The lady in my life
By: troublemakergirlSly

"You are my life"


Pov Pansy

Me acerqué poco a poco y le planté un beso en la comisura de los labios, fue uno fugaz, sin embargo Harry se tornó, del color de su corbata, se deshizo el nudo de la corbata. Supongo que comenzó a sentir calor, pues de la nada se sacó el suéter y lo aventó al pasto. Se puso de pie, con la mirada fija en la mía, no pude evitar cohibirme por aquella mirada que me lanzaba. Sin embargo le sonreí, genuina-mente, podría decir que sus ojos me miraron con admiración. Acto seguido comenzó a correr por el lago y gritó: "¡SOY EL HOMBRE MÁS FELIZ DEL MUNDO!" y soltó una enorme carcajada, llena de euforia y alegría, la cual nunca antes había escuchado de su parte.

Me tomó bastante tiempo el hecho de querer contestar, pues era cierto. Él es muy feliz, o al menos era lo que él me demostraba aquí. No pude evitar el hecho de abrazarle en cuanto se sentó.

- Harry... Gracias por esto... por todo -murmuré, aún abrazándole.

- No tienes nada qué agradecer, si acaso... Yo te debo las gracias por estar aquí junto a mí... y por haberte acercado a mí en aquella ocasión... -dijo de una manera sincera. No necesitaba decirme en qué ocasión, pues entendía perfectamente que se refería a cuando nos habíamos conocido, de otra forma, el día en que nuestro mundo se puso de cabeza debido a dos personitas que nos habían traicionado. "Bien dicen que el destino nunca se equivoca" pensé.

Nos levantamos y continuamos caminando por el lago, sólo por un rato más, para después entrar al castillo, pues ya era la hora de entrar, comenzaba a hacer un poco de frío, además era hora de irnos a las salas comunes, para después de un largo día dormir. Harry me puso su suéter, sin escuchar a mis objeciones. Sonreí, pues sí quería tenerlo puesto, pero no cuando sabía que él tendría frío.

- Tengo calor, cariño... no soy nada friolento -me dijo, con lo cual dejé de insistir y me dejé llevar por su mano, a través del camino.

En el camino, nos encontramos con Weasley, el cual nos saludó amablemente y se dirigió hacia Lavender Brown. Les saludamos y podría incluso jurar que ella me saludó con una sonrisa, lo cual era bastante raro.
Harry tomó mi mano y me guió hasta la sala común de Slytherin.

Al llegar, me miró de una manera tan llena de mil emociones, y tan tranquila a la vez, que no pude evitar sonrojarme, y acercarme poco a poco a él. Le abracé por la cintura, recargué mi cabeza en su pecho, y me dispuse a quedarme así. No quería que el tiempo avanzara, sólo quería estar ahí. Así, con él.

Él pareció percatarse de eso, y me sostuvo de la cintura, rodeándome para seguir con ese momento. Me sentía tan bien al estar así con él... A diferencia de lo que muchos pensaban, nuestra relación no era tan pasional, sino que solo nos dedicábamos atenciones el uno al otro. Desde un abrazo, un silencio compartido, un hombro para reflexionar, etc.

- Creo que deberías entrar, se está haciendo tarde -murmuró en mi oído. Hice una mueca, sin embargo no dije nada. Me limité a darle un beso, el cual fue recibido con una sonrisa en su boca.

- Te veré mañana -dije. Pero él me jaló del brazo, suavemente. Me abrazó una vez más y susurró:

-Vendré mañana por ti, así iremos a desayunar juntos al gran comedor, ¿te parece? -susurró suavemente. Asentí y me marché.

¿Cómo negarse a algo que en realidad pasa? ¿cómo pretender ocultar algo si tú mismo sabes que es algo verdadero? Estas eran preguntas que pasaban por mi cabeza a cada momento, no dejaba de pensar que era una chica afortunada al tener de mi lado a Harry, "el elegido" sonreí de lado.

Una sonrisa boba venía a mi cara cada que si quiera pensaba en él, no podía haber algo mejor en todo mi día, pues él era perfecto, "perfecto para mí" repetía en mi fuero interno.

Así, deseando caer profundamente dormida y con el piyama puesto, me derrumbé en la cama y cerré los doseles. En los brazos de Morfeo caí rápidamente.

Al paso de dos horas comencé a escuchar ruidos que provenían de donde se encontraba la ventana, no me había percatado de que ésta estaba abierta. Me levanté a cerrarla, hacía mucho frío, al terminar me incorporé a mi cama de nuevo y cerré los doseles. Unos brazos comenzaron a rodearme e inmediatamente un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Su aliento me acariciaba la nuca, erizando mis vellos.

- ¿Me extrañaste? -dijo. Y fue un alivio, pues yo conocía perfectamente esa voz.

