Cuando por fin llegaron a la tienda de campaña, Scorpio entró junto con su madre, el lugar era bastante elegante digna de la clase alta, ella se fue a la sala para descansar mientras veía a su hijo ir directo al cuarto donde estaba su abuelo, quien tocó e ingresó a la habitación.

-Para que me quieres, abuelo-le dijo Scorpio.

-¿Cómo te fue con los Potter y los Weasley?-preguntó Lucius mientras se sentaba en la cama.

-Lo mismo de siempre.

-¿Y?

-Hice lo que querías, ¿No?, no sé por que te llama la atención ese niño-le dijo Scorpio molesto.

-Tú no lo entenderías.

-Claro no lo entendería-dijo su nieto despectivamente- no sé por qué sigues con esa actitud, abuelo, ni parecieras de mi familia.

-No me hables así, tú traicionaste tu linaje- dijo Lucius y se levantó para encarar a su nieto rebelde.

-Yo no traicioné a nadie, soy el mismo de siempre, que tú no quieras verlo no es mi problema.-le contestó Scorpio cruzándose de manos, era lo mismo de siempre, si sus padres hubieran hecho lo mismo que su abuelo, él ya se habría ido de la mansión Malfoy hace mucho tiempo-por lo menos lo entendió mi padre.

-Si él no fuera tan flexible ya te hubiera puesto en tu lugar.

-¡Él me apoya!-bufó el chico, se dio media vuelta para salir del cuarto y cuando estuvo en el marco sin voltear le dijo: No estuve mucho tiempo pero de lo poco que vi y escuché, siempre lo molestan y no parece ser tan solitario- y se marchó, jamás tendrían una conversación extensa.

El abuelo solo suspiro…

Capitulo 8: Concursos en el aniversario.

Por fin los adultos se habían quedado a solas, en el mismo lugar, los niños si que eran muy absorbentes pero valía la pena tenerlos y criarlos aun cuando algunos eran increíblemente exasperantes.

-¿Ya te desocupaste, Kingles?- preguntó Harry al verlo llegar ya que se había tenido que ir pues lo solicitaban los organizadores.

-Si, pero más importante es lo que te tengo que decir- dijo y Harry al ver su cara de gran seriedad murmuró el conjuro muffiato para que solo ellos supieran de la conversación entre tanto el barullo seguía entre los escaparates.

-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Ginny mientras se estrechaba junto a Harry.

-¿Realmente viste morir a Snape?- preguntó Kingles a Harry.

-Claro, Ron y Hermione tan bien vieron cuando fue mordido por Nagini-dijo Harry con seguridad- pero ¿por qué la pregunta?

-Ayer en la noche lo vi-terminó diciendo el ministro, todos se quedaron en silencio por un rato.

-Eso es imposible.

-Tal vez aun así tú dijiste que cuando fuiste a la casa de los gritos, no estaba su cuerpo, pienso que consiguió sobrevivir o engañarte cuando lo viste "morir".

-No, no lo creo y si fuese cierto el no es malo, y lo sabes-dijo Harry en un todo disgustado, ahora no quería que nadie desconfiara de Snape, solo por que podría estar vivo.

-Este si me disculpan-dijo Max, que se había quedado con ellos, puso su mano en su cabeza como pidiendo perdón- no se mucho sobre eso pero ¿no sería un inferi o alguien que se disfrazó de él con la poción multijugos?

-¿Quién eres?- preguntó Kingles, que no ubicaba al muchacho.

-Ah, mi nombre es Maximilian Delivery, puede decirme Max-dijo el aludido estrechándole la mano a Kingles.

-¿El comentarista?- Max asintió.

-Es de confianza-dijo Harry dándole una sonrisa a Max, realmente confiaba en él y más por que Ginny lo conocía desde antes.

-Ah bueno, ¿y como se te ocurre pensar en la poción multijugo si el esta muerto?

-Pues lo cabellos con el tiempo no se vuelven polvo ni se lo comen los insectos, así puede que lo utilicen para eso.

-Es posible-continuo Harry- recordemos que buscamos un asesino y no hemos dado con el, tal vez utiliza la poción para que no lo relacionemos.

-Entiendo, al transformarse también las huellas cambian, convincente- dijo Kingles- pero aun así no debemos descartar que posiblemente este vivo y que alguien o él mismo estuvo en el ministerio buscando algo-terminó Kingles tajantemente- Cuida a tu hijo y te cuidas tú también, porque si anda por aquí va a buscar a una mujer sin marido- le dijo Kingles poniendo su mano en el hombro de ella.

