Hola de nuevo, lamento la demora pero estuve algo ocupada en internet con unos videos, y la compu estaba algo lenta así que no pde subirlo antes, pero aquí está la continuación , espero que les agrade. A leer
Cuarto Capítulo
El sueño y el cuadro
El día siguiente, al terminar de comer Hermione fue a su habitación y llevó el armario a la Madriguera, tal como le había dicho Harry, luego regresó y los tres fueron en metro hasta la casa de Grimmauld Place, llamaron a la puerta y al cabo de dos minutos Remus Lupin estaba frente a ellos.
- ¡Chicos! – exclamó extendiendo los bazos - ¿cómo están?
- Bien, gracias – dijo Harry secamente.
Los muchachos y Lupin entraron a la casa y fueron a la cocina, se sentaron y Lupin les dijo que estaba apunto de cenar.
- ¿Cuál es el motivo de su visita? – preguntó una vez terminada la comida y que todos estuvieron satisfechos.
- Necesito que me den información acerca de Voldemort.
- Eso es confidencial, Harry, es exclusivo de la Orden.
- Mire – comenzó Harry, perdiendo el control de su voz -, no me venga de nuevo con eso, usted sabe lo importante que es que yo esté notificado, además, a mí me falta información solamente para complementar la que ya tengo; Dumbledore me dijo que aquí encontraría lo que buscaba.
Lupin no tuvo objeción en eso, pues sabía que era verdad, así que suspiró, se sentó y le dijo: - ¿Qué quieres saber?
El ex-profesor no le dio mucha información actual, pero le dijo mucho acerca de los lugares que más frecuentaba, como su casa en Pequeño Hangleton, y la casa de sus padres, situada en lo alto de una colina del mismo pueblo, además supo que en la última guerra en contra de él Voldemort había regresado al orfanato y que esa misma noche ocurrió una masacre sin piedad; al parecer Voldemort los había matado a todos, niños y maestras y les contó de los lugares en que había tenido batallas.
Harry, Ron y Hermione tomaron nota de aquellos lugares, cenaron un poco y luego se fueron a dormir, o eso le hicieron creer a Lupin.
En la habitación que habían ocupado Ron y Harry cuando iban a comenzar quinto, tres chicos de 17 años comenzaron a trazar un plan
- Eso era todo lo que quería saber, ahora comenzaremos a buscar en todos esos lugares – decía Harry.
- ¿Por cuál lugares empezamos primero? – preguntó Ron.
- Por los que estén más cerca y por esta casa – dijo Harry.
- ¿Por aquí? – se extrañó Hermione – yo no creo que Voldemort haya entrado aquí.
- ¿Y por qué no? – además yo nunca dije 'Voldemort' recuerdo que hay una prima de Sirius entre los mortífagos y que un día pudo haber regresado a la casa solo para ocultar un objeto – sugirió Harry volviendo a usar un tono autoritario y sus ojos solo tenían una mirada gélida y decidida.
- Está bien – dijo Ron – mañana buscaremos en la casa y luego ¿a dónde iremos?
- A tu casa y ahí nos quedaremos hasta el día del examen de Aparición y después de haberlo aprobado, será más fácil transportarnos – sentenció Harry, con el mismo tono –. Tengo prisa, pero no tanta – sonrió.
- Será mejor que vayamos a descansar – convino Hermione – mañana será un día muy largo.
Al acostarse Harry estaba relajado y calmado, y aunque se dijera a sí mismo lo contrario, no podía evitar el sentirse angustiado o ignorar el hecho de que tenía miedo tanto por él como por sus amigos. Sin embargo logró hacer a un lado esa preocupación y pudo conciliar el sueño.
Soñó algo extraño, se veía parado en medio de un lugar desierto y devastado, parecía consumido por el fuego, había flechas clavadas en todas partes, todo estaba oscuro. Comenzó a caminar lentamente entre el paraje sin vida y mientras más avanzaba, más se iba aclarando el lugar a su alrededor, al parecer estaba amaneciendo y la luz del sol bañaba ese campo de guerra. Se detuvo, se quedó estático, la luz del sol ya era completa y podía ver que había algo más que solo flechas en aquel suelo sucio y quemado, había sangre, varitas y cuerpos, cuerpos de magos en cualquier parte donde mirara, todos ellos muertos. Se acercó al que tenía más cerca y lo volteó, inmediatamente se apartó asustado y dando traspiés, pues el rostro que estaba allí los ojos abiertos e inexpresivos, unos delgados y finos labios ligeramente abiertos y un cabella largo y rojo como el fuego, el cuerpo sin vida de Ginny estaba delante de él. Su mano chocó con algo cuando se alejó del cuerpo de Ginny, se volteó y vio que sus dedos tocaban la mano helada de Hermione, a un lado de ella estaba Ron y también vio a Lupin, a Fleur, los gemelos Weasley, la profesora McGonagall,…. Todos estaban muertos, todos se habían ido. Una risa macabra rompió el silencio y la voz de Lord Voldemort le susurró al oído: "Estás solo" "Tú tienes la culpa de todo" "Eres un asesino" "Asesino" "Asesino"….
