Ya saben: todo lo reconozcan pertenece a JK, yo sólo me dedico a divertirme un poco con sus personajes.
Espero que les guste y... ¡Felices fiestas!
Cuando Ron conoció a Draco
Si Harry no hubiese estado ocupado tratando de conquistar a Ginny, lo habría visto venir; y si Ron no hubiese estado ocupado tratando de mantener a Ginny fuera de las garras de su mejor amigo, también lo habría notado.
Pero como buenos especímenes masculinos ignoraron todo aquello que no afectaba directamente sus intereses, léase Ginny y Quidditch respectivamente, y como Draco Malfoy no entraba en ninguna de esas categorías no le prestaron demasiada atención. Sin embargo, Hermione Granger, 24 años, castaña y mandona y mejor amiga de ambos encajaba a la perfección, lo que resultó en un problema cuando se enteraron —de una manera no tan grata— que estaba relacionada de alguna manera con el rubio engreído. El mero recuerdo de aquella situación logra que el rostro de Ron tome el color del pelón más maduro de la cosecha de la tía Tessi, como Harry acotó alguna vez de manera acertada.
El tema es que Hermione todavía ignora si se trató de un pútrido y vicioso ataque de rabia lo que le dio tan distintivo color, o por lo contrario, la más pura y casta vergüenza. Draco, por su parte, se limitó a opinar que sea cual fuere el sentimiento que impulsó su reacción, de cualquier manera lo hacía parecer "extremadamente estúpido"; a lo que ella, en respuesta, le dio una palmada juguetona en la cabeza, dando por zanjada la discusión y llegando a la diplomática conclusión que debía tratarse de una mezcla de ambas emociones, y que "Ron no tiene cara de estúpido, sólo hay veces en que no puede controlarse."
Sea como sea, el día en que bautizaron a Ron como Ron-pelón fue el mismo en que entró a la habitación de Hermione para preguntarle sobre un hechizo para hacer un buen omelette de huevos y salió a los pocos segundos atónito, tartamudeando y preguntándose qué diablos había sucedido ahí adentro, si él sólo estaba pidiendo una receta y a cambio le habían dado una panorámica de Malfoy teniendo sexo con Hermione, 24 años, castaña y mandona, su mejor amiga.
Cuando Harry finalmente decidió darle un respiro a Ginny y se dirigió a lo de Hermione ante el llamado urgente de Ron, se encontró a la dueña de casa sentada en la mesa del comedor frente al pelirrojo, muy erguida y enfundada en su bata preferida. Ante su pregunta de por las barbas de Merlín que estaba sucediendo, le respondió con mucha compostura que:
—Hace dos meses que estoy viendo a Draco.
Respuesta que habría podido llegar a tener un efecto muy maduro sino fuese porque en ese momento entró el susodicho vistiendo una bata a flores amarillas y naranjas (que Harry reconoció como de Hermione), y se sentó al lado de su amiga, llevando la prenda con una dignidad que sorprendía porque aquella no era una prenda hecha para llevar ni siquiera con decencia. Ignorando las respectivas miradas de asombro y sorpresa, simplemente se excusó a lo muy Malfoy —arrastrando y escatimando las palabras— y levantando los hombros largó:
—No encontraba mi ropa —medio bostezo—, Weasel deberías cerrar la boca, de verdad estás comenzando a parecer infradotado —mirada maliciosa—. Y Granger asegura que no lo eres.
Así que Ron cerró la boca, Harry suspiró pasándose la mano por el cabello, Hermione preguntó atropelladamente si alguien quería té y se apresuró a la cocina sin esperar respuesta y Draco extendió su mano y examinó sus uñas cuidadosamente: era tiempo de hacerse la manicuría.
De esta manera se presentó Draco como el "algo" de Hermione. Llegado ese momento, otras personas optarían por hacerlo formalmente, pero el rubio se vio satisfecho tal como había sido y, extrañamente, así también parecía Hermione.
Ron todavía (una boda asombrosa, un niño rubio platinado de año y medio cuyas primeras palabras fueron "Ron-pelón" y un perro después) se rehúsa a cocinar algún tipo de omelette. Todos saben porqué.
