Las Memorias de la Reina Serenity

Nota: Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen, son creación de la gran Naoko Takeuchi.

Capítulo 6: Maldita

Meses después….

Ya había terminado de arreglar a mi hermosa Serena y ahora la acomodaba tranquilamente en su cuna, se veía tan feliz y tranquila mientras dormía, era todo un angelito, era mi angelito. Mire por la ventana, el sol ya había salido e iluminaba lo que prometía ser un bello día, el día en que presentaría oficialmente a mi hija. Había querido esperar a que estuviera más crecida para escoger el momento, y así,también, habría tiempo suficiente para que las hijas de los reyes de los planetas inferiores pudieran crecer lo suficiente para asumir su labor como Sailors y protectoras de mi hija. Afortunadamente las pequeñas se habían desarrollado bastante rápido en estos últimos meses, ya eran capaz de hablar y caminar correctamente, transformarse e utilizarse algunos de sus poderes sin agotarse, casi no parecían niñas de un poco más de un año.

Decidí ir hacía el salón real y supervisar las tareas en el lugar personalmente, en eso iba cuando Cynthia apareció

—Su majestad—se reverenció, ¿hay algo más molesto que gente cercana a ti te reverencie?

—Hola Cynthia, justo iba al salón, acompáñame y me informas de todo, ¿está bien?— le sonreí y al ver que asintió seguí caminando

—Como diga — se aclaro la garganta y fijo la vista en los papeles que traía mientras caminaba a mí lado—Bueno, las preparaciones en el salón terminaron y ya existe un itinerario respecto a las actividades del día—

—Estupendo, dime el itinerario—

—Lo primero, sería su discurso en el balcón del salón real para luego presentar a la Princesa a todo el Reino, más tarde vendrían algunos nobles y gente importante del Reino para darle sus buenos deseos, posteriormente vendrían representantes de diferentes planetas, después tendría la visita de los Reyes Terrestres, ellos agendaron la visita a aparte de la comitiva planetaria anterior y por último, vendrían las Reinas y Princesas de los planetas internos para el juramento— A estas alturas ya habíamos llegado al salón y mi consejera se prestaba a abrir las puertas.

Solo pude quedar impresionada con la decoración del lugar. Había una perfecta mezcla entre elegancia y sobriedad. Del techo pendían algunas telas plateadas sujetas de diferentes partes para poder crear varias ondas, a lo largo del salón unos cuantos candelabros dorados que prometían iluminar el lugar en cuanto la luz del día se fuera además de los arreglos florales donde destacaban los jazmines entre otras flores blancas, simplemente todo estaba hermoso.

—Muchas gracias a todos por venir y celebrar conmigo este acontecimiento tan majestuoso. Hoy, frente a todos ustedes quiero presentarles a la futura heredera del Milenio de Plata, mi hermosa hija Serena—Dije mientras desenvolvía su rostro para luego mostrarlo a toda la multitud reunida frente al balcón— Su nacimiento nos llena de regocijo y optimismo por un futuro lleno de paz y prosperidad tanto para el reino y como para sus habitantes. Ella es la luz de la esperanza, la cual espero todos puedan albergar en sus corazones para así poder trabajar todos juntos por un mejor porvenir—Luego de escuchar las ovaciones y aplausos por parte de la gente del reino y saludarlos por una última vez me volví hacia el salón, ahora era el momento de recibir a las comitivas.

—Muchas gracias por su recibimiento su Majestad y nuevamente felicidades por su hija—

—Muchas gracias y adiós—

—Adiós—

Apenas se marchó la comitiva de algunos planetas de otros sistemas me pude permitir un minuto de descanso, ¿quién dice que la diplomacia no cansa? y apenas va a la mitad este día, uff, ánimos.

—Bien Cynthia, puedes hacer pasar los siguientes en la lista— pronuncie mientras me acomodaba nuevamente en el trono luego de ir a revisar a Serena que estaba en una cuna cercana.

