Hola! Antes de nada ¡Feliz navidad!

Bueno, aquí sigo con la reedición., donde ya se descubrirá la identidad de la chica del prólogo, y el de uno de los protagonistas.

Se me ocurrió una idea ya de paso, estos fics no son muy participativos, excepto por los RR, y eso de inventar personajes no es lo mío, así que los que queráis participar en la historia creando a un personaje, solo tenéis que leer las notas de autora para las instrucciones

Bueno, ya os dejo con el fic:

1. ¿quién eres tú?

Una joven paseaba tranquilamente por un denso bosque, en sí, el bosque no era pequeño, pero los árboles estaban tan cerrados que la oscuridad se cernía sobre él.

Las alas de la mujer, antes esplendorosas de plumas blancas, ya estaban ocultas en su espalda, ocultadas por la magia.

Ella tenía muchos deseos de volver a su tierra, pero por desgracia había sido desterrada de allí, tenía prohibido el paso de entrar, aunque ella tenía la culpa, ¿por qué le desterraron?

Al fin el bosque se quedó atrás, para poder observar un bosque delante de ella.

Al fin había llegado.

La vida como desterrada había convertido a Tomoyo en una gran nómada, se quedaba poco tiempo en los lugares que visitaba y evitaba el contacto humano.

Ella no era como la mayoría de los habitantes de kalenia, no era un humano, ella era una especie mas avanzada que ellos, un ángel.

Lo que al principio le extrañó, fue que la confundieran con un humano, era algo ilógico, aún habiendo escondido sus alas, no se parecía a ellos.

Para empezar, su gran belleza natural, se veía a una legua, y si eso simplemente parecía una gran dote de una dama, ¿Qué pasaba con su piel, más blanca que la misma nieve?

Ninguna mujer, aunque haya sido omitida a la luz del sol, jamás podría ser tan blanca, y si así lo fuera, se notaría la piel más demacrada de un muerto, no como la de ella.

Y luego estaba el asunto del vestuario, era muy diferente al de los humanos, su traje era blanco y azul, tapando completamente su cuerpo, excepto sus manos, y la cara.

Mientras, ellas llevaban vestidos rojos, pardos o verdes. Y dejaban al descubierto sus brazos, el cuello, e incluso donde en pocas de las ocasiones tenían escote. ¿A qué mujeres se les ocurría ir así?

Pero ahora ya tenía las cosas claras, no se diferencian tanto como pensaba, siempre y cuando tuviera forma de una fémina, a los hombres les daba igual el color de piel, como el vestuario. Simplemente no se fijan en los pequeños detalles, y había comprendido que en la inmensa mayoría de los casos, la raza humana era bastante corta, con vidas de apenas 100 años, guiados por el egoísmo y la avaricia, y donde casi siempre intentaban hacer daño.

Había aprendido mucho yendo de ciudad en ciudad, por ejemplo, que cada ciudad tenía sus propias costumbres, no como en su mundo, en los cuales era repetitivas ceremonias, una tras otra, siempre las mismas en cada lugar, y también estaba que, aunque hablasen el mismo idioma, el idioma humano fuera menos cultos, con menos reglas, excepto en ciertos casos claro está, lo cual permitía ser divertido sin tener que dar cientos de explicaciones. Por eso, había perdido parte de su legada habla.

Mientras recordaba esos no muy hermosos recuerdos, paseaba por las calles del pueblo, buscando algún lugar donde alojarse algún tiempo.

Empezó a oír un siseo a lo lejos, era un sonido llevado por el viento, miró hacia arriba.

No había nada…

Seguía oyendo ese sonido ¿qué era?

Cerró los ojos y se concentró en el sonido. Venía de arriba, de eso estaba segura.

Se fue corriendo a una esquina de la calle, se aseguró que nadie la viera, y dejó sus alas libres. Se aseguró de nuevo de que no había nadie cerca y echó el vuelo. Sentía la punzada dolorosa de la herida que había recibido anteriormente, pero no importó.

Iba verticalmente hacia el cielo, cuando llegó a una altura similar a las que tiene las nubes, volvió a cerrar los ojos, mientras buscaba algún cambio de temperatura en algún sitio.

No cambiaba nada…

¿Qué era eso para no poder verlo ni sentirlo?

Aún tenía dos posibilidades más, sus alas empezaron a moverse creando una ventilada. Se concentró, pero nada había rebotado en el viento.

No sentía nada…

El siseo era cada vez más fuerte, oía como iba creciendo mientras a sus oídos se les hacía insoportable, ensordecedor.

La última oportunidad que tenía era algo de lo cual no se fiaba mucho, pero bueno, si localizaba lo que quería, era su última oportunidad.

Cerró los ojos fuertemente. Se concentró un buen rato hasta no sentir, ver, oír. Hasta que se fue del mundo a una realidad creada por ella misma. Tomó una bocanada de aire, y luego otra, y luego otra más.

