Naruto © Masashi Kishimoto
Capitulo 8
No sabía exactamente cuánto tiempo llevaba despierta, pero no había abierto los ojos. Llevaba rato escuchando lo que decían los médicos sobre su estado.
- Tiene una infección urinaria… probablemente por la sonda que le ponían cuando estaba dormida. Parece ser que la llegaron a tener sedada por largos periodos. Las heridas de sus piernas lograran sanar sin ningún problema. Las marcas de su estómago parecen haber cicatrizado desde hace un tiempo. En los brazos tiene múltiples piquetes… probablemente extrajeron su sangre. Parece que la alimentaban con suero cuando dormía.
- Hicimos varios exámenes de sangre, no necesito de una transfusión. Su recuperación está avanzando muy rápido. –La cabeza de Sakura iba y venía, formulando varias explicaciones para lo que había sucedido. Pero una alarma no dejaba de sonar en su cabeza…. Creía saber muy bien cuál había sido el origen de todo cuanto le había pasado. –Creemos que en la comida le suministraban una dosis regulada de analgésicos y antibióticos, incluso también sedantes. Su cuerpo estuvo pasando por mucho dolor, pero ella no lo sentía. Es por eso que ha dormido mucho. Parece que está despertando. Señorita Olegovna ¿puede escucharme?
- Desde hace rato lo estoy escuchando –confirmó Sakura con dificultad. Se incorporó y se dio cuenta de todas las maquinas que estaban a su alrededor. Ambos brazos tenían una sonda en las venas. –Necesito que me de alta lo antes posible –pidió con frialdad –.
- Señorita, pero aun no…
- ¿Cuánto tiempo llevo en el hospital?
- Cuatro días…
- Son muchos… debo ver a mi padre lo más pronto posible. –ordenó Sakura a un hombre vestido de negro que estaba parado junto a ella. –Llévame con mi padre…
- Está bien preparen sus papeles para darla de alta –pidió el hombre al doctor –.
Mientras se cambiaba se observó en el espejo. Llevaba tiempo sin verse en uno, su cara estaba impecable. Los moretones debían haber desaparecido desde hace días. Había perdido peso, se notaba en sus costillas que apenas si eran forradas por una capa de piel. Terminó de cambiarse y bajo al lobby del hospital donde ya la esperaba uno de los hombres de su padre.
- Señorita hace frío…. Le he traído un abrigo…
- No lo necesito –contestó Sakura mientras salía por las puertas eléctricas. Al salir vio una camioneta negra. Al volante iba un hombre robusto que portaba lentes oscuros. Sin dudar se subió y preparó mentalmente para el enfrentamiento que tendría con su padre. El auto se detuvo frente a un edificio antiguo. Se bajó sin esperar a que le abrieran la puerta y se hizo camino hasta el interior.
- Estoy buscando a mi padre...
- Lo siento señorita ¿su padre?
- Déjala pasar Ekaterina… es la hija del jefe. –explicó uno de los hombres –Sígame señorita – Sakura caminó detrás del hombre. El edificio era tétrico. Parecía que no había ni un alma en el lugar. Tenía siete años sin ver a su padre, aun así durante ese periodo él la llamó por teléfono un par de veces. El hombre la guió hasta el elevador y de ahí hasta la oficina de su padre. El hombre abrió una enorme puerta de marfil y la escolto hacia el interior. El olor a tabaco la hizo recordar las pocas cenas que habían tenido en familia. Después de comer su padre siempre encendía un puro y la mandaba a dormir diciéndole que él y su madre debían charlar a solas. Escuchó que hablaba por teléfono, pero no pudo ver su rostro, pues su silla le daba la espalda. Segundos después el hombre termino su plática; dándose la vuelta para mirarla con una sonrisa en el rostro.
- Mi bella Yelena… cada vez más la belleza de tu madre se enmarca en tu rostro –le aseguró un hombre con los mismos ojos verdes que ella tenía – Me alegra que por lo menos heredaste su cabello e inigualable belleza… no has cambiado, aun puedo ver tu rostro de niña.
- En cambio tú sigues siendo el mismo. No has cambiado nada en estos años padre. El mismo calculador de siempre… sabes a lo que he venido. Así que dime ¿Cuál era el propósito de que me tuvieran cautiva? Sé que tu estas involucrado, pero no hasta qué punto.
- Esa noche en que fuiste liberada maté al hombre que asesinó a tu madre. Ese asesino resulto ser un integrante de mi organización.
- ¿El asesino de mi madre? –Sakura se quedó pensativa por unos momentos y después rió con ironía. Era como si por fin se hubiese dado cuenta de algo. Permaneció callada.
- Hace cinco noches no solo maté al asesino de tu madre… sino a todos los hombres que a mis espaldas estaban planeando matarme. Acabe con todos ellos…. Pensaban que estaban reuniéndose en un lugar seguro, pero yo…
- Me utilizaste como señuelo.
