-Hoooooooooooooooooooooooooola de nuevo gente, al fin estoy de regreso con un nuevo cap de este fic que en un principio quería actualizar antes de fin de año pero desgraciadamente me puse malo la semana antes de las fiestas y...bueno ya sabéis como son las navidades, que si comida con la familia, que si cena con los amigos, que si ahora hay que irse a nose donde, que si ahora hay que comer con tales tíos que no sabias no que existían...y luego desgraciadamente volver a clase y regresar al ciclo sin fin de no tener tiempo. Dicho todo esto espero que os guste este nuevo cap en el cual van a ocurrir varias cosas interesantes ademas que con este cap al fin nos ponemos en el mismo momento en que dejé la antigua versión de este fic. Espero que os guste el cap y nos leemos al final. ¡Por cierto! Hay un pequeño cambió en el Opening que no he echo hasta ahora para no revelaros nada.-
No soy dueño ni de Naruto ni de High School DxD, solo son mios las creaciones originales que haga en este fic, tampoco soy dueño de cualquier otro personaje que no sea creación propia
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Seres mágicos hablando-Baka
Seres mágicos pensando-(Baka)
¿? hablando-Pelea
¿? pensado-(Pelea)
Ao no Exorcist Opening 1 "Core Pride"
Inicio instrumental
Se ve una foto de Naruto sonriendo junto a sus padres cuando de pronto la imagen es manchada de sangre justo sobre los rostros de Minato y Kushina.
Sei wo uke sorezore ga jinsei wo ouka
Se ve a Naruto levándose de la cama rapidamente antes de cambiarse de ropa al uniforme de la academia y salir de su casa donde Lissa lo espera con una linda sonrisa que por un momento también lo hace sonreír a él.
Nou no black box wo shiru sore wa kou ka
Naruto y Lissa llegan a la academia donde como siempre la mayoría de las personas miran con miedo al rubio y se apartan de su camino.
You wa limit line wo subete ruouga
Los dos entran en clase donde Matsuda y Motohama están recibiendo una paliza por parte de un grupo de chicas haciendo que Naruto y Lissa tengan una gota en la nuca.
Saa ikou ka fumidusu sore wa kyou da
Ahora se ve como los dos entran al salón de club donde Rias, Akeno, Koneko y Kira los reciben con una sonrisa haciendo que de nuevo una pequeña sonrisa se vea en el rostro del Uzumaki.
Yappa hibi wa ika sen kou sotsunaku konashitecha no no
Ahora se ve a Naruto caminando por la una carreta vestido con su traje de batalla con su Xecutioner a la espalda cuando de pronto muchos demonios de pequeño tamaño le salen al paso haciendo que se ponga en pose de pelea.
Stop nagase wo mikiwamena mazu mono to mo sezu ikou
Naruto con ayuda de los demás miembros del club, una mujer rubia de ojos de violetas y una chica de cabello blanco y rojo hace frente a los demonios cuando de pronto una figura aparece ente ellos, se trata de Reynare que sonríe de forma malvada pero de pronto la imagen se estrella como si fuese un cristal y se puede ver a la ángel caída llorando.
Tobokunu mono ya kagiri aru mono ni
Se puede ver los cuerpos de decenas de demonios destrozados y sobre ellos una persona que usa una máscara metálica que cubre su rostro y que solo deja ver el brillo de unos ojos rojos.
Atsuku naru mune wo osaetsukeru no wa
La imagen ahora muestra a una linda chica de cabello negro y ojos escarlatas la cual se sonroja cuando es enfocada por la cámara mostrando que lleva un pequeño peluche muy parecido a Naruto.
Rikai mo sezu osaetskeyou to shite kita
Se ve de nuevo a Naruto solo que esta vez camina solo entre un montón de gente que simplemente parece ignorar su existencia.
Ano otonatachi to onaki jan ka yo
Entre esas personas ve un largo cabello rubio y unos hermosos ojos verdes, la gente desaparece dejando ver a Asia que sonríe al verlo.
Doushitatte kanawanai asoragoto darou ga
Se ve a Naruto de pie delante de las tumbas de sus padres mientras cae la lluvia sobre sus hombros, ligeros flashes del día en que murieron sus padres pasan por su mente haciendo que apreté sus puños cuando el rostro de una persona de ojos amarillos aparece en su mente.