-Lo sé, no se preocupe- contestó Claus- Ah, casi se me olvida, gracias Max por ayudar a mi hijo.

-No hay de qué- dijo Max con su característica sonrisa.

-Y a mi también se me olvidaba, Max debemos irnos, van a empezar los concursos y debemos ir a presentar.

-Si, ¡oh, rayos!, olvidé el micrófono en la tienda- recordó Max golpeándose la frente con la palma de su mano.

-¿Pero no fuiste por el?- le reprendió Ginny por lo descuidado que era Max.

-Es que cuando vi a Seth en peligro se me olvidó, mejor voy ahorita, nos vemos-dijo y se fue corriendo.

-No te tardes-dijo Ginny- yo también mejor me voy, nos vemos, los esperamos en el Gran Comedor- y le dio un beso a su esposo antes de irse.


Seth caminaba, de aquí para allá, ya se había inscrito así que para matar el tiempo andaba inspeccionando a su alrededor, por coincidencia consiguió descubrir donde James sacaba las golosinas en la noche y al pasar tres veces por un pasillo que de tanto caminar no supo en cual, aparecía una habitación donde tenía todo lo que él quería, en su mayoría libros de artes oscuras pero como no era ladrón, y sí que estaba tentado, no se llevó ninguno, también le dio curiosidad ir a donde se alojaban las lechuzas a si que fue para la torre donde vio que salían y entraban lechuzas.

Estaba subiendo las escaleras que no tenían protección alguna cuando algo de pequeño tamaño lo golpeó, casi lo tira y al ver que era vio una pequeña lechuza o ¿búho? De color café con manchas blancas en su espalda, con unas plumas junto a sus ojos que perecían orejas, tenía una carta y vio que en el sobre estaba escrita una D y como cualquier niño curioso la abrió.

"Hola:

Todo está marchando perfectamente, tuve una oportunidad de conseguir el objetivo pero se me entrometieron indeseados y como no quería que sospecharan mas de la cuenta tuve que dejarlo inconcluso sino ya estaría con ustedes en vez de andar por aquí, ya estoy aburrido y enfadado, bueno, pero he confirmado nuestras sospechas, no digo más por si le pasa algo a esta carta y me encargué muy bien de que no obtengan pistas, de hecho ya me imaginé estas sospechas desde antes, son tan obvios y me estoy encargando de hacer una distracción bastante buena, cuando se den cuenta será demasiado tarde así que me puedo reír de ellos, bueno, mejor dejo de escribir, pero tengan seguro de que en poco tiempo estaremos junto a ustedes.

Nos vemos. Atte. D."

¿Qué?, en primera esa carta parecía que quisiera que medio mundo la leyera como si nada y en segunda de seguro era el asesino, así que Seth se fue junto con el búho en uno de sus brazos para darle la carta a su abuelo pero algo lo tropezó y se resbaló de las escaleras, solo pudo sostenerse con una mano, "Malditas escaleras, ¿por qué no tienen pasamanos?" pensó Seth al intentar subir pero la cantera era muy resbalosa, tuvo que dejar al búho confiando en que volaría pero el muy tonto no voló se fue hasta el fondo, Seth creyó que lo había matado pero en un instante el pequeño búho estaba junto a él.

-Oye, ve avisar- le dijo, sintiéndose ridículo por hablar con un animal que de seguro ni le entendía pero el búho se fue hacía la multitud, tal vez si era inteligente.

Ya se estaba cansando así que con más esfuerzo intentó subir y en un instante vio como la carta desaparecía, alguien debía estar ahí, invisible de seguro…

La cantera se desquebrajó y cayó Seth.


Kai andaba buscando a todos, ya había terminado de hablar con Leo que si por él fuera ya estaría yendo derechito a Azkaban, miraba para todos los escaparates y ningún signo pero en seguida vio una motita que venía picoteando a medio mundo, a tal barullo fue a ver y vio al búho con muestras de desesperación, lo agarró y este lo picoteo así que lo soltó pero el ave le siguió picoteando, algo no andaba bien, entonces Kai prefirió seguirle la corriente y la siguió, en el trayecto se dio cuenta que el búho iba para la lechucería y en el momento en que iba a entrar al castillos para subir hasta las escaleras de la torre escuchó un ruido ensordecedor, fue hasta allá y vio a su nieto, había caído en los matorrales.

