- ¿Quién demonios eres y qué hacías en mi bóveda?
Le sostuvo la mirada, sin saber qué contestar. Se sentía extraño, ella no era la clase de persona que se quedaba sin palabras. Detrás de Regina estaban Mary Margaret y Emma, y las tres la miraban impacientes. Descubrió que, esta vez, era la amenaza. Decidió que,si quería que confiaran en ella, debía ser completamente honesta; mas tendría que ser cuidadosa ¿acaso no era por un viaje en el tiempo que toda esa historia había comenzado?
- Responde
Hope trató decir algo, su nombre al menos, pero la mirada intimidante de su madre le prohibía el habla. Solo abrió y cerró la boca, intentando pronunciar palabra.
- Regina - intervino Mary Margaret, tocándole el hombro - Creo que la estás asustando.
- Entonces estoy haciéndolo bien.
- Pero mírala, es solo una niña. No parece ser una amenaza. Apuesto que terminó allí solo por accidente.
- ¿Con un corazón en la mano?
Hope abrió grandes los ojos y se llevó las manos al pecho. ¡Su corazón! ¿Dónde estaba? Obviamente estaba a salvo, porque ella seguía viva. Mary Margaret suspiró, dándole, con poco entusiasmo, la razón a Regina.
- ¿Dónde está? - preguntó, cobrando valor - El corazón ¿dónde está?
- Ah, ahora quieres hablar - dijo Regina - Dime ¿quién eres?
"Tu hija", quiso decir, pero eso sería demasiado complicado si quería empezar con el pie derecho. Aunque, por otro lado... ser directa era la única forma que conocía de hacer las cosas. Tenía que ayudar a su familia y a la vez tenía que ser cuidadosa, para salvar a su familia ¿Qué debía decir y qué no? Se incorporó, sentándose en la cama. Tomó aire y miró a su madre. Hizo de cuenta que nada de eso estaba pasando, que solo tenía que explicarle a su mamá cómo se había metido en aquel lió, uno de muchos. Las tres mujeres la miraban expectantes, Regina especialmente perdiendo la paciencia.
- Me llamo Hope. Y vine de... otro lugar, otra tierra, a... advertirles sobre algo... sobre alguien.
La actitud de sus escuchas cambio. Ya no parecían verla como amenaza, tenía toda su atención. Emma dio un paso al frente.
- ¿Advertirnos?
- ¿Es una amenaza?- concluyó su madre.
- Noo... es una advertencia. Zelena.
Regina se enderezó, alertada, y cruzó una mirada con Emma. Hope posó la mirada en ella, sabía que le estaba dando la respuesta que buscaba, que la escucharía.
- Es malvada, m-Regina. No hay nada que la detenga, su mente retorcida solo busca la infelicidad de todo el mundo.
Mary Margaret, convencida del cambio de la Bruja Malvada, negó con la cabeza.
- No - aseguró - Zelena cambió, ella está tratando de ser buena por su hijo, de hacer el bien. Lo sé, lo vi.
Ese había sido el comienzo, recordó Hope. Su padre siempre se culpaba de haber sido demasiado ingenuo durante este tiempo, de no haber salvado a su hijo cuando tuvo la oportunidad. En un rápido movimiento se incorporó, quedando frente a frente con las tres.
- No. Ella es la misma o peor. Hay que rescatar a Bastian. Ella lo va a usar de la peor manera, va a ponerlo en contra de todo, va a ser el peor villano. Zelena sigue siendo la Bruja Malvada, Mary Margaret, siempre va a hacerlo, pero todavía no es tarde para Bastian. Salvar a Bastian. Para eso estoy acá, sobre él vine a advertirles. Son héroes, salvenlo.
