Peps: Uhhh finalmente puse un nuevo capitulo!! woohoo, perdon por la demora, en verdad soy muy lenta para esto, ojala les guste y uhmm gracias por todo los reviews! me encanta leerlos jejejeje bueno eehh eso :D


Tamaki observó los antifaces largo rato antes de decidir que hacer, o mejor dicho, que pensar. Se podría decir que Tamaki era bastante ingenuo, pero todo tiene un limite y ya las pruebas hablaban claramente por si solas.

Haruhi le estaba siendo infiel.

Solo las personas que han conocido la sensación de un "corazón roto" entenderían lo que el joven sintió. En su interior quería mantener la esperanza de que fuera un malentendido, sin embargo tenia la sensación de que no estaba equivocado.

Dio media vuelta y continuo caminando por el barco, ya comenzaba a amanecer y el chico se encontraba en la cubierta, había hasta considerado tirarse al mar y acabar con el sentimiento que lo posesionaba. En su vida las cosas nunca habían podido definirse como simples, por esa razón siempre había pretendido que los asuntos eran mucho mas sencillos de lo que realmente eran. Aunque esta vez se sentía incapaz de pretender, Haruhi, su Haruhi le había sido infiel.

En varias ocasiones había cuestionado el amor que ella sentía por el, pero jamás se imaginó que ella podría hacer algo así, cualquier cosa, pero no traicionarlo. De pronto la baranda que le impedía caer al mar parecía una barrera pequeña, y cada vez más tentadora de surcar.


Haruhi se levantó esa mañana con una jaqueca y un profundo sentimiento de culpa. Desanimada se vistió para ir a desayunar, para fingir que nada sucedía. Le pareció extraño no encontrar a Tamaki en el buffet del barco, y aun más raro cuando lo fue a buscar a su alcoba y no se encontraba ahí. Esas coincidencias le provocaron un pánico terrible se esperaba lo peor.

Apenas notó que Hikaru tampoco estaba en el buffet esa mañana, ya que su mente estaba ocupada pensando en su prometido. Decidió evitar ir con el resto del host club a la piscina esa mañana, luego decidió evitar almorzar, y luego evito ir al cine del barco con los chicos. Dedicó su día para buscar a Tamaki, lo llamo varias veces y no había como ubicarlo. Ansiosamente regreso a su habitación esperando que él la fuera a buscar, aunque parecía no ocurrir nunca, mientras el sol comenzaba a ocultarse.

Entre todo el nerviosismo y la ansiedad, al ver la puesta de sol no pudo evitar perderse en el horizonte y pensar en temas un tanto más felices. Hikaru reapareció en su mente una vez que ella lo dejó entrar, su hermosa cara le creaba un sentimiento de paz sin igual, todavía podía palpar el rastro de sus besos.

De una forma u otra, a pesar de tener miles de preocupaciones, no podía evitar tener una necesidad sobrehumana de sentirlo una vez más en sus brazos. Quería tenerlo cerca mucho mas que al chico que técnicamente le correspondía, miró hacia el balcón vacío de su vecino y se pregunto que ocurriría si entraba ilegalmente a investigar.

Sin pensarlo dos veces, se levanto de su asiento y en un arriesgado salto llegó sin problemas al balcón de su amigo. La ventana estaba abierta y la pieza vacía, así es que no fue problema ingresar casualmente. La pieza estaba relativamente vacía, en la mesa de noche encontró su billetera y desinteresadamente la registró. Habían varias tarjetas de crédito, efectivo entre otras cosas, entonces notó un cierre en la billetera bastante escondido. Dentro del bolsillo, saco un papel doblado en cuatro, lo abrió y sorprendida encontró una fotografía que le pareció muy antigua.

Era una fotografía anterior a los últimos meses del Host Club, más bien, de su comienzo con ella presente. Se reconoció muy pequeña con el cabello muy corto, realmente parecía un hombre, a su lado Hikaru y al otro Kaoru. Era de Halloween, quizás era porque ese día fue muy entretenido, o quizás porque aun estaban juntos simplemente como amigos, pero había algo en los ojos de Hikaru que se podía visualizar claramente en la fotografía, que le pareció muy familiar.

