Envidia (Capt 6)

Envidia (Capt 6)

Lily invitó a Ed y Alphonse a pasar una tarde con ella. No les mencionó a donde irían, pero Ed y Al aceptaron. Aunque Ed, en cierta forma, ya aceptaba sus sentimientos hacia Lily, seguía comportándose de igual forma con ella. Había preferido guardarse lo que sentía como cualquier otro tipo orgulloso.

Conducía esta vez, y de nuevo afueras de la ciudad. Pasaron por campos hasta que llegaron a una zona que tenía cercas.

- Aquí es.- dijo Lily mirando el campo abierto.

Ed estacionó el coche y los tres bajaron de inmediato. Lily se adelantó y se subió a una de las cercas para disfrutar del aire fresco. Edward y Al se acercaron a ella y al estar a su lado ambos se dieron cuanta de que la zona era realmente grande, no se veía más que pasto. Inesperadamente, escucharon el ruido de una avioneta.

Los tres miraron hacia el cielo y vieron caer en picada una avioneta, tan cerca que daba la impresión de que se estrellaría justo en donde ellos estaban. Con el paso de la avioneta por encima de sus cabezas, los hermanos Elric y Lily se cubrieron con las manos del ventarrón que ésta dejó a su paso.

Lily sonrió fugazmente al ver la avioneta pasar. Pronto la avioneta aterrizó en la zona verde y ella velozmente corrió para recibir al piloto.

Edward y Alphonse la siguieron con paso lento.

De la avioneta se asomó el piloto, al bajar, se quitó el casco de una forma coqueta, sacudiendo la cabeza y dejando caer en sus hombros sus rubios y largos cabellos.

Edward miró estupefacto al joven antes de que Lily se lo presentara.

- Él es Ernest, amigo de la infancia y experto aviador.

Alphonse también reconoció al joven rubio de rasgados ojos dorados, en su mundo, mejor conocido como Envy. No era duda de que era él, sólo que esta vez ya no tenía apariencia de homúnculo, sino de un chico normal, aunque por lo visto, seguía conservando su distintivo carácter.

- Así que tú eres Edward Elric…- soltó Ernest una risita mientras veía a Ed de pies a cabeza.- El otro de atrás debe ser tu hermano mayor.- dijo refiriéndose a Alphonse.

- Edward, es el hermano mayor.- comentó Lily.

Ernest sonrió sarcásticamente.

- ¿En serio?- luego de pensarlo añadió.- En edad, claro.- dijo burlonamente.

A Ed no le agradó para nada el comentario, apretó con rabia sus puños y ya estaba apunto de contestarle al creído cuando éste dijo:

- Lily, ¿Te gustaría dar un paseo en mi avioneta?- ya había tomado a la chica del brazo sin dejar que ella respondiera, empezando a marcharse dejando a los hermanos Elric atrás, cuando Lily se detuvo.

- Espera…- dijo soltando la mano de él.- No podemos dejarlos atrás.-terminó de decir volviendo la vista hacia los dos hermanos y regalándole una sonrisa especial a Edward.

- Ya veo.- susurró Ernest al notar la expresión de Lily hacia Edward.- Vamos, suban.- los invitó señalando con un gesto la avioneta.

Edward seguía enfadado pero su hermano lo animó para aceptar.

Habían dos asientos para viajar en la avioneta, los dos lugares estaban ligeramente separados y eran en parejas. Ernest aprovechó para que Lily viajara con ella. Cuando la ayudaba a subir, Lily resbaló y cayó justo en sus brazos, Ed se dio cuenta de esto al subir a los asientos traseros con su hermano, también distinguió que Ernest, al retener a Lily en sus brazos, le dirigió una risita retadora.

Frunció el ceño e hizo un gesto de enfado. Ernest había descubierto que se traía algo con Lily.

