Revelaciones
Capítulo 8- "
Pizza"

Los chicos empezaban a llegar a la casa Yagami. El primero en llegar fue TK.
Después le siguieron Miyako y Codi. Luego de ellos, llegó Daisuke junto con Ken.

- Bien, ya están casi todos…- Dijo Taichi.

- Pero lo que me extraña es que no haya llegado Koushirou a pesar de que Daisuke ya llegó… - Agregó TK.

- Tienes razón.- Afirmó Ken.

El timbre de la casa sonó.

- Debe ser Koushirou.- Dijo Hikari y fue a abrir la puerta.

Y por supuesto, era él, pero venía con Mimi.

- Hola chicos.- Saludó.- Lamento la demora pero venía en camino y me encontré a Mimi medio perdida, pero luego insistió en llegar a comprar bebidas.

- Oh, que bien que te la encontraste.- Sonrió Hikari.- Pasen.

Koushirou y Mimi pasaron a la sala. El chico fue con Hikari a dejar los refrescos en el refrigerador. Mimi continuó en la sala.

- Hola chicos.- Saludó a todos.

- Hola Mimi.- respondieron todos, con excepción de Taichi.

Taichi le hizo un hueco en el sillón para que se sentara, y la chica así lo hizo.

- Creí que sabías llegar … - Le dijo a la chica mirándola y arqueando una ceja.

- Je, yo también lo creí.- Sonrió nerviosamente.

Ambos se miraron a los ojos por unos segundos, los cuales, por más extraño que pareciera, fuero como un par de horas que transcurrieron rápidamente.

- Miyako, ¡Qué linda pulsera!.- Interrumpió Mimi ese momento, a propósito.

- ¿Te gusta? La compré en una de las nuevas tiendas que hay en el centro comercial.

- Vaya, al fin nuevas tiendas, cuando vivía aquí nunca había nada nuevo…- u.u

- Antes de que te vayas, podemos ir a ver y comprar algo, ¿quieres?.- Le propuso Miyako.- Por cierto, ¿Te quedarás más tiempo?
- Aún no lo sé… - Respondió.

- Bien, disfrutemos mientras, ¿no?.- Dijo TK con una gran sonrisa en su rostro.

- TK, ¿Supiste qué es lo que iba a hacer Matt?.- Preguntó Taichi.

- Ehh… Si, creo.

- ¿Y qué era?.- Entró Ken en la plática.-

- Mmm.. creo que el debe decirles eso a ustedes.- sonrió.

- Vamos, ¡Dilo!.- Insistieron algunos.

- No sé si deba decirlo… pero… pues, ¿no se les hace sospechoso que Sora tampoco haya venido?

- Quieres decir que… - Sacó conclusiones Miyako.

- ¿Enserio? Sabía que ellos dos se traían algo.- Dijo con alegría Hikari.

Pues si, pero no les digan que yo les dije…- Pidió TK.

- No te preocupes, TK.- Contestó Ken.

Entre todos hubo una reacción de alegría, hasta en Mimi. Hasta que se percató de que el rostro de Taichi no demostraba el mismo entusiasmo de los demás.

- Era de esperarse, aw… pobre Taichi.- Pensaba Mimi, viéndolo sin que nadie se diese cuenta (o al menos eso creía).- Sé que lo negará, pero me gustaría ayudarlo… - Siguió pensando.-

- Bien… tengo hambre… - Dijo Daisuke.

- Pidamos una pizza, ¿no?.- Propuso Koushirou.

- De acuerdo, también tengo hambre.- Agregó Taichi.

- ¿De qué la pido?.- Preguntó Hikari con el teléfono en la mano.

- ¡Italiana!.- Dijeron Miyako, Codi y Ken al mismo tiempo.

- Pide otra de carnes frías, Hikari-Chan, tengo bastante hambre.- Sugirió Daisuke.

- Está bien… ¿tú que dices, Mimi?.- Preguntó la chica.

- ¿Eh? Oh… de lo que ustedes quieran, no hay problema.- Respondió.

