Se puede ver a cierto escritor con un ventilador a su lado y las 3 hermanas en una pequeña piscina inflable con algunos cubitos de hielo.
-Buenos días gente y siento tardar tanto en actualizar pero de verdad que este calor me quita las ganas de todo y eso que yo no vivo en una zona donde se alncancen temperaturas extremas, pero bueh, vamos con lo importante y con lo que estáis esperando todo, el nuevo cap de este fic. He leído vuestras sugerencias y que sepáis que las tomo en cuenta, tal vez lo que habéis sugerido no ocurra ahora pero si en un tiempo por lo que tened paciencia, ahora si os dejo con los reviews y con el nuevo cap, los leo al final.-
-Disfruten su lectura.-Dicen las 3 chicas de las piscina.
: Gracias por el review y me alegra que te guste la historia y aquí el nuevo cap.
Zafir09: Gracias por el review y me alegra que te guste esta nueva versión, y ten por seguro que ya tengo algo pensado para l s bijus.
naruto tendo rikudo: Gracias por el review y me alegra que te guste la historia y aquí el nuevo cap.
XdestroyerS: Gracias por el review y si yo también pienso que el rescribir esta historia ha sido la mejor opción.
natsu dragneel354: Gracias por el review y me alegra que te guste esta historia, y para saber sobre eso solo tienes que seguir leyendo esta historia.
diego uzumaki uchiha: Gracias por el review y me alegra que te guste esta historia, Naruto si entrará en la nobleza de Rias, después de todo sino como se convierte en demonio, pero puedo asegurarte que no será un simple peón y que en algún momento Naruto tendrá su propia nobleza, después de todo como tú dices el será muy fuerte.
Homicidal Liu: Gracias por el review y me alegra que te guste esta nueva versión y con respecto a tus preguntas, solo sigue leyendo y se irán resolviendo (vaya, eso me rimó jeje)
No soy dueño ni de Naruto ni de High School DxD, solo son mios las creaciones originales que haga en este fic, tampoco soy dueño de cualquier otro personaje que no sea creación propia
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Seres mágicos hablando-Baka
Seres mágicos pensando-(Baka)
¿? hablando-Pelea
¿? pensado-(Pelea)
Capitulo 1
El sol de la tarde ya casi se había ocultado a lo lejos para dar paso al manto estrellado de la noche en el que una luna en cuarto menguante ocupaba el lugar del sol en lo alto del cielo. Naruto llegó a su hogar después de haber pasado por el supermercado tras haber dejado a Lissa en su casa. El hogar del Namikaze era bastante sencillo, de dos pisos con un garaje y un pequeño jardín en la parte trasera, en la planta baja habia un salon, una cocina, un baño y una pequeña salita de estar, en el segundo piso había 2 habitaciones, un baño y un estudio.
El rubio pasó por la sala de la casa para llegar a la cocina donde empezó a colocar su compra, al terminar volvió a pasar por la sala para ir a las escaleras pero se dio cuenta que en la mesa que había en mitad de la habitación había una hoja. La recogió y la leyó rápidamente, al terminar alzó un poco los hombros restándole importancia a lo que ponía en la nota, por lo visto cierta persona que vivía con él iba a estar un tiempo fuera.
El Uzumaki subió al segundo piso, pasó por su cuarto donde dejó su cartera y se cambio de ropa a una más cómoda para andar por casa, unos pantalones de algodón azules y una camisa negra. Tras cambiarse el chico se metió en el estudio de la casa y estuvo allí hasta las 9 de la noche, hora en la que decidió cenar algo de ramen instantáneo para después irse a dormir esperando que por un casual esta noche fuera una de esas poco comunes en la que podía dormir con tranquilidad.
/Al día siguiente/
Los tenues rayos del sol de la mañana se colaban a través de las cortinas del cuarto del ojiazul dando justo encima de sus ojos haciendo que el chico se despertase por la molestia que estos causaban. Tras incorporarse un poco en la cama el chico se dio cuenta de algo que hizo que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro, había dormido toda la noche del tirón. Al ir al baño para ducharse se miró en el espejo y vio que gracias a esta noche de descanso sus ojeras habían desaparecido por completo, sin duda este podría ser un gran día.
