T R O F E O

Cap III: Slytherin vs. Ravenclaw

El clima se había estabilizado. Una hermosa capa blanca cubría los campos de Hogwarts e invitaba a los alumnos a ir a disfrutar de la nieve. Hacía frío, no se podía negar, pero las ganas de divertirse podían más. Ya se habían organizado distintas pequeñas guerras de nieve y "el equipo" de Gryffindor llevaba la delantera gracias a los gemelos Weasley.

Katie Bell estaba en una encarnizada batalla contra los gemelos y ahora huía de una venganza de Fred. Corría tan rápido que no se dio cuenta que tropezó con algo, o más bien dicho: con alguien.

- Randolph - saludó Katie cuando unos brazos fuertes detuvieron su caída.

- Mira a quien vine a atrapar: Katie Bell, te aseguro que eres más difícil de encontrar que una snitch - la chica se puso roja frente al comentario y esbozó una sonrisa nerviosa.

Era Randolph Burrow, el cazador de Ravenclaw que el partido pasado le había dado la victoria a su equipo, el chico con el que mañana tenía una cita.

- Katie, apenas si te he visto por los pasillos - alegó el cazador con una sonrisa grande. Era guapo, no se podía negar; su piel era color canela, sus ojos color caramelo y su cabello cobre, definitivamente: era un chico apetecible (y su considerable grupo de fans lo confirmaba).

La rubia simplemente sonrió, ¿cómo se suponía que iba a decirle que ella se estaba escondiendo, y era precisamente para no topárselo en los pasillos?, ¿en qué momento se le había ocurrido aceptar una cita? Ella no era de esas chicas, ni siquiera sabía cómo reaccionar.

- Tú sabes - apuntó tratando de desentenderse- las prácticas extra de Quidditch me tienen muy ocupada - comentó intentando sonar inocente. ¡Morgana!, era una chica muy decidida, pero cuando de hombres se trataba...

Comenzaron a caminar por los prados nevados cercanos a la cancha de Quidditch.

- Wood está algo obsesionado, ¿verdad? - preguntó divertido.

- No - negó Katie a la defensiva, ¿quién era él para meterse con su capitán?- es decir, es su último año y no ha ganado nunca la copa de Quidditch, es normal que esté bajo presión, por eso entrenamos tanto, y nos juntamos a planear jugadas, tenemos incluso una dieta especial, pero... pfff, ¿obsesión?.

- Por favor, tienen tres o cuatro prácticas semanales, los he visto entrenado prácticamente desde el amanecer hasta medianoche y ¿una dieta especial?, hasta Davies está más cuerdo - concluyó el Ravenclaw.

- Tienes razón, Oliver está obsesionado - admitió finalmente la cazadora. Ambos comenzaron a reír.

- Lo que yo no entiendo es cómo Wood puede concentrarse con cazadoras tan bonitas - comentó coquetamente Randolph, Katie no pudo evitar ponerse aún más colorada de lo que estaba, Merlín, ¡qué embarazoso!... en todo caso,¿Wood desconcentrado por sus cazadoras? Jamás, él prácticamente no notaba que eran chicas, pensó con amargura recordando los últimos encuentros con su capitán.- Davies sólo admitió a Cho, es la única mujer y es realmente buena - confidenció el cazador- Harry las tendrá duro con ella, aunque con su escoba destruida por el sauce boxeador...

Y así se les pasó la tarde hablando de los nuevos modelos de escobas que Harry pudiera adquirir. Aunque hablaron la mayor parte del tiempo de Quidditch, de jugadas y de escobas, no fue el único tema de conversación. Así Katie se enteró que Randolph era mestizo, hijo de una muggle y de un mago. Su madre era doctora y su padre medimago, él quería seguir los pasos de ambos progenitores y ser un médico capacitado tanto para ejercer en el mundo muggle como en el mundo mágico. La tarde pasó rápida y Katie se divirtió como nunca con Rand , después de todo, la cita de mañana no sería del todo mala.