- Bien, entonces una italiana y una de carnes frías…

Después de 40 minutos llegó la pizza. Pero el que atendió a Hikari era nuevo trabajando ahí y tomó mal el pedido, así que solo mandó una pizza grande.

- Aquí tiene su pizza.- Dijo el repartidor.

- ¿Mi pizza?... espera, eran 2 pizzas.- Le dijo Taichi.

- ¿Dos?, ¿está seguro, señor? Solo me dieron una…

- Si, eran dos…

- Disculpe el error, pero para compensarlo, le daré la pizza gratis, mis disculpas.- Se disculpó el repartidor.- Debo irme señor, adiós.

- Hmm… por lo menos salió gratis. – Suspiró Taichi.

- ¡Pizza! Muero de hambre.- Exclamó Daisuke.

- Si pero creo que hubo un error…- Dijo Taichi.

- ¿Qué pasó con la otra pizza?.- Preguntó Ken.

- No tengo idea, el repartidor iba demasiado apresurado…

- Entonces, creo que quedarán 2 rebanadas para cada uno, excepto para 2, que tendrán que conformarse con una… -Calculó Koushirou.

- Eh?! Yo quiero dos!.- Pidió Daisuke.

- Igualmente… - Agregó Taichi.

- No es justo, todos queremos 2 rebanadas.- Se quejó Miyako.

- Pues propongo que Taichi se quede con solamente una, porque el fue quien no detuvo al repartidor para exigirle otra pizza.- Propuso Hikari.

- Bien, yo solo quiero una, ya desayuné mucho y algo tarde esta mañana.- Dijo Ken.

- No es justo, yo quiero 2, tengo hambre! .- Se quejó Taichi.

- Yo no.- Interrumpió Mimi.- No tengo mucha hambre, repártanse mis dos rebanadas entre ustedes.- Sonrió.

- ¿Segura? – Preguntó Taichi.

- Si, comí una ensalada con mis padres en el restaurante del hotel antes de venirme.- Respondió.

- Bien, en ese caso, son dos para Ken y dos para Taichi.- Dijo Codi.

Después de comer la pizza, el tiempo pasó volando y los chicos divirtiéndose mucho. Pero ya era tarde y los chicos empezaban a dejar la casa de los hermanos Yagami. Al final solo quedaba Mimi y la pareja de hermanos.

- Bueno yo ya me voy a dormir, tengo sueño, ¡Nos vemos Mimi! Buenas noches.- Se despidió Hikari.

- Buenas noches, Hikari-chan.- Respondió Mimi.

- Oye… ¿Quieres que te acompañe a tu hotel?- Preguntó Taichi.

- No, gracias, pediré un taxi.- Contestó la chica, pero en eso un ruido como un gruñido se escuchó en medio del silencio entre los jóvenes. Era su estómago.

- Mimi, no comiste nada, ¿cierto?.-

- Eh.. si, pero en la mañana… - Dijo esto sonrojada por el sonido emitido de su interior.

- Mmm.. sabes, te acompañaré a tu hotel, pero de paso te invito a comer algo, después de todo, prácticamente yo fui el culpable de lo de la pizza.- Sonrió el chico.

- No te molestes demasiado, está bien, llegaré al hotel y comeré algo, no te preocupes…

- No te preocupes, como la pizza fue gratis y le gané a Daisuke en los videojuegos, yo invito… - Propuso.

- ¿Enserio?

- Si.. – Volvió a dirigirle una linda sonrisa.

- Bien, entonces vayamos, si tanto insistes… - Accedió Mimi.

Entonces los chicos caminaban por las calles de la ciudad, que ya necesitaban el alumbrado público encendido, pues ya estaba algo oscuro. Caminaban en silencio… esperando quién de ellos podría romperlo, hasta que la chica habló.

- Ahora que lo pienso, me alegra que me hayas invitado… - Comentó Mimi.

- Si, sabía que tenías hambre.- Bromeó el chico.

- Jaja… no es por eso.

- Creo que me alegra que hayas accedido, no es bueno que no comas nada, ¿sabías? Es preocupante…

- ¿Preocupante?, Mira, creo que en estos momentos me preocupas mas tú a mí que lo que yo a ti, Taichi…

- ¿Por qué?.. – Volteó a ver a la chica extrañado mientras seguían caminando.