—Claro su Majestad—dice con una reverencia para luego aclarar su voz— Presentando a la familia real de la Tierra, la Reina Gea, el Rey Stefan y Príncipe Endymion—

Veo como entran por la puerta una mujer algo mayor que yo, de pelo Negro y ojos verdes junto a un hombre de cuerpo formado de pelo castaño y ojos azules tan profundos como los océanos del tercer planeta, después me percato del pequeño niño que va en medio, el cual es idéntico a su progenitor solo que heredo el cabello de su madre.

—Reina Serenity, permitame darle a nombre de mi familia y de mi Reino mis más sinceras felicitaciones por la pequeña ojala sea bendecida con una larga vida —Dijo el Rey Stefan con una reverencia.

—Espero, de todo corazón, que esta pequeña crezca feliz y agraciada su majestad. Adelante Endy, dale tu presente a la Princesa—

— ¿Eh?, ¡ah! sí — dijo el pequeño todo confundido para luego aclararse la garganta, me dio mucha ternura ver lo nervioso que estaba y como desviaba su mirada, un tierno sonrojo cubría sus mejillas mientras sacaba una rosa roja de quien sabe donde— Ma-Majestad traje esta flor para la Princesa, ¿pu-puede entregársela? —

No pude evitar sonreír ante eso—Claro, pero tengo una mejor idea, ¿por qué no se la entregas tú? — le dije mientras señalaba a donde estaba mi hija. El niño atónito siguió el movimiento de mi mano para luego asentir. Una vez al lado de la cuna dejó delicadamente la rosa y depositó un beso en la frente de mi hija. Ella abrió sus ojos y observo al pequeño Endymion para después sonreírle, acto que el niño correspondió antes de volver feliz a donde estaban sus padres.

—Gracias su majestad, disculpe pero ya es hora de retirarnos— Habló Stefan.

—Claro, no se preocupen— les respondí

—Entonces, con permiso, vamos Endy—Dijo Gea para luego tomar la mano de su hijo

—Adiós majestad, adiós Princesa—me dijo el pequeño agitando su mano hacia mí y luego hacia mi bebé.

—Ah ya están aquí, Mercury, Mars, Jupiter y Venus—Dije al ver entrar corriendo a las pequeñas hijas de mis amigas, ahora, con sus trajes de Sailor—Ustedes cuatro protegerán a la Princesa Serenity—

Las Pequeñas Sailors se arrodillan al mismo tiempo con Venus como líder—Esperamos impacientes ese honor Majestad, juramos protegerla con nuestras propias vidas. Usted y su hija son las personas más importantes para nosotras — Dijo la pequeña líder de las Senshis. A tan pequeña edad y ya mostraba tanto carácter— Cuando crezca será como usted, será preciosa ¿Cómo será cuando sea Princesa? (N.A.: asuman que se refiere a cuando sea adolescente)— Ay pequeña, si supieras, no dirías eso, ojalá mi hija no herede mi suerte en la vida.

— ¡Nuestros mejores deseos! ¡Felicidades! ¡Felicidades mi Reina! —Dijeron mis amigas las reinas de los planetas interiores que habían ingresado después de sus primogénitas con distintos regalos cada una y con la alegría reflejándose en sus rostros. Pero de pronto el ambiente cambió, al aire se torno más frío y la luz que había en el salón disminuyó un poco, sobre todo en un sector cerca de un enorme espejo.

—Yo también le presento mis felicitaciones —Se oyó desde un rincón del salón en el cual las sombras empezaban a incrementar —Fui la única que no ha sido invitada a esta importante ceremonia—Dijo la mujer entre las tinieblas cada vez mayores. Toda ella irradiaba maldad y oscuridad como si fueran parte de su esencia y de inmediato supe quién era. Su largo pelo negro y rizado como las sombraban que la rodaban, su piel pálida y sus ojos destellantes, no podía ser otra que Neherenia, la encarnación misma de un mundo de tinieblas.

— ¡Deshonras el suelo de este sagrado palacio! ¿Quién eres? — La pequeña Venus, ya mostrando su espíritu de guerrera.