-Seth, ¿estas bien?- gritó su abuelo, ya se imaginaba lo que había pasado, hasta le sorprendía que no se hubiera muerto.

-Si, creo que si-dijo este mientras su abuelo le ayudaba a ponerse de pie.

-Deberías tener cuidado- le reprendió- pudiste haberte roto algo, tuviste demasiada suerte, a ver déjame ver- Kai empezó a tentarlo, en algunos puntos gruñía el chico pero no había nada de que temer, así que suspiró- parece que solo tienes moretones, ¿pero que hacías?

-Quería ir a la lechucería pero me tropecé.

-¿Corriendo?- el chico asintió- Sabes que no debes correr en lugares peligroso…

-Pero era importante, leí una carta, van a hacer algo, una distracción- dijo de golpe Seth.

-Habla claro.

-Leí una carta, de seguro del asesino y dice que ya tienen al objetivo o algo así y cuando venía a dártela me tropecé con algo -dijo Seth intentado tranquilizarse del susto.

-¿Hablas en serio?, bien entonces vamonos- dijo Kai y agarró al chico del brazo.

-Abuelo, me puedo ir yo solito.

-No importa, si es cierto lo que dices, el sujeto te vio- dijo Kai, lo único que no encajaba era el porqué tirarlo a la borda si es a él a quien buscan y mientras pensaba se le prendió el foco, "por esa razón no se mato"- ¿y no decía quien era o para donde iba?

-No… espera, si, la escribió un tal D- contestó Seth muy a su pesar ya que su abuelo lo estaba jaloneando y el mini-búho se posó en su hombro dándole mas carga a su adolorido cuerpo.

-¿Un tal D?, bueno por lo menos tenemos algo.

Llegaron a la puerta del castillo donde encontraron a Harry, Hermione, Ron y Claus tomándose un ponche. Al principio la madre de Seth cuestionó el jaloneo en que lo llevaban pero Kai al explicar la nueva situación y lo que le había pasado al chico, Claus se preocupó.

-¿Y estas bien?- le preguntó Claus a su hijo poniéndole su mano en su cara.

-Si, no es para tanto.

-¿Cómo que no es para tanto?, podrías por una vez en tu vida no guardarte las cosas, Seth- le reprendió su madre- ahora si que empiezo a preocuparme te pudieron hacer daño.

- Por lo menos tenemos una pista, la D, podemos buscar a las personas que empiecen con el nombre o apellido con D-dijo Ron- si, ya quiero vacaciones.

-Tú y tus vacaciones Ron- le regañó su esposa, siempre era lo mismo.

-Ya pues, no sé ustedes pero me inclino por Leo. Parece que Kai también, después de lo que hizo…

-No- interrumpió Seth.

-Como que no, tú viste lo que te hizo- le dijo Ron, Seth no contestó y volteó la cara- Ves ni siquiera sabes que decir.

-¡Ya basta!, también veremos a otros sospechosos, Harry vamos a la lechucería ver que encontramos- dijo Kai sin darle importancia a lo que dijese su nieto.

-Si, encontrar un rastro por lo menos nos ayudaría mucho- dijo Harry y se encaminaron él y Kai hacía la torre.

-¿Puedo irme?

-No y no me mires así, que te haya visto el asesino significa que no estas seguro, va a querer lastimarte por solo ver- le dijo su madre, todavía no quería decirle que a quien realmente buscaban era a él.

- Si ni lo vi.

- Pero sabes sus intenciones.

-Pero….

-No discutas, mejor vamos al comedor a dar los ponches- dijo Claus y se fueron.

Cuando llegaron al comedor, se pusieron a trabajar, y pensándolo bien, Seth prefirió querer irse con su abuelo que estar todo el rato ayudando a servir ponche a las mesas, era más interesante que hacerla de mesero, ya iba por su quinta vuelta cuando se maldijo así mismo, "el rastro" recordó, "Pudo haber sido más especifico Gold al quererme explicar", de seguro el tipo que puso el hechizo escudo dejó alguna pista o vestigio de magia, "Pero debió ser muy impecable, nadie se ha dado cuenta" pensó, ¿Y si eran el mismo?, ¿si el asesino hizo el hechizo? Entonces ¿para qué quería que las criaturas mágicas no entraran a los terrenos o mejor dicho las criaturas que no viven en los terrenos?, de seguro en el bosque había un buen de ellos y Entonces ¿para que el escudo, qué otra cosa puede hacer el escudo? Y mas aun como encontrar el rastro sin tener que adentrarse a la boca del lobo, tanto pensó Seth que derramó el ponche en una de las mesas por no fijarse, necesitaba un trapo para limpiar así que fue hasta donde su madre entregaba las bebidas y al regresar con el trapo vio que el ponche que estaba seco dejaba algunas huellas de los que tocaban el lugar fresco del liquido, ahí tenía la respuesta, hacer una poción que revele el rastro, posiblemente si se empeñaba haría uno que mostrara vestigios de magia para ubicar donde fue conjurado el hechizo, eso era lo que necesitaba para poder reconocer el conjuro y ver como retirarlo.