Se despertó sobresaltado, tenía sudor frío en la cara y la respiración agitada. Oyó los ronquidos de Ron, se sentó y se cubrió el rostro con las manos, notó que entre el sudor había gotitas cálidas que brotaban de sus ojos, había estado llorando en sueños. Se secó la cara y se hizo la promesa de que pasara lo que pasara no permitiría que sus amigos y la gente que conocía muriera por ningún motivo. Ya no importaba el futuro, porque a pesar de todo cumpliría esa promesa costase lo que costase.
Miró su reloj, eran las 5:00 a.m. intentó volver a dormirse pero las imágenes estaban aún demasiado frescas en su mente, así que se levantó, tomó una ducha para despejar su cabeza y bajó a la cocina. Lupin ya estaba despierto y sentado a la mesa mientras que Tonks estaba frente a una cacerola en el fuego.
- Buenos días, Harry – saludó Lupin - ¿Sabes? Es un gusto que estés aquí.
- No voy a quedarme mucho tiempo. Hay mucho camino por recorrer – dijo Harry sin mucho ánimo – Además, iremos a la Madriguera para la boda, supongo que ustedes también irán ¿o no? – Lupin asintió con la cabeza – Espero que no te moleste si Ron, Hermione y yo damos un paseo por la casa.
- Por supuesto que no….Pueden hacer lo que quieran, después de todo tú eres el dueño y yo el visitante.
- Gracias. ¿Qué hay para desayunar? – preguntó sonriendo.
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Harry, Ron y Hermione estuvieron buscando en cada rincón de la casa. Harry sabía cuales eran los Horrocruxes faltantes, pero aún así tocó y vio cada objeto, grande o chico.
- Si está aquí, tiene que estar escondido – decía Hermione.
- Sí, no estaría a la vista de todos, debe de estar protegido por encantamientos, como el guardapelo – dijo Harry.
Eran las seis de la tarde, todo estaba en calma, estaban exhaustos y sucios; entonces oyeron a voz de Tonks que los llamaba para cenar, no era muy tarde pero ya llevaban casi doce horas buscando en esa casa inmensa.
Cuando llegaron a la cocina Hermione resbaló con un poco de agua que se había derramado en el suelo y al tratar de sujetarse de la mesa para no caer tiró del mantel y todos los platos y vasos de plata cayeron al suelo causando un estruendo horrible, con lo que la madre de Sirius se puso a gritar de una manera incontrolable, Lupin y Ron salieron a tapar el retrato, mientras Harry ayudaba a Hermione a ponerse de pie y Tonks comenzó a recoger los platos. Los gritos cesaron y Lupin y Ron entraron en la cocina.
- ¿Aún no pueden quitar ese cuadro de ahí? – preguntó Harry.
- No - se lamentó Lupin -, hemos tratado de mil formas pero no funciona Se que debe haber una manera, pero no la sé, demás me he acostumbrado a no hacer ruido.
- Lo siento – se disculpó Hermione.
- Descuida – dijo Tonks – cosas como esa me solían pasar todo el tiempo, ahora trato de ser más cuidadosa. Está bien, no fue culpa tuya – le aseguró, al tiempo que le daba unas palmaditas de consuelo en la espalda.
Cenaron sin más contratiempos y hablaron mucho de los planes de Harry y de la próxima boda del hermano mayor de Ron. Y a pesar de todo, los chicos evitaron mencionar siquiera lo que son los Horrocruxes, ni nada que los relacionara.
Cuando estaban en su cuarto, luego de cenar, comenzaron a quejarse.
- No puedo creerlo, aquí no hay nada – decía Ron, estaba algo molesto – pensé que encontraríamos algo después de buscar tanto.
- Tal vez no buscamos bien – sugirió Harry, estaba muy calmado – O tal vez éste no es el lugar correcto y tendremos que seguir. No podemos quedarnos más tiempo, si lo hacemos no llegaremos a tiempo para ayudar con lo que hay que hacer para la boda.
- Hermione. ¡Hermione! – llamó Ron, pues la chica ya llevaba tiempo callada.
- ¡¿Qué?! – exclamó, saliendo de sus pensamientos.
- ¿Qué sucede¿Por qué te has quedado callada?
- Nada, es solo que….me quede pensando….en ese cuadro, el de la madre de Sirius. Es que es el único lugar e el que o podemos buscar, no sabemos porque le hicieron el hechizo de presencia permanente….¿Y si el horrocruxe está ahí?
- Tal vez tengas razón – coincidió Harry – pero ¿Cómo hacemos para averiguarlo? Lupin no pudo quitarlo y es poco probable que nosotros podamos.
- ¿Y si intentamos destruirlo? – sugirió Ron
- No lo sé – dijo Harry en un susurro.