El gran reloj de la plaza de la fuente ya marcaba las 9:50, para todas las personas de Kuoh este era un punto de reunión muy utilizado ya que quedaba muy cerca de la estación de trenes y de la zona comercial de la cuidad. En el lugar se podía ver a cierta pelimarrón un tanto nerviosa, Lissa usaba un vestido de tirantes de color crema que le llagaba hasta las rodillas con una chaqueta azul celeste encima y unos zapatos negro. La chica miró el reloj de la plaza antes de mirar su reflejo en un cristal, se colocó un poco el pelo, y sonrió.
-(Bien, h-hoy tengo que decirle a Naruto_kun lo que siento por él, animo Lissa).-Se dijo a sí misma la chica dándose ánimos para el que era su verdadero objetivo de hoy día.
-Buenos días Lissa, ¿te hice esperar mucho?-Dijo cierto rubio al llegar al lugar haciendo que la chica se voltease a verlo.
-N-no realmente N-naruto_kun.-Dijo la chica a la vez que se sonrojaba bastante, el ojiazul vestía unos tenis azules, unos pantalones vaqueros oscuros junto a una camisa de rallas negras y naranjas debajo de una chaqueta negra.-T-te ves m-muy bien h-hoy Naruto_kun.-
-G-gracias, tu también te ves bien hoy.-Dijo el chico mientras se rascaba la mejilla algo apenado pero haciendo muy feliz a la pelimarrón que sonrió ampliamente.
La primera parada de la "parejita" fue la librería donde vendían el libro que le interesaba a Naruto, no hubo que hacer mucha cola y en menos de 10 minutos el chico ya tenía el libro sobre mitología china que quería. Después, Naruto y Lissa fueron a varias tiendas para pasar el rato hasta las 2, hora en la que fueron a comer a un restaurante de comida rápida, tras comer pasaron la tarde jugando en uno de los salones recreativos que había en la zona. El sol ya comenzaba a ponerse a lo lejos mientras el rubio y la ojimarron regresaba a sus hogares pasando por un lugar que les traía buenos recuerdos a ambos, un parque donde de pequeños solían jugar juntos.
-Cada vez que pasamos por este parque me entra la nostalgia, me pregunto cómo le estará yendo a Irina en Inglaterra.-Dijo la pelimarrón mientras caminaba junto al rubio.
-Seguro que le va bien, después de todo es una chica inteligente.-Respondió el rubio con tranquilidad ganándose un asentimiento de la chica que estaba de acuerdo con él.
Los dos jóvenes se pararon delante de la pequeña fuente que tenía el parque, ambos se quedaron callados formando un pequeño y un tanto incómodo silencio. Lissa tenía un marcado sonrojo y mentalmente no paraba de darse ánimos para decirle a Naruto lo que sentía por el de una vez por todas. Por su parte el rubio también tenía un pequeño dilema, el no podía negar que la pelicastaña le gustaba, si lo hiciese estaría mintiendo como un bellaco, la conocía desde pequeño y había sido su mejor amiga desde hace años por lo que no quería arruinar eso.
-Naruto_kun/Lissa yo...-Dijeron a la vez ambos quedándose mirando el uno al otro unos instantes, pero desgraciadamente alguien llegó para estropear el momento.
-Oh pero que tiernos, que pena que tengáis que morir.-Dijo de pronto una voz haciendo que ambos se volteasen para ver de quien se trataba.
Se trataba de una chica de probablemente la misma edad que ellos, de cabello negro y ojos morados. La chica sin duda estaba bastante desarrollada para su edad y eso se podia ver a simple vista sobretodo porque usaba una ropa bastante reveladora echa de correas negras de cuero arriba y abajo de sus pechos copa CC, usaba también unas hombreas negras y unas botas negras de tacón que le llegaban hasta los muslos. A su espalda estaban desplegadas un par de alas negras y algo que llamó la atención de Naruto por unos instantes fue una extraña marca negra sobre el seno derecho de la chica.
-¿Q-quien demonios eres tú?-Preguntó bastante asustada Lissa mientras se escondía detrás de Naruto y razones no le faltaban para tener miedo, para empezar ese mujer despedía un aura muy poco amigable además que de pronto se había vuelto de noche.
