Capítulo 8: La partida de Ephraim.
Despertó nuevamente y calculó que había estado acostado en aquella dura cama lo suficiente para lograr pararse y volver a la lucha. Apoyada en la pared estaba Siegmund, su lanza, ensangrentada todavía.
Recordó la pelea de aquella noche, los ojos rojos y el cielo teñido de muerte. Recordó como perdió a la mayoría de su ejército, quienes ahora, liderados por Gerik, descansaban y se "daban un tiempo"(como lo había llamado el mercenario) para reconsiderar seguir junto a Ephraim, mal que mal, se lo debían al General Duessel.
Carcino en esos tiempos era un lugar lleno de verde y lleno de fauna. Conoció a Lyon en una reunión, un joven estudioso que no veía mucha gente en su palacio y era, por consecuencia, hombre de pocos amigos. Eirika y Ephraim lo visitaban, según las circunstancias, a menudo.
El verano había empezado y Trah, en esos tiempos una ciudad turística y totalmente fuera de relación con el mercado negro, era uno de los destinos que los tres amigos habían previsto para aquella época.
-Vamos Lyon, ven con nosotros…-Ephraim no entendía porque Lyon no le gustaba competir- vamos… ¡apúrate! ¡Los pegasus se están escapando!
Había estado muy sospechoso últimamente, como si tuviera un secreto que no quería que ni él ni su hermana supieran.
La espada resonó contra la de Lyon, cuando lo atravesó, el joven príncipe de Carcino le dijo el secreto: "Fado morirá….mi propio pueblo alzará el puñal con el cual el Rey Fado morirá…y este será el comienzo del nuevo reinado…".
Despertó aterrorizado, pero era solo un sueño. Nunca sabría hasta meses después que su hermana había tenido el mismo sueño. "Que raro...tuve el mismo sueño que tú hermano…pensar que pudimos haber evitado también la muerte de nuestro padre". Eirika lloró en los brazos de Ephraim, y acto seguido, Seth llegaba del entrenamiento.
Ephraim vio morir a su padre, recordó el día de la invasión.
-Corre Ephraim, ¡cuidado!- Orson fue a su rescate.
Orson…su fiel paladín…fiel…no era la palabra ni por lo lejos correcta. Lo había traicionado y vendido a los perros de Carcino.
"Te convertirás en un gran luchador Ephraim"- Orson le palmeteó el hombro.
"Seré un gran Rey, leal Orson, y tú tendrás un puesto en mi reinado"- Ephraim sonrió.
Gritó. Se sumergió en la oscuridad de su pasado. Duessel, su viejo amigo Duessel. En él encontró la fidelidad que Orson nunca le otorgó, en él encontró alguien que daría (y dio) su vida por el joven Rey.
Lloró amargamente durante horas, pensó en aquel servidor y en muchos que habían sacrificado su vida para una causa que, al parecer, no tuvo gran efecto. El mal volvía a renacer.
Tomó a Siegmund y salió, afuera Tethys habla con Gerik y, más allá, Marisa tomaba su espada y daba golpes en el aire. Saleh y Ewan regresaban de, al parecer, un pequeño bosque ubicado un poco más al sur. Ephraim, sin embargo, no sabía que su hermana no había decidido dar la vuelta (que por cierto tardaría dos días más) para llegar a Ji'on, sino que atravesaría directamente por el bosque, aquel bosque en donde Eirika enfrentó a la muerte cara a cara.
- ¿Estás bien?- Gerik se acercó al joven dándole una palmada en el hombro, al escuchar un pequeño quejido, entendió que no se sentía de maravillas- aún tenemos tiempo, deberías descansar.
- Estoy bien Gerik..de verdad, debemos apresurarnos para llegar a Carcino. Por cierto, ¿Dónde está Innes? Sé que ha estado con ustedes hace poco.
- No lo sé, seguramente se adelantó a Carcino, ya sabes como es él. Cree poder derrotar a todos con una sola mano.
- Gerik, prepara a la gente, lo más seguro es que partiremos a primera hora en la mañana. Confío en ti para que le des a estos hombres un día tranquilo, habrá una cena deliciosa para todos – hubo un silencio incómodo- ya sabes que no todos regresaremos a casa, ¿verdad Gerik?