-Mamá-dijo Seth al llegar al puesto de su madre.

-Vaya ahora si me dices mamá- dijo su madre aunque en el fondo se alegró, hace mucho que su hijo no le decía así- ¿Qué es lo que quieres?

-¿Me dejas ir a la biblioteca?- dijo el ojiazul, había dejado el trapo en la barra.

-Sabes que no puedes alejarte-dijo su madre mientras servía más ponche.

-Será rápido, lo prometo.

-¿Lo prometes?- preguntó la mujer anonadada, si él prometía algo si que lo cumplía, el chico asintió- esta bien, tienes una hora- dijo aunque lo dejó ir no muy convencida.

-Si, gracias.

Seth se fue casi volando, el búho que se había quedado rezagado del lugar al verlo irse, lo acompañó.


"En un cuarto de tercera estaban dos siluetas debajo de las sábanas, entre tanto cerca de la cama había una chimenea encendida para dar más calor al lugar y enfrente de ellos un gran espejo. Como disfrutaba esos días en donde podía dar rienda suelta a sus instintos y goces, iba a seguir sino fuera por que en la chimenea apareció una carta.

-Vaya manera de dar las buenas-dijo el hombre y al verse en el espejo se vio con el cabello revuelto, era pelirrojo, de tez morena, agarró y se puso la bata y fue a recoger la carta, la abrió y leyó- Perfecto, veo que el si sabe corregir sus errores, por un momento pensé que me iba a decepcionar, si, si, muy bien, ahora entiendo por que decidiste escuchar a Roy, ese papanatas dándote ordenes, ¡ja¡, pero no importa, no importa, con que lo traigas bastará.

-¿Por qué hablas tanto, mejor vente conmigo?-dijo la chica que se tapaba con las sábanas para tentarlo.

-Ya no me sirves, fuiste útil en tu momento- dijo el hombre y la mujer se levantó, el sujetó había agarrado su varita- así que nos vemos, Avada Kedavra- una luz verde afloró en todo el cuarto, la chica yacía tendida en la cama- bueno ya me tengo que ir- se vistió y desapareció por la chimenea."

Al se levantó de golpe, como era posible lo que vio, ¿fue una pesadilla? Pero era tan real. A Al le dio tanto miedo que salió corriendo de la cámara de los secretos, no era posible que viera morir a alguien, con mucho miedo se fue por un pasadizo secreto que estaba en uno de los ductos cercanos a la cámara, a la izquierda para ser específicos, cerca del relieve de Salazar Slytherin que meses atrás había encontrado, subió y cuando por fin se topó con algo parecido a una puerta la empujó, había llegado a la sala común de Slytherin, lo bueno de ese pasadizo es que solo se abría del otro lado así que nadie podía entrar nada mas salir, con cuidado salió discretamente para que nadie lo viera y la cerró, salió del hueco corriendo nuevamente, quería estar con alguien y mientras subía las escaleras vio a su padre, sin decirle nada simplemente lo abrazó.

-Qué es lo que te pasa, Al-le preguntó Harry a su hijo mientras lo estrechaba con un abrazo, nunca lo había visto temblar ni llorar-¿Algo te pasó?- Al negó- entonces qué, dímelo.

-Nada, nada, no pasa nada-dijo Al, no quería hablar y se aferró mas a su padre, Harry miró a Kai, este entendió y se fue.

-Ya tranquilízate, ningún Potter debe ponerse así- dijo Harry en tono animado pero Al ni se inmutó- ¿Es por estar en Slytherin?, Al, ya habíamos hablado, si tú no te abres paso no podrás seguir adelante. ¿Al?

