TRES

Hoy ha sido el mejor día de todos los últimos en los cuáles mi vida se ha convertido en un verdadero infierno. Una semana exacta después de la famosa cita entre Evans y James, los dos tarados babosos se comprometieron y son oficialmente novios.

1)Son la envidia de todo el colegio. Ni siquiera la pareja de Lucius tengounpeloencantador Malfoy y Narcissa soyunahuelemierda Black que eran la sensación hace unos años por ser los dos malvadamente Slytherins y macabramente estilosos (sí, me cuesta admitirlo, pero algo de eso había) ha logrado superarlos. Yo creo que todo se debe a que James necesitó hacer mil malabares para conseguir una simple cita. Y pensar que lo único que necesitaba era seguir unos estúpidos consejos que hubieran alejado a cualquier otra chica que no fuera Evans.

2)Detesto que Evans tenga otra razón de más para ser envidiada. Ha logrado cambiar al porfiado de James y en las últimas semanas lo ha convertido en un ser dócil, amable, poco egocéntrico y nada fresco caballero. Sí, ahora James es todo un caballero que no ha notado que uso mini faldas todo el tiempo. No lo ha notado ¡No ha notado mis increíbles piernas que cuido y masajeo todas las noches para que se vean más increíbles aún, sólo para que él las mire! Definitivamente James ya no es el mismo. Ya no es ese sinvergüenza que atemorizaba a los Slytherins incautos y fanfarroneaba por sus triunfos en Quidditch. Ahora es un jodido hombre, ya no queda nada del niño encantador que me volvía loca.

3)Me fastidia a grados insospechados el hecho de que todo esto sea gracias a mí. De repente me odio a mi misa. Y odio a Rose por tener siempre la razón.

Como iba diciendo este ha sido el mejor día del conjunto de días como el hoyo que he tenido.¿Quieren saber por qué? La cosa fue más o menos así. Black mira despectivamente hacia la butaca que comparten Evans y James. Él está sentado y tiene sobre sus piernas a la escultural pelirroja que pregunta como idiota si no le molesta que esté sentada sobre él, pues pesa mucho. Perra cínicamente modesta. Todos sabemos que la chica no pesa un gramo y que claramente a James no le molesta tenerla sentada encima. Lo único que quiere es tenerla encima suyo. La tonta no se da cuenta. O en el peor de los casos quiere hacernos creer que no lo sabe. James le confirma que no pesa nada y que le encanta tenerla cerca, mientras agrega una estúpida risa que ha adquirido estos últimos días y le da un beso en la mejilla, porque sí señoras y señores, la muy cartucha de Evans no permite que su novio le dé besos en otra parte que no sea la mejilla en público. C o m o l a o d i o. Creo que Black odia esa cínica risa de James tanto como yo porque comenta en un tono bien audible algo como que el premio a la idiotez se lo lleva la risa asmática made for-and-to Evans by Prongs. Lo peor es que James ni siquiera lo mira. Pasa por alto cualquier comentario medianamente divertido que haga cualquiera. Pareciera que lo único que le importa son las conversaciones de política e ignorar los comentarios inmaduros.

-Eres hermosa chiquita ¿Lo sabes? – pregunta James a Evans mientras agrega nuevamente la dichosa risa que como dice Black de seguro Evans le enseñó. Black parece estar contando hasta diez, pero no se da por vencido tan fácilmente. Intenta olvidar el hecho de que no le pongan atención y da un salto para caer sobre Evans y causar un lío en la butaca.

-Claro que sé que soy hermosa, pero a veces necesito que me lo reafirmes dice Black mirando a James y batiéndole las pestañas. Evans intenta por todo los medios de quitarse a Black de encima.

-¡Sal de encima, tarado! – Sí, a veces Evans se olvida de los modales. Yo que James, me alejaría de ese ogro enfurecido.

-Ya me tienes harto, Black – dice James levantándose y haciendo caer a Evans y Black al suelo. Le tiende la mano a Evans para levantarla y mira a Black con fastidio. Y ese fue el momento fatal de la historia. No es que James y Black no hayan peleado antes. La verdad es que viven empujándose y tirándose al suelo y lanzándose groserías para demostrar lo machotes que son. Lo grave de esto es el BLACK. Por lo general James hubiese dicho algo como "Anda a freír tus huevos a otra parte, Padfoot" o "Sirius, eres un perro pulgoso insoportable" pero usar en medio de una frase el "Black" para referirse a su inseparable amigo, es algo que los merodeadores conocen intrínsecamente como un tabú. Simplemente NO SE PUEDE hablar de Sirius como un Black y no se discuta más del tema. Si James quería herir a Black no tenía más que hacer uso del famoso apellido.