- Pues... Bueno, ya que estemos ahí te digo, oye, ¿A dónde vamos?- Preguntó.

- Ahora que lo mencionas… no tengo idea.- Se detuvo el chico.

- Vaya… - Rió la chica.- ¿Conoces algún buen lugar de comida italiana?

- Si, conozco uno, nunca he ido, pero dicen que es muy bueno…

- ¿Podemos ir? – Pidió Mimi.

- Si tu quieres, vamos.- Le dijo sin dejar de mirar dentro de sus ojos color miel.

- Bien, vamos.- La chica hizo un lindo gesto con una sonrisa.

Los chicos llegaron al lugar, parecía el lugar ideal para una declaración amorosa. Alrededor de los chicos solo parecía haber parejas en citas románticas.
La pareja de jóvenes llegó y pidió una mesa. Un mesero les atendió y les mostró el menú.

- ¿Qué van a ordenar, jóvenes?.- Preguntó el mesero.

- Para mí, lasaña, por favor.- pidió Mimi.

- ¿Lasaña?.- Preguntó el chico extrañado.

- Si, ¿nunca la has probado?

- No… de comida italiana solo conocía la pizza y el spaghetti, jeje.

- Ah, bueno, creo que es hora de probar cosas nuevas.- Le propuso.- Entonces que sean dos órdenes de lasaña por favor.- Ordenó al mesero.

- Enseguida señorita.

El mesero se fue y los chicos se quedaron sentados.

- ¿Lasaña?...

- Si, Taichi, Lasaña… te gustará.

- ¿Y cómo es eso?.- Preguntó.

- Es un platillo de pasta, carne, queso, pasta, carne, queso, y asi. Como si fuera un gran sándwich… - Respondió.

- Oh… tienes razón, debo probar cosas nuevas. Y oye… ¿ahora me dirás por qué dijiste que te preocupaba?

- Ah, eso… Pues, veo que no tomaste del todo bien la noticia de Sora y Matt…

- … - No hubo palabras de respuesta de parte de el chico.

- A mí me sorprendió, pero tengo que decirte que yo siempre creí que ustedes dos tenían un buen futuro juntos, digo, siempre los vi tan unidos y tan… juntos…

- Bueno, las cosas cambiaron durante éstos años, me alegro por ellos dos, digo, son mis mejores amigos ambos, ¿no?.- Fingió una sonrisa.

- … - Mimi le miró con ojos de preocupación.- ¿Estás bien?..

- No es fácil para mí decirlo, pero…- Suspiró.- No, no estoy bien. Por un lado me alegro por ellos dos, pero, ni siquiera se molestaron en decírmelo, aun suponiendo que son mis mejores amigos… ¿entiendes?

- Si, y me alegro que aceptes que no te sientes bien.- Le sonrió.- Creo que eso es todo lo que necesitas, hablar sobre cómo te sientes.

- No es fácil para mí, la verdad no sé por qué te estoy diciendo estas cosas… - Levantó la mirada con una ceja arqueada.

- Confía en mí, no le diré a nadie, solo quería que sacaras lo que sientes hablando con alguien…

No sabía por qué. Pero por instinto miró a la chica a los ojos. Taichi supo que nunca había visto tanta amabilidad en esos ojos tan … ¿cómo pudo describirlos?. Tan, puros.
Y esa sonrisa sincera, que ofrecía una amistad limpia y le inspiraba confianza.
Todos estos pensamientos pasaron por la cabeza del chico, lo que hizo que llegase a sonrojarse un poco. Pero el momento fue interrumpido por el mesero, quien ya traía la orden lista.

- Aquí tienen jóvenes, disfruten la noche y provecho. – Dijo el mesero antes de retirarse.

- A si que.. esto es la famosa lasaña…

- Si, prueba… - La chica le invitó a probar.

- De acuerdo, pero si no me gusta tú… hmm… bien, no, nada… - El chico la probó, y Mimi esperaba la respuesta…

- ¿Y bien?.- Preguntó.

