Quiero aprovechar el último capítulo para agradecer a dinas'moon353 quién con su review me sembró la duda de si debía seguir esta historia :D. Y ahora bien, el último capítulo.
Solo para revivir
Derretirme una vez más
Mirando tus ojos negros
Las siguientes semanas fueron extremadamente confusas para Bulma, se le había presentado un problema cuya ecuación no podía definir y por lo tanto no hallaba una solución. Aceptar la propuesta de Vegeta o no aceptarla, esa era la cuestión. Su corazón latía enloquecido de solo pensar en él, pero su mente le gritaba que cometería un error. Sí, le atraía, le encantaba toda su personalidad antipática y malvada; sí, a veces lo espiaba mientras entrenaba porque verlo haciendo flexiones era una ocurrencia sublime; sí, no podía olvidar la sensación de sus labios en su cuello; pero no, Vegeta no estaba hecho para una relación seria. "Es tu ego, Bulma Briefs, este sexy pero frío alienígena te ha dicho que eres lo más del Universo y te lo creíste" se repetía a sí misma. "¿Pero si fuera solo deseo se hubiese preocupado por tratarte tan tiernamente?" Le respondía su corazón, "al fin y al cabo a quién le importa si no tienes nada serio con él" le decía otra parte de su mente. La científica andaba atormentada y pasaba mucho tiempo con sus padres para evitar oportunidad de estar a solas con Vegeta en las pocas ocasiones que estaba en la casa. Extrañamente, en las últimas semanas el saiyajin los acompañaba a cenar al menos una vez por semana después de entrenar, no decía nada, no la miraba, pero estaba allí, exponiendo a Bulma a sus músculos hinchados por el ejercicio como la más irresistible de las carnadas.
Habiendo pasado un mes desde aquel día, los padres de Bulma habían decidido tomar un viaje, y a pesar de los ruegos de ella de que no la dejaran sola, sus padres se fueron. La muy genial empresaria decidió entonces invitar todos los días a alguien: Krillin, Milk, Gohan, el maestro Rochi, no se cansó de invitarlos a pasar todo el día en su casa. Cuando llegaba la noche, ya nadie podía protegerla, y cuando oía a Vegeta saqueando la cocina en el primer piso, se debatía entre la idea de hablar con él o quedarse donde estaba, siempre le ganaba la cobardía. Una mañana calurosa se encontraba trabajando en su laboratorio cuando una onda de fuerza hizo vibrar la casa por unos segundos, ella se levantó asustada y revisó que todos los sistemas de la casa se encontraran operando con normalidad, la computadora principal le indicó que algo pasaba con el cuarto de gravedad. De inmediato, encendió la cámara y alcanzó a ver a Vegeta acostado en el suelo, pero la imagen empezó a distorsionarse hasta que la señal se perdió, la gran inventora no perdió el tiempo y corrió lo más rápido que pudo hasta la máquina, abriendo con desespero la caja de breakers externa y cortando toda la alimentación al cuarto; al hacerlo, otra onda de fuerza se sintió haciéndola tambalear. Enseguida, Bulma, cubierta en sudor frío, intentó abrir la puerta, pero esta se encontraba cerrada por dentro. -Me lo imaginé. -Se dijo a sí misma, y buscando en su bolsillo sacó una llave maestra que ingresó en la puerta y le dio lugar al compartimiento con la palanca de apertura manual. Siguió sudando mientras le daba vueltas a la palanca y observaba a través del vidrio el cuerpo de Vegeta que yacía inmóvil sobre el suelo. Después que logró abrir la puerta, entró con cuidado evitando algunos equipos y monitores que se habían deformado y estaban por lo suelos.
-¿Vegeta? -Lo llamó sentándose en el suelo a su lado y dándole vuelta con todas las fuerzas que le quedaban. -Vegeta…¿estás bien? -Empezó a sentir que se formaba un nudo en su garganta cuando él no se movió y nerviosamente intentó encontrar su pulso y respiración. -Ve-Ve...Vegeta… -Instantes después, él inhaló con fuerza y levantándose del suelo se arrodilló, después de lo cual empezó a toser descontroladamente, como si hace mucho tiempo no hubiese respirado. -Vegeta.. -Lo llamó Bulma acercándose, a él pareció tomarle unos segundos reconocerla y enfocar sus ojos en ella.
-Bul…¿Mujer? -Se corrigió al instante, aun en una situación tan vulnerable no la llamaría por su nombre, ella se sonrojó notando su gesto y no pudo evitar que sus ojos se humedecieran de verlo sano y salvo.
-¿Estás bien? -Le preguntó con voz dulce.
-Sí, creo...estaba entrenando y creo que presioné por error algunos botones, la gravedad aumentó y perdí el conocimiento… -Dijo poniéndose una mano en el pecho y otra en la cabeza. Bulma puso sus manos sobre los hombros de él con preocupación. -Me duele mucho la cabeza. -Agregó él mientras fruncía el ceño.
-Voy a llamar a un doctor, por favor espérame aquí. -Dijo Bulma después de ponerse en pie.
-No necesito un doctor, solo dame un momento. -Respondió él mientras seguía respirando profundamente, finalmente pudo levantarse y Bulma se apresuró en tratar de ayudarle. -Déjame. -Le dijo él con fastidio y ella frunció el ceño con molestia.
-No sé para qué me preocupo por ti, siempre estás haciendo desastres.
-No es el momento para esto. -Le reclamó él y lo tomó por sorpresa que ella lo rodeó con sus brazos.
-Me alegra tanto que estés bien, gran imbécil. -El saiyajin se apoyó contra la puerta para poder mantener el balance y la abrazó de vuelta. Ella levantó el rostro unos momentos después, y por primera vez en un par de meses lo miró a los ojos. -Vegeta… -Dijo en un susurro y acercó su rostro al de él. Antes de cerrar sus ojos le pareció ver las mejillas del guerrero levemente enrojecidas. El primer encuentro de sus labios les causó escalofríos a los dos, y Vegeta no tuvo más remedio que cerrar también sus ojos y entregarse a lo que había deseado por tanto tiempo. Los dientes se chocaron y las bocas se movieron sin ningún tipo de sincronismo ante la desesperación de las contrapartes. El saiyajin tuvo que apartarse segundos después y gruñó con molestia.
-Tenías que...querer hacer esto...después que quién sabe...cuántas gravedades..m-me cayeron encima. -Le reclamó a Bulma jadeante, el accidente de la cámara de gravedad le había sacado todo el aire de los pulmones.
-Estás sonrojado. -Se burló Bulma con una sonrisa.
-¡Me estoy ahogando! -Gritó él y empezó a toser al instante. La científica se burló y poniendo sus brazos alrededor del cuello de él le dio repetidos besos en las mejillas. El saiyajin chisteó.
-¿Acaso era la primera vez que besabas a una terrícola?
-Tú eres la única...que es medianamente...digna de ese honor. -Respondió todavía con dificultad, y abrazándola le dio un beso en la cabeza. Las dudas e interrogantes se disiparon de la mente de Bulma Briefs, sí, seguramente con Vegeta todo sería extremadamente difícil, pero no había razón o lógica que pudiera oponerse a la atracción fuera de este mundo que los juntaba.
Ayer estaba viendo una OVA de Dragon Ball Z y resulta que las mujeres saiyajin sí tienen el cabello y ojos de colores diferentes a negro jajaja...qué vergüenza, lo siento. Digamos entonces que Vegeta mintió para conquistar a Bulma jajajaja xD...Si gustan dejen sus reviews y favs, ¡gracias por leer!
