Las Memorias de la Reina Serenity

Nota: Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen, son creación de la gran Naoko Takeuchi.

Capítulo 4: Ciclo vital

—Eso quiere decir que… que estoy… ¿embarazada? —

—Felicidades majestad, me imagino que querrán hablar a solas, con su permiso, me retiro— Apenas se fue el médico , Noah volteo a verme, su rostro reflejaba una mezcla de alegría e incredulidad hasta que gano la primera y una enorme sonrisa apareció junto a una risa nerviosa para luego tomar entre sus manos mi rostro.

— ¡Amor! Jajajaja, ¡vamos a ser padres! Jajajajaja — repetía una y otra vez lo mismo, sin soltar mi rostro y entre múltiples besos que me daba, para luego depositar uno en mi vientre en un gesto que me conmovió— Jejeje, no lo puedo creer, amor me has hecho el hombre más feliz de la Luna, no, del universo entero. —

— Estoy que no me lo creo, un hijo, nuestro hijo —solo podía sonreír y poner mis manos en donde mi hijo se gestaba, era una de las mejores noticias que me habían dado, claro si no es la mejor. Noah finalmente me abrazo y así nos quedamos un buen rato, juntos, disfrutando de la dicha del momento.

7 meses después…

Todos estos meses han sido increíbles, las he pasado entre mimos y atenciones varias, claro como cualquier mujer en mi estado he sufrido los típicos malestares pero los sufriría una y ml veces con tal de vivir esta hermosa experiencia y la alegría de saber que voy a traer a este mundo una criatura proveniente del amor que nos proferimos Noah y yo, además de que será uno de los bebes mas consentidos de todo el mundo. Apenas se supo la buena nueva en el Reino, hubo una gran celebración, había música y bailes por todos lados, era todo tan lindo, la gente venía e grandes cantidades a visitarme y entregarme presentes, aunque debo admitir que hubo un caos mayor cuando llegaron las reinas de los planetas internos acudieron a felicitarme, claro demoraron un poco ya que tuvieron que esperar a que Venus se mejorara de su parto, en el cual nació Minako, una pequeña rubia de ojos azules, idéntica a su madre, pero bueno sigamos en donde estaba, mis 4 amigas hicieron una pequeña fiesta, ya que no querían arriesgarse a que se adelantara la hija de Alalá, la cual nació hace un mes y le pusieron por nombre Rei. Además de todo eso hoy se irá Noah a su planeta, en las últimos semanas ha habido amenazas de revueltas y tendrá que ausentarse por un tiempo para resolver todo lo antes posible y volver para ver nacer a nuestra hija, ya que está convencido de que será una niña, yo por mi parte solo quiero que nazca sano o sana.

— Noah, sé que no te puedo persuadir de que no vayas, porque es tu deber como gobernante, pero por favor cuídate, tengo un mal presentimiento, así que por favor cuídate mucho, y no por mí sino por este pequeño ¿si? — le dije seriamente mientras acariciaba mi vientre—

— Tranquila amor, todo estará bien, ya verás que en cuanto menos te lo esperes, estaremos disfrutando tu, yo y esta pequeñita — con esto último le da un beso a mi abultado vientre a lo cual el bebe responde con una patada — Ves, Serena está de acuerdo. —

— ¿Serena? —

— La bebé necesita un nombre y opino que Serena es perfecto —

— Tú y tu idea de que será niña, solo vuelve pronto, sano y salvo ¿si? —

— Claro amor, adiós. —

POV Autor

Ya había pasado un mes desde que Noah se marchó a Solaris para arreglar el caos que había por allá, trabajaba arduamente todos los días para resolver todo lo antes posible y volver al Milenio de Plata junto a su amada Serenity y su hija que ya estaba a punto de nacer. Mas, las cosas se habían complicado bastante en los últimos días, ya que han surgido rumores de rebelión y amenazas de destrucción del Planeta.

Escribiendo una carta— Espero poder volver pronto para estar con ustedes. Las ama, Noah— Tocan la puerta — Adelante— Cierra la carta, dejándola lista para envío, mientras que entra un soldado.

—Señor, le tengo malas noticias—

—Hable de una vez soldado, ¿de qué se trata? —

—Señor, hemos encontrado el cuartel principal del enemigo—

— ¿Y cuál es el problema? — Pregunta Noah intrigado

—Lo que pasa, es que según Inteligencia, en el lugar hay un arma tan poderosa que es capaz de destruir el planeta completo— Dice el soldado, manteniendo lo mejor posible su temple serio

— ¡¿Qué?!... eso es imposible—golpeando la mesa

—Lamentablemente es verdad, hay soldados que están luchando en el sector, pero me han enviado para llevarlo a una nave y sacarlo del planeta—

—No… no lo hare, me quedare aquí—

—Señor tengo ordenes directas de sacarlo de acá en caso de una tragedia, por favor acompáñeme —

—Soldado, desista no lo acompañare, me quedare, este es mi planeta y como gobernante mi deber es pelear y defenderlo de quien sea y eso es lo que hare, aunque pierda la vida en ello, ahora por favor lléveme a ese lugar—

—Pero Señor no puedo dejar que haga eso podría morir y estoy aquí para evitar eso—

—Bueno si no quieres que muera entonces acompáñame, iré de una u otra manera— Al decir esto último sale por el salón del palacio de Solaris rumbo al asentamiento rebelde seguido del soldado que había tratado de convencerlo de huir y unos mas.