Los cuatro se acomodaron en la avioneta. Ernest con Lily atrás, y Ed con Alphonse a lo último. Ya con sus cascos protectores, Ernest encendió el motor. Preparándose para despegar, miró hacia atrás y le gritó a Edward:

- Espero que no te dé nauseas...

Ed volvió a poner cara de rabia. En ese momento, a Lily se les cayeron sus gafas protectoras en el suelo de la avioneta. Al instante de agacharse, Ed aprovechó para dedicarle unas palabras a Ernest.

- No te preocupes, si vomito será en tu cara.

Ernest también reaccionó con un gesto nada agradable. En eso, Lily volvió a enderezarse, poniéndose las gafas y sin darse cuenta de lo antes dicho.

Aún con coraje Ernest despegó la avioneta. Ya en el pleno vuelo, hizo otro comentario referente a Edward.

- ¿Qué tal Elric? Desde aquí arriba todo se ve a tu tamaño.- gritó para que el ambarino lo escuchara.

Lily, que estaba tras Ernest y delante de Ed, se mostró extrañada por el comportamiento grosero de Ernest hacia Ed. Mientras que el segundo, en la parte trasera, se aguantaba el coraje para no quedar mal en presencia de Lily.

Alphonse escuchaba las disputas entre el piloto y su hermano, sonriendo preocupado.

Para finalizar, Ernest hizo un movimiento repentino provocando que la avioneta cayera apropósito en picada, mientras caían Lily no pudo evitar aferrársele por la espalda, de tal forma que quedó abrazándolo con los ojos cerrados. Ernest viró a ver a Edward y le sonrió sagazmente al tiempo en que miraba a la chica.

Ed estaba más corajudo que antes, su orgullo iba por los suelos. Alphonse miraba cada vez más preocupado la reacción de su hermano.

Aterrizaron y los cuatro se bajaron de la avioneta.

- Iré a buscar algo al coche, ahora regreso.- dejó Lily a los tres chicos solos. Cuando se iba, la chica viró a verlos y los tres le sonrieron para que se fuese sin sospechar.

- Actúas bien, Edward.- le dijo Ernest al verlo mirar a Lily retirarse. Ed borró su sonrisa.

- Yo no necesito actuar de payaso como tú.

Ernest sonrió con la mirada baja y en un abrir y cerrar de ojos tomó a Ed por el cuello, lo estrelló contra la avioneta y lo arrastró hacia la parte de atrás.

- Hermano….- pronunció Al asustado ante la revelación de Ernest.

- No te metas Al….- dijo Ed casi susurrando, Ernest todavía lo sujetaba del cuello.

- Escúchame bien Elric, no sé que te traigas con Lily…pero será mejor que no te interpongas entre nosotros.

- Já, ¿Ustedes? Ella jamás se fijaría en un…

Ernest apretó con más fuerza el cuello de Edward para que no pudiera terminar de hablar.

-... ¡En un cretino como tú!- logró gritar, sujetó con su mano derecha el brazo con el que Ernest lo tomaba del cuello.

Lily regresó y se asomó por la parte de atrás, rápidamente Ed soltó el brazo de Ernest y él el cuello de Ed.

- ¿Qué sucede?- preguntó un poco preocupada al ver que Ed jadeaba recargado en sus rodillas y Ernest se sobaba el brazo.

- No sucedió nada, ¿verdad Edward?- miró Ernest de una forma amenazadora al chico. A Ed no le quedó de otra que asentir con la cabeza.

- Aquí está el libro que me pediste.- Lily todavía preocupada le dijo a Ernest, extendió el brazo y le entregó el objeto.

Ya se estaban yendo Ed, Al y Lily cuando Ernest llamó al rubio a sus espaldas.

- ¡Oye Elric!...- Edward trató de ignorarlo, pero aún así Ernest continuó.- la próxima semana habrán dos avionetas por aquí, sabes pilotear una, ¿No es así?

- Claro.- sin mirarlo dijo Ed, dibujando una sonrisa y recordando lo poco que pudo hacer al pilotear hacia su mundo en cohete.

