Capítulo 1

Fue una experiencia interesante, eso de nacer, nunca pensé que se pudieran experimentar tantas cosas en un solo instante. Ante todas estas cosas lo único que pude hacer fue llorar. En ese momento, noté un tacto cálido sobre mí. No podía ver bien quien era, pero sabía perfectamente que solo podía ser mi mami. Cuando lo noté, supe que podía dejar de llorar, que en brazos de mami estaba seguro y que no iba a pasarme nada malo. A pesar de que no hacía mucho que he nacido, ya estoy cansado y me he dormido, en brazos de mami, el lugar más cómodo que he conocido hasta ahora, es imposible no hacerlo. Aunque no noté nada, mami me dijo que me habían puesto unas "vacunas" y que me había portado muy bien. La verdad es que como estaba dormido no me he enterado de nada. Me pregunto que será eso de "vacuna". También vino la mujer mayor que quería saber que estoy bien. Por lo visto hay mucha gente que se preocupa por mí.

Varios días después, salimos del hospital volvimos a casa. Aunque sigo causándole algunos problemas pero veo que mami está más aliviada porque ya no tiene que cargar conmigo en su barriga. Aunque la verdad es que le doy mucho trabajo, más del que puede soportar: cuando tengo hambre tiene que acercarme a su pecho para que pueda comer, cuando termino de comer tiene que sacarme los gases, cambiarme el pañal cuando lo tengo sucio,… Según dice mami, tiene que aprender a hacerlo ella sola. El momento del día que más me gusta es cuando me toca el baño porque las caricias de me da mami como solo ella sabe darme son muy agradables. Menos mal que el abuelo y la tía le ayudan en todo lo que pueden, si no mami se habría vuelto loca por mi culpa, y eso es lo último que quiero.

Los tres chicos no tardaron mucho tiempo en venir a visitarnos. Dijeron algo sobre que sus padres les habían dejado que se quedaran algún tiempo cerca de mami y de mí, o algo parecido. El hombre de los ojos blancos dijo que se podían quedar en su casa y que no tendrían ningún problema. Me alegro, además de porque mi mami también está contenta, porque son algunas personas a las que mejor conozco. Esa misma tarde, mami me puso en una especie de cama pequeña y comencé a ver como todo lo que estaba fuera empezaba a moverse, o puede que fuera yo el que se moviera aún no le sé, pero de tanto movimiento y que pasaban por delante de mí me he mareado y he decidido dormirme para dejar de verlas. Por el camino puede oír como las amigas de mami se acercaban para verme, pero prefería seguir durmiendo porque así probablemente no me molesten tanto.

Poco a poco he empezado a ver lo que me rodea, aunque tampoco puedo ver mucho si siempre estoy tumbado, tanto en la cuna como en la cama con ruedas, que según mi mami se llama carrito. El otro día, los chicos nos acompañaron a que mi mami viera a la señora mayor o, más bien, a que la señora mayor me viera a mí. Cuando la señora mayor estaba mirándome, noté algo frío sobre mi pecho y me hizo reír. Eso comenzó a convertirse en algo normal, todas las semanas, durante más o menos un mes, íbamos y casi siempre nos acompañaban los chicos. No me gusta reconocerlo, pero me gusta que me mimen tanto, aunque también me gusta, de vez en cuando, estar tranquilo.