En efecto Black lo mira como si no lo reconociera. Se ve tan triste que ni siquiera se digna a lanzarle un golpe. Se limita a levantarse y sentarse junto a sus otros amigos. Pero como todos conocemos a este chico, si tiene ira, la tendrá que descargar contra alguien, y a falta de Snape, bueno es Pettigrew. Le da un golpe seco en la coronilla y con un ágil movimiento de varita que nadie logra percibir, Pettigrew termina soltando burbujas "sonoras" de esas que al reventarse sueltan un ruido similar a un gas. Pettigrew lloriquea pero nadie logra entender lo que dice y además su único posible salvador está muy ocupado mirando a la parejita. Lupin. Lupin es un jodido masoquista. Intenta hacernos creer que revisa su horario de prefecto, cuando yo al menos sé de sobra que espía por el rabillo del ojo cada movimiento de Evans. Lupin podría subir a su habitación, darse un paseo junto al lago, ir a la biblioteca o visitar las millones de dependencias que existen en los 10 kilómetros con los que cuenta toda el área del colegio, pero NO. Lupin prefiere torturarse con la visión de su amor platónico en los brazos de otro chico. Patético.

-¿Vamos a mi habitación? – pregunta James a su intento de novia como quien no quiere la cosa.

Evans mira en todas direcciones y se sonroja tan sutilmente que yo adivino que es un gesto premeditado.

-No lo sé. Yo no pensaría nada bueno de un hombre que le propone eso a su novia de 2 semanas – Jajaja. James no puede evitar rodar los ojos – Mejor vayamos al lago.

James, como buen sometido que es, acepta haciendo por décimo sexta vez, y para fastidio de todos los que estamos en la sala común, su risa asmática más falsa que los implantes de pelo de Slughorn, y ambos salen de la sala común cogidos de la mano (cuando todos sabemos de sobra que a James le pican las manos por llevarla de la cintura) Y es ese el momento para hacer mi entrada triunfal. Sí, sí, Muajajajaja.

Me dejo caer casualmente por el sillón en el cual están sentados los tres merodeadores y me siento junto a Pettigrew y Lupin.

-Hola ¿Cómo les está yendo al trío de despechados? – bueno ¿para qué hacer rodeos?

-Mira Smith, si no vas a decir algo interesante, mejor te largas – dice Black poniendo con brusquedad los pies sobre una mesita. Está enojado. No es fácil hacer enojar a Black. Creo que James debería ganarse el trofeo a amigo del año. Miro a Lupin como buscando apoyo, pero el pobre anda con la vista en otra parte pensando probablemente en pelirrojas sobre nubes de chocolate.

-A decir verdad tengo algo muy interesante que proponerles.

-Supongo – dice Black en tono sarcástico – No veo por qué otra razón llevarías ese cinturón que apenas te cubre el culo para acercarte a nosotros – Bien, creo que es oficial. Quiero tan desesperadamente a James que soy capaz de soportar a estos idiotas. Ni siquiera contar hasta 10 funciona para bajarme el color de la cara. Es rabia, que conste. Pero contar hasta 30 casi siempre es efectivo.

-Tiene que ver con Evans y James – Lupin pone atención por primera vez en semanas. Black hace un mohín de disgusto (a veces este chico tiene un parecido a la huelemierda) y Pettigrew, bueno, sigue soltando burbujas pero escucha con interés – Supongo que no soy la única que no soporta a la nueva pareja. No aguanto las risitas y los comentarios pastelosos de ambos. Odio tener que escuchar todas las mañanas desde la pieza de Evans "All you need is love" o en su defecto "Eight days a week" pero por sobre todo detesto al nuevo James. Pareciera ser que Evans le lavó el cerebro y lo convirtió en un ñoño. Les diré algo. Si yo fuera a ustedes lo sacaría del grupo de los merodeadores porque les está dando mala fama. Quiero al antiguo James de vuelta ¿qué dicen ustedes?

