Hola de nuevo, lamento no haber subido en tanto tiempo, sé que nunca los dejo esperar tanto, pero mi musa de inspiración tomó unas vacaciones navideñas, pero volvió antes de navidad jajaja!!!

Espero les agrade este chap, es mi regalo, enjoy it!!!


Sexto Capítulo

La boda

Viajaron durante horas por metro y por autobús. Harry se sentía un poco mejor, ya tenía más ánimo como para una boda y todo debido a que eran principios de agosto y ya había un horrocruxe menos.

Llegaron a la Madriguera el domingo, un poco antes de la puesta de sol. El lugar estaba irreconocible, parecía que todos los preparativos para la boda ya estaban listos.

Caminaron hacia la enorme casa, Ron y Hermione hablaban sobre lo que iban a usar el día siguiente; Harry, por su parte, no podía pensar en eso, además de que ya lo tenía resuelto. No, Harry pensaba en cosas más importantes para él, había cierta personita que invadía su mente y hacía que los latidos de su corazón se aceleraran y su respiración se alterara, estaba emocionado, de eso no había duda alguna, pero no estaba bien seguir pensando en ella, así que se propuso firmemente no hablarle durante su estancia en la casa.

Cuando hubieron pisado los jardines la Sra. Weasley salió a recibirlos, les dijo que la cena estaba lista y que todos estaban en casa esa noche, incluyendo al idiota de Percey. Abrazó a su hijo, luego a Hermione y por último a Harry y cuando lo hizo Harry pudo verla por encima del hombro de la madre de Ron. Allí estaba su chica adorada recargada en el marco de la puerta, sonriéndole débilmente. Se veía hermosa, su cabello se alborotaba con el viento y su vestido rojo parecía estar bailando una danza de alegría, hasta él llegó aquel perfume de rosas que tanto conocía y que lo hacía sentir tan bien, como si nada más en el mundo importara, solo ellos dos.

La Sra. Weasley lo soltó y los acompañó hasta la cocina, Ginny corrió escaleras arriba en cuanto vio a Harry acercarse. Su madre pareció darse cuenta y solo comentó:

- Desde que regresó de Hogwarts ha estado extraña, sumamente callada y casi no come, creo que adelgazó un poco, últimamente prefiere estar sola. No sé por qué, pero me lo imagino. – dijo como quién no quiere la cosa.

Harry reaccionó ante tales palabras, no estaba seguro de que la Sra. Weasley se haya enterado de lo suyo con Ginny o si aún lo ignoraba. De cualquier manera, la mujer no volvió a tocar el tema en o que quedaba de la semana, o al menos, no en presencia de Harry.

Terminaron de cenar, sopa de cebolla y pastel de carne, y luego fueron a acostarse, mientras que la Sra. Weasley terminaba de preparar los platillos para el día siguiente y se ponía a sacar los ingredientes para comenzar a hacer un enorme pastel. Cuando iban a por la escalera se encontraron con Fleur que bajaron a ayudar a su futura suegra. Mientras subían Harry le preguntó a Ron sobre el estado de Bill, pues lo último que sabía de él era que lo había mordido un hombre lobo no transformado y que había desarrollado un gusto por la carne cruda.

- Se encuentra bien, puede controlar su apetito por la carne, pero juraría que sus colmillos han aumentadote tamaño.

- ¿Qué sucede cuando hay luna llena? – preguntó Hermione angustiada.

-Pues su gusto por la carne aumenta y se vuelve más feroz, pero no se transforma por completo, solo a medias, quiero decir que le crece pelo y casi no habla, solo gruñe, pero no se convierte en lobo, permanece como un hombre….es difícil de explicar….tendrían que verlo.

Harry y Ron se quedarían en la habitación de éste, porque los gemelos ya estaban en la casa, los tres hermanos mayores Bill, Charley y Percey se quedarían en un cuarto, además de la hermana y los padres de Fleur habían llegado esa tarde antes que ellos y Hermione se quedaría con Ginny.

