Capitulo 6: Aniversario de la Batalla de Howarts, parte III.
Cerca de las once de la noche, Harry se reunió en el despacho de la directora.
Estaba sentado en la misma silla de antaño en la que platicaba con Dumbledore sobre los horrocruxes con la única diferencia de que en la silla del antiguo director estaba McGonagall, quien hacia muy bien su papel de representante de la máxima escuela de toda Inglaterra, aunque el despacho tenía varios cambios, seguían ahí las pinturas de los directores y directoras que han pasado por Howarts, Harry saludó a Dumbledore.
-Veo que te va muy bien Harry- dijo el antiguo director.
-Si muy bien, pero...
-¿Qué es lo que te preocupa?- preguntó Dumbledore, siempre con la misma mirada penetrante y a pesar de ser un retrato no le quitaba su talento para deducir en la personalidad de la gente.
-Todo, el caso...
Harry fue interrumpido, la puerta del despacho se había abierto, era el abuelo de Seth, Kai Moody, cuando entró, Harry se levantó.
-Por fin pude deshacerme de Lucius, hola Directora, Harry- los dos asintieron en son de saludo, ya no se les hacía raro su forma de ser tan parecida a su padre, Alastor-ahora si al grano.
-Me llegó esta carta del ministro-dijo Harry pasándosela a Kai, quien la leyó detenidamente.
-Ya veo- dijo después de un rato, dobló la carta y se la entregó nuevamente a Harry, a pesar de su semblante, se le veía un poco preocupado- eso quiere decir que están buscando a mi nieto.
-Parece que si, pero no han dado con él y cuando leí la carta la única razón que se me ocurrió y parece que también a Kingles es...
-...Es que no saben que mi hija nunca se casó con Fulcanelli-interrumpió Kai como si fuese lo más obvio.
-Exacto y además de que Seth nació en Alemania no tienen registros de él-dijo Harry poniendo una mano en escritorio para poder recargarse, estaba cansado.
-Así que atacaron a las viudas ¿No? y que tienen como único familiar al abuelo, muy convincente- dijo McGonagall entrando a la conversación.
-Eso quiere decir que están dentro del ministerio para tener información de las familias mágicas-dijo Dumbledore para ayudar-Bueno por lo menos sabemos a quien buscan, ahora lo que nos falta es saber quien lo esta buscando.
-Y ese es el problema no tenemos muchas pistas para por lo menos tener un sospechoso-contestó Harry.
-Pues alerta permanente-McGonagall y Harry se miraron- puede que utilicen el festival para hacer su jugada, lo mejor será avisar a Claus y entre los dos lo vigilamos- dijo Kai- mientras tanto Harry tendrás la mirada en todos y que te ayude Ron aunque se queje-Harry asintió- y creo tener un sospechoso- agregó después Kai mientras se sentaban en una de las sillas, ya no podía estar de pie.
-¿Quién?-dijo McGonagall.
-Es nuestro nuevo gerente, se ve muy preocupado por algo, además, no me inspira nada de confianza.
-Piensas que puede ser...
-Por la información de ahora, podría… aun así, si trama algo o busca algo, lo averiguaré.
-Pero será mejor mañana, tú acabas de llegar y por lo que dijo Poppy pediste una poción fortificante- dijo McGonagall pues los dos hombres realmente se veían cansados.
-Vaya, así que Seth fue por poción…
-¿Qué no le habías dicho?- preguntó Dumbledore,
-Si, pero pensé que me iba a dar de las suyas, siempre trae en la bolsita.
-Bueno, pues parece que nuestro pequeño amigo trama también algo, sino para qué guardarlas, si las necesitabas tú- dijo McGonagall ya acostumbrada a tanto alumno desobediente aunque sorprendida del comentario de Kai, sobre que su nieto sabía de pociones- será mejor acortarle varias libertades, Kai.
-Lo sé, no necesitas recordármelo- dijo Kai mientras se ponía de pie y se encaminaba a la salida- nos vemos, creo que Harry quiere platicar con ustedes a solas.
-Esta bien Kai, descansa, te necesitaremos-dijo McGonagall, este solo asintió y salió.
-Bien, de que querías hablar, Harry- dijo Dumbledore, esperando.
-Es sobre el caso de Snape, no quieren reescribir la historia sobre su lealtad hacia usted.