- Claro que sí, señor Potter -dije con una sonrisa y un ligero sonrojo en mis mejillas, pues estaba en pijamas y él podía verme toda desarreglada. Él pareció notar mi sonrojo aún a pesar de la escasa luz, me tomó del mentón, para hacerme verle a los ojos. Al hacerlo, nuestros ojos se conectaron como piezas de un rompecabezas. Se quedaron ancladas. Nunca antes me había pasado algo similar a esto, y puedo asegurar que a él tampoco. Era como si mis ojos fueran una llave y los suyos fueran una puerta, buscaban una manera de descifrarse, buscaban una manera de trabajar en equipo para obtener acceso al lado opuesto.

- ¿Te importa si me quedo contigo esta noche? -susurró sin quitar su mirada de la mía, con esos ojos verdes hermosos que sólo él poseía. Me quedaba embobada al verlo, me perdía. Era como estar en un laberinto, en el cual aún no encontraba la salida. Estupefacta, esbocé una sonrisa.

- Por supuesto que no me importa... -dije después de un rato. Uní mi mano derecha, con su izquierda- ¿las pesadillas regresaron? -murmuré al momento de darle un pequeño beso en el dorso de su mano. Era algo anticuado, pero... ¿quién dice que la galantería de la época antigua era mala?

Me miraba, pero ahora con un atisbo de miedo en su mirada. Acto seguido le abracé. No quería que se fuera, me quería quedar con él.

- Sí... Pero no son las pesadillas de antes... Son otras -dijo con la voz entrecortada al hablar.

- ¿Sobre qué son ahora? -pregunté con miedo, pues eso era lo que él me trasmitía con su voz, miedo.

- Sobre ti... -dijo, con la voz y la mirada perdidas, en la distancia- Sobre perderte... -murmuró. Juro qué casi me desmayo. Nunca nadie se había preocupado de esa forma por mí, al menos no como él lo había hecho hasta ahora. Nunca.

Me acerqué lo más que pude (si es que eso era posible), me acuné junto a su cuerpo. Busqué sus labios en la oscuridad y le di un beso, uno lleno de amor. Quería decirle, con ese beso, que nunca me perdería... que trataría de hacer que las cosas funcionaran, para que no hubiera un final en nuestra historia.

- Nunca me apartaré de ti. Aquí estaré siempre, contigo -dije. Aún le abrazaba, sin embargo sabía que debía estar más cerca de él... por ello pasé mi pierna sobre su pierna, juntando aún más nuestros cuerpos. quería que entendiera que a partir de ese día éramos como uno solo, quería que entendiera que éramos un equipo. Una pareja.

-¿siempre? -preguntó inseguro. Tomando un mechón de mi cabello, acomodándolo detrás de mi oreja.

- Siempre.

Y sin pensarlo más, juntos caímos en un dulce y cálido sueño. Tal parecía que nuestro camino era seguir así, juntos, pues todo entre nosotros era tan fácil. Era como dormir, era algo natural, algo que no se forzaba.


Pov Hermione

Después de pasar tanto tiempo con mi... (¿Pueden creerlo?) príncipe de las serpientes, me sentí dichosa. Había pasado ya la semana, hoy era jueves. "Al fin, jueves" pensé con una sonrisa en la boca.

Llena de vida, como nunca antes me sentí. Todo esto era tan perfecto, lleno de magia. Yo creía conocer la magia después de tantos libros leer, pero me di cuenta de que no, yo no conocía la magia completamente, pues hasta ahora que estoy con Draco Malfoy me doy cuenta de que este tipo de magia es hermosa y desconocida, pero fantástica. Es aún mejor, es aún más natural.

Sin quererlo, nuestras miradas se cruzan de nuevo. Creo que podría acostumbrarme bastante bien a ver sus ojos grises por toda mi vida. Son como la niebla, piensas que es fría, pero no, dentro de todo te envuelve y te pierde, pero solo eso.

Él me sonríe, es obvio que sabe lo que estoy pasando, y eso me regresa a pensar que sigo enojada con él. Muy molesta para ser precisa. Justo al regresar al castillo, ese día, en los pasillos, se atrevió a darme una nalgada frente a todos, cabe mencionar que es la segunda, a diferencia que esta la pudieron observar muchos ojos curiosos. Estaba segura que los chismes correrían tan rápido que no llegaríamos a la cena sin que todos lo supieran. Me molestó mucho, pues nadie nunca, a parte de él, me había hecho aquello.

Sus ojos me miraban con arrepentimiento y una pizca de alegría. Buscaba mi mirada, pero no quería verle a los ojos, pues sabía que cedería ante sus encantos y no podría mantener mi actitud para reprenderle por lo que había hecho.

