Peps: Hola! Bueno, parece que estoy muy motivada con esta historia porque actualicé lo mas pronto posible. En fin, me es difícil seguir un programa de escritura así es que pido disculpas de ante mano por haber puesto que iban a una isla. Van a ir pronto pero el reencuentro se me hizo mas largo de lo previsto y necesitaba introducir el mayor conflicto. Gracias por los reviews, y ojala disfruten …

"Tamaki?" dijo con su voz delicada.

"Hikaru". Respondió el.

Cada letra de su nombre le pareció ácida al decirla, la ansiedad de su reacción lo estaba matando. Estaba a punto de huir de la pieza en ese instante, no sabia si podría tolerar lo que pasaría.

Su mente estaba a mil por hora y el tiempo parecía pasar demasiado lento, solo el movimiento del viento a través de sus cabellos le recordaba que el tiempo seguía pasando.

Haruhi se mantenía quieta, parecía una estatua en esa posición. Hikaru llegó a creer que no lo había escuchado, pero no tenía el valor de repetir su nombre. Se sentía como un extraño en su presencia, sentía como sus emociones creaban una barrera eterna hacia ella.

Era un cobarde, no podía seguir en su presencia, ella no volteaba, no podía ver los ojos que acariciaban su frío corazón. Su reacción le pareció un rechazo, no podía y no sabía como interpretar su aparente fría calma.

Se había equivocado, ella no lo extrañaba, no se dignaba a mirarlo y se atrevería a quererlo? Era un iluso.

No podía seguir respirando el mismo aire que ella, lo ahogaba la desesperanza. Debía salir de allí, pronto.

Se dirigió a la puerta, la abrió y antes de salir miro hacia atrás una última vez. Solo consiguió decir "Lo siento, sabía que no debía venir" y cerro la puerta con un firme movimiento.

Largo rato después que Hikaru se marchó, Haruhi despertó de su Transe. Su mente se detuvo el momento en que escuchó el nombre, aquel nombre que le parecía lejano, que se había convertido en un mito.

Resignada a no verlo jamás, y con el espíritu por el suelo después de enterarse que no vendría al viaje su reacción al tenerlo a un par de metros a distancia tomó dimensiones desconocidas.

No podía concebir su cobardía y debilidad, era un amigo, solo un amigo, nadie se paraliza al ver a un amigo.

Debería estar alegre, deberían estar juntos conversando temas simples, deberían estar riendo, jugando.

No lo estaban.

Haruhi se sentía vacía, se sentía fuera de si misma, sentía que su cuerpo no respondía a su mente y que su misma mente no podía ordenar sus pensamientos.

Tenia una pregunta que hacerse a si misma, sin embargo, no quería hacérsela porque temía la respuesta.

Temía una respuesta, temía una respuesta que tenía desde hace mas de cinco años, desde el día en que Hikaru la tuvo en sus brazos por primera vez.

Sabia que por muy cercano que fuera como amigo; un amigo no la habría tenido semanas pensando en su reencuentro, un amigo no la hubiera deprimido hasta tal punto por no haber podido venir al viaje, un amigo no la podría dejar indefensa, un amigo no la podría desarmar con solo una palabra.

Nadie podía, siquiera Tamaki, ella amaba a Tamaki. Pero, Tamaki no la tenia con el alma en un hilo cada vez que oía su nombre, Tamaki no le desarmaba la vida de ningún modo, sabía que tenia el control sobre él, sabía que él siempre estaría ahí para ella y precisamente eso hacia que aun estuvieran juntos.

La estabilidad que Tamaki le brindaba era lo que había echo a Haruhi ser "atrapada" por un hombre. Sin una madre, siempre había carecido estabilidad, siempre había tenido que ser ella la encargada de ser la fuerte y con Tamaki era tanto más fácil lidiar con su vida. Ya no estaba sola contra el mundo.

Sin embargo, a veces tenía miedo de estar con él por ser un pilar en su vida, por ser el amigo incondicional, por que la amistad se "convirtió" en amor. Pero a veces creía que esa amistad nunca realmente se convirtió en amor, y ese, era uno de sus peores miedos. La inestabilidad que tendría de no tener a Tamaki, se había acostumbrado a tener a alguien siempre ahí para ella, ya que era más cómodo vivir de ese modo, pero no era vivir del todo.

La misma duda que Hikaru siempre le provocaba, le daba una sed casi obsesiva por verlo, por reafirmar su existencia. No entendía como la inseguridad, su peor miedo la tentaba seductoramente. No soportaba saber, que deseaba lo único que había rechazado en su vida.

Hikaru siempre se había comportado como un chico incomprendido, sus sentimientos se daban de golpe, su forma de actuar era espontánea y su carácter era errático.

