Cap2: Miedos
Hola! Gracias a todos aquellos que leyeron el primer capitulo! Se les aprecia mucho!
Aquí os dejo con el siguiente y ahora empiezo a pensar que este fic tendra muuuxos capitulos :P asi que si os habeis enganchado lo siento!
Gracias a: Belu, y Ryu!
Disfruten!
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Caminaba solitario por las mugrientas calles de Bihar camino hacia la taberna 'El Cuervo Negro', no le gustaba especialmente ese sitio pero era como sentirse en casa. El tétrico bar había sido llevado por unos ingleses desde que se exiliaron allí, según el rumor, por ser mortifagos. Severus negó esos rumores nada más ver sus rostros, los cuales no conocía, evidentemente no dijo nada.
Llego ante la placa de la taberna en la que lucia un hermoso cuervo negro sobre fondo blanco. Ese cuervo le hizo acordarse del suyo, del que no había sabido nada desde que se habia mudado alli. Como odiaba a ese cuervo. La puerta se abrió de repente interrumpiendo sus pensamientos, aprovecho ese momento para entrar.
Entro dento y se sentó en la primera mesa libre que vio, algo apartada de la pequeña multitud de la taberna y espero que lo atendieran, inconscientemente se masajeó el muslo donde descansaba la cicatriz de la pasada noche, aún sentía molestias y ardor. Escuchó la puerta abrirse pero no le echó cuenta, impaciente se levantó y caminó hacia la barra.
"¿Acaso piensan que me tire toda la noche esperando para un whisky de fuego?" gruñó al primer camarero que vio, este se limitó a asentir y alejarse, demasiado acostumbrado a los malos tonos en el bar.
"Con esa mala ostia nunca te atenderán" dijo una voz prepotente a su lado, Severus se giró y miró el rostro de una de sus futuras alumnas, no le dio tiempo a decirle nada cuando su whisky esperaba delante de él.
"¿Que decía?" dijo sonriendo con suficiencia.
"Todos los tontos tienen suerte" respondió sin vergüenza alguna, una jarra de cerveza de mantequilla apareció delante de ella, sin decir nada caminó hacia la mesa donde antes se encontraba él. Severus sin ser invitado se sentó con ella.
"Vaya yo que creía que todos los tontos bebían cerveza" dijo con burla. Ella lo miró ceñuda.
"Nadie te ha invitado a acompañarme" respondió seca, ignorando su comentario. "No me gusta la compañía de hombres como tu...si se puede llamar hombre a lo que tu eres"
"Vaya si prefieres a mujeres te puedo aconsejar muy buenas putas"dijo de nuevo burlándose de su comentario, ella se limito a soltar una carcajada irónica.
"Igualmente serían mucho más hombres que tu...cualquiera podría ser mejor que tu" respondió cortante. Severus alzó una ceja.
"Mira, bonita, ningun hombre se me puede comparar" dijo cambiando su voz a un tono sedoso, mirandola con intensidad, sonriendo de lado
"¿A sí?" dijo con tono incredulo "Y qué haces para ser mejor que los demas ¿ser egocentrico? ¿Feo? ¿Tener mal humor?"
Pese a sus insultos la sonrisa de él no se borró, discutir con ella era uno de sus pasatiempos favoritos. "La experiencia" contestó simple, aún con el mismo tono de voz.
"Oh por favor!" Exclamó ella tomando un trago de su cerveza. "Eso tendrías que demostrármelo para que lo creyera"
"Donde quieras y cuando quieras" respondió rápido, el hecho de que la conociera de antes era un punto a su favor, quizás esa noche no iba a ser tan mala al fin y al cabo. Ella lo miró con cierto interés.
"Ahora mismo no tengo nada que hacer" sugirió terminándose la cerveza de un solo trago, Severus sonrió y captando el mensaje se levantó.
"Vamos" dijo caminando hacia la barra y pagando la cerveza de ella y el whisky que no había tocado él. Caminó hacia la puerta seguido de ella y ambos salieron.
Severus permaneció cayado durante todo el camino hacia donde tenía pensado llevarla. Cruzaron las puertas de Jagdish de camino a la cascada en completo silencio, al llegar torció por un camino en pendiente hacia arriba hasta llegar a una pequeña y oscura cueva. Entró y ella lo siguió.
"Vaya, profesor, no pensé que usted fuera tan romántico" dijo mirando la tétrica y sucia cueva. Severus se dio la vuelta y camino hacia ella, decidido.
"Oh vamos, Srta Malfoy, ¿acaso se volvió remilgada ahora?" dijo con burla, sin embargo sus manos se posaron en su cintura, rompiendo la línea. Ella se limitó a mirarlo interesada "Dicen que los miembros de la familia Malfoy son buenos en la cama ¿es usted una excepción?"
"Si...no soy buena, soy excelente" dijo ella con sonrisa picarona, acariciando sus brazos. "¿Quiere comprobarlo?"
"Ajá" contestó simple, cerca de ella que en un rápido movimiento acortó la distancia entre ellos, tomando sus rostro entre sus manos y apoderándose de sus labios, ansiosa. Severus gimió sorprendido pero respondió al instante, apretando su cuerpo contra la pared, pegándola más al suyo.
De repente las manos de ella se aventuraron a meterse dentro de su camisa, deslizandose por la piel de Severus, éste se puso rígido y no pudo evitar un escalofrío. De nuevo pasaba. Quitó sus manos de dentro de su camisa pero continuó besandola, tratando de hacer como si no hubiera pasado nada. Pero ese gesto no pasó desapercibido para ella que de inmediato se separó un poco de él.