Tenía esa mirada que solo puede pertenecerle a un enamorado, entonces lo comprendió, todas esas veces que no pudo interpretarlo quedaron descifradas con un antiguo recuerdo. Hikaru aun mantenía esa mirada cuando la observaba, y entonces ella entendió hasta que punto él estaba enamorado de ella.

Tamaki siempre tenía una tierna mirada, pero, aunque él dijera millones de veces que la amaba. De alguna forma u otra le costaba creerlo por completo, sin embargo, la mirada de Hikaru hablaba por si sola y no tuvo ni la mas mínima duda de su veracidad.

Guardó la fotografía donde la encontró y salio de la alcoba como si nunca hubiera estado ahí. Regresó desorientada a la suya, prendió su ipod y con la música realmente se perdió en la noche de matices claros que se podía ver desde su cama. Sin darse cuenta durmió tranquilamente un par de horas, hasta que despertó con una dulce caricia. No abrió los ojos instantáneamente, dejó que los dedos extraños que acariciaban su cabello fueran libres de hacer lo que quisieran con ella. De pronto sintió un delicado beso en su mejilla, en ese momento deseo profundamente que fuera Hikaru Hitachiin quien la acariciaba. La voz que salió de los misteriosos labios, no pertenecía al dueño de sus latidos.

En un instante, abrió los ojos y se encontró cara a cara con su prometido, quien la observaba con mirada paternal. No tuvo que decir nada ya que el chico no perdió su tiempo y comenzó a besarla suavemente, la luz de la luna era tenue y la única invasora en su privacidad. Ella tuvo que detenerlo ya que el no parecía tener fin, entonces le preguntó casualmente porque no lo había visto en todo el día.

El chico recobró la mirada paternal, y ella pudo identificar un rastro de arrepentimiento. Continuó acariciando sus cabellos y se tomó tiempo antes de responder la pregunta que inconcientemente ambos compartían. Lo que ella quería saber era si el sabia algo o no, la verdad no le interesaba mucho que había hecho durante el día, y su silencio la irritaba de sobremanera.

"Lo siento, es que tuve un malentendido, creí una estupidez, gracias a Hikaru no cometí una" Dijo sonriente el chico. Ella estaba pálida, al escuchar el nombre del culpable de todo sus problemas, la ansiedad que la había invadido esa mañana regresó aun más fuerte.

"¿A que te refieres?" Pregunto ella aun manteniendo una falsa calma y una actuación de confusión. "No te preocupes, no es nada, nunca mas volveré a desconfiar de ti, eso es lo único que importa ahora" Dijo él mientras volvía a besarla con mas intensidad. Aunque estuvieran besándose 'apasionadamente' ella seguía aun mas confundida, y había solo una manera de salir de la duda.

Despidió al chico justificando que quería esperar a la noche de bodas, por mientras iban a esperar un tiempo. Una vez que se había marchado, regresó a su balcón y trató de ver si en el de su vecino había alguna señal de vida. La que encontró ya que la luz estaba encendida, volvió a hacer su atlético salto y llego sin problemas. La ventana estaba cerrada esta vez, y no pudo ver al chico con su pequeño campo visual así que comenzó a tocar la ventana para que le abriera.

Se demoró su tiempo en aparecer el chico, quien no se dignó a vestirse con mas que la toalla que tenía puesta al salir de la ducha. Tenia una expresión seria, parecía entre enojado y decepcionado, desganadamente abrió la ventana, siquiera esperó de frente a que ella entrara, se dio vuelta y regreso al baño donde comenzó a untarse crema de afeitar. Tímidamente ella entro al húmedo baño, el chico había terminado de untarse la crema y se afeitaba con la mirada clavada en el espejo.

Se demoró en atreverse a hablar y así gesticular la pregunta que se mantenía suspendida en el tenso ambiente. Finalmente, se decidió a preguntar que había sucedido entre Tamaki y el.