- Lo siento, querida. No era mi intención fastidiarte -dijo. Hizo una sonrisa ladina, una de esas que me hacían estremecer... de esas que me volvían completamente loca y a su merced... ¡Pero ese no era el jodido punto! "¿Que no era su intención?" me decía mi conciencia, al momento en que despertaba de mi ensoñación (el efecto que causaban sus ojos). Sin embargo, muy dentro de mi ser, sabía que no debía perder los estribos por algo tan banal, pues él se había comportado como todo un caballero conmigo en el tiempo que nos llevábamos conociendo mejor, y eso no lo podía negar. Después de sopesar la situación y su historial, decidí no pensar mucho acerca de lo sucedido. Sin pensarlo dos veces me acerqué a sus labios, y deposité un casto beso.

- Te perdono, pero ahora me la debes... Y te saldrá muy caro, debo advertirte Draco Malfoy... -susurré con una voz macabra. Me recorrió incluso un escalofrío con mi propia voz, pero sabía que era necesario mantener la guardia con Draco. Él sonrió de lado y asintió.

Continuamos caminando hasta la torre, en la cual al llegar, prendimos la chimenea y nos dispusimos a subir a la habitación. Estuve leyendo en un sillón que teníamos en el cuarto, mientras él se disponía a responder correspondencia. Después de un rato comenzó a bostezar.

- Me daré una ducha -dijo Draco, al cabo de unos minutos. Tomó una toalla y su ropa de cambio, para después entrar al baño. "Perfecto, es el momento" dije en mis adentros.

- Claro, querido, tardate lo que gustes -dije con voz acaramelada.

Me cambie de ropa, por mi piyama de corazones muggle, y me dispuse a dormirme. No quería hablar ahora con Draco, y planeaba evitarlo hasta mañana temprano. Era un buen plan, pues desde que llegamos a la habitación lo había estado evadiendo, y ahora dormiría sin antes platicar con ella.

Lo que recuerdo vagamente es que Draco al salir del baño, me depositó un tierno beso en la coronilla y me susurró "buenas noches". Después caí profunda y perdidamente en los brazos de Morfeo.

A la mañana siguiente era consciente de que alguien estaba acariciando mi cabello, pero me daba la luz de lleno en los ojos para poder enfocar bien mi vista, quería seguir durmiendo, sentía muy cansados los ojos. Después de unos segundos, sin pensarlo dos veces, me voltee al otro lado de la cama, pero en mi breve movimiento alguien me detuvo, y me devolvió a mi posición inicial. Hice una especie de gruñido, pues la luz seguía lastimando mis ojos.

- Buenos días, hermosa ratona -dijo Draco en mi oído, abrazándome un poco. Correspondí a su abrazo y le di un beso, el cual correspondió alegremente. Gracias al beso pude olvidar mi momentáneo mal humor, debido a la luz que lastimaba mis hermosos ojos miel. Profundizamos un poco el beso, pasé mis brazos al rededor de su cuello. Nos separamos después de un rato, por la falta del aire.

- Guau, ojalá así despertaras diario -susurré riéndome a su lado. No podía evitarlo, me daba mucha risa el hecho de que él comenzara a ser más afectivo de lo que era, a medida que mi amor iba creciendo más y más por él, lo cual me puso a pensar que en definitiva, este año estaba lleno de cambios por parte de todos. De eso no cabía duda. Aunque... debía admitir que ese rubio se veía jodidamente bien en todo momento, incluso al despertar. Sonreí al estarlo calificando en mi mente, él me miró, ignorando lo que estaba pensando comenzó a hablar:

- Hoy es viernes, ¿eso te recuerda algo de mi buen humor mañanero? -me preguntó con una sonrisa ladina, de esas que me hacen perder el conocimiento de mi propio nombre. Traté de recordar, incluso fruncí el ceño, luego me llegó a la mente que hoy partiríamos a Malfoy Manor. Mi sonrisa se amplió aún más.

- Ahora que lo mencionas, no recuerdo nada. Sólo recuerdo que anoche me enfadé contigo y me suplicaste perdón hasta que te lo concedí -dije dramáticamente, ganándome un gran almohadazo de su parte. Comencé a reír sonoramente, era tan divertido hacer rabiar a Draco. Me miró con los ojos entrecerrados.

- Ja, ja. Muy graciosa. Me refería a que hoy salimos, mañana es la cena en Malfoy Manor, y hoy... Conocerás a mi... No, olvídalo... "nuestra" familia -dijo, muy entusiasta por la idea de su juego de palabras. Sin embargo yo tomé bastante bien esas palabras, qué digo bien, lo que le sigue, me encantaba pensar que teníamos un futuro juntos. Me ataqué de la risa, simplemente no podía creer que el Brujo que estaba a mi lado era ni más ni menos que Draco Lucius Malfoy.