Harry tuvo que cargar a su hijo, se había desmayado. Se encaminó a la enfermería y lo dejó en un camastro al instante llegó Poppy pero no encontró nada malo en el chico, otra vez, no sabían que sucedía.


Seth regresaba al Gran comedor, no había ninguna poción de rastreo, si bien, algunas se parecían pero no era lo que buscaba, no había de otra tendría experimentar haber si conseguía algo.

-Hey, Seth, por fin te encuentro- dijo un James muy animado- ten, es el tónico para que te pintes el cabello.

-¿Ahora?

-Si, ¿Qué, no te dije?, hoy vamos a hacer unas escenas de la peli, así que debes estar listo-dijo James quitándole importancia.

-Pues no, no me dijiste, y ¿ni siquiera un libreto das?- preguntó Seth, por lo menos que hiciera bien las cosas.

-Por favor, Seth, no me dirás que no te la sabes de memoria, si tanto nos contaban la pelea en contra de Voldemort cuando éramos peques.

-Si, si ya entendí-dijo Seth hastiado- lo que no entiendo es por qué ahora hablas acortando las palabras.

-Es que yo si estoy a la moda- dijo James poniendo pose de actor famoso y arrogante- bueno andando ya tengo un hambre terrible, ah, ya lo olvidaba, tu tragas mas que yo.

- Déjame- dijo Seth en cuanto James lo arrastró literalmente hacía el Gran Comedor.

-Hola familia- gritó el primogénito de los Potter- vaya nos agarramos muchas mesas, yo quiero en la cabecera.

-Esa es para tu padre-dijo Ginny al ver a su hijo aprovecharse pues había ido a enterarse que sucedía antes de empezar el espectáculo y al instante apareció de la nada una bola de plumas café y se sentó en la silla principal.

-Creo que la lechuza nos ganó.

-Es un búho, ¿no sabes diferenciarlos?, lo dice…

-Ya deja Rose, no queremos lecciones, aunque si fueran de cómo irnos a casa de James, me encantaría aprenderlas, oh si- le dijo Hugo a su hermana.

-Eres muy cruel.

-Vamos relájate, para eso es la semana de festejos- dijo Hugo y se aplastó en su silla, más de lo que estaba-paz hermana.

-Tenías que parecerte a tu padre- dijo Ginny- pero todavía no sabemos de donde sacaste tu indiferencia a las preocupaciones.

-Tal vez de Artur-dijo Claus que había llegado junto con varios vasos de ponche, todos volaban hacía sus dueños.

-Si tal vez- meditó Ginny.

-Seth, parece que cumpliste tu promesa- dijo Claus a su hijo y le revolvió su cabello- deberías cortarte el cabello, lo traes muy largo.

-¡No!-exclamó James- así lo necesitamos, el se peina casi igual que Snape, aunque tu no tienes el cabello negro grasoso, ni esa narizota...

-Deja de fastidiarme si no quieres que desista.-dijo Seth casi gritando.

-Esta bien, esta bien, paz hermano.

-No arremedes a tu primo-terminó diciendo Seth mientras se sentaba en la mesa, luego, luego el búho se le arrimó.

-Vaya, no sabía que tenías mascota, ¿Cómo se llama?- dijo Lily que sobresaltó al chico, siempre le hablaba demasiado cerca para su gusto.

-No se, parece lapa.

-Pues qué le diste para que te quiera- preguntó Lily mientras se sentaba junto a Hugo, ellos se llevaban bien.

-Ni idea- dijo y el búho le empezó a picotear- ya pues ten- y le dio un poco de ponche, el animal se puso a rebozar de felicidad.

-Pareciera que no lo han mimado al pequeño- dijo Ted, que dejó de cuchichear con Victorie para ver lo que sucedía a su alrededor.

-¿Por qué lo dices?- dijo Ginny.

-Miren, el búho esta flaco y sus plumas no brillan mucho, además su pata tiene la marca de un lazo muy apretado- dijo Ted, así que todos observaron al animalito.

-Entonces me lo quedo yo, soy la más capacitada- dijo Rose y tomó al búho pero este empezó a moverse y a revolotear, Rose tuvo que soltarlo y el animal volvió con Seth.

-Parece que solo quiere a Seth- dijo Lily muy divertida.

-Pues no se, yo no soy amable- dijo Seth muy seguro de sí mismo.

-Ajá.-dijeron la mayoría.

-Pues díselo a él-dijo Rose toda enojada, otra vez Seth le había ganado.