El chico no se dignó a hablar hasta terminar con el último rastro de crema de afeitar en su atractiva mandíbula. En ese lapso de tiempo la chica no pudo evitar quedar mas que asombrada con el cuerpo del joven que estaba a su lado, era realmente impactante. No podía creer que tuviera tanta suerte de esta junto a el, y de ser la única dueña de sus deseos.

Finalmente después de un profundo respiro Hikaru se puso frente a ella y la miro detenidamente. Esa desesperación que se había convertido en algo habitual en el estos días se hizo camino para imponerse una vez más dentro de él.

Haruhi reconoció la mirada, idéntica a la de la fotografía, pero mucho más melancólica. Estuvo apunto de abrazarlo ahí mismo, y lo hubiera hecho de no ser por las palabras que lentamente se registraron en su mente.

"Lo nuestro terminó, después de ver como Tamaki reacciono con una sospecha de infidelidad, no soy capaz de ser el culpable de semejante dolor. Lamento haber insistido contigo, espero que de ahora en adelante seamos buenos amigos como alguna vez fuimos."

Haruhi parecía una tonta con esa expresión plasmada en su cara, Hikaru en cambio se veía conmovido por su reacción. El chico recorrió la mejilla de su único amor con el pulgar y luego volteo para seguir vistiéndose. Como si estuviera hipnotizada Haruhi regresó a su habitación, le tomo mucho tiempo comenzar a aceptar las palabras que recientemente había escuchado.

De pronto la invadió un sentimiento de rabia inexplicable, se asusto de pensar que en ese momento culpaba a Tamaki de 'arruinar' su vida y de detestar a Hikaru por ser tan 'cobarde' pero a quien mas detestó fue a si misma por pensar así. Durmió mal esa noche, se despertó varias veces y tuvo más de una pesadilla.

La mañana siguiente el Host Club tenía calendarizado un exclusivo paseo turístico, irían a un arrecife a bucear, y solo ellos estarían presentes ya que Kyoya hizo arreglos especiales. Tamaki lamentablemente no pudo ir ya que debía irse un par de días del crucero a atender una reunión en el canal de panamá, así es que antes de tomar el helicóptero que lo llevaría a tierra se despidió del grupo y de su adorada Haruhi.

Cuando llegaron a su destino después de un corto viaje en lancha, el guía les explico que al ser inexpertos bucearían en parejas. Hikaru ya había dado por hecho que iba a ser con Kaoru, pero este se negó a bucear ya que al ver lo peligroso que prometía la experiencia decidió no hacerlo. Entonces tenían un problema, eran impares, pero el guía se ofreció para reemplazar a Kaoru y así que todos tuvieran parejas.

El guía no espero tiempo y tomó a Kyoya como pareja sin siquiera preguntarle para sumergirse al mar. Obviamente Mori fue con Hunny, eso solo dejaba a dos personas.

Hikaru y Haruhi se miraron algo tímidamente, y sin decirse una palabra se alistaron para sumergirse. Como era el sistema, se tomaron las manos, y quizás sea una impresión equivocada pero ambos se tomaron de manos un poco demasiado fuerte.

La vista del fondo del mar era realmente impactante, en ese entorno azul ni siquiera los problemas parecían tocarlos, eran totalmente libres de sus fantasmas. De pronto ambos se detuvieron y bajo todo el equipamiento para bucear, aun se podían ver a los ojos, se tomaron su tiempo antes de cortar ese contacto. Hikaru fue el primero en mirar hacia otro lado y continuar la travesía, entonces vieron un llamativo pez y decidieron seguirlo.

El pez los llevo a una pequeña playa entre unas rocas inmensas, era casi medio día, y habían acordado juntarse a las 2 en la lancha que fácilmente se podía ver desde la playa.

Allí se sacaron el traje de buzo y quedaron en traje de baño. No pudieron evitar sonreír cuando se miraron, completamente mojados con arena pegada a la piel y jadeando por el esfuerzo que había sido llegar hasta ahí. Se desplomaron en la ardiente arena y se dejaron secar por el brillante sol.