Eso mismo, esa manera como podía sorprenderla, como aquella vez en la iglesia donde la protegió y como todas esas veces donde estuvo ahí para sorprenderla, para enseñarle que la vida no podía ser planeada. Que tenía que atreverse a vivir.

Estas actitudes la fascinaban, pero no quería aceptar el hecho que lo hacían. Por ello no fue en busca de Hikaru en todos esos años que estuvieron separados, por ello nunca respondió a los sentimientos que el alguna vez hizo evidente. Básicamente, por miedo.

Le había sido muy fácil escribir una carta, una simple carta que él leería, donde pretendía ser la mujer independiente que siempre había pretendido y que había llegado a crear.

Había imaginado el reencuentro tantas veces, había buscado las palabras adecuadas, su apariencia, todo estaba planeado por su mente. Todo, y nada salió como lo planeado. Le desesperaba no poder controlar la situación ni a si misma, era tan sencillo con Tamaki, porque tan complejo con Hikaru?

Debía reaccionar, no podía permitir que la debilidad la superara, debía ir donde Hikaru, sonreírle saludarlo e iniciar una conversación tranquila. Podía culpar a la jaqueca por su comportamiento, aunque nunca hubo realmente una. Era tan simple hacerlo en su mente, y tan difícil pararse de su asiento y hacerlo.

Con un miedo aterrador en todo su interior, se dispuso a llevar a cabo su plan. Nadie la dejaba indefensa, nadie la podía dejar indefensa, no había crecido luchando para quedar como una niña mimada sólo con una simple palabra.

Hikaru salio de la pieza de Haruhi sin saber a que rumbo ir, no tenia ganas de ver a sus amigos, ni de ir a su pieza, no quería que lo encontraran, necesitaba estar solo y saber que nadie interrumpiría su soledad especialmente la persona que mas temía.

Subió y bajo escaleras, caminó por pasillos, recorrió el barco en su inmensidad, era realmente gigante. Le sorprendió encontrarse en un mall dentro del barco, donde había tiendas muy lujosas. Vio cientos de bares y piscinas en su camino hacia su insospechado destino.

Decidió ir a comprar un paquete de cigarrillos, los necesitaba desesperadamente. Una vez comprados, descubrió que no tenia fósforos ni encendedor, entonces vio a una chica que al igual que él estaba sentada fumando mirando hacia una pileta.

Era muy hermosa, tenía ojos azules medio grisáceos y un cabello largo y negro que le llegaba hacia la cintura. Parecía de unos 21 años tenía una expresión algo triste y cansada. Como siempre fue y era bueno con las mujeres (excepto con una), se acercó seductoramente y le sonrió señalando su cigarrillo sin prender.

Ella lo miro un instante, sus ojos le decían que estaba muy interesada en el. Necesitaba un poco de autoestima en ese momento, y ella parecía una buena fuente. Él acerco su cigarrillo al suyo, de modo que se prendiera y ella seguía con el suyo en la boca.

Seductoramente y mirándola sin cesar a los ojos, dijo "Gracias" y se disponía a marcharse sabiendo que ella lo seguiría. Siempre lo seguían. Esa confianza se vio empañada por el recuerdo de Haruhi, ella no lo seguía, él lo seguía a ella y ahora por hacerlo se sentía como un estupido.

Si esta chica no lo seguía, realmente su autoestima bajaría bastante, su único consuelo era que no todas las mujeres eran como Haruhi. Y como era de esperarse, ella lo siguió.

"No sabia que el pelo podía crecer tan rápido" Dijo con una voz juguetona.

Por un momento Hikaru quedo muy confundido, entonces relacionó todo, se trataba de Kaoru. Seguramente ella lo habría visto, y quizás habían hablado, esto podía ser más interesante aun.

Hikaru decidió ignorar la pregunta con una risa y mirada muy sexy.

Ella lo miro algo confundido pero decidió reírse también, a quien le importaba el largo del pelo cuando había todo un hombre realmente guapo frente a ella.

"Mi nombre es Lara por si acaso" dijo ella con una sonrisa picara.

"Lara…" dijo Hikaru fingiendo interés, necesitaba despejarse y las mujeres siempre habían sido uno de sus métodos favoritos. Entonces siguieron conversando y riendo, juguetonamente.

Por otro lado…

Haruhi se estaba vistiendo elegantemente, pronto seria la cena y en barcos así era necesario vestir de etiqueta. Tamaki la había llamado al teléfono de su pieza para avisarle que iría por ella en media hora.

Había decidido hacerse bucles con su ahora largo y hermoso cabello, se aplicó un poco de maquillaje y se veía muy bien, debía admitirlo. Su vestido era negro, le llegaba un poco más arriba de la rodilla y era strap-less. Decidió ponerse un collar de perlas y unos zapatos de Tacón como toque final.