-Ya veo, eso quiere decir que te piden pruebas convincentes-dijo en tono despreocupado- y ¿por qué no les das lo que quieren?
-¿Por qué no son mías son de él? Y ya sé que lo grité a mil vientos cuando pelee con Voldemort, pero no quiero, de esa forma no, es como chismear la vida de una persona.
-Bueno, si así lo quieres tú, pero te recuerdo que solo le reconocen su lealtad todos aquellos que estuvieron en el gran comedor, te faltan las provincias de toda Inglaterra, deberás decidir.-dijo Dumbledore mientras se rascaba su barba, también a él le preocupa la situación.
-Lo sé, si tan solo hubieran alguien con su capacidad.
-Si, he oído que el Wizengamot no quiere que pidan tanta ayuda a los retratos, vaya y yo que pensé que los retratos eran como si fuesen enciclopedias pintadas-dijo con una sonrisa.
-Se supone que deben ayudar-interrumpió McGonagall- ¿Qué esta haciendo Kingles entonces?
-Esta haciendo lo mejor que puede pero últimamente la junta no lo deja demasiado.
-Entiendo.
-Mejor en vez de preocuparnos, vayamos de dormir, va a ser un día muy agitado-dijo Dumbledore y sus brazos se levantaron como cuando daba sus discursos cortos en el Gran comedor.
-Esta bien, nos vemos, directora, Dumbledore, que pasen buenas noches.
-Tu también y cuida a tus hijos en especial a Albus-le dijo McGonagall.
"-Oh, vaya, vaya, tienes potencial, tímido pero valiente…
-Por favor déjame en Griffindor.
-Serias bueno en esa casa pero no, tienes cualidades dignas de Salazar. Realmente tú eres valioso, tú mente y alma son diferentes a la otra, si, se nota. Por fin alguien que merece ser de ¡SLYTHERIN!- dijo el sombrero.
Al se desilusionó demasiado, vio a su hermano en la mesa de Griffindor, tenía la cara anonada, parecía que no lo había creído, pero ya era un hecho, él estaba en la casa de la serpientes y más fue su decepción al saber que Malfoy quedó en Griffindor."
Al nunca olvidaría ese día, al sombrero no le importó su opinión y prefirió mandarlo a la casa que ninguno de sus familiares había pisado, debía de ser la deshonra y aunque sus padres no le daban importancia a James le costó semanas volver a hablarle, ese fue un golpe duro para Al y Lily pues ella siguió como siempre hasta lo felicitó, pero Al bien sabía que tanto Lily y James se llevaban mejor entre ellos que con él y se la ingeniaban para torturarlo, se sentía terrible y a nadie le importaba, al principio cuando Seth era más niño también se molestaba de las bromas de James y no podía más que irse de donde estuviera, más que nada donde estaba su mamá, le daba por pensar que tenían algo en común pero con el tiempo Seth empezó a crecer y ponerse al tu por tu con sus hermanos y ahora le molestaba que Seth fuese indiferente a lo que dijeran los demás de él. ¿Por qué todos eran mejor que él?, les tenía envidia pero no lo quería reconocer.
Ya había amanecido así que Al se levantó de la cama, se vistió y salió de la habitación cruzando la sala común, a veces le aburría tener que subir todas las escaleras solo para llegar al jardín, cuando llegó se encaminó hacía la tienda donde se alojaban sus padres pero a quien vio dentro de la casa de campaña fue a Max sentado en la sala que tenían para poder descansar del ajetreo, estaba leyendo el periódico.
-Hola- dijo Al- ¿no sabe donde esta mi madre?
-Ah, hola Al, que tal te ha ido- dijo mientras ponía a un lado el periódico.
-¿Como supo mi nombre?
-No te espantes, eres la viva imagen de tu padre como no reconocerte- dijo Max otorgándole una sonrisa.
-Esta bien, y ¿Qué esta haciendo?-preguntó Al y también él se sentó en la sala.
-Estoy esperando a tu mamá y con eso respondo tu primera pregunta-dijo sonriendole- para decirle que fuera conmigo los comentaristas en los concursos- comentó Max y se levantó, Al lo miró y vio que se dirigía a la cocina, agarró una tetera y la puso en la lumbre-¿Quieres té?- le preguntó.
-Claro, muchas gracias- a Al le caía muy bien Max, era amable y no lo trataba mal- Disculpe como conoció a mi mamá.