Todo era risa y alegría, bromas y chistes, todos se sentían bien y muy animados, todos menos un chico y una chica. Hermione encontró a Ginny en su habitación, ella estaba seria y no se había acostado aún, considerando que ya pasaba de la media noche.

- Ginny¿estás bien? – preguntó Hermione al entrar en la habitación – Ho te he visto desde que llegamos, creí que subirías a escuchar todo lo que hicimos estos días.

- Estoy bien, Hermione, no tienes por qué preocuparte – dijo la chica con la voz quebrada y tratando de reprimir unas lágrimas que se empeñaban en salir.

- Ginny….si quieres hablar…

- ¡No! – la atajó la pelirroja con más energía de la debida – No…en verdad, estoy bien, además ya me lo advertiste cuando fuiste por él.

Hermione se acercó a ella, se sentó a su lado y la abrazó con fuerza, Ginny no pudo aguantar más y se soltó en llanto.

- Lo….siento…. – dijo después de que se hubo calmado un poco -, pero ¡aún no puedo aceptarlo!...sé que está mal que piense así, pero no es justo….no es justo que solo porque un loco quiere matarlo él se deba apartar de mí; no es justo que yo lo pierda solo porque debe salvar al mundo mágico; no es justo que yo sufra, Hermione, no es justo¡NO ES JUSTO! – exclamó siendo invadida por la pena y el dolor, ella lloró sobre el hombro de su amiga, una amiga que siempre estaba allí para escuchar y aconsejarla. Pero Hermione no era la única que escuchaba.

Harry estaba detrás de la puerta de la habitación de las chicas, iba a la cocina cuando escuchó la voz de Ginny. Se sintió culpable por las lágrimas que ella derramaba, pero apartó la vista, reprimiendo el impulso de entrar en la habitación y sellar aquel llanto con un beso, él sabía que no era justo¿desde cuándo la vida era justa?, pero sabía que era lo correcto y lo mejor para los dos. Siguió su camino mientras se le hacía un nudo en la garganta y sintiéndose muy triste.

Al día siguiente todos estuvieron muy apurados, se habían levantado temprano para terminar de adornar el jardín porque las flores era lo último en llegar y tener tiempo para arreglarse ellos mismos. La madre de Fleur y la madre de Bill terminaron de hornear el inmenso pastel de bodas y comenzaban a decorarlo cuando eran las 2:30 p.m. Hermione, Ginny y Gabrielle ayudaban a la novia, y Charley, Percey y el Sr. Weasley al novio; Ron y Harry se encargaban de las mesas y platos, y Fred y George de los arreglos florales que recién llegados.

A las 4:00 p.m. todo estaba listo y comenzaron los arreglos personales, se turnaron el uso de los tres baños. La gente estaba citada a las 7:00 p.m. y para esa hora la ceremonia empezó. Todo se veía hermoso y bien planeado, la gente se veía feliz y ni que decir de los novios. En el jardín presenciando la boda había muchas personas: los miembros de la Orden de Fénix, los profesores más queridos de Hogwarts, algunos compañeros de Bill y Fleur del colegio, la abuelita de Neville, Neville, algunas personas del ministerio y otras personas a las que Harry no conocía.

Después de la ceremonia y del emotivo 'sí acepto', con lo que las madres de los novios estuvieron al borde de las lágrimas, llegó la fiesta, había baile y bebida para todos, Harry y Ginny apenas se miraron y mucho menos se hablaron. Harry tenía ganas de platicar con ella, pero debía mantenerse firme en su decisión. Estaba sentado solo, en una esquina del jardín, alejado de las risas y de la música, observándola bailar con Ron, sonreía, estaba feliz por Bill, pero Harry sabía muy bien que a pesar de eso su sonrisa era fingida y también se dio cuenta de que ella volteaba a verlo de vez en cuando.

De pronto lo invadió la sensación de que alguien lo observaba, ya lo había sentido antes pero esa vez era diferente, la sensación era más intensa, alguien tenía los ojos fijos en él, pero no podía localizarlo, volteó hacia todos lados, entonces se percató de ello, no lo observaban a él, sino a sus pensamientos, alguien trataba de inmiscuirse en su mente y él sabía perfectamente quién era, pero no se lo permitiría.