Mune wo moyasu hi wa dare ni mo keseya shinai
Naruto empieza a caminar hacia la salida del cementerio mientras es rodeado de un aura negra y escalofriante, en ese momento dos figuras, una enorme y otra más pequeña le dan un empujoncito hacia adelante.
Sore kara furu kuroi ame ga kono mi narashi furitomanakutomo
El rubio casi tropieza pero al alzar la vista ve a todos los miembros del clubl, la chica pelinegra, la rubia de ojos violetas y la muchacha de cabello a dos colores sonriéndole y extendiéndole la mano, el chico sonríe y el aura negra que lo rodea se disipa de golpe.
Mada ore wa kawareru jibun de kaetemuiseru
Naruto acepta la mano que le tienden antes de cambiarse a su ropa de batalla y mirar al frente junto a los demás donde se puede ver a Asia en una cruz junto a Reynare la cual parece verse algo triste.
Kore ga sou "pride" sorezore no basho de
Naruto empieza a correr y a su paso salen varios ángeles caídos y exorcistas callejeros, pero Rias y los demás se encargan de ellos mientras él sigue corriendo hasta donde están Asia y Reynare.
Mada mada kieru na kokoro no hi wo!
De pronto alguien para su carrera, un hombre de sonrisa siniestra, pelo negro y ojos viperinos con una espada que se lanza en su contra.
Mada mada ikeru to ikeru zo
La espada de Naruto choca contra del pelinegro mientras el cuerpo del rubio se empieza a llenar de cortes cuando de pronto sus ojos cambian por unos de color rojo con un extraño patrón.
Oh baby my pride! (Final instrumental)
Se ve a Naruto mirando por la ventana del club antes de mirar dentro donde se puede a todos los miembros, Asia, Reynare, la chica de ojos escarlatas, la rubia y la chica del cabello a dos tonos tomando el té haciendo que el chico sonría antes de unírseles.
Capitulo 7.
Una luna en cuarto creciente se encontraba en los alto del cielo nocturno sobre la ciudad de Kouh, por la calles de la cuidad cierto rubio de ojos azules se dirigía a toda prisa siguiendo a sus instintos. Ese mal presentimiento que había sentido en su casa se le había agarrado al pecho con fuerza, no sabía de qué se trataba, pero por alguna razón podía sentir que Lissa estaba en peligro, la plicastaña hoy iba a tener su primer trabajo en solitario, uno de los clientes de Kira, nada complicado según la rubia. Tras algunos minutos llegó al lugar, se trataba de una casa de una zona de residencias algo apartada, al llegar a la puerta vio que esta estaba abierta y un conocido olor a sangre llegó a sus fosas nasales haciéndolo apresurarse al interior mientras sentía un sudor frió cayendo por su espalda, al llegar a la sala se quedó congelado ante la imagen frente él.
Lo primero que vio fue a un hombre crucificado boca abajo en la pared con un tajo que casi le partía por la mitad por el cual sus órganos y fluidos internos se desparramaban hasta el suelo, cualquier persona habría vomitado al ver algo así, pero Naruto había llegado a ver cosas peores en sus trabajos para la orden. Lo siguiente que vio fue lo que verdaderamente llegó a impactarle, en una esquina se encontraba cierta monja rubia inconsciente, con su ropa desgarrada dejando ver su sostén blanco y con un par de moratones. Cerca suya se encontraba Lissa en un charco de sangre, la pelicastaña tenia varios pequeños agujeros en sus piernas, al igual que la rubia parecía estar inconsciente.
-¡Lissa!-Exclamó el rubio y en un instante estuvo a su lado, la chica aun respiraba pero la pérdida de sangre era algo peligroso por lo que de inmediato empezó a tratar la herida con algo de ninjutsu médico básico todo mientras sentía como un conocido sentimiento crecía poco a poco desde lo más profundo de su ser.