-¿Por qué lo preguntas?- dijo sin voltear a ver a Al, estaba sacando bolsitas de manzanilla para ponerla en dos tazas que tomó de la lacena.
-Es que cuando los vi, se hablaban bien y hasta mi papá no se molestó-dijo Al muy apenado.
-Soy mas joven que tu padre y madre, no creo que por eso se preocupe y la conocí una vez cuando fui a las oficinas del Profeta.
-Así, ella es corresponsal-dijo Al viendo lo más obvio del mundo.
-Exacto- dijo trayendo la bandeja hacia la sala- y ya había escuchado de ella así que le hablé, a veces le mando sucesos que he visto en el Qudditch. Ten.
-Gracias- Al agarró su taza.
-Podría decirte algo Al-dijo Max mientras se sentaba y tomaba un sorbo de su té, Al asintió.
-Debes cuidarte, te vez pálido.
-Lo sé pero no sirve de mucho, he intentado de todo- dijo Al frunciendo el ceño.
- Lo digo, por que todos se preocupan por ti.
-¿En serio?, no lo creo- Al se cruzó los brazos cuando dijo eso.
-No importa si no crees, pero escuché a tu madre que te duele mucho la cabeza, ¿Cuándo fue la última vez que te desmayaste, antes de la de ayer?
-Hace como un mes- dijo Al, recordando ese terrible suceso, estaba en pociones, pensaron todos que se había envenenado- pero… ¿puedo comentarle algo y no lo contara?- dijo Al mirando a Max.
-Claro, no te preocupes.
-Es que cuando me desmayo, creo que algo esta pasando y últimamente lo siento todo el tiempo, creo que pasará algo terrible.
-Entiendo, es bueno seguir lo presentimientos- dijo Max, Al no entendió nada de lo que dijo- quiero decir que tienes una intuición sobre algún peligro, es bueno hacer caso, puedes evitar que pase.
-Pero si ni siquiera se que es.
-Tal vez, pero tu corazón te lo dirá.
La conversación terminó ya que llegó Ginny y después de un rato en que Max le comentó sobre su propuesta y que ella aceptara se fue despidiéndose de Al con la mano.
-¿Qué pasa? ¿Te sientes bien?-preguntó Ginny a su hijo.
-Si estoy bien, un poco mareado- dijo Al que volvió a sentir se un poco mal.
-¿Te tomaste tus pastillas?-Al asintió- Bueno menos mal, debes cuidarte, sé que Poppy sabrá pronto lo que te sucede.
-Si mamá- dijo Al no muy convencido- Oye mamá ¿puedo estar contigo este día?
-Claro, veo que tu hermano no deja de molestarte-dijo Ginny y después de que tomó su capa, que eso fue a lo que venía se llevó a su hijo, tal vez podrían pasear entre los escaparates un rato.
"-Ven para acá-le dijo un hombre de porte galante que estaba sentado en una de las bancas del parque, siempre vestía de ropa obscura y la combinaba con una garbadina de verde oscuro y unos guantes blancos. Su cabello de café azabache y sus ojos negros la cautivaban.
-Claus, ¿Por qué siempre me temes cuando estamos solos?-le dijo en un tono suculento para cualquier mujer mientras levantaba su mano para que ella se acercara.
-No te tengo miedo…- el hombre la vio con expresión escéptica- esta bien, si un poco pero preferiría que estuviéramos con más gente- dijo Claus mirando hacía el lago.
-Lo que pasa es que no te gustan lo cariñitos- dijo a lo cual la chica se sonrojó, con todas sus fuerzas llegó a la banca y se sentó junto al ojinegro pero no muy cerca.
-No te voy a morder.
-uhmm …¡ ya sé mejor vamos a tomar un café!- dijo Claus y bruscamente se levantó para irse pero él no la dejó y la jaló delicadamente, Claus cayó en las piernas del ojinegro.
-por favor, Ful, no me hagas esto- dijo la ojiazul sonrojándose demasiado al ver de cerca el rostro de Ful.
-¿Qué voy a hacerte?- dijo Ful acortando más la distancia, pensando que a pesar de llevar un mes, nunca se habían besado.
-Esto, no me gusta- dijo la chica intentando encontrar una salida.
Ful rió y se alejó de la chica, le era divertida la situación en que ponía a Claus.