- Dime... ¿quién eres y qué has hecho con el engreído-maldito-hurón-botador de Draco-todas-me-aman Lucius "cabezota" Malfoy?

Me miró y sin decir nada, me tomó el rostro entre sus manos, me dio un suave beso.

- Vaya vocabulario... ya no dejaré que te juntes con San Potter, bastante tengo ya con Pansy desde que está con él... -dijo haciendo una mueca al momento en que ponía su cara seria y me miraba profundamente- contestando a tu pregunta... lo que me pasó fuiste tú.

Pov Luna

Iba tan absorta en mis pensamientos que no me había percatado de algo, la profesora Minerva venía hacia mí. No pude evitar pensar en si había hecho algo malo últimamente, y un sentimiento de incertidumbre se instaló en mi pecho, pero al ver que ella venía ajetreada y sonriente me calmé.

- Buenas días señorita Lovegood, la he estado buscando toda la semana... Ha sido algo difícil dar con usted... quisiera pedirle un favor. Como ya se habrá enterado, se hará una celebración a los premios anuales de este año: Draco Malfoy y Hermione Granger. Necesito que por favor nos brinde su ayuda al profesor Severus y a mí para hacer unos cuantos anuncios y además...

Pov Ginny

Gracias a Merlín no me había encontrado aún con la causa de mis pesadillas de estas últimas semanas. Me sentía aún muy mal, pues él me había traicionado de la peor manera, incluso peor de lo que yo había traicionado a Harry. "Merlín, ¿es eso posible?" me preguntaba.

Caminaba por el pasillo que llega hasta la salida al lago negro, cuando sin quererlo, tropecé con algo. Levanté torpemente mi cuerpo, y lo que vi en seguida fue algo muy divertido. Cho, la chica por la que Harry había estado enamorado, se encontraba discutiendo muy alocadamente con Neville. "Pobrecillo" pensé y me acerqué poco a poco para ayudarle.

- ¿Pasa algo, Neville? -pregunté dirigiéndome a él, puesto que era un buen amigo mío. Incontables veces me había salvado el pellejo, cuando algún Slytherin se acercaba a molestarme. No podía hacer menos por él.

- Nada en especial, es sólo que ésta loca dice que yo le he enviado una carta de amor con amortentia, dice que yo quiero todo con ella, y, por si fuera poco me estaba diciendo que ella es la mejor Bruja de todo Hogwats, lo cual no lo creo ni bajo un imperius, pues todos sabemos que Hermione es la mejor.

"Ah, ya se por dónde va el problema" pensé. A ella siempre le había gustado Draco, o al menos de eso me había percatado y enterado. Estuvo tras él durante mucho tiempo, después del baile de los tres magos. Incluso me había enterado que había hechizado a unas chicas que solían tener sus qué-veres con el rubio, simplemente porque a ella no le hacía caso. No dejaría que Mione le hiciera lo mismo, no se lo permitiría, pues su amiga era feliz con el rubio y eran una pareja adorable.

"No a mi amiga, loca" pensé y acto seguido me puse enfrente de ella, dirigiendo mi varita hacia ella. Estaba dispuesta a tener un duelo con ella, pues nadie se metía con mis amigas.

- ¿Qué haces, Weasley? ¿De verdad crees que me ganarás un duelo? -preguntó con una voz que me pareció repulsiva. Iba a lanzar un moco murciélago para que se callara, pero en eso, él llegó.

- ¡No te atrevas a lanzarle un hechizo a Ginevra! ¡No quiero que nadie la toque! ¿Entendido? -dijo un Blaize Zabini muy enojado. Con esa actitud hasta a mí me daría miedo desobedecerle, la pregunta que rondaba por mi cabeza era "¿qué está haciendo él aquí?" Y por sí fuera poco, tomó mi mano y me dirigió hasta el lago negro, donde se sentó bajo un roble inmenso. Los alumnos nos habían observado con impresión, algunos otros con una sonrisa en el rostro, y otros más con una mirada glacial.

Se quedó cavilando un poco y luego se dirigió hacia mí.

- ¿Cómo estas? -preguntó indeciso. Me enojé fuertemente, pues después de todo el tiempo en que no habíamos hablado a él solo se le ocurría decir aquello. "¿Por qué tenía que haberme enamorado de él? ¡¿Por qué?!" Sin pensarlo dos veces le lancé un aguameti, y me dirigí al castillo echando rabia.