—Yo también vivo en este planeta. He hecho un esfuerzo para salir de las entrañas de la Luna para conseguir verlos—Dijo Neherenia con una sonrisa desafiante mientras su figura ya era cada vez más notoria a medida que avanzaba lentamente por el salón pero aún bastante lejos de nosotras.

— ¿Qué tú vives en la Luna?, ¡No es cierto! , ¿Qué? —La incredulidad de las Sailors se apreciaba en cada gesto, cada vez que hablaban ¿pero cómo explicarles que siempre habrá tinieblas aún donde resplandezca la luz más brillante?—No eres más que la encarnación de una fuerza maligna que busca extender su séquito de tinieblas en este planeta— ah, creo que es hora de poner calma en el asunto.

—Si es paz lo que buscas viniendo a este planeta, entonces se bienvenida — traté de hablar lo más calmada posible, pero siendo firme en mi posición. No voy a dejar que este día se arruine — pero, si lo que traes son tus espantosas tinieblas, entonces ¡vete! —

—Reina— Su voz era atrayente, aun a pesar de que desbordaba maldad. En su cara aparecía una sonrisa de superioridad mientras estiraba la mano como esperando para que la tomara— las tinieblas son una necesidad. Si me prestas ayuda, si acoges mis tinieblas, todo irá mejor—

— ¡No! ¡Tú no eres como nosotras! ¡Vete ahora mismo! — Las pequeñas Sailor Scouts siguen peleando y rechazando a Neherenia aun cuando no posean el poder para derrotarla. Pero yo sí.

—Las tinieblas llaman a la luz, ¡y la luz llama a las tinieblas! — No me di cuenta en que momento exclamo eso, solo reaccione cuando las sombras se expandían desde ella, amenazando con cubrir todo en una inmensa oscuridad. Por fortuna fui rápida y pude repeler el ataque con mi Cetro Lunar.

— ¡Entonces serás prisionera de tus tinieblas para siempre! — Sentencié mientras con la ayuda del Cristal de Plata empujaba a la malvada de Neherenia hacia el espejo que sería su prisión no sin antes dejarla hacer una última declaración.

— ¡No sin antes dejaros un regalo! Les tengo reservada una grata sorpresa. Muy pronto este reino será destruido ¡y esta bella Princesa morirá sin haber realizado la sucesión! ¡Esta es mi maldición! — Pronuncio al final para luego desaparecer en la infinidad de espacio que hay al otro lado del espejo, al mismo tiempo una energía oscura rodeaba a mi hija que lloraba sin yo poder hacer nada para detener la cruel sentencia dictada.

Mi pequeña hija, mi dulce e inocente Serena. Lo lamento, no he podido protegerte. Tú que eres mi luz y no puedo hace nada para evitar este destino trágico que se cernirá sobre ti. Pero tal vez sí pueda. Tal vez pueda tener el poder y la fuerza necesaria para luchar por tu bien, y si es así juro que pelearé por tu seguridad y por tu felicidad contra todo, aún cuando me cueste la vida.


Volvi!, no estaba muerta andaba de...estudiante u.u peerooo... he vuelto.

Este capitulo costo porque ciertas partes no salian como querian y me dio pena el final. Espero no quieran matarme, pero les tengo preguntas:

1.-¿Les gusto Endymion de pequeño?

2.-¿Quieren más escenas con serena de pequeña o nos saltamos al principio de nuevo?

Respondan en su review si lo dejan, si no manden un PM o como quiera, cualquier correccion, opinion y otros en los review y muchas gracias a todas las que han acompañado esta historia de un principio y a las que se suman bienvenidas, a todos se les agradece.

Mención especial a Dani por ser mi beta y aguantarme cuando le pido que revise los capitulos antes de subirlos y al Jose por ayudarme a arreglar el discurso de la reina

bueno eso es todo por ahora, besos y saludos

Sui-chan

PD: Cuantos de aca ven SM crystal? queda poco para un sufrido capitulo u.u

PD2: Los diálogos presentes desde la salida de los reyes terrestres hasta el final, estan basados en el manga. Trate de ser los más fiel a ellos