Pettigrew llora a todo pulmón y me abraza mientras balbucea algo parecido a "Byob Tambbienb" Lupin y Black se miran de reojo.

-¿Qué quieres decir con todo esto?.¿Acaso tienes un plan para separarlos? – pregunta Black con cautela.

-Podría ser. Eso depende de qué tanta ayuda reciba de ustedes.

-No podemos hacer eso – dicen Black y Lupin a la vez.

-James ha estado tonteando demasiado tiempo por Evans como para ser nosotros quiénes le impidamos estar con ella – dice Black categóricamente.

-¿Y qué si Evans no es para él?

-Explícate de nuevo – los hombres son leentos.

-Evans le hace mal a James porque lo está cambiando. Si ambos fueran qué sé yo, almas gemelas y estuvieran destinados a estar juntos por una cosa cósmica, eso significaría que la relación tendría que ser buena y todo lo que de ella resulte también. Las cosas buenas siempre terminan bien, y esto está resultando pésimo, lo que significa que quizás Merlín no está de acuerdo con la unión.

-No es Merlín, es Cupido – dice Pettigrew recuperando la capacidad del habla. Un fatal error si me preguntan.

-Me dan lo mismo los dos. Si a James le gusta Evans y al revés también, no tenemos nada que hacer – dice Black – Y si cómo tú dices están destinados a separarse, pues entonces lo harán, pero será una decisión de ellos mismos.

-Vaya Padfoot, me impresiona tu madurez – comenta Lupin. Gracias Lupin.

-¿Qué?.¿Estoy siendo maduro? – pregunta con miedo.

-Creo que el cambio de Evans en James te está alcanzando a ti también – a Black no le ha hecho gracia ese comentario – Lo que digo es que quizás la intervención divina que quiere que ellos se separen, no puede actuar directamente. Eso siempre requiere de intermediarios que en este caso podemos ser nosotros.

-¿Qué es lo que piensas hacer? – Lupin que pensé que sería el más difícil de convencer, parece entusiasmado.

-Me parece que hacer que Evans se desencante de James es algo complicado – díganmelo a mí. La cita de pesadilla, las margaritas y el chaleco horrendo de James no lograron amedrentarla – Pero no hemos pensado en que quizás podría ser al revés.

-Ahí es donde no estamos de acuerdo. Evans podría tatuarse a Snape en el pecho y unirse a una pandilla anti quidditch y aún así James la amaría con locura – dice Black – En cambio a Evans no le faltaría más que enterarse de que James come colados de bebés para darle la patada donde duele - ¿James come colados para bebés? Qué ternura. Yo encuentro que los de carne, son ricos.

-Háganme caso, sé de lo que hablo.

-Y si sabes tan bien ¿para qué has venido a pedirnos ayuda? – Te odio Lupin. Te odiaré hasta el día de mi muerte por no haberte tirado a Evans cuando correspondía y por ser tan odiosamente astuto y saber siempre que lo que hago tiene una doble intención.

-¿Recuerdan la vez que me descubrieron espiándolos en el clóset de su pieza?

-¿No que querías robarte mis calzoncillos? – No Black, en serio que no. Qué asco.

-Bueno, esa vez los escuché hablar sobre un secreto que James debía contarle a Evans y Black tenía miedo de que ella contara algo o descubriera lo de Lupin si le contaba. Creo que podemos usar esa confianza que James depositó en la pelirroja en su contra. Podemos hacer que ella lo delate o al menos hacérselo creer a James, para que él se decepcione de ella.

-Eres mala – me dice Black en un tono como si le hiciera mucha gracia – Pero no podemos hacer eso. Nadie puede enterarse de ese secreto y ya estás yendo demasiado lejos.

-Nadie va a enterarse – digo. Lupin está pálido, quiero decir, más pálido de lo normal. Trato de sonar convincente – No necesitamos contarle a nadie su famoso secreto. Sólo debemos hacerle creer a James de que Evans se lo ha contado a alguien. Necesito que me cuenten de qué se trata para poder hacer la trampa de acuerdo al secreto.