Aunque no lo crean, Haruhi se había convertido en una mujer muy distinguida. Tantos años con Tamaki habían desarrollado su lado femenino, le fascinaba ver su cara de admiración cada vez que la veía cuando vestía de gala y eso la motivaba a siempre estar presentable.

Escuchó como golpeaban a su puerta y rápidamente se puso perfume antes de salir. Ahí estaba su príncipe, Tamaki con un terno y un ramo de rosas. Siempre tan preocupado pensó.

Caminó a la sala donde cenarían, apenas podía controlar sus ansias. Vería por primera vez cara a cara a Hikaru, había pasado toda la tarde preparándose sicológicamente para ello.

Cuando entró, vio a todos sus amigos sentados esperándola, no pudo evitar sonreír al ver la cara de admiración que tenían y la cara de enojo de Tamaki. Casualmente trató de divisar a Hikaru pero no lo encontró, casi lo confundió con Kaoru.

Tomó asiento y se dispuso a comer, pero no tenía realmente hambre donde estaba Hikaru?! Estaba seriamente empezando a creer que había sido una alucinación cuando levantó la cabeza y lo vio entrar.

Es muy difícil describir en palabras, la ola de sentimientos que abordaron a Haruhi en un instante.

Se veía tan tranquilo, tan calmado, tan bien. Tanto que le desagradaba, y, para empeorarlo estaba acompañado de una chica. Parecían estar riéndose de una broma ya que él tenía una sonrisa plasmada en esa boca perfecta, esos dientes hermosos.

Haruhi no podía entender como se había convertido en un hombre ¡TAN apuesto! Le molestaba, todo le molestaba ahora. No tenia nada de hambre, el bocado que estaba comiendo en ese momento se le quedo atascado en la garganta y casi no lo podía tragar.

Decidió no mirar hacia donde se encontraba, el muy descarado se había sentado en otra mesa abandonando a su Host Club!

¡¿Quien es ese hombre?! Se preguntó a si misma, como se atrevía a abandonarlos así y lo peor es que nadie mas en la mesa parecía notarlo. Todos seguían conversando animadamente, de hecho vio como Tamaki lo saludaba con la mano.

Kyoya notó la cara de enojo de Haruhi y preguntó, "¿esta todo bien? Pareces enojada" A lo que ella respondió con una mirada (no intencional) llena de odio. Y Kyoya no pudo evitar sentirse ofendido, así es que dijo "Lo siento, solo me preocupaba por ti". Tamaki se dio cuenta que ella no estaba bien y dijo "Kyoya no te preocupes, pero, segura que ¿estas bien?" y ella lo miro, no podía mirarlo con ojos de odio, no a él.

Entonces dijo "¿No les molesta?", todos los presentes en la mesa la miraron confundidos y ella continuo "Vinimos a este crucero para pasar unas vacaciones juntos, y acaba de pasar Hikaru completamente ignorándonos y sentándose en otra mesa" Dijo Haruhi levantando la voz.

Todos tenían cara de "¿Huh?" e instantáneamente miraron a la mesa de Hikaru, lo cual éste notó. Luego volvieron a mirarla con una expresión más suave, tratando de entender su punto. Pero era difícil, es decir estarían en ese barco 2 semanas, ¿que importa si una noche Hikaru cena con alguien más?

Ella no cambiaba su expresión, y Tamaki para relajar el ambiente dijo "Haruhi…" ella lo miro y simplemente dijo "Ni lo intentes Tamaki" mientras se paraba de su mesa y sin mirar atrás caminaba hacia la cubierta del barco.

Ver a Haruhi pasar frente a su mesa con lágrimas en los ojos era mucho más de lo que Haruki podía tolerar. Había decidido no mirar a su mesa cuando entrara al restaurante, había decidido ignorar sus sentimientos y tratar de pasarla bien con su nueva "amiga".

Pero cuando pasó frente a su mesa con una expresión tan dolida, su cuerpo se movió por si mismo y sin pensar un instante en lo que estaba haciendo se dispuso a seguirla. Lara lo miraba con cara de horror, abandonar a alguien en la mitad de una cena era una falta de respeto horrible.

Sin embargo, dos minutos después volvió, con el pelo mas corto y otra ropa, ¿quien podía cambiarse tan pronto? Poco tiempo después se le olvidaron estas dudas y continuó con su mágica velada.

Tamaki vió como Hikaru se levantó de su mesa para seguirla y no pudo evitar sentir una punzada de celos, pero sabía que solo él podía hacerla reaccionar. Ya que por él ella se había enojado y por ende le correspondía disculparse, por ello decidió continuar cenando relativamente tranquilo.