Ron Pov

Buscaba un poco desesperado a Lavender, pues ayer habíamos quedado para almorzar juntos, éramos buenos amigos y teníamos que platicar un poco acerca de un trabajo, pero jamás la encontré. Cansado, me seguí en el largo pasillo, pero al llegar a la puerta del comedor, mis ojos quedaron impactados al ver a Cho Chang llorando. Sí había algo que más odiaba, en toda mi vida, era ver a una mujer llorar, no por nada mi madre y mi hermana eran consideradas las líderes de la familia. Siempre se hacía lo que ellas querían.

Me acerqué a ella levemente, no quería que ella pensara mal de mis intenciones.

- ¿Se te perdió algo, Weasley? -preguntó. Dudé en si debía o no acercarme, pero mi "complejo de Gryffindor" me indicó que me quedara ahí, con ella.

- ¿Puedo ayudarte en algo? -pregunté dudoso. No sabía como comenzar a hablarle. Por un momento ninguno habló, me miró como queriendo calcular mis intenciones. Sin embargo, luego de un rato, sus brazos rodearon mis hombros y me dio un ligero abrazo, aún sollozando.

- Nada sale como lo espero, todo lo que hago está mal... Esto del amor es un caos, ¡por Morgana que lo es! -dijo devastada. Ahora entendía el por qué de su actitud. Todos estaríamos igual a ella si la suerte nos jugara la misma trampa del amor. Por suerte yo aún no lo había probado, pues nunca me había atraído nadie mas que Lavender, pero confundí mis sentimientos y quedé como su mejor amigo, entonces no perdí nada.

- Siento mucho lo que te pasa, y en verdad que te quisiera ayudar... -comencé a decir.

- ¿Me ayudarías...? ¿Por qué? -preguntó con un atisbo de asombro, ni yo me creía lo que estaba diciendo. Recordaba que Harry había estado flechado por ella hace algunos años, pero nunca se imaginó estar en una situación similar a aquella que estaba experimentado.

- Porque... Eres hermosa... nadie debería hacerte sentir mal, no mereces ser tratada así. Deberías ser tratada como lo que eres... una dama... -dije, pero de nuevo, me interrumpió.

- ¿Crees... que... soy hermosa? -preguntó con asombro en su voz. Tenía la mirada perdida, en algún lugar del castillo, incluso pensé que se había quedado dormida con los ojos abiertos. Lo que me hizo pensar "¿De todo lo que yo había dicho ella sólo había escuchado eso?". Merlín, las mujeres se complicaban mucho la existencia, pero debía ser tolerante... o al menos eso les habían enseñado, a él y a sus hermanos, sus padres.

- S-sí... -susurré, y ella rápidamente unió sus manos tras de mi cuello, se acercó peligrosamente a mi boca, comenzando a unir sus labios con los míos. De la impresión no fui capaz ni de responder al momento, pero lentamente su lengua comenzó a pedir permiso para explorar mi boca. Profundizamos el beso y mi mente iba poco a poco sintiéndose más y más sedada. Me sentía en las nubes... "Si esto es sentirse amado, ¿por qué no todos podemos sentirlo?" pensé. Situé mis brazos al rededor de su cintura, saboreando, de una manera lenta su boca. "Es lo más hermoso que jamás había sentido" me dije. Mi mente trabajaba al mil por hora, memorizando cada detalle de la situación. Cuando ella se despegó de mi cara, pude ver el brillo en su mirada. Y, suavemente, posó sus manos en mi pecho.

- ¿intentarías algo conmigo...? Me refiero... A... ¿Una relación? -preguntó indecisa por su problema con el amor, sin embargo yo asentí. Entendí desde ese momento que nada sería lo mismo conmigo, a partir de ese jodido y hermoso beso.

Neville Pov

"Grandioso" me dije. Estaba seguro de que nada podía empeorar mi situación, todo era un caos. Entré a la sala común de Gryffindor, pero no había nadie de mis amigos con quién pudiera platicar de lo sucedido, así que decidí salir a caminar un rato. Iba en el pasillo hacia el lago negro, cuando vi a alguien sentado, en una de las bancas, fuera de los salones, con vista hacia el jardín. Al acercarme más noté que era alguien demasiado familiar para mí.

- ¿Astoria? ¿Qué narggles haces aquí sola? -le pregunté a mi amiga, pues aunque no lo crean ella y yo nos entendíamos bien desde el primer grado, cuando tuve el pequeño inconveniente en la escoba... el día que mi escoba salió disparada y me fui directo de bruces, luego de atorarme en una estatua y resbalar... Fui escoltado a la enfermería inmediatamente. Ella me ayudó mucho aquella vez, a pesar de que sus compañeras le decían que no podía ir conmigo porque ella era Slytherin y ellos no podían entablar amistad con los Gryffindors. Ella golpeó a la niña que le había dicho semejante barbaridad y desde ese día nuestra amistad comenzó.