-Ja, ja – dice Lupin en un tono que parece cualquier cosa menos divertido – Estás haciendo todo esto sólo para que te contemos de qué se trata, pero no caeremos en tu jueguito…

-Juro por el bueno de Godric que no los quiero engañar a ustedes. Lo único que quiero es usar su secreto para separar a Evans de James – hay algo que no todos saben, pero al menos en Gryffindor a nadie, pero es que a NADIE se le ocurriría jurar en vano en nombre de Godric. Si lo juras por Godric, tiene que ser verdad. Mi juramento parece impresionar a los bobos.

-¿Por qué es que tienes tantas ganas de separarlos? – Black, de lo que tengo más ganas no es precisamente de eso. Pero tampoco de tus calzoncillos ¿eh?

-Porque James era mi mejor amigo y ahora es un ñoño rematado y un sometido. Antes era la chica más popular de mi curso por ser amiga de alguien mayor y cool como James. Ahora soy el hazmerreír por ser amiga del tarado que escribe poesía en los baños – Ok. Eso no es verdad ¿pero qué querían que le dijera?

-No vamos a contarte ese secreto – dice Lupin con intenciones de dar por terminada la conversación – Ya es suficiente con que Lily se haya enterado.

-En ese caso – digo mientras me levanto – tendrán que soportar al nuevo James – antes de irme agrego una risa falsa bastante parecida a la que James hace. Eso bastará para hacerlos darse cuenta de lo triste que es el nuevo James. Mientras camino hacia las escaleras de las piezas de las chicas cuento hasta tres, y antes de llegar al uno y medio, Pettigrew se ha arrojado al suelo, me abraza las piernas y suplica mi ayuda.

-¡Por favor Smith! No me interesa contarte la verdad o contársela a todo el mundo con tal de que James regrese.

-¡Peter! – exclama Lupin – No puedes contar nada..

-¡No me toques, Remus! – dice Pettigrew por primera vez sacando a relucir algo de carácter – Todos sabemos de sobra que aquí el único punto de unión entre todos es James ¿Crees acaso que nosotros seríamos amigos de no ser por él? Si no fuera por James ustedes jamás me hubiesen considerado un amigo por encontrarme un llorón. Si no fuera por James, Sirius nunca se hubiera acercado a hablar contigo porque te considera un chupamedias de los profesores. Si no fuera por James tú jamás hubieses cruzado palabra con Sirius porque lo consideras un inconsciente sin remedio. En resumen si no fuera por James nosotros no seríamos los merodeadores.

Black y Lupin comparten una de esas miradas de comprensión. No sé como rayos llegó a suceder, pero Pettigrew ha dado en el clavo.

-Así que no me interesa tener que sacrificar nuestros secretos si eso trae de vuelta a nuestro amigo – termina el rubio con convicción – Además, Smith no puede hacer nada malo. Lo juró por el bueno de Godric - Black mira a Lupin como instándolo a hablar.

-Muy bien, muy bien – dice a regañadientes Lupin – Te diremos la verdad, pero tienes que prometer que lo usarás sólo para que recuperemos a Lily y a James y no para otras cosas.

-Ya lo hice, por el bueno de Godric – digo mostrando la mano derecha.

Y fue así como mi día mejoró, enterándome de ciertos secretillos que Rita Skeeter mataría por saber. Claro, si es que Rita Skeeter ya no matara por saber secretos: James es un animago ilegal. Es lo más romántico que he escuchado en mi vida… lástima que lo hiciera por Lupin y no por mí, pero aún sigue siendo un encantador ciervo. Ahora entiendo lo de los cuernos. No significaba que le iba a poner los cuernos a Evans conmigo, pero estaba bastante cerca. Quiere decir que le pondrá los cuernos por el culo, cuando YO ponga en práctica mi maléfico plan. Y bueno, se me olvidaba mencionar que Pettigrew es una rata (¿por qué es no me sorprende?), Black un perro (ahora entiendo que le gustaran los culos) y Lupin un hombre lobo al cual le llega la regla una vez al mes para compartir sus dolores hormonales con Evans.

Con la información de ciertos animagos ilegales y un hombre lobo también ilegal… esperen, creo que los hombres lobo nunca son legales como mascotas, lo que significaría que James, Black y Pettigrew tienen una doble falta. Está bien, está bien, dejaré de burlarme de Lupin y me concentraré en burlarme de Evans ¿han visto sus túnicas? Si no fuera tan espectacularmente guapa, podría decir que le quedan fatal. Como decía, con la información de los animagos ilegales que son James, Black y Pettigrew me sorprende que Evans no los haya denunciado ya. Es algo que haría la prefecta perfecta

-A no ser que esté enamorada de Lupin e intente encubrirlo por su condición de hombre lobo – digo como muy posiblemente debe ser. Es decir ¿por qué otra razón lo haría?