En la Cubierta…

Haruhi pasó la puerta de salida del comedor rápidamente y Hikaru se vio golpeado por la puerta. Nada de esto importaba, Tenia que encontrarla pronto.

La cubierta estaba vacía, donde se podía haber metido…

Hikaru buscó pero no podía encontrarla, entonces miró hacia arriba, el lugar donde generalmente estaba el vigía tenia en su lugar a una chica que le mostraba su espalda y esa espalda le parecía extrañamente familiar.

Decidió subir por la escalera, para llegar donde estaba ella. Cuando estaba por llegar y seguía en la escalera (bastante alto por lo demás). En el lugar donde terminaba la escalera se había posado Haruhi.

Tenía ambos manos apoyados en el suelo y estaba sentada en sus rodillas, mirándolo fijamente. El se detuvo, no podía mover ningún músculo. Sus ojos estaban inmóviles, mirándola. Viendo como la luna se reflejaba en sus ojos tan oscuros como la noche.

Ella se movió primero y sostuvo los hombros de Hikaru, de un movimiento él estaba junto a ella en la diminuta cabina del vigía. Estaban en una posición bastante incomoda para personas que NO son pareja, él estaba encima de ella con sus manos apoyadas en el suelo a cada lado de su cara y su cabello largo se apoyaba en los hombros desnudos de Haruhi.

Pero por alguna razón ella no le estaba diciendo que se quitara, por alguna razón el no se estaba moviendo, por alguna razón parecía como si pertenecieran allí.

"Hakuri" dijo ella con una voz bastante débil.

Él la miró expectante.

"Quiero que sepas, de hoy en adelante, que nosotros NO podemos ser mas que amigos."

Sus palabras lo perforaron como cien cuchillos, su respiración se volvió entrecortada. Lo peor era que sus ojos le decían que ella estaba completamente bien y segura de si misma.

Entonces ella posó una de sus manos en la boca de Hikaru, entonces ella cerró los ojos y lentamente besó su mano. Dando a entender que de no ser por su mano, estaría besándolo a él en los labios.

Hikaru no podía creer que su corazón pudiera latir tan fuerte, creía que eso se resumía a novelas rosas y a teleseries. Pero era completamente cierto, cuando Haruhi se acercó a el y beso su propia mano, el único obstáculo a sus labios comprendió perfectamente lo que ella quería decirle.

Mientras ella besaba su mano, lagrimas se acumulaban en sus ojos cerrados, y Hikaru no podía concebir que la vida pudiese ser tan injusta.

Había quedado claro, ella lo quería, pero nunca estarían juntos. Su mano en sus labios, era la metáfora de su amor imposible.

Tan lejos y tan cerca a la vez. Era suya, nunca y siempre.

Lentamente, ella abrió sus parpados. Su cabeza se alejó de la de Hikaru y se apoyó en el suelo. Las lágrimas seguían esperando para salir, acumuladas bajos sus ojos.

Sin decir una palabra, Hikaru gentilmente secó las lágrimas que se posaban en los ojos de su Haruhi. Se levantó de su posición, la miró unos instantes, el dolor y la impotencia en sus ojos era visible.

Sin perder más el tiempo, dio la vuelta y empezó a bajar las escaleras sin levantar la cabeza ninguna sola vez. Al llegar abajo, regresó por donde había venido.

Ya no había nadie en el restaurante, todos estaban bailando o en el bar. Él no tenía ganas de hacer nada de ello, regresó a su habitación y se encerró.

Haruhi seguía en la cabina del vigía, tenía unos deseos insoportables de gritar, de tirarse al mar, de huir, de no ver a Haruki o a Tamaki nunca más.

Le resultaba tan difícil convencerse que lo que había hecho era lo mejor para ambos, no debían estar juntos. Él era demasiado impredecible, y a pesar de que eso mismo le encantaba a la vez la aterraba.

Por ello había hecho lo que recién sucedió, sabía que pronto tendría que saludarlo con la misma falsa sonrisa pretendiendo que nada había cambiado entre ellos.

"C'est la vie" se dijo a si misma… su mantra desde pequeña, pero esta vez ese mantra parecía mas una tortura que un estimulo.

Peps:

Mantra Es como algo que uno se dice a si mismo para estimularse.

C'est la Vie Así es la vida.

Pero tranquilos, esto es solo el comienzo, lo de Hikaru y Haruhi siquiera a comenzado. Para poner artos conflictos, introduje a un nuevo personaje (Lara) quien servirá bastante: P

Espero que haya quedado claro el mayor conflicto, el cual es la lucha de Haruhi por resistir sus sentimientos lo cual evidentemente será MUY difícil y de eso trata este fic ejejeje.

Cualquier duda, estoy abierta a responder preguntas en fin, Feliz Año nuevo.