- No está.. nada mal, oye esto está muy bueno! – Dijo Taichi con un gesto de satisfacción.

- Sabía que te gustaría, es de mis comidas favoritas para preparar, y claro, para comer también… - Sonrió.

- ¿Tu cocinas?

- Si, desde hace poco, creo que estudiaré gastronomía.

- Vaya, algún día debo probar lo que cocines, ¿te parece?.- Propuso

- Sería genial, claro, cuando me toque verte en acción en tu segundo hogar, ¿recuerdas?..

- ¿Segundo hogar? … ¿De qué hablas?

- El campo de futbol.- Rió.

- Ah si es verdad, pero no tendré juegos hasta después, si te quedas talvez podrás ver.

- Espero quedarme, no quiero volver tan pronto.- Suspiró.

- Sobre el plan yo…

- No tienes que hacerlo si no quieres, no te preocupes, ya veré como consigo quedarme más tiempo…

- No, si está bien por mí, quiero ayudarte, y más sabiendo que tu te preocupas por mí, jeje… No, no es cierto, aún si te cayera mal te ayudaría.

- Pero no me caes mal, nunca me has caído mal, Taichi-Kun.- Sonrió una vez más.

- Bien, eso me tranquiliza el alma, j aja.

Mimi y Taichi siguieron comiendo, y cuando terminaron pagaron la cuenta y se dirigieron al hotel a donde el chico debía escoltar a la 'princesita'.
Llegaron a la puerta del edificio.

- Bueno muchas gracias, eres genial…

- ¿Qué?, No me dejarás llevarte hasta tu puerta de nuevo?- Le preguntó a la chica.

- ¿No te importa?- Contestando con otra pregunta…

- No, como crees.- Le tomó del brazo.- Te acompaño ahora sí.

- Bueno, si tu quieres.

Subieron el elevador, al llegar al piso 4 (dónde se encontraba la habitación de Mimi) salieron del elevador hacia la puerta de la habitación, una vez ahí…

- Bueno, ahora sí, gracias Taichi-Kun- Sonrió mostrando esa sonrisa que desde hace poco le agradaba ver al chico.

- Oye, cuando dije que… - hablaba pausado por una extraña razón que no comprendía.- que las cosas habían cambiado desde hace años… creo que eso también te incluye a ti, me has demostrado que ya no eres la misma de antes, ¿sabes?.- Dijo esto acercando su rostro cada vez un poco más al de la chica, con la intención de besarle por instinto, sin poder controlar sus movimientos.

- … ¿Hablas enserio?- Preguntó un poco nerviosa por la cercanía entre ambos.

- Sí, enserio me sorprendes…

Éstos se acercaban poco a poco cada vez más. El momento crucial estaba tan cerca, hasta que se abrió la puerta del elevador…

- ¿Mimi?- Preguntó el Sr. Tachikawa, quien aparentemente venía de ir a tomar un poco de vino al bar del hotel.


Ambos chicos, sorprendidos, se separaron sonrojados.

- Hola papá.- Sonrió la chica.

- Buenas noches Sr. Tachikawa… un gusto saludarle… - Apenas pudo pronunciar esto por el nerviosismo.

- Buenas noches joven. – Dijo viéndole con un poco de celos.- Mimi, ¿qué haces a esta hora afuera? Ya es hora de dormir, ¿no crees?

- Si, a eso iba papá.- respondió, aun nerviosa y algo sonrojada.- Bueno, nos vemos después Taichi-Kun, gracias por todo, adiós.- Se despidió con otra de sus sonrisas.

- Buenas noches señor, me retiro, con su permiso … - Taichi hizo una pequeña reverencia ante el señor Tachikawa y se retiró.-

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Ayumi Wah n.n un capitulo algo largo, a veces la inspiración llega de la nada o.o (como ésta vez xD) y a veces nomas no llega u.u jeje, subi antes de lo esperado no?

Bueno espero que les guste, aquí se ve un poco más de romance ya xD. Aww n.n
gracias por leer xD son geniales nOn

Nos vemos!! Espero subir otro antes de irme de viaje .

Adios n.n