-Mi nombre es Reynare, pero tampoco es que sea muy importante en este momento ya que los dos vais a morir ahora.-Dijo la pelinegra antes de formar una lanza de luz en su mano derecha la cual lanzó a donde se encontraban los dos jóvenes creando una pequeña cortina de humo, al deshacerse en el lugar no había nada pues Naruto se encontraba unos cuantos metros más atrás del lugar del impacto con Lissa en sus brazos.-Vaya nada mal, tienes buenos reflejos.-
-Lissa tu quédate aquí y no te muevas.-Dijo el rubio dejando a la chica en el suelo y dando un paso al frente.
-Oh que bonito, pero no te servirá de nada, solo eres un tonto humano, ¿qué crees poder hacer contra mí?-Dijo Reynare con una sonrisa mientras Naruto avanzaba hasta estar frente a ella.
-Esto, Re-equip.-Dijo el Uzumaki antes de que una ligera luz cegara a ambas mujeres, una vez apagado el fogonazo de luz ambas mujeres pero sobretodo Lissa abrieron grandes sus ojos.
La ropa de Naruto había cambiado por completo, ahora usaba unas botas negras de combate con las punteras de metal, un pantalón negro atado a la cintura por un cinturón de hebilla gruesa, una camisa azul oscuro sin mangas debajo de una chaqueta negra de manga larga a la cual le faltaba la del brazo derecho el cual estaba al desnudo mostrando su buena musculatura, llevaba también una cinta roja atada al brazo por encima del bíceps. Usaba unos guantes negros y a su espalda portaba una gran zambato, de por lo menos 1,50m de largo y unos 25 cm de grosor. El silenció reinó en el lugar al ver el cambio de apariencia del rubio, Lissa no sabía que estaba ocurriendo pero tampoco podía evitar sonrojarse al ver el aspecto de Naruto, por el otro lado Reynare tenía los ojos muy abiertos pues en ningún momento a ella le habían advertido sobre esto, si hubiese tenido esa información habría tratado de matar a ambos de forma sigilosa.
-¿Que ocurrió Ángel Caído, te comió la lengua el gato?-Dijo el ojiazul mientras llevaba su mano derecha a la empuñadura de su espada, era circular, algo gruesa y de color rojo oscuro.
-Je, sin duda tengo que admitir que me sorprendiese, no esperaba toparme con un miembro de la orden de los Hantā(Cazadores).-Dijo la pelinegra mientras una gota de sudor caía por su sien al ver como el chico empuñaba su gran espada con una sola mano.
-Pues que mal para ti porque esa falta de información causará tu muerte.-Dijo el ojiazul antes de lanzar ligeramente su espada al aire solo para agarrarla de forma inversa antes de lanzarse contra la pelinegra a una buena velocidad.
Naruto se abalanzó sobre la ángel caída la cual tuvo que alzar el vuelo para evitar ser partida por la enorme espada la cual dejó una gran marca de corte en suelo. Desde el aire Reynare lanzó varias lanzas de luz las cuales el rubio rechazaba usando su espada como escudo. Arto de la situación el Uzumaki en un rápido movimiento paso sus manos por encima de sus tobillos haciendo que unas pequeñas corrientes de viento apareciesen alrededor de estos.
La pelinegra se sorprendió y apenas logró reaccionar cuando de pronto el ojiazul con un poderoso salto impulsado por una corriente de viento en sus pies logró ponerse a su altura lanzando un corte horizontal que casi la decapita. Naruto, aun con esa corriente de aire en sus pies, se mantenía en el aire dando zancadas que le permitían moverse casi como si hubiese un suelo bajo sus pies. Para sorpresa de la ángel caída el chico empezó a dar estocadas con su espada, era asombroso como a pesar de lo que debía de pesar esa espada el rubio la movía como si no pesara nada.
Mientras el chico seguía lanzado estocada tras estocada contra la ojimorada, Lissa estaba estática en su sitio sin saber qué hacer o si debía de hacer algo. Ella ahora mismo no entendía nada de nada, solo que de pronto su amigo de la infancia estaba luchando en el aire contra una extraña mujer la cual tenía alas en su espalda y que usaba lanzas de luz, una completa locura sin duda. De regreso al combate, el aire en los tobillos del ojiazul se disipaba lentamente haciendo que este volviese al suelo haciendo que la pelinegra al fin tuviese un segundo de descanso.
-Incluso eres capaz de usar magia de viento, sin duda eres un saco lleno de sorpresa.-Dijo la pelinegra desde la distancia.