Una fuerte punzada de dolor invadió la cicatriz de su frente, le dolía tanto que casi lo hace soltar un grito; se tomó el rostro entre las manos, cerró los ojos y se concentró lo más que pudren esconder sus pensamientos y sentimientos, sabía que no era un gran oclumántico y que no podía dejar la mente en blanco, pero sí podía concentrarse en sellar sus emociones de dolor ira amor, todo con una pared de ladrillos que construyera dentro de su cabeza. Sentía cómo Voldemort trataba de averiguar lo que se escondía detrás de la pared, trataba de atravesarla, Harry estaba muy consciente de la presencia de Voldemort en su cabeza, respiró profundamente y trató de reprimirlo, obligarlo a retirarse, se dio cuenta de que Voldemort se debilitaba en cuanto más permaneciera con Harry finalmente pareció darse por vencido y su presencia desapareció por completo.

Harry abrió los ojos y poco a poco volvió a escuchar la música, las risas y el dolor disminuyó. Ron estaba frente a él y a su lado Hermione lo tomaba del brazo, ambos lo miraban con cara de preocupación.

- ¿Estás bien? – preguntó Hermione - ¿Qué sucede?

Harry se volvió a ocultar el rostro entre las manos, pero ahora se sentía aliviado y a salvo, estaba sudando y su respiración se había alterado, era comprensible pues se había llevado un buen susto. Se preguntó por qué razón Voldemort quería saber en que pensaba, era extraño, además de que el mismo Voldemort se arriesgaba a que Harry pudiera ver sus pensamientos como antes.

- Vamos adentro – sugirió Ron. Harry asintió con la cabeza.

Al levantarse notó que le temblaban las piernas. Llegaron a la sala, estaba vacía, Hermione le llevó un vaso con agua a Harry y él les contó de la breve y extraña experiencia, cuando terminó de contarles sus amigos se mostraron alarmados y asustados.

- ¿Por qué? – dijo Hermione.

- No tengo idea. Voldemort no había intentado algo semejante para no arriesgarse…..o a menos de que estuviera seguro de que yo no podría hacer nada para defenderme.

- Me pregunto qué buscaba o qué quería encontrar – susurró Ron.

Harry negó con la cabeza y se encogió de hombros, el dolor ya se había pasado. La Sra. Weasley entró en la habitación con una sonrisa en los labios u tarareando una canción, ella era una de las personas más felices de la fiesta, aparte de los novios, por supuesto.

- ¡Chicos! He estado buscándolos – ellos se volvieron a verla algo desconcertados - ¡Adivinen quién acaba de llegar! – se hizo a un lado para dar paso a…

- ¡Luna! – exclamó Hermione poniéndose de pie y yendo a recibirla – me alegra que llegaras.

- Lamento llegar tarde – dijo ella en un tono despreocupado y mirando atentamente a todas partes, como si examinara la casa – Mis padres no querían dejarme venir, temen que los mortífagos se presenten aquí, pero yo les dije que no era probable y que además aquí había más magos que en ningún lado. Al final los convencí.

Se sentó entre ellos y comenzaron a hablar de sus vacaciones, momentos después la Sra. Weasley y Tonks entraron con grandes porciones de pastel para todos. Luego de un par de horas el Sr. Weasley apareció en la sala muy alarmado, y sin reparar en la presencia de los chicos, salió al jardín y volvió con Lupin y con Ojoloco Moddy.

Los tres hombres se detuvieron en seco al verlos justo cuando iban a tomar asiento. Luna se puso de pie y haciendo como si nada fuera de lo común sucediera salió diciendo que buscaría Ginny.

- ¿Sucede algo? – preguntó Harry, dando a entender que él no se movería de donde estaba.

El Sr. Weasley miró a Lupin inquisitivamente, él asintió con la cabeza; el Sr. Weasley suspiró y se sentó frente a los chicos, seguido de los otros dos. Volvió a suspirar, miró al suelo y dijo:

- Encontraron dos mortífagos inconscientes en el Callejón Diagon. Según nos dijo uno de ellos los atacaron dos hombres encapuchados, no pudieron ver sus rostros pero mencionó que uno estaba realmente furioso.