- Si, y lo lamento, pero era necesario. Desde que naciste eran pocas las personas que sabían de tu existencia. Aun así varias veces te convertiste en víctima de mis enemigos…. Yo sabía que el asesino de tu madre vendría por ti… fui yo quien te mando traer de nuevo a Rusia. No fue tu fama lo que te trajo si no yo. Necesitaba ponerte en ese escenario para que el asesino de tu madre cayera en mi trampa.
- Eso quiere decir que siempre supiste quien era su asesino. Dejaste pasar los años porque necesitabas saber quien más lo apoyaba en tu contra. A penas si se puede creer que un padre arriesgue la vida de su hija para salvar la suya. Todo esto me recuerda a las purgas de Stalin; asesinando a todo aquel que fuera sospechoso de traición futura. Exterminar a todo aquel que pueda ser tu futuro oponente…. Acéptalo… francamente no te importo que pasara conmigo. Solo fui el puente hacia un fin egoísta…
- Te equivocas. Me asegure de que nada malo te pasara. Te deje a cargo de Sasuke, un hombre Japonés como tu madre… él es la única persona en la que confió ciegamente. Desde hace tiempo se había infiltrado al servicio del asesino de tu madre y le hizo creer que le servía fielmente. Él estaba allí para impedir que te mataran. Confié en el… y esa confianza me ayudo a terminar con mis enemigos. –Sakura permaneció callada; clavando la vista sobre un trinchador lleno de botellas. Por fin entendía las acciones de ese hombre.
- Padre… eres un ser despreciable. –habló lento y fríamente, no mostrando expresión alguna en su rostro –Siempre habrá enemigos para ti… de eso puedes estar seguro. ¿Piensas que infundiéndoles terror harás que desistan?… estoy feliz de que hayas matado a ese hombre, pero jamás te perdonare que hayas esperado quince años para acabar con su vida.
- ¿Sabías que tu madre y él eran amantes? –preguntó fríamente – ella me engañaba con él. Tu madre jugaba con ambos. Pero al final decidió casarse conmigo… se casó por que Lenski ya tenía una familia. El haberse casado conmigo le permitió seguir tocando el piano.
- Ella no te engaño –replicó Sakura mirando hacia el piso – nunca hizo tal cosa…
- Tu sabes muy bien lo que era tu madre cuando llego a este país era una…
- ¡cállate padre! ¡no necesitas decírmelo! –Sakura caminó hacia el trinchador y tomo una botella; lanzándola hacia la vitrina. Fragmentos de vidrio se esparcieron en el piso. – ¡no necesitas decírmelo! Ella me contó todo sobre su vida antes de morir…. En verdad es una lástima que nunca hayas pasado el tiempo suficiente con ella. Si lo hubieras hecho sabrías que en verdad llego a amarte…. Ella llego a amarte… a ti un monstruo… -las puertas de marfil se abrieron de golpe y unos hombres armados entraron a la oficina. Sasuke era uno de ellos –.
- Tranquilos no pasa nada –Aseguró el padre de Sakura al tiempo que les hacia un ademan con la mano –.
- No quiero saber nada de ti –Le gritó Sakura; ignorando la presencia de los hombres armados.
- Yelena… Sakura… hija necesitaras un médico –.
- No necesito nada que venga de ti…
- Sakura aún estas conmocionada por lo que pasaste… por tu secuestro…
- Un secuestro que tú propiciaste….
- Necesitaras ayuda…. Te enviare con el mejor psicólogo… tendrás el mejor tratamiento…
- Yo sola puedo darme mi propio tratamiento…este síndrome puede desaparecer fácilmente si te alejas de mi vida para siempre. –Aseguró Sakura con voz fría mientras se paraba frente a uno de los hombres. Sin que este tuviera tiempo de reaccionar le arrebato la pistola de su cinturón y apunto a su padre. Varios de los hombres la apuntaron con sus armas.
- No se atrevan a dispararle –ordenó su padre con firmeza. Sakura jaló el gatillo y la bala salió disparada hacia un cuadro donde su padre sonreía mientras abrazaba a una mujer vestida de blanco. –
- Volviste a casarte… te veías terrible en esa fotografía. Si tienes más hijos no los utilices con la misma crueldad que a mí. Por última vez te digo que no volveré a verte… y esta vez espero sea para siempre. –Sakura comenzó a caminar para dirigirse a la puerta, pero antes se detuvo frente a Sasuke. Parecía que iba a apuntarle, pero en cambio le entrego la pistola. Mirándola a los ojos tomo el arma que ella le ofrecía y la guardo dentro de su saco. Sakura lo miró por unos segundos para después propinarle una fuerte cachetada, la cual resonó dejando ver el coraje con el que la chica había actuado. Sasuke permaneció inmóvil e inexpresivo; como si no hubiese sentido ninguna molestia y desvió su mirada hacia el suelo. –Si tu o uno de tus hombres me sigue hare algo de lo que te arrepentirás –Salió a prisas del edificio y se fue caminando sin mirar atrás. Minutos después de caminar sobre la nieve se quitó las botas y las lanzo a la calle. No pasó mucho tiempo para que sus pies estuvieran completamente mojados, pero no sentía el frío. Su mente parecía estar en otra parte, lejos, pensativa. Un auto se detuvo frente a ella cerrándole el paso. Una elegante mujer bajo del auto y se paró frente a ella.