Definitivamente, lo que esté haciendo el ruido no es muy normal.

No olía nada…

¿De qué se puede tratar esta vez? El ruido llegó de nuevo a sus oídos, era tan potente que hasta las orejas le temblaban y le dolían. Era mucho peor que cincuenta hombres gritando a su lado o alrededor suyo.

Aunque pareciera imposible, el sonido se fue intensificando hasta que todo su cuerpo empezó a vibrar. La herida del ala incluso se abrió más, como si 100 cuchilladas de acero rozaran la contusión, cada vez una, intermitentemente.

De repente, sintió que algo le agarraba por la cintura y como si unas garras se clavaran en su cadera, mientras su cuerpo era arrastrado hacia atrás con fuerza. Estaba muy claro, lo que sea, le había cogido fuertemente.

Un trino dulce y melodioso se dejó oír, entonces Tomoyo cayó en algo ¿Cómo se pudo olvidar de la magia? Se volvió a concentrar, y tocó aquello que le estaba tocando. Ahora veía bien que era, una criatura con la temperatura del viento, que puede manejarlo fácilmente. Un ser invisible a la vista.

Era… un pájaro gigante, que tenía los colores del arco iris.

Había oído hablar mucho sobre esos pájaros, se les conocía como las aves del amanecer, y raramente se encontraban.

Conocidas por su canto melódico, y por que su principal color eran los colores del sol, y tenía como ojos dos rubíes, metafóricamente hablando.

Hablando un poco más sobre ellos, aparte de un dominio total del viento, el fuego era su elemento, muchas mañanas se ven a estos pájaros lanzando un aliento flamígero al aire, un fuego de color naranja y a veces de color rosa.

El caso era ¿por qué la gran ave le tenía cogida? Intentó escapar moviéndose frenéticamente, al verlo apretó con fuerza su garra, haciendo que sus caderas empezaron a chorrear sangre, mientras un grito ahogado salía de su boca.

Tomoyo dijo unas palabras en latín, y su colgante brilló. Un rayo de luz blanca e inmaculada salió hacia el cuerpo del ave, seguido de una cara de serpiente y un cuello de cisne.

La cabeza y cuello espiritual del dragón mordieron la pata del ave del amanecer mientras ésta se volvió visible a la vista humana y soltaba al pequeño ángel dejándolo caer. El dragón empezó a materializarse y situándose por debajo del serafín logró recogerla. La luz blanca desapareció, dejando ver a un dragón enorme, bello, de color madreperla, mientras un destello azul salía de sus ojos, con unas enormes alas blanquecinas cubiertas de plumas que brotaban de su grupa.

El Ave del amanecer enfrentó al dragón, furioso, y una llama anaranjada salía de su pico. El dragón lanzó una llamarada blanca, y chocó con la otra. La llama anaranjada era más fuerte y acabó venciendo a la blanca.

Aunque el dragón era de un gran tamaño, el ave lo era todavía más, por lo menos doblaba su tamaño.

Azoria, que es así como se llamaba el dragón blanco, se apartó del ataque por los pelos ascendiendo. El ave ascendió hacia arriba, y bajó en picado con las alas completamente abiertas, mientras su cuerpo empezaba a arder. Parecía un meteorito que caía del cielo.

Azoria no pudo esquivar el golpe, y una de las alas le golpeaba en el vientre.

El dragón chilló con fuerzas, mientras el ave remontaba el vuelo, quedando Azoria encima de éste. Luego, Su cuerpo brilló y de la nada dos fuentes ardientes aparecieron de detrás de sus alas, entrecruzándose y confundiendo a Azoria.

El dragón no sabía que hacer, y una quemadura asomaba en el vientre.

El fuego no fue esquivado quemando las dos alas de azoria. Tomoyo asomó su colgante mientras el dragón se convertía en luz blanca y retornaba al colgante.

Como pudo el ángel se mantuvo volando a poca distancia del suelo. Respirando con pesadez debido a su cansancio. El pájaro se acercó a ella poniendo sus patas por delante, con intención de cogerle. El ángel se concentró de nuevo, y una luz blanca surgió en ambas manos. Elevó la esfera albina por encima de su cabeza. Cuando las alas del ángel estuvieron al alcance del ave, el ángel abrió de golpe los ojos y la esfera lanzó una energía que retiro al ave hacía atrás. El ave chillaba frenética.

Entonces la criatura alada logró al fin romper la barrera que la separaba de su ahora presa con un buche de fuego muy potente.

Entonces Tomoyo puso sus dos manos enfrente de ella y unos cristales de magia transparentes salieron de allí rasgando a la gran ave, haciéndole pequeños rasguños y arrancándole plumas.

Sus alas empezaron a arder y cuando un cristal rozaba su superficie era licuado y destruidos, dejando un polvo estelar de magia.