Mientras tanto en la Luna….

La Reina Serenity, ya contaba con nueve meses de embarazado, el médico le había dicho que en cualquier momento podría entrar en labor de parto y que por favor estuviera lo más calmada posible, lo que ha cumplido al pie de la letra con excepción de este día, desde temprano ha tenido un mal presentimiento y ha recorrido su habitación una mil veces buscando algo de sosiego y en eso estaba cuando sintió una fuerte punzada que la hace doblarse y la obliga a sujetarse fuertemente a una cómoda para mantenerse en pie

— ¡Cynthia! —

— ¿Qué sucede majestad? — Una gata de pelaje negro entra a la habitación corriendo, encontrándose con una Serenity con una notable facie de dolor y parada sobre un charco de agua.

—Parece que el bebe ya viene— con una leve sonrisa, Serenity le extiende una mano — Por favor ayúdame a llegar a la cama — A modo de respuesta la gata se transforma en una mujer ya mayor de cabello algo cano y sujeta su mano firmemente mientras la guía a la cama.

—Mamá, ¿Qué sucede? Oí gritos y… — una pequeña gatita pelinegra de unos 4 años aproximadamente y que aun no aprende a controlar su transformación humana aparece por la puerta siendo interrumpida por su madre.

— Luna, por favor ve rápido donde el médico, dile que la Reina esta en labor de parto —

— Si mamá—

~Solaris~

Noah ya había llegado al asentamiento rebelde y se disponía a pelear, había discutido cerca de media hora sobre que iba a luchar y no huir como le proponían y ahora estaba escuchando los informes más recientes que había sobre el lugar y el número de muertos, para luego salir a la batalla.

La lucha entre los dos bandos era implacable, el objetivo era acabar a toda costa al bando enemigo lo más pronto posible y producto de todo aquello las bajas para los dos lados ya eran considerables. Noah se abría paso entre el enemigo, pero mientras más soldados eliminaba, una número similar aparecía, rápidamente se vio rodeado junto a un pequeño grupo de camaradas por el enemigo y aunque combatían arduamente sus integrantes iban disminuyendo a cada instante. Para cuando quedaban solo un soldado junto a Noah, el cansancio era evidente y las heridas restaban cada vez más las pocas fuerzas que quedaban, Noah recibió una certera estocada en su pecho de la cual empezó a brotar un gran cantidad de sangre para después quedar tendido el suelo moribundo.

~Milenio de Plata~

— ¡Ahhh! —Serenity pujaba con todas sus fuerzas, ya una capa de sudor se alojaba en su frente.

—Un poco más majestad, puje un poco más, ya veo la cabeza—

— ¡Ahhh! — Y con este último puje, se logra escuchar el primer llanto del bebe.

— Ya nació majestad, es una niña fuerte y sana — Le comunicó el doctor mientras depositaba a la bebe en los brazos de su madre— ¿Cómo se llamará?

—Serena —Dijo Serenity mientras acariciaba la cabeza de su pequeña hija— Será la princesa Serena—volvió a decir mientras le entregaba el bebe al médico

—Majestad, descanse un momento, se lo merece—depositando a la guagua en el cuna.

—Está bien —

~Solaris~

Noah había sido llevado a un centro médico situado cerca del campo de batalla, pero lamentablemente no había mucho que hacer en su caso. Además la batalla ya estaba prácticamente ganada por los rebeldes y hace un par de minutos se había dado la alarma para avisar la evacuación del planeta, el arma que estaba en manos de los rebeldes se había salido de control y la destrucción era inminente.

—Lo siento amor…. Serena…Serenity…las amo— y con una última mirada al cielo, murió el Rey de Solaris, y solo unos segundos después su Planeta, destruyendo con él todo habitante que no pudo escapar y cualquier vestigio de civilización.

~Milenio de Plata ~

POV Serenity

— ¡Noah! — Me desperté gritando y llorando, sentía una opresión en el pecho y el miedo se empezó a apoderar de cada célula de mi cuerpo.

¡Buaaa! —

—Que sucede preciosa, shh, tranquila mamá está aquí— Por más que trataba de calmar a Serena no lo conseguía intente darle de comer, cambiar el pañal, pero no resultaba, no paraba de llorar lo que solo contribuía a aumentar mi angustia.

— Majestad, puedo pasar —

Claro Cynthia , shhh tranquila Serena—

Majestad, tengo que decirle algo… algo importante —

¿Qué sucede? Pareces afligida— Le dije mientras arrullaba a mi hija que ya se había calmado un poco.

— Majestad, Solaris fue destruido… el Rey Noah a muerto —


Hola, lamento la demora, Jejeje, espero no me odien por matar a Noah peor era necesario (aunque admito que me dolió y costó bastante hacerlo), nunca se mostro padre a la princesa Serena ni el anime ni en el manga, pero habrá un extra al final del fic (o tal vez un one-shot aparte) con final feliz.

También me demore en responder los PM para evitar hacer spoiler (ganas no me faltaron), pero ya están contestados todos.

Como siempre quiero a todos los que pasan a leer esta historia y en especial los que dejan su review, ya que me motivan a seguir.

Bueno eso, un beso a todos, Sui-chan.