-No solo so capa de usar el viento, Katon: Gōkakyū no Jutsu (Elemento Fuego: Gran bola de fuego).-Dijo el rubio tras haber lanzado su espada al aire y haber hecho unas posiciones con sus manos, su pecho se hincho y colocando dos de los dedos de su mano derecha sobre su boca escupió una enorme bola echa de llamas que se dirigió contra la ángel caída.
La gran bola de fuego llegó con rapidez donde se encontraba la pelinegra la cual tuvo que echarse para atrás para evitar ser carbonizada y usando una lanza de luz deshizo la bola de fuego. De pronto de los rescoldos de la bola de fuego emergió Naruto con su espada en mano lanzado una estocada al frente. Reynare cayó al suelo con un pequeño corte en su rostro, había tenido suerte y pudo apartarse justo antes de que la espada atravesara su cabeza pero perdió el equilibrio y cayó al suelo con fuerza. El ojiazul llegó rápido a su lado con su espada lista para atravesarla, pero justo antes de que pudiese dejar caer esta sus ojos enfocaron a los de la ángel caída deteniendo su ataque por un momento pues una voz pudo escucharse en su mente.
-¡Por favor, ayúdame!-Fue el grito desesperado que el Namikaze escuchó en su cabeza, fueron solo unos segundos en los que estuvo distraído pero fue suficiente.
-¡Naruto!-Gritó horrorizada la pelimarrón pues ese instante fue suficiente para que la pelinegra atacase.
-Ugh.-Una lanza de luz ahora se encontraba clavada en el estomago de Naruto dejando que la sangre empezase a emanar con fuerza de la herida.
-Jajajaja, idiota eso te pasa por distraerte, y por cierto, has cometido un gran error al pensar que yo estaba sola.-Dijo la pelinegra con una malvada sonrisa haciendo que los ojos de Naruto se abran de pronto.
-¡Lissa!-Gritó Naruto tratando de llegar a donde la pelimarron, pero fue inútil pues de pronto una lanza de luz atravesó el pecho de la chica de lado mientras otras dos lanzas eran clavadas por Reynare en el ojiazul, ambas atravesando sus pulmones.
-Estás perdiendo facultades Reynare, sino llego a llegar a tiempo ese chico te habría acabado venciendo.-Dijo un hombre bastante alto, vestido con un gabardina y un sombrero que tapaba gran parte de su rostro.
-Déjame en paz Dounashiku, en ningún momento el maestro me dijo que tendría que enfrentarme a un Hantā, vámonos de una vez.-Dijo la pelinegra antes de darse la vuelta pero decidió dar un último vistazo a los dos jóvenes que ahora estaban muriendo poco a poco, lo extraño fue que de uno de sus ojos caía una amarga lagrima de tristeza.-Si queréis odiar a alguien, odiar a aquellos que pusieron ese Sacred Gear en esa chica, adiós y hasta nunca.-
Los dos ángeles caídos alzaron el vuelo a la vez dejando al rubio y a la pelicastaña en el lugar, ambos sintiendo como su vida desaparecía lentamente. El Namikaze como pudo se arrastró hasta Lissa sintiendo como su sangre se derramaba y como sus pulmones se empezaban a llenar también de sangre. La chica tenía sangre cayendo de la comisura de sus labios y sus ojos apenas se mantenían abiertos, le costaba cada vez más respirar y el brillo de sus ojos poco a poco se iba desvaneciendo.
-Lissa.-Dijo Naruto apuras penas mientras algo de sangre escapaba de su boca.
-Na-naruto_kun.-Dijo la chica consiguiendo con bastante esfuerzo enfocar un poco al rubio viendo como este lloraba sobre ella.
-Lissa, lo siento, n-no pude protegerte.-Dijo el chico mientras lloraba amargamente, la chica sonrió un poco y con algo de dificultad logró poner su mano derecha en la mejilla del ojiazul.
-N-no es t-tu culpa, N-naruto_kun y-yo siempre quise, quise decirte que yo...-Dijo la ojimarron pero ya era tarde, su mano cayó inerte al suelo una vez que la luz de sus ojos se apagó haciendo que Naruto gritase amargamente a pesar del dolor que esto le provocaba.
