Mil disculpas a quien le gusten los capítulos cortos, trate de que fuese mas breve, pero si lo resumía quedaba mal y pensé que era mejor una trabajo largo pero bien hecho, que uno corto y sin sabor
-Shikamaru ¿Soy agresiva?
La pregunta la incomodo incluso a ella. Pero era necesaria, se sabía que no era una chica normal, y por primera vez eso le estaba afectando. Quizá ella no era el ejemplo de esposa y madre que se suponía las chicas deben ser. Ella era una mujer decidida y sin el más mínimo sentido sobre ser delicada y dulce. Ella no era así, y jamás podría serlo. Creyó que eso no le importaba, y no lo hacia, solo que, sus amigos eran feliz con ella, aun si eran pocos, pero la entendían. Pero alguien más no, un hombre que busca una pareja jamás se fijaría en alguien como ella.
Shikamaru seguía viendo por el mirador. Silencio Absoluto. Una afirmación callada. El dolor en el pecho que sintió ya no la sorprendió. Se esperaba algo así, pero de igual forma daba gracias, probablemente si él hubiera hablado habría sido peor.
Bajo la mirada. Lo sabia, ella no era ese tipo de chicas que los hombres buscan, incluso aquellos chicos que se no les importa lo que los demás sienten, que hablan del amor como si fuera un mito, incluso ellos buscan a chicas sencillas en lugar de "Problemáticas" como lo era ella.
-No
Una palabra, solo eso basto para que Temari levantara la vista y lo viera, ahora de frente a ella en cunclillas. Shikamaru coloco sus manos-grandes, firmes, pero suaves- sobre las rodillas de ella y Temari se quedara inmóvil con él a unos centímetros de su cara. ¿Cómo parar un sonrojo involuntario? Ojala él le diera menos importancia al carmín de sus mejillas del que ella le daba.
Shikamaru suspiro como saliendo de un profundo sueño cuyos pensamientos ella desconocía. Entonces sonrío inocentemente-pero precavido- y la tomo de la mano. Se paro y se sentó a un lado de ella. Se mordió el labio y sonrío de nuevo-ahora divertido- se giro hacia ella y hablo.
-Mañana me odiaras por esto, quizá cuando termine me golpearas, pero ahora no protestes ni te quejes. ¿De acuerdo? Cuando termine podrás decidir que hacerme. Pero ahora solo quiero que te calles y le dejes hacer ¿Puedes hacer eso por mi?- Temari asintió por inercia, sin estar segura de lo que hacia, pero confiando ciegamente en él. Shikamaru pareció respirar tranquilo y sobretodo satisfecho.
Entonces la jalo suavemente, primero hacia dejante para que se parara y luego hacia él. Sentándola en sus piernas. Temari se enderezo-casi en un respingo- para pararse de nuevo, pero él la sujeto por la cintura impidiéndoselo. Cuando ella quiso hablarle él le dio una mirada indicándole que ella lo había prometido. Temari se relajo como si se resignara pero por dentro moría en un silencioso ataque de nervios sin razón-a su parecer- Pero a pensar de eso Shikamaru jamás la soltó, solo relajo sus brazos en una sutil caricia.
-Veras- Procedió a explicar con una vos calmada y suave- Creo entender tus miedos, y parece ser que es hora de hablar de ellos, pues parece ser que no podrías hacerlo con nadie mas sino con un buen amigo que te tenga todo el cariño que yo te tengo.- Temari sintió su corazón bombardear pero siguió escuchando.- Temari, no eres una chica como las demás. Si lo sabre yo, que vivo rodeado de chicas así. Mira a Ino por ejemplo, se preocupa más por su figura que por nada, o a Sakura con su cabello, incluso Hinata que solo esta apenada todo el tiempo y no puede lidiar con un simple amor. No digo que todas sean así, Tenten es una chica a la que admiro, se preocupa por los demás y su entrenamiento. No critico a nadie, las demás son muy buenas ninjas. De eso no hay duda, pero se que, al menos yo, no podría mantener una conversación inteligente con ellas.
-No entiendo a…
-Shh, dijimos que te callarías y me ibas a escuchar.-Temari cerro la boca y él continuo.- A lo que quiero llegar es a que no eres precisamente el tipo de chica, delicadas y sensibles que intentan ser las demás, te he visto hacer una que otra dieta, pero jamás te la pasas diciendo que estas gorda. Lo que a mi me parece la verdad y aprovechando mi sinceridad y tu silencio puedo decir que tienes una figura que muchas mujeres desearían.- Él sonrío y Temari se pregunto en silencio cuanto tiempo llevaría él pensando eso como si fuese un gran secreto que jamás le podría decir, el tono con que él lo dijo, como si se deshiciera de una gran carga, no la podía engañar.- Pero haciendo a un lado tu cuerpo…
-Por favor.- Pidió ella, y supo que Shikamaru tampoco deseaba hablar de su físico precisamente, si no lo conociera diría que le daba miedo hacerlo.