-¿Pero cómo, pero cómo, pero cooooooooomoooooooo? De verdad que los demonios sois como molestas moscas que no pueden estar lejos de la mierda, venís uno tras otro.-Dijo un molesto sujeto de cabello blanco a espaldas del rubio que simplemente lo ignoró.-Pero eso no es como si me molestase, no, en absoluto, de echo me encanta porque a así puedo matar más y más demonios. Ahora Demonio_chan, siente como el poder de dios te separa la cabeza.-
Aquel tipo, seguramente un exorcista y por como hablaba uno callejero dejó caer su espada de luz en dirección al cuello del Uzumaki que un segundo antes de que tocase su cuello la agarró con su mano desnuda. Humo y olor a carne quemada empezó a salir haciendo sonreír al exorcista que pensaba que aquel demonio estaba tan desesperado que había tratado de parar la espada de luz con la mano desnuda en un acto desesperado, trató de hacer fuerza para terminar su trabajo y fue entonces cuando se dio cuenta que era completamente incapaz de mover su espada ni un solo centímetro de la mano del rubio.
-¡¿P-ero que carajo!?-Masculló el tipo tratando de hacer más fuerza pero era totalmente inútil, y fue entonces que lo sintió.
Muerte.
(Poned "Bleach #01 Choked" para la ambientación).
Su cuerpo se quedó completamente paralizado mientras aquella terrorífica sensación se apoderaba de él, nunca en todo el tiempo que llevaba matando demonios había sentida jamás algo como esto. Era como si una fuerza invisible lo estuviera tratando de aplastar contra el suelo, podía sentir como la temperatura del lugar había bajado varios grados de temperatura lo que provocaba que algo de vaho saliese de su boca. Cuando al fin logró mover al menos unos centímetros la cabeza lo que vio lo asustó aun más, desde el brazo con el que el chico agarraba su espada una aura negra como el carbón parecía engullir la luz de su arma haciéndola desaparecer en esa horripilante aura oscura que poco a poco iba rodeando a Naruto.
-¡¿Q-que demonios eres tú?!-Gritó el peliblanco soltando el mango de su espada, tratando de dar un paso atrás solo para tropezarse con la alfombra de la sala.
Aquella aura oscura, horripilante y siniestra empezó a rodear completamente al Namikaze que tomó a la Hyoudou en sus brazos y la llevó a un lado de la habitación donde la dejó con sumo cuidado antes de darse la vuelta. Freed, el exorcista callejero, sintió como si su corazón se fuera a detener en cualquier momento al mirar de frente a "eso", el aura oscura rodeaba ya completamente a Naruto, su cabello rubio se había vuelto completamente negro, sus ojos eran completamente rojos, y sus colmillos y garras habían crecido unos pocos centímetros. Fue en ese momento que un círculo mágico de color carmesí apareció por el cual hicieron acto de presencia Rias, Akeno, Kira y Koneko que nada más aparecer fueron golpeados por el tremendo instinto asesino que casi logra nockear a la nekomata que empezó a temblar como un flan.
-¿Q-que...ese es Naruto_kun?-Dijo Akeno mientras sentía como todo su cuerpo temblaba al ver al ahora pelinegro.
-¡Alejate! ¡ALEJATE DE MI!-Gritaba desesperado el exorcista mientras disparaba desesperado su pistola de luz pero era completamente inutil ya que aquella aura negra absorbía la luz de las balas haciéndolas desaparecer; fue entonces que varios ángeles caídos llegaron al lugar para rescatarlo, pero sin duda nunca se esperaron que eso solo les llevaría a su muerte.
-¡GROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!-Fue el rugido que rompió la calma de aquella noche, el rugido de una bestia cargada de ira, furia y sed de sangre. El suelo de madera de la casa se astillo con fuerza haciendo que trozos de madera saliesen volando, la ventanas estallaron en cientos de fragmentos mientras aquel terrorífico y feroz instinto asesino se dejaba sentir con una fuerza abrumadora por todo el lugar.
El sacerdote salió disparado, destrozó la pared de la casa como si nada y atravesó el muro de piedra que rodeaba la casa como si estuviese hecho de papel, Naruto, aun envuelto en aquel siniestro poder avanzó lentamente hacia la nueva salida desde la cual miró hacia arriba donde se encontraban los conmocionados ángeles caídos. Los ojos de Rias y los demás se abrieron como platos cuando de pronto un par de enormes alas crecieron a la espalda del Uzumaki, pero no era las alas parecidas a las de un murciélago características de los demonios, estas eran unas alas mucho más grandes y pesadas, negras y algo peludas que por su aspecto no parecía que pudiesen alzar el vuelo pero lentamente empezaron a moverse haciendo un fuerte sonido, poco a poco el chico se fue elevando hasta estar a la misma altura que los caídos que invocaron sus lanzas de luz y se prepararon para atacar contra aquel ser que no sabían que carajos era.