- ¿Sabes?, es agradable hablar contigo, no eres como el resto de las chicas Katie - confidenció Rand al dejarla cerca de la sala común de Gryffindor, ya era de noche y el chico se había ofrecido a acompañarla hasta la entrada de su sala común (claro que Katie no aceptó, guardaba celosamente la entrada a la sala común de su casa y bueno, más que mal Randolph era un Ravenclaw).

- ¿Acaso tú tampoco crees que puedo ser una chica y a la vez ser jugadora de Quidditch? - preguntó Katie ansiosa por la respuesta.

- Oh, claro que no, tú eres realmente buena en Quidditch, tienes unos movimientos sorprendentes en la escoba, me cuesta mucho ganarte la quaffle - sinceró Randolph muy serio, Katie sonrió, Rand no era como Oliver, era confortante encontrar un chico que elogiara sus jugadas, sobretodo si él mismo era un excelente cazador, ¿por qué Oliver no podía ser un poquitito como Rand?, ¡Alto! ¿¡qué hacía pensando en Oliver!? - Además, por si no lo recuerdas tenemos una cita mañana - recordó el Ravenclaw- ¿Tú crees que te habría invitado si no me hubiese dado cuenta que eres una chica? Y una chica muy linda, tanto arriba de la escoba como ahora - piropeó el cazador, haciendo que a Katie otra vez los colores se le subieran al rostro - Te encuentro mañana en el hall de entrada, ¿vale? - concluyó el chico dejándola en el punto que ella había indicado. Antes de que ella misma pudiera despedirse, él se acercó seguro, siempre mirándola a los ojos y le dio un pequeño beso en la mejilla - hasta mañana Katie.

oOo Rav vs Sly oOo

Oliver estaba sentado en su sillón acostumbrado, con su pizarra de técnicas apoyada en su regazo. Mas su mente no estaba precisamente en jugadas de Quidditch, no. Había salido a respirar algo de aire a los jardines de Hogwarts y allí fue cuando los vio.

Katie Bell, su cazadora, junto (muy junto para su pesar) a Randolph Burrow, cazador del equipo de Ravenclaw.

Burrow le caía bien; hasta ahora. Gracias a él, Ravenclaw había ganado y ahora Gryffindor tenía oportunidad, hasta hace dos segundos le tenía aprecio, pero de un momento a otro había desarrollado unas ganas enfermizas de ahorcar al cazador, ¡seguramente había anotado una y otra vez sólo por suerte!, además...¡era un enano!, debilucho, hasta Filch tenía más pinta que Burrow, ¿por qué Katie sonreía como una boba entonces?. Tuvo que controlarse, contó hasta diez y no resultó, contó hasta veinte y seguía con las mismas ganas de ir a ahorcar a Burrow, ¡Merlín!, ¿qué le estaba sucediendo?.

- ¿Has decidido salir de tu caverna para disfrutar un poco de la vida Oliver? - preguntó irónico George acercándose a su capitán. El chico no respondió.

- Oliver, tienes que hacerte ver ¿te diste cuenta que estás rojo y estás que echas humo? - observó Fred extrañado.

- ¿Qué te sucede Oliver? ¿te sientes bien? - dijo Alicia preocupada llegando junto a los chicos en compañía de Angelina, Oliver estaba actuando realmente extraño.

- ¿¡Viste a Bell!? - comentó muy enojado señalando a la parejita.

Las chicas no pudieron evitar reírse, Oliver se indignó aún más. ¡Era el enemigo!, Era Ravenclaw, iban a jugar contra él el próximo partido. ¡Y Katie sonreía!, eso era definitivamente lo que más le indignaba de la situación, su cazadora no veía que el capullo de Burrow sólo la estaba... ¡usando!, pensaba con impotencia. El guardián apretó la mandíbula y comenzó a caminar hacia ellos.