Hermione se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro. Se detuvo y se quedó mirando la mochila de Harry. Fue hasta ella y sacó el libro que habían comprado en Flourish y Blotts.
- El hechizo de presencia permanente es magia oscura. Si podemos encontrarlo aquí, tal vez podamos revertirlo y quitar el cuadro. – decía mientras hojeaba el libro con rapidez, desgraciadamente, éste no tenía un índice.
Luego de unos minutos, pues el libro era demasiado grueso, se levantó con una sonrisa en el rostro.
- ¡¡Lo encontré!! – gritó triunfante – "El hechizo de presencia permanente es irreversible; sin embargo existe un método para conseguir que dicho objeto sea fácil de transportar. El procedimiento es el siguiente…." – leyó Hermione - ¡Aquí está Harry! Describe el movimiento de varita y las palabras que debes decir – harry y Ron se acercaron a ella, de modo que ellos también pudieran ver el libro – dice que el objeto solo puede cambiar de lugar, pero no quitarlo. – alzó la vista hacia ellos - Solo podemos moverlo.
- Eso es mejor que nada – dijo Ron – solo que lo veo muy difícil, no es solo una varita sino dos. Tiene que salir bien.
- ¿Cómo lo hacemos? Porque es obvio que hay que practicar primero; ¿y si fallamos? La mujer esa se pondrá a gritar.
- Entonces – intervino Harry – debemos asegurarnos de que salga bien y a la primera, así que practiquemos con cualquier objeto.
- De acuerdo – dijo Ron – tú y Hermione deben hacerlo. Yo soy muy malo para esas cosas y es mejor no arriesgarnos.
- Como quieras – dijo Harry restándole importancia – De cualquier modo yo iba a decir lo mismo. Nunca me atrevería a pedírtelo a ti si está aquí Hermione.
Ron se quedó serio, le quitó el libro de las manos a Hermione y se lo aventó a Harry con todas sus fuerzas, Harry se agachó justo a tiempo para esquivarlo, se levantó soltó un largo y suave silbido, y luego ambos se echaron a reír a carcajadas, se rieron tanto que Ron tuvo que tirarse a la cama para retorcerse de risa sosteniéndose el costado, que empezaba a dolerle. Hermione los vio con cara de reproche pero a su pesar también sonrió.
Se pusieron a practicar durante dos horas; Harry y Hermione debían hacer un movimiento de estocada con la varita, como si fuera una espada, al mismo tiempo y debía haber una distancia de tres metros entre ellos, luego apuntaban al objeto y decían 'Axaniadectum' a la vez. El objeto se movería como si se recorriera por la pared y debían conducirlo sin acortar o alargar la distancia que separaba una varita de la otra y retirarlas al tiempo cuando hayan posicionado al objeto, en este caso al cuadro, en el lugar deseado.
Se veía complicado, y en verdad lo era, pero tenían que intentarlo. Así que después de mucho practicar bajaron al vestíbulo y se posicionaron a tres metros del otro. Acordaron dejar el cuadro un poco a la derecha, para que quedara detrás de la puerta principal. Retiraron lentamente las cortinas que lo cubrían, la dama aún dormía y en verdad creían que debía seguir así.
Se prepararon y a la cuenta de tres hicieron el movimiento de estocada dando un paso hacia delante, tal como lo indicaba el libro, y dijeron a la vez: - "Axaniadectum" -. Al instante se escuchó un pequeño chasquido¡el hechizo había funcionado!, y movieron con mucho cuidado el retrato hasta quedar en el lugar elegido, la Sra. Black, por suerte seguía dormida. Retiraron las varitas, el cuadro se estabilizó y no se movió. Entonces miraron a la pared que había quedado descubierta y se quedaron observando una fina línea que enmarcaba un rectángulo, del tamaño perfecto para que un elfo doméstico pasara por él.
Harry se acercó y apenas tocó la lisa y húmeda piedra, ésta se abrió hacia un lado, dejado frente a ellos un serpenteante pasillo que se perdía en la oscuridad. El muchacho se volvió a mirar a sus amigos, que al igual que él estaban completamente atónitos. Harry trepó hasta el rectángulo y entró en él, Ron y Hermione lo siguieron, murmuró 'Lumos' y comenzó a caminar por aquél misterioso y oscuro sendero.
Bien, hasta aquí, proto subiré el otro en un día o dos, o se preocupen que no tardaré
Aslinn Seryn: Gracias linda, por tu review, me gusta mucho que me hagan ese tipo de críticas, son muy productivas. Lamento que no te haya gustado my idea del comportamiento de Tía Petunia para con Harry pero pensé que era algo lindo, además de que ella siempre aparenta saber más de lo que dice ¿no es verdad?
Mateo: Gracias por el cumplido, no es talento, sino imaginación. No me creerías si te dijera que la historia aveces la invento yo y ptras veces las sueño, y luego los modifico, claro...Gracias