Sus garras azules al fin agarraron al ángel, arrancando un gran número de plumas, dejando que estas cayeran. Era un dolor estremecedor, y sus alas las sentía como si ardieran.

Entonces algo ocurrió. Un cañón de agua alcanzó al ave del amanecer. Esta chilló con fuerza, ya que odiaba el agua.

Azoria volvió a salir del colgante rápidamente para mirar al que había hecho eso, el ave detuvo su marcha, para ver que había un dragón hecho de agua. Era algo increíble, el agua se había reunido de forma que el cuerpo de un dragón se vislumbraba. El dragón azul alzó su cabeza y el agua de su alrededor explotó creando una lluvia, entonces fue como el verdadero dragón pudo verse.

De escamas cerúleas, enorme, algo mas grande que Azoria, curiosamente era muy parecido a Azoria en algunas características pero ¿por qué, si la característica principal de la clase de dragón que es Azoria solo existen blancos?

Tenía las alas plumosas al igual que Azoria, incluso el cuerpo y la cola, larga y terminada en tres púas, eran iguales, solo cambiaba el color. Lo que si que se diferenciaban aparte del tamaño y el color, era que Azoria tenía unas púas traspasando la espina dorsal, y el otro las tenía, pero eran pequeñas. Y otras diferencias por ejemplo que las garras del dragón azul comparado con el tamaño de su cuerpo, eran más grandes que las de Azoria.

Su cara

Y los ojos, aunque muy iguales, diferentes. Ambos los tenían azules, pero había una diferencia, Azoria tenía los ojos azul cielo, y el dragón índigo mar.

El dragón azulino lanzó un chorro brioso de agua que dio al ave dejando que Tomoyo cayera, Azoria la recogió, aún con las heridas hechas. Azoria miraba con sus celestes ojos al dragón con odio.

"¿Qué te ocurre Azoria?"

"No me gusta ese dragón, estoy convencida de que no trama nada bueno, y siento que alguien está con él"

El dragón abrió su boca amenazante hacia el dragón.

Mientras ellas hablaban, Ambas criaturas seguían luchando, al final, el ave huyó completamente empapada y vencida.

El dragón se acercó a Azoria, la cual por instinto alzó su cuerpo y erizó las plumas de sus alas, mientras emitía un gruñido.

-¿Estáis bien?-

Tomoyo vio algo raro, el dragón no había hecho ningún movimiento, pero ¿había hablado? No era telepatía, la misma que usaba ella con Azoria.

"Azoria, ¿Quién ha hablado?"

"El chico que está sentado en su espalda" decía manteniendo la posición de amenaza.

Entonces se dio cuenta de que un chico estaba sentado encima de éste.

-¡Si! ¡Estamos bien!-

Azoria cambió su postura y su piel se relajó, y miró a Tomoyo

"¿Por qué contestas? Ten un poco de orgullo"

"¿Qué tiene que ver esto con el orgullo?"

"Déjalo…" Azoria bajó la cabeza y negó en gesto de desaprobación.

El otro dragón se acercó hacia ellas, al darse cuenta, Azoria lanzó una bola blanca de su boca, mientras miraba con reproche a los dos.

Con un simple movimiento de la garra de la otra criatura, la bola fue retenida.

Entonces Azoria todavía se puso más furiosa.

"¿Qué te pasa pequeño dragón, tienes miedo?" la criatura azulada lo dijo con burla.

"¿Qué estás insinuando? No soy ninguna cobarde."

"¿seguro?"

"¿Quieres pelea?"

"No hará falta, si con un soplido te envío a la luna"

Ahora si se había pasado, Tomoyo se enfadó con ambos, al igual que Azoria, ¡pero que se creía este!

"Azoria, vámonos, no quiero mezclarme con este tipo de gente" dijo con mal humor.

Azoria dio la vuelta y empezó a alejarse de ahí.

-¡Eh! ¡Espera!- decía el joven, sabiendo que su compañero se había pasado.

-¡QUIERES DEJARNOS YA!-gritó Tomoyo con fuerza.

Azoria empezó a bajar, dirigiéndose a una llanura.

"¿no crees que te has pasado, Shiurey?"

"Son unos débiles, no pudieron ni con ese pájaro"

"Tampoco te creas que nos resultó mas fácil, además, estoy seguro de que ese pájaro nos subestimó, tuvimos suerte"

"Suerte dices tú, y que mas"

"¿no deberías disculparte?"

"para qué, son dos chicas, lo tendrán superado, ¿no ves que en esta sociedad la mujer tiene un papel mas bajo que los hombres?, que se conformen con que no las hayamos mancillado"

"¿Por qué piensas que las mujeres son solo objetos sexuales?"

"¡Que va! También ponen los huevos para que la especie continúe, los arrullan, los calientan para que no se enfríen…"

"¿Por qué casualmente todo tiene que ver con la reproducción?"

