Se que esto no durara más que un par de capítulos, pero querían una continuación y debo darla. Ojala les guste aunque los capítulos sean cortos.
-Luces cansada- Temari se detuvo en la entrada de la aldea. No deseaba verlo, no ahora.- "Mientes, si lo quieres"- Susurro una voz en su cabeza, y Temari, avergonzada, acepto la verdad. Quería verlo, estar con él, escucharlo y tocarlo. Siempre era así, siempre lo extrañaba. Pero por ahora, necesitaba alejarse de él, buscar un motivo que justificara su sueño. Algo que le dijera que no era más que producto de una pesadilla porque ella realmente no lo deseaba. En su aldea, con un padre como el que tuvo, y creciendo rodeada de hombres, no había lugar para el amor ni sentimientos, ya bastante se había arriesgado a tener un amigo como para sumarle eso.
-Estoy bie…-Detuvo su respuesta cuando Shikamaru se acerco por detrás y le toco los hombros apretándolos levemente, aunque segundos después los separo. Mantener contacto físico no era algo que sucediera a menudo, a menos que fuera algún golpe de entrenamiento o algún acercamiento iniciado por ella. Él parecía incomodo de tocar a cualquier persona siempre.
-Estas tensa.- Inconscientemente dio un paso hacia delante cuando él quito la manos, deslizándolas unos centímetros por su espalda al dejarlas caer a sus costados y Temari decidió mantener la distancia para que no se repitiera. Generalmente le agradaba tenerlo cerca, un par de veces incluso le había limpiado una lágrima al verlo llorar. Hubo una ocasión, en el aniversario de la muerte de su madre, cumpleaños de Gaara, que Shikamaru la descubrió llorando, levemente la verdad, apenas unas lagrimas silenciosas, pero en esa ocasión él se acerco lo suficiente para abrazarla, ignorando sus protestas diciendo no necesitar su lastima. Pero ahora, el contacto le parecía impropio, y así seria hasta pasar unos días repitiéndose que el sueño era falso y no significaba nada.
-Tienes razón, estoy cansada, seguramente es por ello. Además aun no me acostumbro a estos cambios de clima.
-Vives en el desierto, el cambio de clima no es excusa tomando en cuenta que en unas horas pasa de ser un completo infiero a ser un congelador.
-Lindas palabras Nara, muy cultas- Dijo ella sarcástica, luchando por sonreír y lo logro.- ¿Las aprendiste en un libro para niños?- Continuo, evadiendo el hecho de que no tenia ninguna frase que callara sus replicas a clima.
-Pues la verdad, si.- Respondió él caminando y Temari lo siguió, seguramente él la acompañaría al hotel donde siempre se quedaba cuando visitaba Konoha.- Sere padre pronto, quiero estar preparado para ello.-Shikamaru se detuvo al ver que ella dejaba de caminar y se dio la vuelta para ver su palidez.
-Tu vas…- Las palabras parecían demasiado fuertes incluso para pronunciarlas. Y sintió una punzada en el pecho, no de lastima, no de celos. Era dolor, sabia que no podía decir nada, ella no tenía el derecho. Sin embargo, sin algún motivo, le dolía. Se negaba a pensar que sentía algo por él, a que ella pudiera sentir algo por cualquier persona. Era solo un sueño, solo eso. No importaba ¿cierto?
-¿No te agrada la idea?-Pregunto sonriente.- A mi me fascina. Quiero serlo pronto. Se que será problemático, pero supongo que deberé buscar mujer desde ahora. Así cuando tengamos hijos no nos será tan pesado si llevamos ya un tiempo disfrutando la relación.
Y tan solo por un segundo, Temari olvido el sueño y se acerco a él, cegada por la furia de lo que ella consideraba una cruel broma. Y lo golpeo en el brazo, quizá con algo de fuerza. Odiaba eso, no ser tan femenina como las demás chicas. Motivo por el cual era considerada agresivo y un mal prospecto para esposa o madre. Y entonces tenia que mentir, decir que ella no quería nada de esas cosas, que eran tonterías solamente, ilusiones creadas para las niñas bobas. Y eso les confirmaba a los demás que ella no era una chica con la cual relacionarse.
-¡Idiota! Pensé que habías embarazado a una chica.- Temari odio la suave carcajada que el emitió, apenas audible, considerando que le daba pereza hasta reír con ánimos.
-No, nunca he tenido que preocuparme por ese riesgo, si tienes precauciones no es probable que ocurra un embarazo ¿No te enseñaron eso en la academia? Vaya, y decías que mi entrenamiento era malo.- Él se burlaba, como lo detestaba por ello.- Y no tiene nada de malo.- Siguió él andando, y Temari de nuevo comenzó a caminar pero esta vez se coloco a su lado.- Si yo embarazara a una chica, estaría feliz. No digo que no seria malo en un principio, pero me gustan los niños, de no ser así, no desearía tener dos desde que tengo 12 años.
-La mayoría de los niños sueñan con juguetes, no con tener hijos y casarse. Maduras demasiado rápido, pareces un anciano.
-Me lo han dicho.- Concordó encogiéndose de hombros.- Pero si una chica se embarazara de mí, aun si no la mara, si hubiéramos terminado o si fuese cosa de una noche, yo me haría cargo del bebé.
-Eres muy joven para decir algo así. No sabes de lo que hablas. Tener un bebé seria una gran responsabilidad. Muy problemático ara ti. Se que realmente no quieres eso.- Dijo intentando parecer severa. Vio como Shikamaru dirigía una mirada rápida hacia su vientre y después miro hacia delante con una minúscula sonrisa.
-Créeme, si se lo que quiero.
Ignorando sus palabras y sin buscar su significado, Temari se conmovió por el hecho de que él era un hombre responsable, que no se avergonzaría de su hijo si no estuviera casado y que no permitiría que lo llamaran bastardo. Eso, a su corta edad, hacia que Temari lo admirara. Pero solo podía ser eso, admiración, sin ternura, sin cariño, sin esa enfermiza parte de ella que deseaba jamás ver a Shikamaru siendo padre, ¿celos? No, un sueño no podía significar tanto. Deseaba que no.
Para este capitulo me inspire en un par de amigos, que siendo tan jóvenes, son buenos hombres y que se aceptarían la paternidad y más porque algunos la desean. Muchos jóvenes no sabrían como manejarlo, por lo que me siento orgullosa de vivir rodeada de gente que si.