- Él te envió ¿cierto? –preguntó inquisitiva al darse cuenta que ella era la mujer de blanco en la fotografía. –
- Disculpa querida es solo que te vi descalza y pensé que necesitabas ayuda. Además no llevas abrigo y el invierno comenzó hace un par de días. Hay nieve en las calles… tus pies deben estar congelándose.
- Ya que él la envió… hágame el favor de llevarme a la banca de San Petersburgo.
- Claro… vamos sube al auto. Aquí tengo otro par de calcetines y unas botas que te mantendrán cálida, pero antes ponte esto –un hombre del interior del auto le paso un abrigo. –Ten póntelo que el clima no está para andar tan descubierta. –Sakura obedeció y se subió al auto; evitando tener una conversación con la mujer durante todo el trayecto –Al llegar a la banca y despedirse de la mujer habló fríamente –.
- Mi padre no piensa en nadie… si te quedas con él trata de no amarlo demasiado o terminaras como mi madre….
- Es porque no te pareces a ella que él se comporta así… te ama, pero también te odia –aseguró la mujer con calma –.
- Yo solamente lo odio y mas por nuestro parecido –respondió Sakura al alejarse del auto para entrar a la banca. –después de retirar todo su dinero tomo un taxi y se dirigió al hotel donde se había hospedado después de dar el recital. Al llegar a la recepción un hombre la esperaba…
- Señorita Olegovna la estábamos esperando… soy el gerente de este hotel –.
- Haruno… mi apellido es Haruno…
- Si… disculpe señorita Haruno…alguien nos llamó por teléfono para decirnos que vendría por su equipaje y también se encargó de liquidar su cuenta.
- Ya veo…. Pero ¿Por qué lo guardaron por tanto tiempo? ¿No le pareció raro que yo dejara mis pertenencias aquí?
- La noche que usted se marchó… una persona dejo dicho que usted regresaría aproximadamente en un mes.
- ¿un mes? –preguntó Sakura sorprendida –.
Si… enseguida traerán sus cosas –Mientras iba en el taxi seguía pensando. Así que había permanecido casi un mes en ese lugar… entonces era cierto lo que escucho en el hospital. Con cada comida que ingería era sumida en un sueño profundo. Un escalofrío recorrió su espalda al imaginar su cuerpo desnudo lleno de sondas para hacerse cargo de las necesidades físicas de su cuerpo. Ahora entendía porque siempre que despertaba se sentía tan desorientada… como si muchos días hubiesen pasado. Y el constante aroma de Sasuke se debía a que era él quién se ocupaba de llenar de sondas su cuerpo… ese aroma siempre se colaba a sus sueños. Su padre había sido capaz de hacerle todas esas cosas…. Era una lógica simple, porque la odiaba le había hecho eso… por que la amaba se había contenido y solo la había usado, mas no asesinado.
Iba rumbo al aeropuerto a tomar el primer vuelo a Suecia. Estaba absorta con la mirada perdida. Parecía que sus ojos veían la nubes a través de la ventanilla, pero en realidad no miraban nada estaban desconectados. Pensaba en la vida de su madre… una mujer que había pertenecido a una buena familia en Japón, pero que desafortunadamente habían perdido todo en la guerra. Su madre había sido vendida como esposa de un hombre que la llevo a Rusia para explotarla como prostituta. Ahí había conocido a su padre y a su asesino... ambos la habían amado, pero solo el último fue capaz de quitarle la vida… aunque a veces creía que de todos modos un día habría terminado asesinada a manos de su padre. Ese hombre llamado Lenski fue quien la presento con Olegov, su padre. Quien de inmediato comenzó a cortejarla, su madre le había contado. Jamás se le había ocurrido pensar que Lenski había sido su asesino. Finalmente termino casándose con su padre al que llegó a amar sin que este lograra llegar a creerlo. Su madre había sido pianista en su natal Japón y en Rusia alcanzo la fama. Todo… todo gracias a que su padre le permitió seguir tocando. Murió justo cuando había llegado a la cúspide de su carrera…. Carrera que ella aun no lograba igualar. Reflexionó en las palabras que esa mujer le había dicho. …. Las palabras de esa mujer tenían mucho sentido. Ella no amaba a su padre… lo detestaba, si aún le guardaba respeto era porque su madre lo había amado y probablemente aun lo amaba desde algún lugar lejano. Tener su odio… al menos… eso es lo que él quería de ella. Y si, su odio le daría el resto de su vida.
Con papas como estos... en fin espero que hayan disfrutado esta historia por que ya estamos llegando al final.
Muchas gracias por leer y no olviden sus reviews.