- Lo que pasa es que no logré hacer la poción que indicó Snape y... dijo que eso bajará mi calificación final y también mis timos... Me siento mal Nev, estuvimos estudiando mucho... -dijo, pero me limité a rodearla con mis brazos. Le susurré un "no hay problema, estudiáremos más" y nos encaminamos al lago juntos. Sus ojos lagrimeaban, pues sus padres la castigarían por no lograr buena calificación en las evaluaciones... aun a pesar de saber que ella tomaba clases extras, no les había mencionado que yo le asesoraba porque eran demasiado elitistas y no querían ninguna otra casa que no fue Slytherin.

Hermione Pov

Con esas simples palabras tuve para darle un beso, pues ahora nada podría mejorar aún más mi ánimo. Él me hacía sentir la bruja más dichosa en esta vida. Gracias a Merlín mis sueños se hacían realidad, y eran a su lado. No pude evitar sonreír al pensar en las palabras que acaba de decir, pero mis ensoñaciones se vieron interrumpidas, pues recordé que no tenía algo presentable para ir a la mansión Malfoy...

- Debemos ir a Hogsmeade Draco, no tengo nada qué digno qué ponerme para conocer a tu familia... -dije, pero me puso el dedo índice en la boca para que guardara silencio. Odiaba que hiciera eso, pero aún así hice silencio.

- Para empezar: también es tu familia, desde que comenzamos a salir juntos... y para terminar yo me adelanté y te he comprado algo... -dijo con una sonrisa maliciosa, una de esas que usa Pansy para indicar que estoy en problemas. No pude evitar arrebatarle la bolsa para saber cuál era el contenido que tenía, pero al verlo no pude hacer más que comenzar a verle con mala cara...

- Oh, no. No. Jamás. Esto no es nada divertido, Malfoy -dije y comencé a lanzarle cojines.

El vestido que él había comprado era hermoso, pero ciertamente nunca en la vida lo usaría, pues era demasiado ostentoso para mí. Tenía una pedrería hermosa bordada, hacía que se llenara de brillo. Brillos aquí y allá, nunca pasaría desapercibida con ese atuendo. Era de un tono plateado y gris Oxford, con un corte imperio, el cual me sentaba bastante elegante, he de aclarar. Tenía unos cuantos bordados, en la zona del busto, en forma de corazón. En verdad que era muy llamativo, y hermoso a la vez.

- Por favor, es más... yo no lo he elegido. Lo ha elegido mi hermana. Quiere que lo uses, y le romperás el corazón si no lo usas esta noche en Malfoy Manor -dijo con un puchero en su cara. No pude más que hacer una mueca de disgusto. Hasta que... "¿Hermana?" pensé... luego recordé que Pansy era su mejor amiga y, de seguro, se refería a ella.

- Está bien, pero que quede claro que me debes una cerveza de mantequilla para antes de irnos, debo darme mucho valor para usarlo -dije sin muchos ánimos. Le había prometido a Draco que iría con él a la cena, pero ahora mismo me lo estaba replanteando. "Valdrá la pena" me recordaba mi consciencia.

- Está bien, querida, pero tenía entendido que ustedes los Gryffindors eran los más valientes de todo Hogwarts... ¿No será que tienes miedo? -susurró con una maliciosa y picara sonrisa. Le hice una mueca y le aventé un cojín.

- No tengo miedo -dije con la cabeza en alto. Mi orgullo jamás me dejaría decir lo contrario.

- De acuerdo, sólo quiero que sepas que es normal que tengas miedo, esto es nuevo para ti... Al igual que para mí lo será cuando conozca a tus padres.

Ginny Pov

Gracias a Morgana no me había encontrado con Zabini, pues lo que menos quería en estos momentos era verle. Esataba tan feliz, que no me dio tiempo de percatarme del mal que estaba haciendo... porque bien dicen "no cantes victoria antes del final", justo después de pensar aquello, Blaise apareció ante mi paso, estorbando, claramente.

- ¡Estorbas, muévete! ¿Acaso un troll es lo que tienes por cerebro? -le decía, claramente molesta con él. Traté de sacar todo el veneno que me fue posible.

- No pienso quitarme, porque efectivamente, un troll es lo que tengo por cerebro... ¿Me darías un minuto para hablar contigo? Quiero decirte algo... muy... importante -susurró lo último. "¿Dónde Merlín están las demás chicas? Necesito salir de aquí" me decía. Me encontraba, como damisela en apuros, aunque en eso recordé que traía la varita conmigo. Intenté sacarla de la túnica, pero la mano de Blaise fue más rápida y tomó mi mano derecha. Me condujo hacia una sala que yo conocía más que bien; la sala de menesteres. Nos encontramos frente a la puerta, pero curiosamente no entramos. Estaba a punto de decir algo, pero él fue, nuevamente, más rápido que yo y comenzó a hablar.