-O tal vez porque ama a James – me sugiere Rose con su tonito de "siempre tengo razón"

-¡No, no, no! Yo amo a James. Evans simplemente… no sé. Pero no se lo merece.

-Chloe te lo digo por última vez. Esos dos están enamorados y tarde o temprano terminarás recibiendo una invitación para su boda.

-Mejor que sea tan tarde que termine siendo nunca – Rose es desesperante cuando se pone a favor de causas perdidas como Evans y James. Sí, porque son causas perdidas ¿Se imaginan un hijo entre ellos dos? Sería guapo, hay que admitirlo, pero combinar el dramatismo de Evans con el egocentrismo de James, daría como resultado un niño con complejo de víctima, qué desagradable. Y en el peor de los casos, podría salir parecido a Lupin. (Ejeje)

Volviendo al tema, mi plan consiste en hacerle creer a James que la prefecta no se pudo evitar las ganas de cumplir con la ley y el orden y que piensa contarle a Mc Gonagall toda la verdad sobre su condición de animago ilegal ¿Cómo? Pues les cuento paso por paso cómo pienso hundir a Evans. Lo primero es la carta que accidentalmente encontrará James en el escritorio de Evans.

"Querida Mc Gonagall: (ey, Evans ama a Mc Gonagall al punto de llamarla querida)

Me gustaría comentarle en forma de carta la noticia que me he enterado en el último tiempo. Sé que es algo que debería hacer personalmente, pero me siento algo culpable al tener que delatar a mi novio. No debería hacerlo, pero mi sentimiento profundo de prefecta, me dice que lo que él y sus amigos hicieron debe ser notificado. No sólo por lo peligroso que puede ser para ellos mismos, si no también porque quebrantaron un millón de reglas que Ud. como jefa de casa debería conocer y castigar. Es difícil, pero es la única manera que esta panda de incivilizados pueda aprender de una vez lo que es romper reglas, lo que significa y las consecuencias que trae. Supongo que Ud. debe saber de sobra la condición del alumno Remus Lupin, cosa que me evito de comentar por posibles intercepciones de la lechuza. El asunto es que sus tres amigos inseparables, mi novio James Potter, Sirius Black y Peter Pettigrew se han convertido ilegalmente (de qué otra forma podría haber sido) en animagos para acompañar a Lupin en sus breves visitas a Hogsmade. Sé que a Ud. le parecerá tan aberrante como a mí y que se ocupará del asunto lo más rápido posible porque yo ya no sé qué más puedo hacer en mi simple puesto de prefecta.

Agradecería que me mandara una respuesta o me comentara indirectamente (temo que mi novio se entere y me culpe de que se ha enterado por mí) qué es lo que piensa hacer.

Sintiéndome más tranquila sabiendo que esto es ahora de su conocimiento, se despide afectuosamente.

Lily Evans
Prefecta Gryffindor."

Black tenía razón cuando dijo que era mala. Pero no soy solo mala, también estoy loca por su amigo. No es mi culpa ¿por qué tenía que tener tanto encanto?

El paso dos será introducir esto en la pieza de Evans en un momento en que James esté solo en su pieza y pueda leer la carta con tranquilidad. En eso me ayudarán los chicos. Sólo espero que todo funcione bien.

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-Toma Lily, aquí tienes más jugo de naranja. Lo conseguí fresco como a ti te gusta – dice Lupin mientras le ofrece el octavo vaso de la tarde.

-Muchas gracias, Remus – dice Evans con cara de querer matarlo, pero aún así sonríe – Pero ya te dije que no quiero más jugo, en serio.

-Tonterías. No te molestes, sé que te encanta el jugo natural y no me cuesta conseguirlo donde los elfos. Les encanta preparar jugo – Lupin sonríe y le entrega a Evans otro vaso más.

-Está bien – dice Evans resignada mientras aprovecha de mirar de reojo a James y Black que conversan en una butaca cercana – Remus ¿Tú sabes de qué conversan esos dos?