-No deberías enojarte hija-dijo Ron- tú madre era igual con los animales por eso no la querían.

-¡Ron!, eso no es cierto- contestó Hermione, recordando su tercer año en que la acusaba su marido de que su gato había matado a su "rata".

-Ya pues, Hermione. Chicos estoy esperando esa película- dijo Ron muy emocionado- pero díganme ¿quien será el Innombrable?

-Yo.

Y en cuanto James lo dijo, Seth se empezó a reír con ganas, hasta tuvo que taparse la boca; todos también empezaron a reírse, no muy seguido se le podía hacer reír de esa manera a Seth.

-Basta, dejen de reírse- dijo James ruborizado- lo voy a interpretar muy bien.

-¿En serio?, tengo que ver eso- dijo Seth al cabo de terminar de reír, aun así tenía una sonrisa en su cara.

-Pues vas a ver que si-dijo James volteándole la cara.

Al termino de la discusión llegó la abuela Molly con mucha comida para todos, y como sabía la magnitud de comida que se podían comer James y Seth a estos les dio más, esperaron un rato y Harry llegó junto con Al, diciendo que se habían encontrado en los pasillos, obviamente mintieron, algo que no pasó desapercibido para Seth, era irónico el talento que tenía para saber quien mentía sin siquiera usar legeremancia y para atar (mas o menos) cabos sueltos y más cuando su abuelo llegó, si se suponían andaban juntos, Harry Potter y él, pero no comentó nada como siempre y se concentró en comer, necesitaba tiempo para hacer la poción que se tendría que inventar o redescubrir.

Todos estaban satisfechos y después de un rato Ginny se fue y al momento se empezó a escuchar tanto su voz como la de Max anunciando los concursos. Disponiéndose todo el mundo a ver el espectáculo, el comedor se transformó en lo más parecido a un escenario con muchas sillas.

-¿Y como lo vas a llamar?-dijo Lily sin poner atención al primer concurso sobre quien comía mas.

-No sé-dijo Seth viendo al búho bien concho en sus piernas.

-Que tal bambi-dijo Hugo inclinándose para ver a Seth que estaba sentado a la izquierda de Lily- es un buen nombre.

-Y ridículo- dijo Seth suspirando, realmente tendría que ponerle al animal un nombre si en todo caso no aparece el amo, que se imaginaba era asesino, y ahora que lo pensaba, Seth no era el asesino, "Genial", que bueno por lo menos ahora podría preocuparse por hacer que entre Gold a Hogwarts, el problema sería si se topaba con el homicida en cuestión y ha sabiendas que el no tiene magia, tenía todas las de perder.

-Oye Seth, te estamos hablando- dijo Lily poniéndole una de las manos enfrente de la cara para que reaccionase.

-ya pues, le pondré Silver- dijo inconscientemente Seth.

-¿Qué?, ese no tiene nada que ver con el búho, mínimo, no sé, ¿manchitas?

-Ese también es ridículo, será Silver y punto- terminó Seth.

-Bueno, como él quiera, pero nos hemos perdido el primer concurso.

-¿Tan rápido?-dijo desilusionada Lily.

-Si, el tiempo pasa rápido- dijo Hugo y se estiró para desperezarse.


Gold había estado volando por horas, no tenía opción, necesitaba ayuda, sino, en Howarts pasarían la peor noche de su vida.

Llegó por fin, París era un lugar concurrido y con los mejores atractivos, volaba muy cerca de los edificios y después de un rato fue directo a una de las colonias más ricas de la ciudad, los árboles de gran tamaño le daban al sitio un toque de paz, no había mucha concurrencia así que decidió caminar, nadie le veía pero en algunos momentos las personas que pasaban y eran mas sensibles miraban directo a donde el franqueaba creyendo que era una presencia, después de andar por toda la calle, al fin había dado con la casa más antigua de todas en el lugar, era la única que parecía no haber sido remodelada.

Saltó la reja y fue directo a hacía la puerta principal, la casa tenía toque barrocos y cerca de unas de las ventanas, en una mecedora estaba una anciana, que al cabo de un rato abrió los ojos.

-Qué raro que vengas por aquí, Gold- dijo la anciana que se mecía en la silla.

-No vendría sino fuera importante- dijo Gold y al momento se apareció frente a ella-hay problemas, Hogwarts corre peligro.

-Comprendo. ¿También Seth?- preguntó la mujer.