Una poderosa ráfaga de aire pasó a través de más de una decena de caídos que no pudieron defenderse de ninguna forma, sus cuerpos estallaron y sus restos empezaron a caer al suelo convirtiéndose en plumas negras mientras tras ellos se encontraba el Uzumaki con sus ahora garras goteando sangre. En el suelo el séquito Gremory tenía los ojos muy abiertos, no habían sido capaz de seguir el movimiento de Naruto, ni siquiera Kira había sido capaz de seguir la velocidad con la que se había movido el chico que ahora era el blanco de una inmensa lluvia de lanzas de luz. Con un nuevo y poderoso rugido la oscuridad que lo rodeaba se expandió devorando la lanzas de los caídos que simplemente no eran capaz de entender que demonios estaba ocurriendo. Naruto de nuevo arremetía sin piedad algunas y con una inmensa sed de sangre contra los ángeles caídos que simplemente no podían hacer nada mientras era aniquilados uno tras otro. Las plumas negras de los ángeles caídos caían del cielo sin censar como si fuese alguna especie de macabra lluvia mientras los rugidos de aquella bestia salvaje y descontrolada en que se había convertido el ojiazul resonaba por todos lados.
-R-rias, ¿que hacemos?-Preguntó una temblorosa Akeno que veía aquella escena entre asombrada y aterrada.
-N-no lo se Akeno, nunca había visto algo como esto.-Dijo la pelirroja mientras en el cielo Naruto terminaba de despedazar al último grupo de caídos y empezaba a bajar lentamente al suelo al mismo tiempo que sus alas desaparecían en una neblina oscura.
-¿D-donde estoy?-Dijo Lissa que era cargada por Kira tras al fin volver en si, la cabeza le daba vueltas pero pudo enfocar a aquel que se encontraba frente a ella.-¿Naruto_kun?
-GRRRRRRR.-Gruñó el muchacho mostrando sus colmillos y mirando fijamente al grupo Gremory con sus ojos rojos.
-¡N-naruto_kun, no se que te está ocurriendo, pero recuerda que yo soy tu ama así que detente de una vez!-Dijo Rias tras lograr poder moverse al fin para colocarse frente al chico que la miró unos instantes.
-¡GROOOOWW!-Rugió con fuerza Naruto casi haciendo que la Gremory cayese al suelo al sentir de frente la inmensa sed de sangre proveniente del Uzumaki que empezaba a avanzar hacia ellos dejando que su sed de sangre se desborda por todos lados dejando al grupo completamente clavados en el suelo, a todos menos a cierta pelicastaña.
-¡Naruto_kun por favor detente!-Exclamó la Hyoudou colocandose delante de todas.-Te pusiste así cuando nos viste a Assia_chan y a mi heridas, ¿verdad? Pero ya no tienes porque estas molesto, ya ha pasado todo así que por favor, vuelve en ti, ¡vuelve a ser mi Naruto_kun por favor!-
Las lagrimas caían de los ojos de la pelicastaña que solo quería que el rubio, la persona que ella más amaba volviese en si, porque este no era Naruto, fuese lo que fuese aquel ser delante suya no era Naruto.
-...-El chico se detuvo y por unos instantes, parecía que iba al fin a regresar en sí, una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Lissa antes de ver como Naruto alzaba su mano derecha a la vez que rugía listo para dejar ir un zarpazo.
Koneko y Kira se movieron rápido para colocarse delante de Lissa para hacer de escudo, ellas probablemente podrían aguantar el golpe, un golpe que nunca llegó ya que de pronto el rubio salió disparado hacia el otro lado de la calle como si de una bala de cañón se tratase, voló varios metros hasta estrellarse con el muro de otra casa bajo el que quedó enterrado.
-De verdad, este chico siempre dando problemas, menos mal que estabamos cerca.-Oyeron decir a una persona que había aparecido de pronto en el lugar.