Otra vez, otra vez tenía que ver como alguien que amaba moría delante suya sin poder hacer nada, y no solo eso el también iba a morir sin haber podido cumplir la promesa que le hizo a sus padres. No quería, no quería morir y mucho menos que Lissa que no había hecho nunca nada malo muriese también, estaba dispuesto a todo, le daba igual si tenía que vender su alma al peor de los demonios del infierno, pero al menos no quería que Lissa muriese. De pronto dentro de la chaqueta de la ojimarron algo brillo con un intenso color rojo, Naruto ya apenas se mantenía consiente, lo último que vio antes de que sus ojos se cerrasen por lo que él pensaba que sería última vez fue una cabellera roja bailar en el viento.
-He escuchado tu petición Naruto Namikaze Uzumaki, por lo que yo Rias Gremory la cumpliré pero a cambio a partir de ahora vuestras vidas me pertenecen.-Dijo cierta pelirroja de ojos azules antes de centrarse en Lissa a quien para revivir tuvo que usar 8 piezas de peón, entonces se centró en Naruto pero hubo algo que le sorprendió bastante.
-Buchou, ¿ocurre algo?-Dijo Akeno que acaba de llegar al lugar para ayudar a Rias a transportar a los dos jóvenes.
-Ninguna de las piezas que me quedan tiene suficiente poder para revivir a Naruto_kun, creo que no me queda más opción que usar esta.-Dijo la pelirroja antes de sacar de sus ropa un pieza parecida a un peón pero de un color bastante curioso que hizo que los ojos de su reina se abriesen como platos.
-¿Estás seguro de esto Rias? Obtener una Mutation Piece es muy difícil y tu tuviste la surte de obtener dos, aunque una fuese de esa persona.-Dijo Akeno con algo de amargura pues sabía que a Rias no le gustaba mucho hablar sobre ese tema.
-Lo sé, pero por alguna razón no quiero que muera, por eso la usaré, lo he decidido.-Dijo la ojiazul decidida en lo que hacía, por alguna extraña razón algo dentro de ella no quería que Naruto muriese, desde ayer por alguna razón que no entendía el rubio ocupaba todos sus pensamientos.
/Horas más tarde/
Oscuridad, eso era todo lo que había a su alrededor, una inmensa y absoluta oscuridad que se extendía hasta el infinito, y en esa infinita oscuridad se encontraba el cuerpo de Naruto, inerte, con los ojos cerrados y flotando como sino pesara nada. De pronto dos figuras de las que solo se podía verse ligeramente su tamaño y sus ojos aparecieron a los lados del joven, la primera figura era enorme y tenía unos fieros ojos amarillos de pupila reptiliana, la segunda figura era más pequeña, del tamaño de un humano y sus ojos eran de color plateado.
-Esto no entraba en nuestros cálculos.-Dijo la gran figura mientras la más pequeña suspiraba y asentía a sus palabras.
-Lo sé, pero tampoco creo que esto haya sido algo malo, después de todo aun sigue con vida y es más, gracias a esa pieza que ha usado esa chica demonio en él para revivirlo ahora sus habilidades han mejorado, creo que incluso ya debería de ser capaz de usar tu poder.-Dijo la figura más pequeña con bastante serenidad en sus palabras.
-Je, eso sin duda es bueno, llevo demasiado tiempo sin hacer nada, al fin podré divertirme enseñando a Naruto jajajaja.-Rió estruendosamente la gran figura mientras imaginaba los entrenamientos a los que sometería al chico, sin duda lo aria sufrir de lo lindo.
-Lo que tu digas.-Dijo al figuras de los ojos color plata que no apartaba su mirada del rubio.-Cada vez falta menos para que despierten sus verdaderos poderes y este evento solo ha reducido el tiempo necesario para ello.-
-Eso es muy bueno, menos tiempo tendremos que seguir lidiando con esa maldita cosa de allá.-Dijo la gran figura de ojos amarillos mirando a lo lejos lo que parecía ser una grandísima jaula envuelta en decenas de cadenas con miles de candados en los cuales había grabados varios sellos.