-Mira, a ver si me explico. Te preocupas por tus técnicas, tu aldea, tu entrenamiento, pero…también por tus hermanos, amigos y se que aunque no lo aceptes, también te preocupas por mi.- Temari no supo si la circulación en su cara significaba que se había sonrojado notablemente, o si por el contrario había palidecido. Lo que sabia es que Shikamaru sonrío agradecido por el gesto y siguió.- Mira, se que quieres parecer fuerte, y no digo que no lo seas, si no que, eres mas sensible de lo que demuestras, no eres una chica boba, pero no tiene nada de malo tener sentimientos. Déjame hablar- Ordeno cuando Temari abrió la boca para replicarle. Entonce la tomo más fuerte de la cintura y Temari coloco las manos sobre las de él, como si se prepara para en cualquier momento quitárselo y salir corriendo.- No tuviste una figura materna cundo creciste. Tuviste que pasar por todos los cambios de una chica tu sala. Viviendo entre hombres que no eran precisamente el ejemplo de una persona dulce. Si eres así, no es porque no seas amable y cariñosa, es porque no sabes como demostrarlo. Y créeme que lo entiendo.- Hizo una pequeña pausa que Temari entendió como un permiso para hablar.
-No puedes saber todo eso. Quizá sea cierto que tuve que aprender a ser fuerte, a no demostrar sentimientos, a aceptar que tales cosas no están permitidas donde crecí. Mi padre no fue lo que un niño sueña, y mi infancia la viví cuidando de mi hermano. Pero se que así debió ser, yo era la mayor, era mi responsabilidad.
-Eras una niña, debiste tener una infancia plena, no así. Todo eso solo te hizo creer que no podías confiar en nadie, que debías ser fuerte, fría y calculadora, que por siempre deberías cuidar de tus hermanos. Eras muy joven y asumiste el papel de madre porque tu padre no supo desempeñarlo. Así que respecto a tu pregunta inicial, no creo que seas agresiva, solo muestras tu afecto de otra forma. Cuando me llamas "niño" se que quieres decir "cariño" o algo por el estilo. Cuando me levantas del pasto con un golpe de tu abanico, se que quieres decirme que se ha hecho tarde y estabas preocupada por no verme. Cuando hago una broma y me golpeas el brazo se que significa que ríes. Cuando pasa algo y te acercas a mi, aprietas los labios, arrugas el cejo y me jalas la coleta, lo entiendo como un "Lo siento". Y cuando caminamos por la calle y pe das un golpecito con tu hombro empujándome…se que es una caricia.
-Siempre pensando más allá de lo que los demás ven.
-No puedo apagar mi cerebro, Temari.- Río repentinamente y con un pulgar le acaricio el dorso de la mano.- Eso me gusta, porque se cosas de ti que nadie más sabe, y que nunca sabrán. Te conozco con una facilidad casi abrumadora y gozo el ser solo yo quien lo haga. Porque se que todos esos gestos, conciente o incontente, son solo para mi. Los hombres somos celosos por naturaleza.
-¿Y si te enteraras de algo malo conmigo? Algo que fuera un secreto te…?
-No me alejaría, si a eso quieres llegar.-Temari se quedo pensando, debatiéndose que decir….que sentir. Pero Shikamaru hizo un gesto de preocupación, como si no quisiera decir lo que pensaba.- Ahora, puedes decidir, golpéame por tomarme el atrevimiento de hablar así de ti, ignórame el resto de tu estadía, pero decide ahora, antes de que siga hablando y diga algo que por ahora se que no querrás escuchar, al menos no hasta que aclares tu otro miedo.
-¿Cuál otro?- Pregunto confundida, su único miedo ahora era ese sueño, y eso Shikamaru no lo sabia. Como él dijo, la conocía bien, pero no podría conocerla completamente.
-Solo decide, mujer.- Respondió ignorando y cerrando los ojos, preparándose para escucharla partir. Entonce Temari tomo una decisión que sabia después podría arrepentirse, pero ahora no le importaba.
-¿Puedo…quedarme así?- Shikamaru abrió los ojos sorprendido.
-¿Esa es tu decisión?- Temari asintió y él le sonrío, con un peculiar brillo en sus ojos antes de jalarla por completo hacia su pecho calido y esperanzado, donde ella se acomodo.
El sol comenzó a ocultarse, quizá deberían partir ya, él la había sacado de la oficina y nadie sabio donde estaban, crearía que había desaparecido, seria un problema, la buscarían, la encontrarían, y seria a él a quien reclamaran. Pero ambas pieles desprendía una sutil fragancia, incitándolos a dormir en esa banca, sobre la azotea, en ese mirador, con los rayos de sol calentándolos, con sus cuerpos como refugio, unos sobre otro, abrazados y pensando, solo pensando, que los sueños se pueden volver realidad.