Rias y el resto vieron como delante suya se encontraba una mujer, de entre 20 y 30 años, alta, de casi 1.90m, de cuerpo delgado, largas piernas, vientre plano y pechos copa D; Tenia el cabello rubio muy largo hasta casi sus pantorrillas y unos hermosos ojos de color violeta, en sus labios de color rosa natural se encontraba un cigarrillo a medio fumar. La mujer vestía con unas salinas negras con tacón, una falda negra larga con un estampado de rosas rojas con un par de aberturas laterales, una camisa blanca de botones de la cual los últimos los llevaba sin abotonar dejando ver su ombligo y su vientre plano, por último sobre su cabeza llevaba unas gafas de sol.
Un ruido llamó la atención de todos y pudieron ver como Naruto salia de entre los escombros de aquel muro lentamente mientras gruñía, dio una fuerte pisada haciendo que el suelo bajo él se quebrará antes de lanzarse hacia adelante como un misil. El grupo Gemory se puso en guardia pero lo que les resultó raro fue que la mujer rubia simplemente se quedó en el sitio viendo llegar al chico mientras daba una calada a su cigarrillo, cuando este se encontraba a apenas un metro de ella un gran circulo mágico de color azul blanquecino se formó debajo del Uzumaki.
-Lo lamento Naruto_san pero esto es por tu bien.-Dijo de pronto una nueva voz antes de que ocurriese, Naruto fue atrapado en un enorme bloque de hielo 2 veces más grande que él.
Los ojos de los miembros del grupo Gremory estaban muy abiertos al ver al Namikaze encerrado en aquel bloque de hielo puro, fue entonces que de un tejado cercano cayó otra persona. Se trataba de una chica que tendría seguramente la misma edad que Naruto, Lissa y Kira. El cabello de la recién llegada era largo y mientras el lado derecho era de un color blanco opaco el lado izquierdo era de un color rojizo oscuro, su ojo izquierdo era de colo azul claro mientras que el izquierdo era de color gris claro, ademas de que la parte derecha de su cara tenia una cicatriz por quemadura que rodeaba todo su ojo. La peliblanca era un poco más alta que Lissa y que Kira, tenia un cuerpo bonito, era delgada, de cintura breve, largas piernas y pechos copa C un poco más grandes que los de la Hyoudou. La de los ojos a dos colores vestía con el uniforme de otra de las academias privadas de la cuidad el cual consistía en unos zapatos marrones de suela lisa, unas medias blancas hasta las rodillas y una falda verde tableada que terminaba justo por encima de sus medias, una camisa blanca con una corbata roja y una chaqueta gris con algunos detalles en verde.
-Terminemos con esto.-Dijo la mujer rubia mientras sacaba un papel de entre sus ropas, se mordió el dedo pulgar dejando que saliese algo de sangre y escribió algo en el papel antes de colocarlo en el hielo y hacer una seña de mano.
Rias y el resto fueron testigos de cómo los ojos rojos del Uzumaki volvían a ser azules, de como sus colmillos y garras volvían a la normalidad al igual que su cabello que volvía a su color rubio platinado y de como aquella aura negra se desvanecía. El enorme trozo de hielo se resquebrajó dejando caer el cuerpo de Naruto al suelo como si fuese un saco de cemento, Rias y sobretodo Lissa querían ir con el chico pero la mujer rubia se les adelantó, tomó al joven del cuello de la camisa y como si este no pesase más que una pluma se lo echó a por sobre el hombro.
-Lo siento señorita Gremory pero debo llevarme a este chico problemático conmigo.-Dijo simplemente la ojivioleta mientras la joven que la acompañaba se colocaba a su lado con un rostro serio.
-¿Y quien se supone que eres tu para decidir eso?-Dijo la pelirroja cruzando sus brazos por debajo de su pecho, ahora que ese horrible asesino había desaparecido era capaz de actuar con normalidad y por supuesto no iba a permitir que alguien que aparecía de la nada se llevase a uno de sus sirvientes así como así.
-La madrina de este idiota.-Dijo sencillamente la mujer dejando al grupo Gremory sorprendido por esa revelación, ni siquiera Lissa tenia idea de esto.-Y además soy su superior en la orden así que como he dicho antes, tengo que llevarlo conmigo.-
-No tiene nada de qué preocuparse Gremory_san, Uzumaki_san estará de regreso mañana mismo, solo es algo rutinario.-Dijo la persona que acompañaba a la rubia con una voz seria que no demostraba ninguna emoción aunque si se podía sentir cierto atisbo de preocupación en ella.