Su lanza golpeó nuevamente la espada del traidor, Forde y Kyle peleaban contra los soldados carcinianos que venían para tratar de atraparlos.
- Orson…
- Lo siento mucho príncipe
Ephraim…
La espada lo lanzó lejos apenas pudiendo sostener su lanza, en ese momento Orson se cabalgó rápidamente contra el príncipe quien logró esquivar y, al girar, golpear al caballo haciendo que Orson cayera.
-Es mi esposa…yo
la amo demasiado…
-Orson…¿qué está
pasando?
El paladín se levantó rápidamente, tomó su espada y se preparó para la pelea. Ambos luchadores hacían una media luna, ninguna se acercaba.
- Orson, yo puedo ayudarte…solo debes decirme que está pasando.
- Mi esposa…
Orson se lanzó contra Ephraim, quien lo esquivó y derribó nuevamente al suelo, hiriéndole la pierna.
Esa noche, todos cenaron como reyes. Era casi una fiesta, aunque en realidad era bastante injustificada. Allá afuera se libraba una guerra. Muchos habían muertos, y la única oportunidad de Ephraim y el resto de sus compañeros, era atravesar a Carcino justo antes que las fuerzas del mal que, según el sospechaba, probablemente estarían recién tomando fuerza.
Esa noche, sin embargo, Ephraim no estaba. Se sentó a las afueras, en una roca. Veía el lago. Recordó a su padre. Recordó a Orson. Recordó a su hermana. Recordó a Duessel. Recordó a Lyon. Recordó tantas cosas alegras y tantas cosas doloroas…y una de ellas fue la conversación con su padre el día antes de morir.
Son
You've got a way to fall
They'll tell you where to go
But
they won't know
Son
You'd better take it all
They'll tell you what they know
But they won't show
Su
padre estaba sentado en las afueras del Castillo, mirando un arroyo.
Pensó que tal vez allí fue donde comenzó
a ver las agues calmadas. Ephraim se acercó y palmeteó
el hombro de su padre.
Oh
I've got
something in my throat
I need to be alone
While I suffer
Son
You've got a way to kill
They're picking on you still
But
they don't know
Su padre le
contó sobre las sospechas a Carcino,
pero que sin embargo nadie más le creía. Aunque, justa
causa, pues suponían ser todos aliados. Lo volvió a
pensar y le sonrió. "Son tonteras de viejo, hijo de
mío"
Son
You'd better wait to shine
They'll
tell you what is yours
But they'll take mine
Oh
I've
got something in my throat
I need to be alone
While I suffer
Ephraim
sin embargo notó cierta ausencia de seriedad al decir lo
último, tal vez su padre decía la verdad, tal vez el sí
creí fuertemente en eso. Aunque fuera ilógico, Ephraim
tendría cuidado, pues nunca recordó a su padre tomar
malas decisiones.
Oh
There's a hole
inside my boat
And I need stay afloat
For the summer
Long
Oh
I've got something in my throat
I need to
be alone
While I suffer
Al
día siguiente Carcino atacó Frelia y debastó el
lugar. Mató a su padre y a sus subditos. Lograron escapar Seth
y Eirika. Ephraim estaba en camino a Carcino para aclarar
ciertas cosas.
Oh
There's a hole
inside my boat
And I need stay afloat
For the summer
Son
You've got to wait to fall
They'll tell you where to go
But
they won't know
Despertó, estaba en una cama. Recogió a Siegmund. Salió de la tienda y vio a todos esperándolo. "Necesitan palabras de aliento" solicitó Gerik.
Ephraim se paró en una pequeña roca, para alcanzar algo de altura y ser más visible. Miró a cada uno de los hombres que allí estaban (y que seguro no superaban ni los 30 años ni los 30 cupos).
"Soldados, amigos…-pensó un momento- Magvel los necesita, ustedes son la esperanza de muchos, la esperanza que nuestros hijos tienen para vivir su futuro. Ustedes son la clave para salvar a Magvel de su perdición total.-hizo otra pausa- Adelante compañeros,¡a Carcino!"
Dicho esto, los soldados vitoreaban. Ephraim se puso en marcha y lo siguieron inmediatamente Gerik, Marisa, Tethys, Saleh y Ewan. Detrás de ellos los soldados que estaban decididos a dar todo para salvar a su querida tierra.