- ¿A sí? – dijo Ron poniéndose algo nervioso – pero….eso no salió en "El Profeta"

- No. – intervino Moddy - Esas cosas no las dicen

- Pero¿por qué no? – dijo Hermione – no se supone que el ministerio quiere demostrar que hacen un buen trabajo¡qué mejor manera de hacerlo que diciendo que capturaron a dos mortífagos!

- Sí, pero como no saben quiénes son los atacantes….bueno….eso no es muy tranquilizante, porque bien pudieron ser otros mortífagos y también da a entender que hay personas más fuertes que ellos, entre otras cosas….pero mientras no conozcan la identidad de los encapuchados lo mantendrán en secreto.

- No fueron los mortífagos – dijo Harry como un autómata. Ron y Hermione voltearon a verlo alarmados –. Los mortífagos los habrían matado.

- Sí, tienes razón – convino Lupin – según sabemos, el que dijo todo solo había recibido un encantamiento aturdidor; el otro aún no despierta: está en San Mungo y está en observación. La verdad no se encuentra muy bien.

Harry agachó la cabeza, un poco avergonzado, sintió las miradas acusadoras de sus amigos.

- Es un hechizo que conocen – dijo en Sr. Weasley – es el mismo que los mortífagos usaron contra Hermione hace un año, cuando fueron al ministerio.

Eso fue demasiado. Ron y Hermione se pusieron de pie de un brinco mirando a Harry con una expresión de sorpresa y genuina incredulidad en e rostro. No podían creer que su amigo fuera capaz de ejecutar un hechizo de tal magnitud. Harry no dijo nada, pero sabía que esa reacción por parte de sus amigos había causado un interés mayor en los tres hombres. Por lo tanto solo se dedicó a mirar sus zapatos mientras Ron y Hermione se sentaban conscientes de que lo habían echado de cabeza. Se vio obligado a levantar la mirada cuando Lupin lo llamó por segunda vez.

- Harry¡Harry¿sabes algo más acerca de éste incidente¿estás ocultando algo? – preguntó el licántropo mientras lo taladraba con la mirada. Harry guardó silencio.

- Sí – dijo al fin -. Yo los ataqué. Ron estaba conmigo, pero él no hizo nada.

Evidentemente el Sr. Weasley, Lupin y Moddy se esperaban otra cosa porque estaban sinceramente sorprendidos con esa información.

- ¡¿Que hiciste qué?! – exclamó el Sr. Weasley, batiéndose entre la incredulidad y el enfado. Miró a Ron - ¡Tú¿por qué no me dijiste nada?...¡¿No te da cuenta de lo serio que es esto?!...He decidido que no irás con Harry a ningún lado, es muy peligroso.

- ¡Papá, ya soy mayor de edad y no puedes detenerme! – se defendió Ron a voz en cuello - ¡Por supuesto que voy a ir con Harry!

El Sr. Weasley se quedó en silencio. Sabía que si se lo permitía correría más peligro que cualquier otro por el simple hecho de estar con Harry, no quería que otro hijo suyo fuera atacado. Pero también era consciente de que su hijo ya era mayor de edad y, por lo tanto no podía obligarlo a quedarse si él ya había tomado una decisión.

- ¿Me quieres explicar por qué hiciste eso? – dijo Lupin dirigiéndose a Harry -. No dogo que estuviera mal, después de todo son mortífagos….pero….¿por qué lo hiciste? y además¿qué estabas haciendo en el callejón Diagon?

- Lo hice porque me provocaron –contestó Harry sin inmutarse y más fuerte de lo debido y en defensa propia: ellos querían atacarnos. Y fuimos al Callejón Diagon soamente al banco, necesitaba dinero.

- ¿Por qué llevaban capuchas?

- Supongo que habrás leído 'El Profeta' el 31 de julio¿verdad?