-Lo dicho, que tengan una agradable noche, y un consejo, no deberían de quedarse mucho tiempo por aquí, en unos minutos vendrán miembros de la orden para arreglar el lugar.-Dijo la mujer de ojos violetas antes de dar media vuelta y empezar a caminar con el rubio sobre su hombro.
El séquito Gremory se quedó unos segundos en el lugar tratando de asimilar todo lo ocurrido antes de empezar a marcharse, Koneko, Kira y Akeno se encargaron de la pequeña monja mientras Rias acompañaba a Lissa a su casa para terminar de sanar sus heridas además de hablar más detenidamente sobre lo sucedido antes de que llegasen.
Poco a poco sus ojos se fueron abriendo, su cabeza le daba vueltas, se sentía como si le hubiese pasado por encima un tren de mercancías, sus ojos vislumbraron el lugar en el que se encontraba, se trataba de una playa de arena negra con un cielo estrellado con una enorme luna llena que era dividida por la linea del horizonte. Naruto se levantó mientras oía el sonido de las olas, el no sabía que lugar era este, pero ya había estado aquí antes, en varias ocasiones de hecho, y todas las ocasiones que había acabado aquí era porque había ocurrido lo mismo, se había descontrolado dejándose dominar cuando aquel extraño poder que se manifestaba cuando su ira estallaba.
-Cuanto tiempo, se te ve bien.-Dijo alguien a su lado.
Al girarse el rubio vio a un hombre que se encontraba sentado con las piernas cruzadas sobre unas rocas, esta no era la primera vez que lo veía, siempre que acaba en este lugar aquella persona se encontraba ahí como si estuviera esperando su llegada. Se trataba de un hombre joven que tendría unos 20 años más o menos, tenia el cabello negro algo erizado y peinada hacia atrás con dos mechones de cabello a los lados de su cabeza atados con unas cintas blancas y sus ojos eran también negros. Vestía con un un kimono blanco con un cuello grueso y largo con un obi negro alrededor de la cintura, a su espalda se encontraba un báculo negro con algunos anillos.
-Y tu sigues exactamente igual que siempre.-Respondió simplemente el chico mientras se sentaba en la suave arena haciendo reír al hombre pelinegro.
-Parece que has vuelto a tener un momento difícil.-Dijo el hombre mirando hacia la luna al igual que el joven ojiazul.
-Siempre que acabo aquí es por la misma razón y estoy bastante seguro de que tu lo sabes de sobra.-Respondió el Uzumaki de forma tajante.
El silencio se hizo en el lugar dejando que lo único que se escuchase fuesen las olas al llegar a la orilla, este lugar siempre estaba en calma, y eso le gustaba al rubio que ahora mismo disfrutaba de la tranquilidad del lugar que era iluminada por la enorme luna llena.
-¿No vas a hacerme la pregunta de siempre?-Preguntó el hombre haciendo suspirar al chico.
-¿Para que vuelvas a evadirla? Paso.-Respondió tranquilamente Naruto.
-Oye no seas mentiroso, yo no evado la pregunta.-Dijo ofendido aquella persona.
-El que te pregunté quien eres y me responda que ya lo se es evadirla y ademas aquí el único que miente eres tu ya que yo no se quien demonios eres tú.-Contestó algo molesto Naruto mirando fijamente al pelinegro.
-Si que sabes quien soy, lo que pasa es que no te acuerdas de mi.-Expresó el hombre haciendo suspirar al chico.
-En ese caso, ¿porque no me ayudas a recordarte diciéndome tu nombre?-Expuso el ojiazul mientras se levantaba del suelo.
-No puedo hacer eso.-Respondió el pelinegro mientras seguía observando el horizonte.
-¿Y porque no?-Respondió el Uzumaki que empezaba a molestarse, de nuevo esta persona solo le daba respuestas vagas que no respondían a sus preguntas.
-Porque debes de recordarlo por ti mismo, sino no servirá de nada.-Dijo el ojinegro haciendo suspirar al ojiazul que poco estaba desapareciendo del lugar.-Parece que ya vas a despertar.-
-Eso parece.-Respondió sencillamente Naruto mientras veía como su cuerpo iba desapareciendo.
-Estaré esperando por nuestro próximo encuentro, y ojalá hayas recordado quien soy para entonces.-Dijo con una sonrisa el pelinegro mientras miraba al muchacho.