- Ah no, eso sí que no Wood - negó George tapándole el paso.

- Por si no te diste cuenta, Katie está lo suficientemente grandecita como para decidir con quien salir - afirmó Alicia tapándole también el paso, a ellos dos se les incorporaron Angelina y Fred.

Y hasta allí llegó la situación. Viéndose impotente para actuar o para detener a Katie en su traición, se retiró una vez más a la sala común, allí esperaría a Bell y le cantaría un par de verdades. Esperó toda la tarde, ¿qué tanto podía conversar el feúcho?, quizás estaba llorando por la suerte que había tenido en el partido anterior. Sea como sea, Oliver Wood, el capitán del equipo de Gryffindor, el chico que comía Quidditch, respiraba Quidditch y soñaba Quidditch ahora sólo tenía una cosa en la cabeza... y por primera vez no era Quidditch, por primera vez tenía nombre y apellido: Katie Bell.

Katie entró a la sala común con una sonrisa boba en el rostro. Oliver no podía estar más fuera de sí, y lo peor de todo: ¡no entendía por qué!.

- Hola Wood - saludó Katie tranquila cuando el chico se le enfrentó.

- ¿Qué conversaban con Burrow? - preguntó el capitán serio y nervioso, toda su seguridad se había ido, todas las frases que había pensado se había disipado; ahora se sentía un completo idiota pidiéndole explicaciones a Katie... como las chicas habían dicho, ya era lo bastante grandecita como para elegir con quién salir y a quién ver.

Katie no entendía a Oliver Wood y eso era un hecho, pero nada la hubiese preparado para esa reacción. ¿Oliver pidiéndole explicaciones?, y ¿enfadado?, cualquiera que no conociera a Oliver y que no conociera su relación con ella hubiese dicho que eran celos... pero era Oliver y era ella, ¿no podían ser celos, cierto?.

- No es de tu incumbencia Wood, pero por si te interesa: él es mi cita de mañana - ¡ahí está Wood!, ¿qué dices ahora de que las jugadoras de quidditch no podían ser también chicas con citas?. ¡Alto!, ¿por qué sentía que debía sacarle celos a Oliver? no, no podía ser, sólo quería decírselo porque... porque... bien, ¡porque en el equipo tiene que haber confianza!, y parte de la confianza era restregarle en la cara a tu odioso y obsesionado capitán que mañana tenías cita con un chico guapo, inteligente y cazador del equipo de Ravenclaw, ¿verdad?.

- Es todo una estrategia - chilló Oliver llamando la atención de varios de los presentes, ahora sí que estaba encolerizado y si alguien no lo detenía, iba a ahorcar a Burrow, ¿cita en Hogsmeade?, eso pasaba la raya - ¡te está usando! - terminó muy enfadado, rayos ¿porqué estaba enfadado?, ¡no entendía absolutamente nada!, ¿por qué se suponía que quería borrarle la sonrisa al feúcho de Burrow?.

- No puedo creer que hayas dicho eso - replicó Katie enfadada y, aunque no quisiera admitirlo, dolida- ¿realmente crees que nadie se interesaría por mi? - preguntó bajando la voz.

- Bueno, no quise decir eso - respondió Oliver dándose cuanta de sus propias palabras. ¡Diablos! Obvio que los hombres podían interesarse por Katie: era muy bonita, era inteligente y divertida, era una excelente jugadora de Quidditch... no todos los días te cruzabas con alguien como Bell. Por supuesto que los chicos podían interesarse por ella, pero... pero él no estaba preparado para que los chicos se interesaran por su cazadora. Sí, eso tenía que ser, eran un equipo y obviamente él no quería que sus jugadores salieron heridos de una relación, es decir... tenía que ser eso, ¿qué más podía significar ese revoltijo en el estómago?.