- Sí, sé que el ministerio te está buscando, ya lo entiendo – sonrió y dijo: -. Por suerte ellos no saben hasta donde llega tu amistad con los Weasley, sino ya estarían aquí

Hubo un silencio incomodo, Harry no sabía si el asunto ya había quedado zanjado, pero luego Moddy realizó otra pregunta:

- ¿Dónde aprendiste a ejecutar ese hechizo?

- Lo ví en un libro – contestó secamente, sin darla la más mínima importancia. La verdad él no podía entender por qué el hecho de que supiera realizar un poderoso hechizo era tan preocupante para ellos, al fin y al cabo eso era algo que cualquiera podía hacer.

- Bien – dijo Moddy, sin convencerse por la respuesta del chico – No le diremos nada al ministerio, aunque no sé si sea lo correcto, tal vez así te dejen en paz….o tal vez se inventen otra historia….mmm….mejor lo dejamos así. Y si vas a viajar te vas con cuidado y sin grandes espectáculos como ese – dijo severamente con una mirada característica de la profesora McGonagall.

Salieron al jardín todos juntos y siguieron divirtiéndose, olvidando completamente el asunto. Lupin y Tonks bailaban, parecía que tenían grandes dificultades, pues aunque Lupin se esforzaba, Tonks seguía teniendo una mueca de dolor y una falsa sonrisa en el rostro. Cuando se hubieron sentado Harry vio a la mujer frotase los dedos de los pies, era obvio que había sido víctima de varios pisotones.

Los tres amigos se reían con ganas de eso. Ya era muy tarde, pero nadie tenía sueño, poco tiempo después vieron a Neville bailando con Luna, se veían bien juntos y luego de bailar el chico les anunció que Luna era su novia a partir de esa noche, la verdad estaba muy feliz. Ron sacó a bailar a Hermione, luego de que Neville le insistiera mucho con ello, Ron siempre había sido muy penoso, ellos también se veían bien desde el punto de vista de Harry, además él ya había pensado en eso. Mientras los miraba bailar se dio cuenta de que Hermione tenía las mejillas encendidas. Harry, por su parte tenía el impulso de sacar a Ginny a bailar, ella no había parado en toda la noche, en especial porque tenía demasiados hermanos, en ese momento estaba con Fred o con George, no podía distinguirlo desde allí.

La música fue interrumpida un momento y Lupin se puso al megáfono mágico.

- Amigos, aprovecho este momento para hacer un comunicado especial, pues una bella dama ha aceptado casarse conmigo – dijo radiante señalando con la mano a Tonks.

Todos aplaudieron y Tonks se sonrojó. Todos se sentían muy felices, la fiesta continuó hasta bien entrada la madrugada. Eran cerca de las 5:00 a.m. cuando se fueron a dormir y la gente comenzó a retirarse. Harry se acostó en la cama pensando en su pequeño encuentro con la presencia de Voldemort y preguntándose la razón de que se hubiera arriesgado de ese modo y lo que quería encontrar en Harry. De cualquier modo él se sentía muy cansado, ya pensaría en eso después; se dio la vuelta y se quedó dormido al instante.


Bien, hasta aquí...ojalá les haya gustado tanto como a mí. van a tener que disculparme pero les aviso que voy a tardar un poco con el siguiente...espero poder subirlo a comienzos de la próxima semana. Ahora contestaré a los reviews:

Rodrigo: te agradezco que pienses así de mí, me halagas, traté de enviarte un mail pero no se pudo, creo que debes revisar tu cuenta.

Mateo: Gracias de nuevo por tu felicitación, sé que no dejarás de leer la historia hasta que haya finalizado, thanks.

Priscy: my little princess, que bueno que te gustó, creo que fue buena idea conpartir mis fantasías después de todo ¿no?, bueno, espero verte pronto, yo también te extraño. besos...

Sylvia: me alegra que te haya gustado lo del lugar del horrocruxe, yo tmbn creo que Voldemort pondría más obstáculos, pero tampoco quiero parecerme a Rowling...creo que la mejor parte es cosa de ella, de todos modos estoy muy complacida en la menera en que está quedando,y lo mejor aún falta. xD

Ya me voy, bye. Besos...Reviews pliss.