-Si de verdad eres alguien que conozco, yo también espero recordarte, no me gusta olvidar a un amigo.-Dijo el ojiazul justo antes de terminar de desaparecer, el lugar de nuevo se quedó en silencio con el murmullo del mar de fondo hasta que una pequeña risa pudo escucharse.
-Cada vez te queda menos, probablemente la próxima vez que nos veamos sea la ultima, estaré esperando por ese momento.-Dijo al aire el misterioso hombre con una sonrisa que lentamente desaparecía como si fuese una ilusión.
Sus ojos un vez más se abrían lentamente pero esta vez con lo que se toparon fue con el techo de una sencilla habitación, poco a poco su mente se iba despejando dándose cuenta del lugar en el que se encontraba. Naruto trató de levantarse pero no pudo ya que unos largos brazos lo mantenían atrapado desde atrás, el sabía perfectamente de quien se trataba. La persona que abrazaba desde atrás se trataba de una hermosa rubia de cuerpo despampanante y que dormía usando un short gris y una camisa de tirantes, el ojiazul podía sentir como dos esponjosas y suaves almohadas de carne se aplastaban contra su espalda.
-Mmmm, Fuwaaa, ¿ya estas despierto Naruto?-Preguntó la mujer mientras se estiraba sin soltar de su agarre al ojiazul.
-Si, estoy despierto Nee_san, ahora por favor suéltame.-Dijo un avergonzado muchacho que en vez de su libertad lo que se encontró fue que la ojivioleta lo abrazó con más fuerza.
-¿Que forma es esa de hablar a tu hermana mayor? Ademas, no eras tu quien me pedía siempre dormir juntos.-Dijo la divertida mujer mientras el color rojo adornaba las mejillas del Uzumaki.
-Eso fue cuando tenia 6 años, ahora con 16 es vergonzoso por lo que por favor suéltame.-Pidió de nuevo el avergonzado muchacho haciendo reír a la rubia.
-No, esto es por hacerme estar despierta hasta las 2 de la mañana, ¡ah! Y más te vale darle las gracias a Saiko_chan, ella estaba conmigo en ese momento y ahora deja de revolverte, no vas a escapar de mi, recuerda que soy más fuerte que tu.-Dijo la mujer mientras impedía el escape del Uzumaki.
-*Suspiro* esta bien, y le daré las gracias a Saiko_san cuando la vea.-Dijo el ojiazul dejando de resistirse, no iba a ganar esta pelea por más que eso le molestase.
-Así me gusta.-Dijo la rubia con una sonrisa acomodando la cabeza del rubio sobre sus pechos haciendo que este se sintiese aun más incomodo.
La habitación se quedó en silencio tras eso, solo se podía escuchar la respiración de ambos y el rubio el corazón de la rubia que desde pequeño había sido como una hermana mayor para él. El nombre de esta mujer era Hoshiko, una de las muchas huérfanas que gracias a tener habilidades especiales ocultas acaban siendo adoptadas por la orden de los Hantā, ella había sido la primera y la única alumna de su madre Kushina, la conocía desde que apenas tenia 5 años.
-Otra vez te has descontrolado por no ser capaz de controlar tu ira.-Dijo la ojivioleta con calma haciendo que el chico bajase su mirado.
-Cuando vi a Lissa inconsciente en el suelo y a Assia_san llena de moretones...simplemente no pude controlarlo, lo único que quería era hacer que ese maldito exorcista callejero desapareciese, quería hacerle pagar por lo que había echo y...después de que aparté a Lissa mi mente está en blanco.-Dijo Naruto que se sentía fatal por lo ocurrido, cuando esto ocurría simplemente no era capaz de controlarse, era cegado por la ira y la rabia, ni siquiera era consciente de lo que hacía en ese estado.
-Es por eso que tienes que lograr controlarte, cuando te ocurre eso dejas completamente de ser tú, no puedes dejar la ira te ciegue de esa forma. Eres lo único que me queda tras la muerte de sensei Naruto_kun, yo...no quiero perderte y quedarme sola de nuevo.-Dijo Hoshiko mientras lagrimas empezaban a caer de sus hermosos ojos, ella siempre daba a todo el mundo la impresión de ser una mujer dura e inquebrantable, pero en realidad era mucho más frágil de lo que parecía.