-Ful, ¿algún día me dirás tu verdadero nombre?-preguntó la chica, todavía seguía encima de él.
-Tal vez, cuando estemos juntos-dijo mirándola a los ojos que a la vez cautivaban al ojinegro.
-Pero si estamos juntos-dijo Claus con el ceño fruncido pero de un rato entendió lo que le dijo y empezó de nuevo a sonrojarse y queriendo safarze aunque no lo logró.
-Eso es cierto pero todavía me temes, sabes muy bien que no te haré nada que tú no quieras- le dijo y abrió su mano para que pudiera levantarse Claus.
-Es que no estoy acostumbrada-dijo mientras se levantaba y cuando se irguió Ful estaba de nuevo junto a ella.
El ojinegro volvió a acerca su rostro al de ella y esta vez no se alejaron ni ella ni él.
-Esta vez si que lo haré, Claus- y puso una mano en la barbilla de la chica y la acercó a su boca.
Se besaron por un rato, al principio Claus se estremeció, era su primer beso y ese tipo de que cosas no le gustaban pero cuando sintió los labios de Ful, sintió un vuelco en su corazón a pesar de que le daba miedo ese hombre estaba enamora de él y realmente le encantó ese beso.
Cuando se separaron, se miraron y Claus volvió a alejarse de él, Ful optó por reírse por la timidez de la ojiazul, siempre que estaban rodeados de personas Claus era una persona alivianada y confiada pero cuando estaban a solas, en una cita, era la más miedosa pero que se le podía hacer, Claus nunca pensó en que iba a enamorarse y por eso no sabía que hacer, estaba contradiciendo sus pensamientos de cero hombre, cero noviazgo y le costaba admitirlo, hasta Ful podía sentirse elogiado de que después de muchas huidas reconociera que gustaba de él.
-Bueno, fue un buen progreso, ahora si, vamos por el café- dijo Ful y agarró de la mano de Claus.
-Algún día, lo verás, seré inmune a ti y tus cariños- dijo Claus mientras los dos se perdían en el parque por un café. "
Claus abrió sus ojos, estaban empañados de lágrimas, en mayo había muerto., el quince exactamente y ni siquiera pudo saber que iba a ser padre, y aunque estaban en finales de mes, lo recordaba aunque siempre intentaba pensar en la ironía de su hijo con respecto a este mes y al que sigue, "Están malditos estos meses, siempre que hay problemas es en esta fechas que sucede lo peor.".Le hubiera gustado que estuviera con ella, que hubieran podido criar juntos a su hijo y hasta posiblemente Seth tuviese un hermano o hermanita, pero no se pudo.
Eran las ocho de la mañana, debía levantarse para irse y preparar el ponche y de paso ir a Hosmeade, necesitaba comprar unas cosas, ahora lo importante era pensar en el presente, recordando lo mejor del pasado.
Bueno, espero que les haya gustado el capitulo, jejeje, es como de relleno, quería poner los recuerdos de la mamá de Seth y sobre lo que siente Al, pobre chico, él solito se trauma y además para zanjar de una vez por todas lo de los asesinatos, ahora falta saber quien es el agresor, jejeje.
Misterio 1:
Hay algo que no he puesto de Seth(además de otras cosas) y es su apellido, si tienen propuestas digan, por que tengo uno pero es difícil de pronunciar, uno que se vean impactante.
Misterio 2:
¿Qué es lo que le pasa a Leo y por qué le teme a lo que le digan los demás?
Esto son los misterios que se van a resolver en los próximos capítulos, nos vemos.
Se cuidan mucho.
Y Thanks a Lupita. Snape por los reviews y contestarlos, jjejjeje, me haces reír mucho y eso de muajajajaja, está genial.
A Kaixo que también lo lee y la confundí en un capitulo, espero que ya no lo estés, sino tendré que realizar medidas drásticas al fic.
Y a todos los que pasan por aquí y se van por que no les gustó, jejejeje,XD.
Y a los que si, pongan un comentario, aunque sea un hola, por lo menos para saber que existen y no solo me lo imagino, nn.
Y por último a los que no ponen comentario pero si me ponen entre sus favoritos como Eridias (Intenté ver tu profile, no dice nada. T-T).
Y realmente a todo el mundo, XD.
Esto parece un discurso.
Ah, olvidé decirles, puse un momento románticon. Ñacañaca
Se cuidan, bye.