-Bueno, siendo Sirius, deben estar hablando de mujeres – dice Lupin tratando de acaparar la atención de Evans – No debe ser nada muy importante.

-No creas – dice Evans insistiendo en mirar al que ya no será su novio y a su mejor amigo – James estaba algo enojado con Black. Deben haberse reconciliado, lo que es muy bueno, no creas que me molesta, pero eso me hace temer que tramen alguna de las suyas.

-¿Tú crees? Nah, James ha cambiado mucho ahora que sale contigo – Lupin no puede evitar poner una cara apenada. Este chico me causa lástima. Digamos que toca mi fibra sensible. Es demasiado castigo tener que enamorarse de Evans, algo insoportable. Yo me encargaré de consolar al pobre de James por haber pasado por una situación similar. Lupin sonríe y acerca un décimo vaso a los labios de Evans - ¿Más jugo?

Lo que conversan James y Black es totalmente distinto. Si no fuera porque yo misma le sugerí hablar sobre eso a Black, ahora estaría saltando encima suyo para hacerlo callar. Aunque eso me traería consecuencias malísimas. Fans enojadas y James insistiría por vez número 500 que yo estoy enamorada de su amigo.

-No creo que eso funcione con Lily. Es tan jodidamente difícil – dice James mientras se revuelve el pelo, complicado. Me encanta esa carita que pone.

-Ninguna mujer se resiste a eso, James, hazme caso ¿Por qué crees que me he tirado a la mitad del colegio? Tengo una táctica - ¿Comerte los mocos? Créanme, el único encanto de Black es su físico, no hay táctica que valga – Lo único que tienes que hacer es ir a su habitación cuando ella esté en el baño y sorprenderla. Te acuestas en su cama, sin ropa por supuesto y cuando ella salga del baño se llevará tal impresión que no podrá evitar saltar arriba tuyo – James, no tienes que hacer eso para que yo salte arriba tuyo. Me basta con que me dirijas una mirada.

-¿Estás seguro?

-Completamente – dice Black como si realmente creyera lo que dice. Yo me pregunto si realmente hará eso para seducir mujeres – Y bueno, en el caso de que no te atrevas, puedes hacer el camino largo.

-¿Y eso qué es? – pregunta James sumamente interesado. No se por qué se interesa. Conmigo podría recorrer cualquier camino y conseguiría exactamente lo mismo.

-Revisar sus cosas. Es la forma más segura de enterarse de lo que quieren. Busca algo así como un diario - ¿Un pergamino dirigido a Mc Gonagall? - , un papel suelto, cualquier cosa escrita por ella. Probablemente en algún lado debe haber escrito lo que piensa de ti. Si encuentras algo como "Lo quiero, pero quiero conservarme virgen hasta el matrimonio" no tienes más que terminar con ella – Ey, Black me cae cada día mejor. James lo mira con fastidio – Y en el caso que diga "Le quiero meter mano y no me atrevo" no tienes más que - ¡Patearla! – bueno, ahí ya sabes.

-Es una buena idea, aunque ¿no será invadir su privacidad? – James es un encanto. Como te amo, te permito revisar las cosas de Evans sin culpa. Pero acércate a mi diario de vida y te castro.

-Es el precio que tienes que pagar para conocer a las mujeres – hay un grito desde las escaleras de las mujeres. Es mi señal para subir.

-¡Por Merlín! – dice Karen Addams bajando con su compañera de cuarto las escaleras seguidas de cerca por Pettigrew – Eres asqueroso – dice mientras intenta sacarse un líquido que la cubre de pies a cabeza - ¿Cómo se te ocurre poner una de esas bombas en nuestra habitación?

-¡De ésta se va a enterar Mc Gonagall! – dice la otra chica.

-Lo siento, creo que me equivoqué de pieza – intenta sonar arrepentido Pettigrew, pero al pasar por mi lado me guiña un ojo.

-Lily, tienes que hacer algo como prefecta – escucho que reclama Addams, mientras subo las escaleras en dirección hacia la habitación de las chicas de séptimo.