"…"

"Al menos déjame a mi ir a disculparme, no quiero llevarme mal con alguien por tu culpa, no quiero enemigos, lo sabes."

"Anda que…"

Shiurey se dirigió hacia donde habían desaparecidos Azoria y Tomoyo, entonces vieron que Tomoyo, estaba al lado de Azoria, y ésta tenía el ala bajada y Tomoyo se la estaba frotando. (¡El ala!, no penséis mal, que me acabó de dar cuenta)

Cuando se acercaron más, vieron que Tomoyo tenía una masa gelatinosa de color blanca en la mano, y se la estaba pasando por ¿una herida? (NZ: la masa gelatinosa no es otra cosa que algún tipo de crema para curar o como queráis llamarlo)

Y entonces el joven vio que el ángel tenía más heridas de lo que parecía, una de sus alas destrozadas, y la otra herida. Mientras, de su abdomen chorreaba sangre que teñía de un color carmesí la ropa blanca que llevaba puesta. Shiurey se apoyó suavemente sobre la superficie algo resquebrajosa por falta de Agua, y se quedaron observando a ambas desde lejos.

El serafín se dio cuenta de que su ropa estaba llena de sangre, así que cogió su bolsa de cuero, tanto Shiurey como el joven estaban observando que hacía, vio como sacaba otro traje, entonces… Pasó algo que era lógico pero que para el joven era ilógico, empezó a quitarse la parte de arriba, la espera se hacía interminable, como las hormonas masculinas del joven solo estaban esperando a verla desnuda completamente.

"¿Qué hacéis?" Azoria antes de decirlo había cubierto a Tomoyo con una de sus majestuosas alas. Justo por encima de las alas se veían los brazos de la chica, que se desprendía completamente la prenda.

El joven tragó saliva al darse cuenta de lo que estuvo a punto de hacer, no llega a estar el dragón albino, le hubiera ayudado hasta a quitarse la ropa

-¿Qué ocurre?- Tomoyo siguió la vista de Azoria hasta encontrar a el joven subido a una roca y a su dragón al lado suyo- ¡Seréis pervertidos! ¿Qué hacéis ahí?- dijo enfadada- Y tú- dijo señalando al joven- ¡Estoy segura de que si no fuera Azoria, en estos mismo momento… en este momento…!- un suplido de desesperación salió de su boca. En realidad había empezado a temblar, y seguía, cuando se enteró de que si no fuera por Azoria la hubieran visto… así.

Ni siquiera sé si esto es así en el presente de hoy, pero en esta época la visión simple del tobillo ya era suficiente para estimular el apetito masculino, como he dicho ya antes.

-¿se puede saber quienes sois?- preguntó Tomoyo.

-Soy Eriol, y el nombre del dragón es Shiurey-

-Soy Tomoyo, y mi compañera es Azoria-

Notas estúpidas de la autora Zaphi (XD)

Esto… creo que me quedó un poco raro que Tomoyo se presentara con lo enfadada que está, y creo que un poco me he… ¡pasado!

Pero bueno U, aparece un ligero lime, pero que conste que a pesar de eso no va a haré lemon, principalmente porque no puedo escribirlo (menor de edad XD)

Y bueno, éste capítulo habrá sido subido por navidad (aunque cabe decir que esto está acabado desde el miércoles antes de navidad, día 20 de diciembre creo…)

Espero que os guste este tipo de historias y pues… la empecé a escribir hace unos meses… medio año, no poco mas… nueve meses…

Espera, espera, ¡Un año! O.o, empecé a escribirla en noviembre del 2006 así que esos son pues… ¡Un año y casi dos meses O.o!

¡Siii! ¡Que adoración!, por fin un año desde que escribi mi primer fic .

Bueno, también recordar que esta historia está siendo dedicada actualmente a ¡Basiiii! ., fuiste la primera… ¿Fanfictora? Bueno, escritora de fics que conocí, ¡Y nos conocimos hace más de un año, así que felicidades! (aunque ya nos las dimos lo recuerdo jajaja!)

Y gracias a Celina Sosa y

Os espero con ansias en el siguiente capítulo, y no olvidéis de poner RR, que es la única prueba que tengo de que os está gustando o no…

Bueno, ya que estamos, se me ocurrió algo

Como esto no es ninguna adaptación de ningún libro, y yo soy mala con los nombres ¿Por qué no participamos todos?

Bueno, me refiero a que si queréis salir en el fic, solo decir las características, físicas morales, y lo que queréis llevar, si queréis un compañero, tenéis que describirlo o en todo caso pasarme una imagen, y esta información la enviáis mediante un mensaje personal (se puede hacer desde Solo es una idea 

Bueno, decirme que pensáis, nos vemos.

Zaphi…… CHAN!