-Tenemos que prepararlo bien para cuando llegue el momento en que lo enfrente.-Dijo la figura pequeña ganándose un asentimiento por parte de su compañero.-(Amo usted será sin duda alguna alguien increíble y yo permaneceré siempre a su lado ocurra lo que ocurra).-
La luz del sol se colaba a través de las cortinas del cuarto del Uzumaki provocando que este lentamente abriese los ojos, se sentía algo raro, le dolía un poco la cabeza y sentía su cuerpo más pesado de los normal. Al mirar hacia abajo se quedó completamente sin habla y también algo sonrojado, sobre su cuerpo se encontraban dormidas Lissa y Rias, ambas desnudas completamente. Por varios minutos el cerebro de Naruto quedó completamente desconectado de la realidad, ¿cómo demonios había sucedido esto y porque narices la luz del sol le estorbaba tanto?
-Mmm, ¿Ya amaneció? Fuwaaaa.-Dijo cierta pelirroja al despertarse y estirándose dejando ver completo sus grandes pechos de pezón rosado, haciendo que ahora Naruto se quedase como estatua con un marcado sonrojo.-Oh, buenos días Naruto_kun, parece ser que Lissa_chan aun no despierta.-
-R-rias-sempai, ¿se puede saber porque usted y Lissa están desnudas en mi cama?-Preguntó el rubio tratando de mantener su vista en otro lado haciendo reír a la pelirroja.
-Bueno, tuve que hacerlo de este modo para poder transmitiros mi magia y así poder curados de vuestras heridas, eran bastante serias y además vuestra ropa estaban empapada de sangre.-Contestó la pelirroja con tranquilidad mientras se levantaba de la cama importándole muy poco que el rubio la viese tal y como vino al mundo.
-¿Nuestras heridas?-Se preguntó el ojiazul antes de que los recuerdos del día anterior invadiesen su mente.-Lissa y yo, morimos, esos ángeles caídos nos mataron, vaya, no pensé que aquello que pensé de vender mi alma fuese a dar resultado.
-Fufufu, a decir verdad ambos tuvisteis bastante suerte, por lo visto Lissa_chan recogió uno de los panfletos de mi clan y cuando tu deseaste que ella no muriese me convocaste, realmente solo tendría que haber revivido a Lissa_chan, pero no creí justo dejarte morir en aquel lugar.-Dijo la Gremory mientras se colocaba sus bragas de seda de color morado.
-Ya veo, en ese caso le estoy muy agradecido sempai, y supongo que a partir de ahora Lissa como sus siervos tendremos que obedecer sus órdenes.-Dijo el chico antes de sentir como la pelimarrón se revolvía en su sitio mientras abrirá poco a poco sus ojos.
-Mmmm, ¿a qué viene tanto jaleo por la mañana?-Preguntó la Hyoudou algo molesta ya que la conversación entre Naruto y Rias la había despertado.
-Buenos días Lissa_chan, ¿cómo te encuentras?-Preguntó Rias con una sonrisa en su hermoso rostro, aun vistiendo solo sus bragas.
-¿Rias_sempai? ¿Qué hace usted en mi cuarto vestida solo con unas bragas?-Preguntó la ojimarron quien aun no se había dado cuente de la presencia de Naruto a pesar de estar abrazada a él.
-No estás en tu cuarto Lissa. estáis en el mío.-Dijo Naruto llamando la atención de la chica que al fin se dio cuenta de su presencia, Lissa se lo quedó mirando unos instantes antes de pasar su mirada a la pelirroja y de nuevo al rubio y así estuvo por un par de segundo, poco a poco parecía que su mente se iba despejando y entonces fue cuando ella se miró así misma dándose cuenta de que ella también estaba desnuda por lo que actuó con completa calma y tranquilidad.
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-Gritó la muy sonrojada chica dando un bofetón en la mejilla a Naruto pero eso sí, con completa calma y tranquilidad.
-Bueno gente eso ha sido todo por hoy y como siempre espero que este cap os haya gustado tanto como a mi escribirlo y de nuevo lamento la demora pero soy de ese tipo de gente que no soporta el calor. Bien como hemos podido ver Naruto no es un humano normal y corriente sino que es un miembro de la orden de los Hantā, en el próximo cap tendréis mas info sobre quienes son estas personas.-
-Como siempre si os ha gustado el cap un review se agradece y si tenéis cualquier sugerencia para mejorar el fic y alguna buena idea no os olvidéis de decirlo-Dicen las 3 hermanas aun en esa piscina en la que los hielos ua casi se han derretido.
-Un días más me despido de ustedes, cuídense, no se olviden de pasarse por mis otras historias y hasta pronto, ja ne.-