- Si al pilotear demuestras ser mejor que yo, me alejo de Lily, pero sino…olvídate de ella.- amenazó con una gran sonrisa como la que solía hacer Envy antes de enfrentarse con él.

Ed sonrió.

- Será mejor que te vayas olvidando de ella…Ernest.- dijo en forma de aprobación y se retiró para alcanzar a Lily y a Alphonse que ya se habían adelantado.

Aunque Ed no lo había notado, Lily sabía que él y Ernest tramaban algo.

Ed no le dijo nada a Alphonse respecto al reto, era una situación personal que el solo quería resolver, además, no quería involucrar a su hermano.

La semana entrante fue a verse con Ernest donde habían quedado, pero cuando llegó notó que había compañía.

Había personas en la zona rodeando las dos avionetas. Entre ellas, estaba Ernest con varias chicas a su lado.

- Elric, espero que no te moleste que haya invitado a algunos amigos.- mencionó en tono burlón apenas lo vio.

- Espero que a ellos no les moleste verte perder.

- ¡Oh vamos Ed! no te pongas gruñón…- se le acercó y le dio una palmada en la espalda, con tal fuerza que le sacó el aire, luego lo abrazó por un costado del cuello como si fueran buenos amigos. - Además, hacer muchos corajes afecta tu crecimiento.

Ed lo miró con ojos de odio, el otro soltaba una risita.

- Prepárate, ya viene la mejor parte.- advirtió Ernest alejándose de él para subir a su avioneta.

Los dos rubios subieron a sus respectivas avionetas. Acomodándose Ed en el asiento de piloto, un grupo de chicas se le acercaron a Ernest.

- Ten cuidado Ernest, no queremos que salgas herido.- le dijo una al verlo preparado para despegar.

- Claro que no será así, ese enano de Elric quedará con su orgullo a su tamaño…igual, de insignificante.- contestó lanzándole una mirada a Edward y haciendo énfasis en la última palabra.

- ¡Esto es el colmo!- bufó Ed entre dientes, con tanta rabia que encendió la avioneta de golpe.

- El mejor piloto, es aquel que sabe aterrizar sano y salvo.- le gritó Ernest un poco más serio.

Entendió a la perfección a lo que se refería. Para aterrizar en la pista, sólo habría lugar para uno.

Ed sabía que todo lo que había dicho Ernest era para provocarlo y así enfrentársele con todo su potencial; había logrado su capricho. Despegó primero seguido por Ernest.

Ya en el aire, Ed miró hacia atrás y vio a Ernest con gran risita, de pronto, aumentó de velocidad y golpeó su avioneta por atrás.

- Es mi turno.- murmuró Ed haciéndose a un lado y embistiendo a Ernest por un costado, haciendo que su avioneta se tambaleara de un lado a otro por el fuerte golpe.

- Buena, pero esto todavía es el principio.- apartó Ernest la avioneta y aumentó en mayor grado de velocidad.

Ed lo siguió por atrás tratando de alcanzarlo para envestirlo de nuevo. Aunque Ernest logró moverse a tiempo no pudo evitar que los dos se colapsaran. El mismo Ed resultó ser el más perjudicado.

Ernest se alejó en su avioneta. Al recuperar Ed el mando después del impacto, miró hacia el frente dándose cuenta de que Ernest se dirigía hacia él con toda velocidad y con la avioneta lista para estrellarla con la suya por la parte delantera.

En ese preciso instante se escuchó llegar un auto; una chica rubia bajó velozmente para acercarse a la cerca y mirar hacia el cielo el encuentro de las dos avionetas. Lily observó sorprendida. Alphonse bajó preocupado del auto.

Afortunadamente, Edward pudo esquivar la avioneta de Ernest. Las dos máquinas se cruzaron dejando asombrados a los espectadores por tales movimientos. Lily ahora miraba hacia el cielo muy angustiada y Alphonse no perdía de vista la avioneta de su hermano.

