Capítulo 2

Hace poco noté que todos me miraban atentamente y me gustó. Intenté preguntar porque todos me miraban así, pero no entendieron nada. También que mami me cogiera para estar cerca de ellos, pero tampoco lo conseguí. Al no poder hacer ninguna de las dos cosas, lo único que pensé fue mostrar mi alegría y mi cara mostró una sonrisa. Pude ver como todos se quedaron paralizados al verla para más tarde sonreírme a mí. Ver a todas personas que solo me prestan atención a mí hace que sienta que realmente soy importante para ellos. El chico rubio y el del perrito llegaron esa tarde y enseguida vinieron a verme. Es como si desde que nací, todo lo que ellos hacen estuviera relacionado conmigo. Puede que lo hagan para saber a cual de los tres me parezco más, aunque creo que para eso aún falta mucho tiempo.

Algunos días después, empecé a comer más y más a menudo hasta que empecé a notar que estaba demasiado lleno y me sentía pesado. Mami se preocupó bastante por eso y aprovechando la visita a la señora mayor para otra "vacuna", que sigo sin saber que es, para preguntarle por qué me pasa esto. Le dijo que no debía preocuparse tanto, que era normal que pasara de comer mucho a no comer tanto. Aunque mami es una gran médico, dice que cuando se trata de mí no es capaz de utilizar sus conocimientos. También noté algo doloroso y no pude evitar llorar. ¿Por qué con lo buena que parecía la señora mayor tenía que hacerme daño? Estuve llorando incluso un rato después de que nos fuéramos de allí. Por suerte, mami me conocía bien y sabía como calmarme. Cuando llegamos a casa me tumbó en mi cuna e hizo algo que no hacía desde hace tiempo: me puso la música que escuchaba cuando aún estaba dentro de su tripa y comenzó a leerme uno de los libros que más me gustaba. Y lo logró. Mientras leía todo el dolor desapareció. En ese momento, no me importaba nada: la comida, el sueño,… lo único que me importaba era la voz de mami.

Hace poco fuimos a un lugar donde había mucha agua y la tierra estaba blandita. Mami dice que se llama playa. Ese día sólo fuimos el abuelo, la tía, mami y yo. Recuerdo que aunque el agua estaba muy fría me gustó cuando mami me metía en ella. También me puso una crema por todo el cuerpo y me hacía cosquillas. Aparte de eso, no hice otra cosa que comer y después dormir, pero por lo menos fue distinto a los demás días.