se introdujo lentamente al mar. Como le había dicho su amiga nadie dijo nada, era todo un alivio. Respiró hondo y trato de relajarse mientras se introducía más y más en el océano.
Ryoma vio pasar a Sakuno a su lado, aunque le había dado un poco de risa su forma de caminar, su rostro cambio radicalmente cuando noto las miradas de un par de su compañeros hacia la castaña.
Así transcurrió toda la mañana, a medio día todos sacaron sus almuerzos. En el lado donde almorzaba Ryoma, un grupo de chicos comenzaron a hablar.
-¿Han visto a Ryusaki?-comenzó uno.
-Tiene un lindo cuerpo-dijo otro haciendo que todos sonrieran.
-¿Quién ira por ella? ¿Deberíamos hacer piedra, papel o tijeras?
Ryoma no pudo seguir comiendo, apretaba los dientes tanto o más fuerte como apretaba los palillos que tenía en su mano.
-¿No te vas a comer eso?-pregunto Horio a su lado a punto de sacarle algo de su bento.
…
En la tarde algunos jugaron partidos de voleibol, otros tomaban Sol en sus respectivos puestos y otros caminaban por la orilla sin meterse al mar ya que era peligroso nadar después de comer.
Ryoma estaba jugando voleibol, aunque había decidido hacerlo para despejarse y sacar la rabia que había sentido antes, solo había conseguido empeorarla ya que al estar jugando no podía hacer nada para detener a los chicos que aun no se decidían quien iba a cortejar a Ryusaki, mientras que ella solo recogía caracoles junto a Tomoka.
-¿Ya te diste cuenta?-le susurro Tomoka.
-¿De qué hablas?-pregunto Sakuno sin entender.
-Esos tres se están peleando por venir a hablarte.
-¿Qué?-Sakuno se sonrojo y miro hacia atrás-No puede ser.
-¿Por qué no? Eres bonita Saku-chan.
-Tomo-chan…-Sakuno quiso cambiar de tema, y recordó que había algo que no le había dicho a su amiga-Tengo que decirte algo.
-Dime ¿Es muy serio?
-No lo sé… eso creo…
-Tenemos tiempo-dijo poniéndole atención-Dime.
-Ese es el punto Tomo-chan… lo que menos queda es tiempo.
-¿De qué hablas?-pregunto frunciendo el ceño.
-Tengo que irme, mamá llamó desde Okinawa…
-¿Te irás?-su amiga abrió los ojos sin ocultar su sorpresa, estos brillaron un poco al sentir las lagrimas.
Sakuno bajo la cabeza mientras tomaba en sus manos un caracol.
…
Empezó a atardecer cuando todos comenzaron a guardar sus cosas. De pronto apareció Horio con una botella en la mano.
-¿Alguien quiere jugar un último juego?
Mientras algunos mostraban evidente entusiasmo, había otros que dieron un paso atrás de inmediato. Sakuno quien no hablaba nunca, se armo de valor para avisar en voz alta (lo más posible) que no quería participar.
-Etto…-dijo levantando su mano-Yo paso…
-Yo también dijo una chica de atrás-
Y así fueron retirándose un grupo significante de la clase.
Cuando Horio se dio cuenta de que no iba a resultar levantó la voz de nuevo.
-El que no juega va a tener que limpiar el salón por una semana.
Sakuno suspiro frustrada, pensó que no importaba si lo hacía, el juego nunca le había gustado y no quería ser obligada a jugarlo. Aunque hubo gente que acepto jugar, de todas maneras hubo un grupo como ella que siguió en contra. Entre ellos estaba Ryoma que ya se había acostado, con su gorra puesta, a dormir sobre su toalla a esperar que terminaran con eso.
-Bien, por última vez, si todos participan prometo bailar en la mesa del profesor con vestido-dijo con determinación.
Muchos chicos se entusiasmaron, era tanto el deseo de ver a Horio en vestido bailando que prácticamente obligaron a los que no querían participar a que jugaran. Así fue como toda la clase se sentó en un círculo donde la botella se encontraba en el centro. Sakuno la veía como si fuera el envase de un veneno mortal. Mientras que Horia le dirigía una mirada cómplice a Tomoka.
(Unos minutos atrás: Tomoka había regresado a buscar algo de bloqueador a su quitasol cuando Horio se dio cuenta de su cara que reflejaba preocupación.
-¿Te pasa algo?-pregunto curioso.
-No es nada ¿Por qué preguntas?
-Es solo que…-decía haciéndose el indiferente-No estás gritando como siempre.
Tomoka lo miro enojada y a este le dio un poco de miedo.
-No te importa-dijo mientras se iba con su bloqueador en la mano.
-Espera-dijo deteniéndola-Perdóname, es que de verdad no estás como siempre.
-… Lo que pasa es que… Sakuno se va… vuelve la casa de sus padres en Okinawa.
Horio abrió sus ojos como plato.
-¿De verdad?
-Sí, y aún le falta tanto por hacer en Tokio-se lamentó.
-¿Cómo qué?
Tomoka lo miro y luego busco con la mirada a Ryoma, Horio siguió la ruta de sus pupilas y entendió enseguida.
-Tengo una idea-dijo de pronto.
-No confió en tus ideas.
-Vas a tener que confiar entonces, vamos a hacer que esos dos estén juntos.
-No podemos obligar algo como eso Horio, hasta yo lo sé.
-A veces hay que darle un empujón al destino ¿Sabes?)
Cuando Horio dio la vuelta a la botella todos estaban atentos menos Ryoma, lo curioso fue cuando alguien pronuncio el nombre de la castaña.
-Ryusaki!-dijo uno de sus compañeros.
El grupo de los chicos de antes sonreía con picardía, mientras que Sakuno acumulaba un miedo inmenso en su corazón.
-Ay no…-pensó mientras se sonrojaba al pensar en lo que podía pasar después.
Ryoma no pudo pretender demencia ni indiferencia, de pronto estaba dentro del juego más que cualquiera de los que estaba allí. Horio movió por segunda vez la botella. Cuando esta aún seguía en movimiento, Tomoka y Horio intercambiaron miradas como diciéndose: Casi lo logramos, solo falta que él sea elegido.
La botella se detuvo, señalando a Kai, uno de los chicos que estaba interesado en Sakuno, este no pudo más que sonreír de alegría y celebrar con sus amigos. Ryoma ardía de rabia y lo peor de todo es que no quería sentirlo, porque se suponía que él no sentía nada por ella. Las chicas al lado de Sakuno la obligaron a ponerse de pie contra su voluntad. Kai no era un chico feo, de hecho era algo guapo, pero ella solo veía a una persona. Tomoka miro con rabia a Horio, mientras que este rogaba que al final del paseo siguiera con vida.
Cuando Kai se puso al frente de Sakuno solo lo miro y rogo por piedad. Que algo ocurriera. Lo que fuera. Su primer beso no podía ser así. Cerró los ojos con miedo, estaba roja de vergüenza y no podía evitar que su cuerpo temblara. Kai sonrió y la tomo de los hombros para luego agacharse lentamente.
-Eh… perdón pero creo que hubo un error-dijo Ryoma.
Kai se detuvo en seco y Sakuno no podía estar más roja. ¿Aquella era la voz de…? Se preguntó cuando vio que al frente de Ryoma, la botella lo señalaba nada más ni nada menos que a él.
CONTINUARA...