- Lo pensaste Wood, eso es todo lo que me basta.- objetó Katie con un vacío enorme en su corazón, ¿por qué tenían que doler tanto las palabras de Oliver? - Para tu información, he recibido mil invitaciones a citas, pero no las he aceptado, y ¿sabes por qué?: por ti... - sinceró Katie sin medir sus palabras, ¡Mierda! ¿¡demasiada información!?, Oliver se sintió extrañamente aliviado y feliz - es decir... Claro, ¡por ti!, ¡por culpa de tu maldita obsesión con ganar este año!, prácticamente no he tenido vida - chilló Katie salvándose por un pelo, ¿qué rayos había dicho?, ¿¡cómo podía ser tan tonta, tan impulsiva!? , y ¿de dónde salió esa información?, es decir, claro que ella no salía con chicos porque estaba muy ocupada por culpa de Oliver, o sea, no pensando en él o soñando con él... no, era que... que ... bueno, ¡que estaba ocupada! Por las tareas, por el quidditch, por sus amigos, la vida de una adolescente de quince años no es simple, ¿sabían?.

- ¡Pero es del equipo rival!, jugarás contra él el próximo partido - rebatió Oliver en un intento (desesperado) porque Katie desistiera de su cita.

- Sí, ¿y?.

- Es una estrategia, no vayas a revelarle nada, te prohíbo que...

- Me podrás mandar mientras esté subida en una escoba, pero con los pies puestos en la tierra, yo tomo mis propias decisiones, mañana iré con Rand al salón de madame pudipié y nadie me lo va a impedir ¿te quedó claro Oliver Wood? - desafió Katie más segura que nunca, ¡ah no!, eso sí que no, ¡a ella nadie la venía a mandar!, ¡menos Wood!.

Katie desapareció por la escalera que llevaba al cuarto de las chicas y Oliver intentó calmarse una vez más. "Esto no se queda así Katie Bell".

oOo Rav vs Sly oOo

Corría una apacible tarde en el salón de madame pudipié. Era la primera vez que Katie estaba allí y para ser honestos, prefería mil veces el bullicioso bar de "las tres escobas" y su cerveza de mantequilla: los vuelitos y los corazones no iban con ella. De todos modos estaba oficialmente conversando entretenida con Randolph... digo, oficialmente porque la verdadera persona en la que Katie Bell tenía puesta su cabeza no estaba frente a ella hablando; no, la persona en la que ella tenía puesta su cabeza en ese momento seguramente estaría en la sala común de Gryffindor con una pizarrita en las manos, ideando "apasionantes" tácticas de Quidditch para vencer a Ravenclaw en el próximo partido.

Randolph era agradable, no podía negarlo, reía fácil y se sentía absolutamente cómoda... pero Rand no le provocaba un vuelco en el estómago cuando lo veía, tampoco era un desafío mental como Oliver Wood. Oliver Wood ¿qué hacía pensando una vez más en Oliver Wood si estaba en una cita con otro?. La chica suspiró e hizo como si siquiera el hilo de la conversación con el cazador.

Por un momento imaginó a Oliver entrando en el salón de madame pudipié y se rió. ¿Oliver Wood en un salón decorado con corazones? Pfff, habría sido más fácil que decir que Oliver tenía una cita con la presidenta de su club de fans, una chica rubia y bastante descerebrada, con menos neuronas que centímetros de su falda, una tal "Feki" o "Fechi" o algo así, ¡qué tonteras pensaba!.

- ¿Clarissa Fecci? - preguntó Randolph cuando vio llegar a una rubia con la que había salido alguna vez, prendada al brazo de ...

- ¿Oliver? - exclamó fuerte y sorprendida Katie Bell, ¿no era todo una suposición increíblemente ilógica y estúpida?, ¿qué rayos hacía Oliver Wood en un salón adornado con corazones y tomado del brazo con la presidenta de su club de fans?.