Hikaru se había comportado inusualmente frío ese día, lo que había desencadenado una necesidad prácticamente animal en Haruhi de acercarse, la cual había sido acallada por su racionalidad. Estos días parecía un animal, actuando por instinto a cada momento, tan lejos de su usual persona.

El hecho de saber que Tamaki se encontraba en el canal de Panamá a kilómetros de distancia le dio una sensación de peligrosa libertad. El hecho de encontrarse en una playa desierta junto a un chico realmente guapo parecía arriesgado.

Era demasiado tarde cuando se dio cuenta que su mano se deslizaba por el torso desnudo del chico. El cual el sentir el contacto sintió un estremecimiento, había pasado todo el día tratando de evitar algo que lo sacara de la especie de racionalidad que había adquirido el día anterior. De hecho, aparto la mano de la chica sosteniéndola por la muñeca, y contra todo pronostico no la soltó inmediatamente. Llevo la muñeca contra la arena, entonces se encontró encima de la sorprendida Haruhi.

Hikaru parecía fuera de control, en sus ojos era posible leer la confusión, en los de ella rogaba que continuara. Furiosamente recorrió su cuello con besos breves, y cuando se disponía a llegar a sus hambrientos labios, recordó de golpe su larga conversación con Tamaki.

Volvió a sentirse como un bastardo, la dejó de pronto, impactada llena de arena y totalmente decepcionada. Hikaru se puso el traje de buzo una vez mas y con una mirada llena de rabia bruscamente le dijo a Haruhi que se pusiera su traje ya que regresarían de vuelta a la lancha.

Sin embargo no habían contado con un gran problema, su corto encuentro en la playa no pasó desapercibido. Kaoru, quien se encontraba en la lancha vio sus siluetas a la distancia, como estaba aburrido saco los lentes larga vista y con ellos pudo ver detalladamente lo ocurrido entre su hermano y su amiga.

Lo invadió una sensación de rabia profunda, esa misma noche hablaría con su hermano al respecto y esperaba una buena explicación. Tenía la misma cara de desprecio cuando vio a Hikaru y a Haruhi salir del agua, ambos parecían estar muy distantes. No cruzaron más que un par de palabras en la lancha, luego regresaron a sus respectivas habitaciones. Hikaru y Haruhi se encontraron solos en el ascensor, antes de salir y sin siquiera voltear, Hikaru le recordó que lo sucedido fue un error.

Como a las 7 Tamaki llamó a la habitación de Haruhi, le dijo que iba a tener que quedarse otros tres días en la ciudad pero para compensar el viaje se extendería una semana mas ya que todos habían accedido. Aburrida ya que no tenía nada que hacer llamó a Kaoru quien no se encontraba en su habitación, entonces llamó a Kyoya quien le dijo que fueran juntos a cenar.

Fue una entretenida velada donde recordó muchos incidentes de los viejos tiempos, siempre era agradable hablar con Kyoya ya que era tan inteligente. Luego la acompañó a su habitación justo a tiempo para ver como salía un agitado Kaoru de la habitación de Hikaru. El cual solo les dio una agresiva mirada y continúo su camino.

Kyoya quedó bastante preocupado con la extraña actitud de Kaoru así es que se despidió apresuradamente de Haruhi y se marchó para preguntarle que sucedía. Entonces Haruhi se encontró sola en el lujoso pasillo, frente a su puerta. En vez de dirigirse a la suya decidió tocar la de su adorado vecino.

Quien la abrió con una agitada expresión, muy similar a la de Kaoru, sin pensarlo le grito que quería. Ofendida lo miró un instante y dio media vuelta, pero se vio detenida por el brazo que la tomaba por la cintura y la llevo dentro de la pieza que se cerró de un portazo.

"Kaoru sabe, nos vio en la playa y me amenazo con contarlo si no me detenía"

Dijo el preocupado Hikaru. Ahora Haruhi comprendió todo y de nuevo se asustó, ahora si estaban en graves problemas.

Por un momento Hikaru la miraba desesperado, totalmente fuera de si, entonces logró continuar su frase.

"El único problema, es que no puedo."


Peps: Bueno eso es todo por este capitulo, ya se viene el proximo ...

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