- Necesito que sepas que fui un idiota al no haber sido responsable de mis actos y conductas... Sé que no vale la pena decirte "no te volveré a mentir", puesto que no soy bueno en adivinación... pero quiero que sepas que este tiempo que llevamos juntos me ha enseñado mucho, en verdad... Y... Me agradaría mucho seguir estando a tu lado, no sólo en clases y en la escuela, sino como pareja... Formal... -dijo y se calló unos cuantos segundos. Poco después continuó- dime... ¿Aceptarías casarte conmigo?... -dijo tras un susurro.

Me quedé helada al escuchar esas palabras, tenía entendido que muchas chicas sueñan con eso toda su vida, lo planean y se ven a sí mismas desposándose con el hombre sus sueños... pero en mis planes eso no estaba ni imaginado. Digo, me encantaría casarme... pero quisiera que fuera por amor y no por compromiso, aunque, ¿él lo sentía como un compromiso? Finalmente el bebé, que ella tenía en su interior, era producto de lo que había llegado a sentir por Blaise, pero necesitaba saber si él en verdad la quería pues ella por más que quería dejar de quererle no podía... Era difícil saberlo, pues hace un segundo se había declarado... Un momento... Si se declaró es porque no lo siente por compromiso, ¿no?. "Te están esperando" susurró mi consciencia. Y eso bastó para devolverme a mi realidad. Sentí una punzada en el estómago, y comencé a llorar, sin más ni más."Piensa en ti" indicaba mi conciencia, y eso hice.

- S-sí -contesté temerosa, no por mí, sino por cómo tomarían los demás la noticia. Pero... ¿qué importaban los demás? ¡Era su vida! Ella quería ser feliz. En eso la puerta se abrió de golpe, y comenzaron a llover serpentinas y unos enormes fuegos artificiales, marca "W&W", comenzaron a salir haciendo un verdadero escándalo. Iluminando todo en su camino y sacando enormes sonrisas en los presentes. Fue hasta ese momento en que reparé que no éramos los únicos en la sala, pues ahí nos esperaban nuestros amigos. No pude evitarlo y me torné de un color rojo carmesí de golpe, esto era algo muy lindo pero también vergonzoso. Le pegué un fuerte porrazo a Blaise, el cual se había comenzado a reír al ver mi reacción- eres un troll... Te odio.

- Ginny, mi hermosa hermanita.. -susurró Charlie, el cual había ido al colegio solo para asistir a la petición de mano de su pequeña hermana- cuídala bien, sino... Atente a las consecuencias, Zabini... Me entero de que le haces algo indebido y yo mismo te entrego a los dementores, ¿entendiste? -susurró en un tono amenazador que sólo él podía poseer. A lo cual Blaise simplemente asintió con un semblante serio y sin inmutarse lo más mínimo por lo que le acababa de decir el gran Weasley.

- Con esta familia que te cargas para qué demonios quiero enemigos... Estoy a punto de cavar mi tumba al querer casarme contigo Ginevra, espero lo aprecies... -sonrió al decirlo, a lo cual ella simplemente sonrió de lado y le dio un pequeño beso. Así era su relación, rara... algo distinta a las parejas acarameladas que no podían mantener sus manos lejos el uno del otro. Ambos eran temperamentales, por lo que algunas veces contestaban un poco mal, algunas veces bien... pero se entendían y sabían que aunque se "insultaran", según los demás, esa era su manera de decirse cuánto se amaban.

- Y lo que falta, querido... -sonrió aún más al ver la cara de su madre, Molly. La cual se lo quedaba mirando como si lo estuviera inspeccionando, finalmente sonrió y le abrazó, a lo que el muchacho simplemente comenzó a sentirse mejor, pues era bien visto en su familia.

En eso, vimos entrar a Neville del brazo con Astoria Greengrass. Sin evitarlo, se nos escapó una pequeña sonrisa a Blaise y a mí, pues Blaise me había dicho que Astoria una ocasión le confesó que sentía algo por Neville, pero no sabía bien qué era. Al ellos llegar a nuestro lado, simplemente les saludamos y nos felicitaron.

Neville Pov

Sin pensarlo dos veces me llevé a Astoria a mi habitación, tomamos una escoba de los vestidores del campo de Quidditch. Necesitaba arreglárme para la pequeña reunión de Zabinni y Ginny.

- No les caigo bien, Nev. Debería quedarme en mi sala común mejor -dijo Astoria mordiéndose las uñas en un ataque de pánico repentino. Su mirada, suplicante, tratando de hacerme ceder ante su petición. Ella ya estaba enfundada en un vestido verde oscuro, el cual era strapless y tenía un drapeado leve, al estilo griego.

