Capítulo 6

Creo que le doy más trabajo ahora que cuando me llevaba en su tripa a todos los lados, pero del mismo modo que entonces, ella se lo toma con calma y procura que esto no le cause ningún problema grave.

Últimamente he empezado a utilizar la boca para conocer todos los objetos que me rodean. Más de una vez, mami ha tenido que quitarme algo de las manos porque no quería que me lo metiera en la boca, pero normalmente deja que lo haga. Creo que entiendo mejor como son los objetos si me los meto en la boca que si simplemente los cojo con las manos, que cada vez las tengo más desarrolladas. La señora mayor dice que es normal, que mi boca es lo que más desarrollado está y que si me meto las cosas en ella, mientras no sea peligroso, mami debe dejar que lo haga. Desde entonces, tanto ella como el hombre del pelo rojo me permiten que coja cualquier cosa y me lleve a la boca, siempre teniendo cuidado de que no pase nada malo.

Hace poco, el hombre del pelo rojo comenzó a llevarme a algunos lugares interesantes. Creaba con una especie de silla con arena que juntaba con su cuerpo y me colocaba allí. Espero que no se rompa, porque como lo haga… Recuerdo que el primer día, cuando mami llegó a su despacho y vio que no estábamos se preocupó mucho. Ese día todos los ANBU de la aldea estuvieron buscándonos. Por lo poco que sé, los ANBU sólo se encargan de trabajos muy importantes. ¿Por qué se pusieron todos a buscarnos?.¿No tenían nada mejor que hacer? Cuando volvimos al hospital, el hombre del pelo rojo estuvo explicándole a mami lo ocurrido, mami lo comprendió.

Después de eso, el hombre del pelo rojo dejó de hacerlo por algunos días. Sabía que aunque mami se lo había tomado bien, quería dejar que pasaran algunos días. Cuando iba a volver a hacerlo, mami le dijo que le avisara y que a lo mejor nos acompañaba. Decía que eso le ayudaría a relajarse y despejar la mente. Me pareció raro pero creo que llegué e entender a que se refiere. Seguramente soy igual de listo que mami, sólo que yo tendré que esperar un poco hasta llegar a alcanzarla. Creo que mami disfrutaba de esos paseos, no sé si será porque le relaja o porque le acompañaba el hombre del pelo rojo.