Ernest acercó su avioneta hacia la de Edward y empezó abatirlo por un costado. En lo que Ed hacía lo que podía para mantener el control de la nave, Ernest le gritó con una sonrisa jocosa:

- ¿Por qué Edward Elric? ¿Por qué?- reía.

- ¿Por qué, qué?- no entendía las incoherencias de Ernest.

- ¿Por qué te interesas en ella?- le preguntó socarrón.

Edward se quedó callado, la pregunta le cayó de golpe.

- Es decir, es sólo una escritora, admito que es bella, pero, ¿Por qué te conformas con ella cuando puedes tener a varias chicas a tu alrededor como yo?

- ¡Cállate!

- Además, si lo piensas bien, tú no tienes oportunidad con ella, no la conoces tanto como yo, tú no le viste sanar sus heridas.- continuaba Ernest ante la rabia del otro aviador.- ¿Por qué la defiendes? ¿Por qué te interesas en ella?- volvió a preguntar subiendo de tono y embistiendo con más fuerza la avioneta de Edward.

- Por que yo…-murmuró Ed justo cuando a su mente se le vinieron recuerdos de Lily, de todo lo que había hecho y dicho a su lado. Parecía dejarse caer en la debilidad, peleaba con su orgullo pero tomó aliento y con todas sus fuerzas le contestó a Ernest para al fin poder librarse de su pesar.- ¡Por que yo la amo!- gritó al momento en que envistió radicalmente la avioneta de su contrincante, provocando que saliera humo del motor por el fuerte impacto.

- Gané.- musitó Ernest en el instante en que su avioneta caía en picada hacia tierra.

Lily corrió hacia la avioneta de Ernest al ver el aparato aterrizar de golpe con una nube de humo a su alrededor. Ernest bajó de la avioneta sano y salvo, con algunos raspones pero nada más. Lily estaba a punto de acercársele pero vio que ya no era necesario, el mismo grupo de chicas de un principio se había acercado a auxiliarlo. Se quedó de pie un poco apartada de la avioneta, posteriormente Ed aterrizó. Unas cuantas personas se acercaron a felicitarlo por todo el espectáculo que había hecho.

- Lo hiciste muy bien, muchacho.- lo felicitó un hombre con barba.

- He, gracias.- sonrió grandemente y llevándose una mano a la nuca después de haber bajado de la avioneta.

Lily lo vio y empezó a acercársele metiéndose entre el público. Cuando Ed la vio venir le sonrió un poco para recibir sus felicitaciones, pero eso no fue lo que recibió. Lily sólo se había acercado a él para plantarle una cachetada.

- ¿He? ¿Por qué fue eso? ¿Qué te sucede?- se mostró enojado sobándose la mejilla. Lily lo miró con desprecio y se retiró de mala gana. Alphonse, quien lo había visto todo, se acercó a su hermano.

- Parece que el que ganador soy yo, Edward.- dijo Ernest pasando cerca de él y acompañado de sus admiradoras.- Ella jamás te volverá a hacer caso pues eres un tipo orgulloso, aunque debiste ver tu cara cuando confesaste tu amor hacia Lily.- burló y el rubio apretó los puños.

- ¡Ya me tienes harto!- gritó lanzándose hacia él para clavarle un puñetazo en la cara.

Ernest cayó al suelo derramando un poco de sangre por la boca, Edward estaba apunto de agarrarlo a puñetazos cuando el agredido adoptó seriedad.

- Como dije, gané y tú perdiste, tu orgullo…y a Lily.

Edward quería destrozarlo con sus propias manos, pero no tenía caso, tenía razón. Ernest lo había planeado todo desde un principio. Se hizo a un lado y empezó a marcharse un poco juicioso y preocupado por todo lo que había pasado. Alphonse lo siguió, sintió deseos de decirle algo, pero tampoco tenía caso.