- No digas tonterías... ¿Por qué no habrías de caerles bien? -dijo Neville al momento que se acomodaba el traje de gala que llevaba puesto, y se acomodaba los puños de la camisa sin mirar a Astoria.

- Porque soy Astoria... y no he tenido unos buenos años junto a ellos... A parte, nunca me han tratado bien -contestó un poco cabizbaja.

- Pues deberían... Eres una bruja excelente, y de hecho...

- ¿y de hecho...? Prosigue Nev -como buena serpiente le gustaba escuchar elogios hacia su persona.

- Eres hermosa -dije un poco colorado. Me había comenzado a poner nervioso. Sin pensarlo, subí a la escoba y ayudé a Astoria a subir. Nos dirigí al campo de Quidditch , para dejar la escoba, al dejar la escoba comencé a caminar pero Astoria me siguió y me tomó del brazo.

- Nev, no quiero que te vayas... De hecho, yo... Te... -dijo, sin embargo un escandaloso niño de segundo año llegó y les gritó, poco después se fue. Rompió el momento tan especial que se había creado, y Neville ya no podía aguantar los nervios de estar junto a ella.

-¿Nos vamos? -preguntó sin más, y comenzaron a andar hasta la sala de los menesteres.

Ahora que estaban ahí, no podía dejar de mirar hacia otro lado que no fuera Astoria. Sin embargo hubo un momento en que ella se fue a platicar con Theodore Nott, y el chico comenzaba a tocarle los hombros. Neville sintió que una furia surgía dentro de él, y sintió unas ganas enormes de acercarse hasta ellos y decirle a Nott que ella le acompañaba a él. Sin embargo al ver que Astoria no se movía, se limitó a acercarse.

- Creo que debemos irnos -susurró en su oído para que sólo ella escuchara lo que él le decía. Una sorprendida Astoria le miró sin ninguna expresión en sus ojos.

- ¿Por qué, sucede algo malo? -dijo ella con un poco de preocupación. Sin embargo, la tomó de la cintura y susurró un "disculpa" a Nott, y se alejó con ella hacia un rincón de la sala.

- ¿Por qué dejaste que Nott te tocara los hombros de esa manera? -le pregunté al punto de la histeria. No podía creer que Nott la hubiera tocado. Ella le miró con enojo y poco a poco fue cambiando su cara por una sonrisa.

- ¿Estas celoso, Nev? -dijo con una carcajada.

- Que graciosa, ríete más, pero él tenía sucias intenciones contigo que se podían ver claramente desde la torre de astronomía...

- Nev... Hace un rato no te terminé de decir lo que quería decirte...

- Pues dímelo antes de que estalle de impaciencia -contesté al momento que me acercaba con ella a bailar una pieza que estaban tocando unos chicos.

- Es que... Yo... Gracias por todos estos años que hemos compartido juntos... He aprendido mucho de ti y... Creo que a través de los años he aprendido a quererte de maneras distintas -susurró al momento en que comenzaban a bailar. Él con sus dos brazos rodeando su cintura, y ella rodeando su cuello.

- Este... Sí, yo... -dije, pero Astoria me silenció y disfrutamos de la canción, al momento que esta explicaba todo por ellos.

"Maybe it's intuition... but some things you just don't question, like in your eyes I see my future in an instant and there it does, I think I've found my best friend. I Know that it might sound more than a little crazy, but I believe. I knew I loved you before I met you, I think I dreamed you into life. I knew I loved you before I met you, I have been waiting all my Life. Theres just no rhyme or reason, only this sense of completion, and in your eyes, I see the missing pieces, I'm searching for, I think Ive found my way home. A thousand angels dance around you I am complete now that I've found you"

Traducción:

"Quizá es intuición, pero algunas cosas simplemente no se cuestionan. Como en tus ojos... veo mi futuro en un instante y, después siento que he encontrado a mi mejor amigo.

Sé que quizás sueno como un pequeño loco, pero yo creo que sabía que te amaba antes de conocerte. Pienso que te soñé dentro de mi vida. Sabía que te amaba antes de conocerte, te he estado esperando toda mi vida. Simplemente no hay rima, ni razón, solo esta sensación de complemento y, en tus ojos veo las piezas perdidas que he estado buscando y creo que he encontrado el camino a casa. Sé que quizás sueno como un pequeño loco, pero yo creo ver miles de ángeles que bailan alrededor de ti... y, me siento completo, ahora que te he encontrado..."


Hola, mucho tiempo sin publicar, lo sé. :( lo siento, pero aquí está otro capítulo, espero les agrade. Los quiero mucho seguidores ;) dejen reviews! Recuerden que sí los tomo en cuenta.