La habitación es exactamente igual a la mía, a excepción de la decoración. La nuestra es una mezcla se posters de grupos de quidditch, de rock, y de muebles atravesados porque según Rose eso es lo que dicta el feng shui. La habitación de Evans es totalmente ordenada. Eso es bueno, así a James no le costará encontrar la carta de Mc Gonagall que dejo justo sobre el velador de la cama de Evans. Eso es todo lo que tengo que hacer dentro del plan, pero miro hacia el clóset (y no sé si hay algo en ellos que me atrae) y siento la necesidad de escuchar lo que irá a pasar ahora. Probablemente James terminará con Evans luego de leer esa carta… y eso sí que no puedo perdérmelo. Me meto al clóset sin pensarlo otra vez y espero a la pareja. A los minutos siento pasos rápidos.

-James después me preguntas ¿sí? – dice la voz de Evans que se dirige rápidamente al baño – ahora tengo que usar el baño, Remus me ha dado demasiado jugo de naranja – Créanme, con el líquido que ha bebido Evans durante toda esta tarde, estará haciendo pipí como una media hora.

El clóset de las chicas tiene una pequeña ranura entre las puertas que me permite mirar a James a mi antojo. Como lo tenía presupuestado, mira en todas direcciones buscando algo a lo cuál intrusear y lo primero que ve es el pergamino sobre el velador. Vuelve a mirar con desconfianza hacia la puerta del baño como si no estuviera decidido a hacer lo que Black le recomendó. Finalmente se dirige hacia él y al ver su nombre que me preocupe de resaltar, no duda en leerlo a cabalidad. Lo siento James…ahora tiene una expresión de decepción que ni siquiera podría comprarle.

Evans, luego de haber eliminado todo el exceso de líquido, sale del baño y mira a James con curiosidad.

-¿Qué es eso?

-Eso es lo que yo debería preguntarte – dice James con un tono fiero ¡Grr! ciervito sexy.

-¿Qué es lo que te pasa? – Te explico Evans. Él se acaba de dar cuenta de que eres una perra.

-¿Qué significa esto? – dice poniéndole el pergamino en la cara ¡Refriégaselo!

Evans lo lee con rapidez y parece tan sorprendida como James.

-No tengo idea. Yo no escribí eso. Ni siquiera es mi letra – se defiende.

-¿No?. ¿Y por qué alguien firmaría con tu nombre y escribiría algo que sólo tú conoces? – James realmente está fuera de si ¡mi plan funciona!

-James tienes que creerme, es en serio. Yo nunca haría eso. Tú me confiaste tu secreto y yo prometí guardarlo. No arriesgaría la relación que tenemos y tampoco una posible expulsión sólo por cumplir con mi deber de prefecta.

-¿Ah, sí? Pues no estoy tan seguro. Aquí dice "que Ud. debería conocer y castigar" Lo que quiere decir que no sólo quieres que ella lo sepa si no que además debe expulsarnos por eso.

-¿Cómo iba a querer que te expulsen? Es ridículo, eres mi novio.

-¡Pues ya no más! – lloro, lloro de la felicidad – Probablemente tú no lo entiendas, Evans, pero mis amigos son lo más importante que hay para mí. Pensé que tú también ibas incluida en el pack, pero no eres igual a ellos. Ellos jamás harían algo que pudiera perjudicarte – bueno… - Me decepcionaste. Esto es asqueroso, me das asco ¿Lo entiendes? Lo nuestro se acabó. No puedo creer que antepusieras tus estúpidas labores de prefecta por sobre nuestra relación.

-¡No lo he hecho! – Evans también está algo histérica – Tú también me decepcionas, James. Yo tampoco puedo creer cómo puedes confiar más en un pergamino que en lo que yo, tu novia, te dice. Te estoy diciendo que yo no lo hice, y no confías en mí.

-¿Cómo quieres que no crea en esto? Todos los hechos apuntan a que lo hiciste. Y no sólo eso. Debería haberme dado cuenta antes. Eres una ñoña, amante de los profesores y amargada que nunca rompe las reglas. Era evidente que esto terminaría pasando. Escúchame bien, Evans. Ya no me interesas más, puedes seguir descontándonos puntos si eso te hace feliz, pero si me llego a enterar de que una carta como esta va dirigida a Mc Gonagall y terminan expulsando a mis amigos, encontraré la forma de hacerte la vida infeliz – James no agrega nada más y se va dando un portazo.

Evans hace un mohín de disgusto y se va hacia el baño dando también un portazo. La desunión está hecha.


capitulo 3 y contando...quedan dos!

SAludos a todos los lectores.