-Si- dijo Gold en el momento que se acercaba más a la anciana, la miró de frente, a sus ojos- en los terrenos de Hogwarts, se alentó el tiempo.

-Qué quieres decir-preguntó la anciana.

-Hoy es el quinto día, será luna llena. Me temo… no, quiero decir, ahí piensan o siguen creyendo que es el tercer día…

- Cuentas los días desde que empezó el festival- confirmó la anciana.

-Lo sé, Seth me prometió averiguar el por qué no entraba. Le dí dos días después de la inauguración.

-Ya veo, tendrás que llevarte a Katell, tendrá quince años pero es la mejor auror de toda París-dijo la anciana mientras agarraba su bastón y se ponía en pie, fue hacía la puerta- sé lo que piensas, muy joven ¿verdad?, ven, te la presentaré.

Entraron por la puerta, el vestíbulo era inmenso, mosaicos blancos y representaciones de estatuas famosas la adornaban, la que resaltaba era el cuadro con la pintura de la mona lisa perfectamente parecida a la del museo de Luvre la cual se veía desde le primer momento en que se entraba a recinto al igual que las escaleras de doble abertura.

-Inés- dijo la anciana y al instante apareció una elfa doméstica con su ropa bien cuidada, era de sirvienta- levanta a Katell, di le que es importante.

-Si, mi señora- dijo y se esfumó con un chasquido.

Tardó la chica un rato en bajar. El esperar a Gold le molestaba en ese momento, eran las cinco de tarde y en lo que tardaban en regresar sería noche, no, eso no debía pasar; para relajarse estiró sus alas.

-Ya , ya, ¿dime por qué me levantaste, abuela?- dijo Katell mientras bajaba las escaleras, vestía de la manera más extravagante que hubiese visto Gold y lo que más resaltaba era su chaqueta con cinturones al igual que su pantalón, su cabello era de un rojo vino que amarraba en un cola dejando caer hacía sus ojos pardos, el copete. Después de bostezar miró al grifo- yo creí que estaban extintos.

- Pues no es cierto y eso es lo menos relevante. El es Gold y ella Katell, mientras viajan te explicará lo que debes hacer.

-Bueno, ¿por lo menos sabré que pasa?- dijo la chica con los brazos en jarra.

-Tendrás que ayudar a un familiar- dijo su abuela, la chica la miraba inquisitivamente- a Seth.

-Pensé que estaba muerto.

-No, su hijo- le dijo la mujer y la chica seguía sin comprender, hijo, ¿tenía hijo?- no lo conoces, pero si a su madre, aunque eras muy pequeña cuando la conociste.

-¿Y tengo que hacerlo?- dijo la chica, comprendiendo ya la situación aunque a medias.

-Si.

- Da flojera-dijo y se viró para mirar la mona lisa- dame una razón para hacerlo.

- Podrás demostrar que eres una gran auror y que mejor en Inglaterra, donde esta el más poderoso mago, Harry Potter.

La chica sopesó esa tentadora razón o mejor dicho capricho, si, qué mejor manera de demostrar su talento y genialidad sino ganándole al niño que vivió y ahora es adulto, después de hacer que veía la pintura se volteó y aceptó.

Fue por sus cosas y en pocos minutos subió a la espalda de Gold, este abrió las alas, se impulsó y desapareció volando, nadie los veía.

-Buena suerte-dijo la anciana.

Fin del capitulo 8.

Ahora si las disculpas, no puse el concurso de conocimiento, no me alcanzó espacio, buabuabua, y eso que había dicho que lo pondría, es que el fic me quedó con doce hojas y si le seguía iba a llegar a las veinti-tantas páginas y no quise, es que siento que si son largos los capítulos, se aburren.

Así que lo dividí en dos partes, el siguiente capitulo lo tendrán más tarde, para más suspenso, jejejeje.

GRACIAS A TODOS LOS QUE LEEN ESTE FIC.

Nota: En estos momentos, me puse al leer otra vez el fic y me dí cuenta que tengo varios errores ortográficos, así que los corregiré y uno que otro desliz que te quedas como diciendo: "qué demonios!!", así que también los corregiré (no afecta a la historia, gracias a dios), solo avisaba, por si alguien los lee varias veces y en una diga: "oye, estaba escrito esta palabra diferente."

Ejemplo: Me acabo de dar cuenta que Howarts le falta una g, así que la corregiré a Hogwarts.

Solo avisaba.