p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #555555;" data-p-id="a35fb30f17468bf5b57a5088825948b8"Se despertó con aquella insoportable luz blanca dándole de lleno en los ojos. No era la primera vez que se despertaba allí, supo de inmediato que se trataba del hospital. Mientras se obligaba a abrir los ojos del todo, trataba de recordar cómo había llegado ahí esa vez. Intentó apoyarse sobre sus antebrazos y un horrible mareo la hizo volver a apoyar la cabeza en la almohada. Esa conocida sensación, de haber hecho más de lo que sus fuerzas le permitían, le recordó lo sucedido. Su medio hermana, la amenaza, el encierro en la bóveda, el "viaje en el tiempo" ¿Lo había logrado? Recordaba el portal plateado y su mano traspasándolo, pero hasta ahí llegaba su memoria. Quizás quedó inconsciente antes de cruzarlo y su madre la había encontrado allí desmayada. O quizás.../p
p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #555555;" data-p-id="03fbd4376f5691f360851272cfdef7aa"Con un gran esfuerzo abrió los ojos y pestañeó un poco para acostumbrarse a la luz. Miró a su alrededor, definitivamente era el hospital. Al ver todo como la última vez supuso que su hechizo no había funcionado, hasta que la vio. Estaba del otro lado de las paredes de vidrio que separaban su habitación del pasillo, de espaldas. No le cabían dudas de que era ella: su cabello era más oscuro, como el suyo; le llegaban leves atisbos de su voz molesta y sarcástica, aunque no llegaba a comprender qué decía; con los brazos en jarras y el mismo porte que tenía cuando, hacía unas horas, o dentro de unos años, le había dicho que no se moviera de la bóveda. Frente a ella estaban, Mary Margaret y Emma, ambas con el rostro mucho más liso. Creía que el corazón le saltaría del pecho y saldría galopando. Lo había hecho, realmente lo había logrado. Había viajado en el tiempo, tenía a sus padres y conocidos veinte años más jóvenes frente a ella. Ella... todavía no había nacido./p
p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #555555;" data-p-id="8a672f7b11c8803f748a58555a4aa40b"Algo en ese pensamiento le causo escalofríos. Tenía que buscar la forma de arreglar las cosas sin arriesgar su propia vida o la de las personas que amaba. Se dio cuenta que no había pensado en nada ¿cómo haría las cosas? ¿cómo le diría a sus padres que era su hija? ¿cómo haría que le creyeran tan descabellada idea? Bueno, ellos bien sabían que el viaje en el tiempo no era tan imposible. Demasiadas palabras y escenarios posibles se le pasaban por la cabeza; pero todo eso se nubló cuando Regina Mills decidió voltear y mirarla directo a los ojos, esos ojos idénticos a los suyos. Antes que Hope pudiera reaccionar, ya estaba abriendo la puerta corrediza de la habitación./p
p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #555555;" data-p-id="e35a79c4df44681de8162b10d0713317"Su madre, o futura madre, la inspeccionó de arriba a abajo. Tenían el mismo cabello oscuro, los ojos marrones y de mirada intensa y los labios rojos. Conocía la forma en que la miraba, pero nunca la había mirada a ella de esa manera, ni siquiera cuando acababa con su paciencia. Era la desconfianza pura, te hacía saber de todo lo que era capaz de hacerte si te metías con ella, no era la mirada de su madre o de Regina Mills, era la mirada de la Reina Malvada. Un estremecimiento le recorrió la espalda, pero luego recordó que esa mujer no era la Reina Malvada del libro de Henry, era su mamá. Abrió la boca, decidida a dar alguna clase de explicación, pero Regina le ganó:/p
p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #555555;" data-p-id="c1e97c45655966014612ff54df1e65f1"- ¿Quién demonios eres y qué hacías en mi boveda?/p