- Katie, Randolph - saludó Oliver - ¡qué sorpresa!, no pensaba encontrarlos aquí.- exclamó en un desplante total de teatralidad que hubiese puesto orgullosos a los gemelos - ¿Esos puestos están vacíos, verdad?, ¿les importa? - preguntó sacando una de las sillas y sin esperar respuesta continuó - ¡oh! muchas gracias por invitarnos a sentarnos con ustedes - terminó sentándose en la misma mesa de Katie y Randolph.

Fue un momento muy incómodo. Katie aún se preguntaba en qué momento el mundo se había vulto loco sin avisarle, Oliver sonreía desquiciadamente y miraba a Randolph a los ojos, el Ravenclaw ponderaba las posibilidades de que el Quidditch le hubiese fundido el cerebro a Wood y la tonta de Clarissa simplemente se dedicaba a suspirar, sin entender cómo de un momento a otro Oliver Wood la había invitado al salón de madame pudipié, ¿estaba soñando?.

- Y bien, ¿cómo va su preparación para el próximo partido Wood? - preguntó Rand intentando romper el absurdo silencio que se había impuesto desde que la otra pareja había llegado, ¡Merlín! ¡Llevaban casi diez minutos sin decir ni una sola palabra!. Wood borró su sonrisa maquiavélica y apretó la mandíbula. Katie observaba sus cambios de personalidad aterrada, era definitivo, no había duda alguna: tenía que ser una mala pesadilla, já, una pesadilla de la que iba a despertar en cualquier momento... en cualquier momento...

- No te voy a revelar mis tácticas - afirmó Oliver- no soy tan idiota como Bell - añadió mirando receloso a su sorprendida cazadora.

- ¿Perdón? - preguntó anonadada Katie. Voy a despertar, voy a despertar...

- Eso, ¿no ves cómo te utiliza? - preguntó Oliver dirigiéndose a una aterrada Katie Bell.

- Hey...cálmate Wood - intentó serenar Randolph. Clarissa seguía sonriendo y pestañeando como idiota.

- ¿Ya te sacó todas las jugadas, Bell? - cuestionó enojado Oliver- Te apuesto que ni siquiera te gusta y sólo la estás usando - amenazó Oliver apuntando a Randolph con furia.

- Wood te estás sobrepasando hombre.

- ¿Por qué no la tomas de la mano, por qué no la besas? ¡Ves!, todo es una táctica.

- ¡Basta! - Katie decidió que no estaba soñando, que a Oliver se le había fundido el cerebro y que si ella no hacía algo en ese preciso momento corría el riesgo de volverse tan loca como él. Entonces no encontró nada mejor que seguir las instrucciones de su querido capitán: tomó por los hombros a Randolph y cerrando los ojos juntó sus labios con los suyos, fueron escasos diez segundos, en que no sus labios no hicieron nada más que permanecer cerrados- ¿feliz Wood?.

- No, mira esto Bell - entonces Wood tomó a la desprevenida Clarissa y la besó, por largos segundos juntó sus labios a los de ella y la besó como Katie sólo había visto en las películas. Y allí fue cuando sucedió. Sintió que su corazón se rompía en mil pedacitos, es más, como si se hubiera pulverizado y convertido en cenizas, Oliver Wood estaba completamente loco... pero ella lo estaba aún más, porque hizo falta que él entrara en un café adornado con corazones y que besara a la chica más idiota de todas para que ella se diera cuenta de un hecho innegable: estaba enamorada hasta el cuello de Oliver Wood.

oOo Ravenclaw versus Slytherin oOo

15 de enero

El equipo de Gryffindor se había citado en las mismas gradas de siempre para observar juntos el partido, y esta vez era el turno de Ravenclaw y Slytherin. Oliver, como siempre, llegó primero y uno a uno fueron apareciendo el resto de los jugadores, pero hubo una que no apareció.

- ¿Dónde está Bell? - preguntó molesto, pero a la vez dolido Oliver. No había tenido noticia de ella en todo el verano.