-No te dejaré sola Nee_san, te lo prometo.-Dijo el rubio dándose la vuelta para poder abrazar a la mujer que sollozaba ligeramente.
Ambos se quedaron en aquella posición, Naruto escuchaba los latidos del corazón de la rubia y poco a poco se iba quedando dormido, desde pequeño el escuchar los latidos del corazón tanto de su madre como de Hoshiko era algo que le calmaba y que le ayudaba a conciliar el sueño.
-Nee_san...Hoshiko_neechan.-Murmuró en sueños el rubio llamando a la ojiverde como la llamaba cuando era pequeño mientras se abrazaba al pecho de esta.
-...-La ojiverde estaba bastante roja al sentir como el Uzumaki se acurrucaba entre sus pechos, su corazón había empezado a latir un poco más rápido y se reprochaba a si misma por los sentimientos que el rubio despertaba en ella, sabía que estaba mal, la diferencia de edad entre ambos era bastante grande, pero aun así ella no podía negar los sentimientos que habitaban en su corazón sobretodo porque en momentos como este no podía parar de escuchar la siempre bromista voz de su maestra.
-Hoshiko_chan tu y Naru_chan sois muy cercanos, ¿no? ¿No estarás pensando en convertirte en mi hija? ¿Nee, nee?-Era lo que solía decir su maestra pelirroja y que siempre le hacia ponerse roja como un tomate.
-...Si solo yo fuese algo más joven y el algo más mayor...Naruto_kun.-Murmuró Hoshiko antes de caer dormida al igual que el ojiazul.
-Yyyyyyyy hasta aquí este nuevo cap, si se os ha echo corto lo siento pero tenéis mi palabra que en el siguiente lo compensaré con creces ya que será el momento del rescate de Assia y van a ocurrir muchas cosas entre ellas uno de los primeros combates importantes de esta historia. Y lo se, ¿FemTodoroki? Ninguno os lo esperabais eeeeh, si os interesa podéis ver encontrar una imagen de como se ve en mi pagina de Facebook a la cual tenéis un link directo desde mi perfil en FanFiction, también pondré la imagen que más se parece a la imagen de Hishoko que tenia en mi cabeza a la hora de crear al personaje. Sin mucho más que decir mis queridos lectores se despide un día más AkumaNoRyu recordándoos lo de siempre, si os ha gustado, o no, el cap de hoy, si queréis darme ideas, sugerencias u opiniones siempre leo y contesto todos los reviews. No os olvidéis de pasaros por mis otras historia y de pasaros por mi canal de Youtube (AkumaNoRyu) si queréis reíros un poco de lo malo que soy, cuidaos mucho y hasta la próxima.-
Reviews:
Mario. R. E: Gracias por el review y me alegra que mi historia sea de tus favoritas.
naruto tendo rikudo: Gracias por el review colega, me alegra que te haya gustado el cap. Lissa es muy mona cuando se pone celosa y si, sea el universo que sea Orochimaru siempre esta molestando, y el momento en que la cague en este no esta muy lejos.
fenixrojo36: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap. Desgraciadamente no puedo revelarte tantas cosas, te estaría spoileando prácticamente los próximo 20 caps y eso, al menos en mi opinión, haría que leer este fic dejase de tener gracia.
CCSakuraforever: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.
Zafir09: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.
adansasuke15: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap. Habrá más personaje de Naruto en esta historia, de echo en el próximo cap saldrá un trío de personajes bastante conocidos, a ver si consigues averiguar quienes son.
Guest: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap. Y no, Naruto solo tiene lazos sanguíneos con los Uzumaki.
Ronaldc v2: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap. Sep, ella es la pelinegra del Op, y bueno por el momento el resto de las chicas no van a saber lo de Naruto y Lissa y si, Orochimaru siendo jodiendo allá a donde vaya.
Joker: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, y como ya le dije a otro lector, si, habrá más personajes de Naruto en esta historia, de echo en el próximo cap saldrá un trío de personajes bastante conocidos, a ver si consigues averiguar quienes son.
ByUzumaky3000: Gracias por el review ya tienes aquí el nuevo.
Cezar A FG: Primero, toma una tila, y segundo, gracias por el review y aquí tienes el nuevo cap.