- Quieres decirle Katie, ¡por favor Oliver! - comentó Alicia

- Bueno, yo sólo digo que debería estar viendo a su noviecito jugar - apuntó Oliver. Divisó a Randolph que parecía opaco al jugar, no estaba demostrando sus magníficas jugadas como con Hufflepuff.

- Por si no lo sabías, Katie terminó relaciones con Randolph - aclaró Harry pendiente de los movimientos de la nueva buscadora del equipo de Ravenclaw, una chica que no conocía, pero que era bastante grácil y bonita.

- Oh - soltó Oliver. ¿Sólo "Oh"?, hubiese gritado con todas sus fuerzas y hubiese hecho una fiesta allí mismo. Sonrió feliz, más feliz de lo que acostumbraba a sonreír cuando ganaba un partido, ¿¡qué rayos le estaba pasando!?, podría haber jurado que hace dos minutos atrás quería tirarse desde la torre más alta del colegio.

- ¿Por qué sonríes? - advirtió Angelina.

- Por nada - respondió Oliver odiándose a sí mismo por no poder dejar de sonreír.

- ¿A sí?, y ese "nada" se relaciona con Katie y tú juntos - tentó Fred.

- Claro que no - respondió Oliver. Es decir, "obvio que no", ¿qué le importaba que Katie estuviese de novia del feúcho de Burrow?.

- Oliver, eso que sientes se llama "celos" - afirmó tajante Alicia.

- ¡Claro que no!, se llama... se llama... bueno, querer lo mejor para el equipo - dijo Oliver no muy convencido del todo.

- ¿Lo mejor para el equipo o lo mejor para ti? - preguntó Angelina acorralándolo.

- Te gusta Katie - afirmó George sin ningún tapujo.

- No - negó Oliver contrariado, a él no le gustaba Katie, ¿verdad?.

- Entonces estás enamorado de ella - aseveró Fred con una sonrisa pícara.

- ¡No! - volvió a negar Oliver.

- ¿No? - preguntaron todos al unísono.

- ¿No? - vaciló finalmente Oliver.

- Por si no te has dado cuenta Oliver, este no es sólo tu último año para ganar la copa de Quidditch - añadió seriamente Harry.

- Es tu último año en Hogwarts también - comentó Alicia.

- Es tu último año para ganar OTRO trofeo aparte del de Quidditch - continuó Angelina

- Mmm, un trofeo cuyo nombre empieza con "Ka" - comenzó Fred

- Y finaliza con "tie" - terminó George.


Perdón por la tardanza!! la verdad es que estaba preparando una boda: me caso. Jajjaja, ¿se la creyeron? No, yo tampoco!!. Una prima estaba de visita y la tuve que acompañar en todos sus trajines de novia, es un cacho, ¿sabían?, bueno, la menos ese día va a ser una princesa, qué ganas de que sea mi turno!!...aunque para eso primero tendría que caer un meteorito, volver los dinosaurios y volverse rosado el mar, es decir: es algo que nunca sucederá.

Ya, me dejo de mis desvaríos varios, ¿les ha gustado el capítulo? Espero que sí, porque a mi me gusta bastante.

Este es el último capítulo que alcanzará a ver (porque no sé si tendrá tiempo para leerlo) Embercita, así que amiga, te deseo lo mejor del mundo para tu viaje, disfrútalo un mundo al otro lado del charco, desde aquí te echaremos de menos!! (oye, estaba pensando que me podías traer un yunque de regalo, ¿qué te parece? xD) tqm mona!!.

Besos a todas, y sorry por lo antedicho, necesitaba un espacio para el desahogo.

Lástimamente no ando con tiempo para responder los reviews, ¡perdón! Prometo que lo hago en el próximo capítulo, pero igual anímenme dejandome algún recadito, saludos fenomenales y gracias totales a:Fiona Garay, Ly-Draco, RociRadcliffe, Ginna Isabella Ryddle, Abril, Hermi88, Embercita, Olive &Oliver, Laurie.Namarie, :Dani:.

Emma, la wedding planner.