"¿Que pasa Severus? ¿No te apetece jugar?" dijo ella con voz dulce.
"Claro, juguemos" De nuevo haciendo como si no hubiera pasado nada se abalanzó a sus labios, sin embargo ella se separó de nuevo.
"O jugamos los dos o no hay juego" dijo ella cruzándose de brazos, molesta. Severus frunció el ceño.
"Estamos jugando los dos" gruñó.
"Los dos ¿verdad?" repentinamente ella comenzó a dar pequeños mordiscos en su cuello, a los que Severus reaccionó con un nuevo estremecimiento, pero luchando por no arruinarlo de nuevo no la apartó. Ella subió a su oído. "Vamos demuéstrame que tan hombre eres" dijo retándole, conociendo los puntos débiles de su compañero en los mortífagos y su próximo compañero de cama.
Severus animado se abalanzó a su cuello,mordisqueándolo con hambre, hacia tiempo que no estaba con una mujer complaciente a la que no debiera pagar y esta vez no iba a peder la oportunidad de terminar. Los gemidos suaves que soltaba hacían que se animase más, sin embargo sus manos volvieron a meterse dentro de su camisa, acariciando su torso, lo que produjo otro escalofrío por parte de Severus, que reaccionó de la misma manera, sacando sus manos.
"Ahora enseño yo" ronroneó en su oido, pasando a mordisquearlo también, ella hacia sonidos que si él no supiera que era un vampiro sonaría a una respiración entrecortada.
"¿Que escondes Severus Snape?" respondió ella.
"Demasiadas cosas" murmuró éste bajando sus besos de nuevo a su cuello, viajando hasta la parte descubierta que su camisa dejaba de sus pechos.
"Sr. Misterio" bromeó ella moviendo esta vez sus manos al botón de su pantalón, jugueteando un poco antes de soltarlo. Ante eso Snape apenas rechistó, demasiado ocupado con su camisa, la que habia comenzado a desabotonar de manera rápida. Todo había comenzado a ir bien de nuevo hasta que nuevamente Belu se tomó demasiadas libertades y bajó el pantalón de Severus acariciando sus muslos, repentinamente éste volvió a estremecerse.
"¿Impaciente, Srta Malfoy?" dijo sonriendo de lado tratando de recobrar la compostura, subió sus manos a su cintura y se subió también el pantalón. Esta se limitó a mirarlo de forma algo confusa y se alejó de él hacia el otro lado de la cueva, sentándose en el suelo. "¿Huye de mí?"
"No huyo, complico" repondió ella jugueteando sensualmente con su pelo "Más o menos como tu haces"
Severus se acercó y se arrodilló frente a ella, poniendo las manos en sus hombros obligándola a recostarse en la fría piedra. Ella sorprendida se agarró a su cintura rodeándola con sus brazos, una vez recompuesta se acercó al rostro de Severus y mordió su labio inferior, tirando no demasiado para no hacerle daño.
Ante esto él se lanzó a sus labios de nuevo, mientras con sus manos iba por su espalda hacia el cierre de su sujetador, soltándolo con facilidad. Una vez sus pechos estuvieron libres dejó su boca y la bajó hacia ellos mordisqueándolos con cierta brusquedad, ella respondía de manera activa lo que significaba que no era muy brusco. Metió uno de sus pezones en su boca chupandolo con hambre.
Ella gimoteó y escurriéndose un poco hacia abajo reclamó su boca besandola con ansia, en un brusco movimiento acabó poniendose encima de él, sin darle tiempo a decir nada, comenzó a levantar su camisa lamiendo y mordisqueando cada parte de él. Severus se estremecía bajo ella y apenas alcanzaba a decir nada.
"Para" consiguió hablar al rato. Ella negó con la cabeza y terminó de sacarle la camisa, él con el shock apenas podía moverse, Belu sonriente beso sus labios de manera fugaz. "Para" Volvió a rogar él sin lograr ocultar un nuevo estremecimiento.
"No, no. Ahora me toca jugar a mi" respondió ella y repentinamente bajó hacia su pecho y lamió su pezón. Eso fue demasiado para Snape que con un violento movimiento se la quitó de encima tirándola de su regazo hacia el suelo.
"¡NO VUELVA A TOCARME!" gritó él que de repente estaba de pie apuntándola con la varita, sus ojos ardían con la furia. Ella lo miraba desde el suelo medio sorprendida y medio molesta a la vez.
"Primero baja la varita y no vuelvas a amenazarme. Segundo, si no te toco mal vamos a jugar" dijo ella con calma pero con cierto tono agrio, se levantó y tomando su camisa comenzó a vestirse de nuevo. "Esta claro que yo tenia razon... Tu no eres ni la mitad de hombre que dices ser"
Los ojos de Severus volvieron a brillar con el odio y la furia "Y tu eres como me imaginaba...una puta barata" dijo con tal tono de desprecio que toda la tranquilidad y la calma de la chica se esfumaron, y lo miró sorprendida. Se acercó a él y Severus se preparó para una bofetada que nunca vino.
"No mereces ni que te pegue..." dijo ella con el mismo tono de desprecio "Das asco... No, das pena"
"Pensaba que era al contrario" Y sin dejarle tiempo a contestar, se abrochó la camisa saliendo de la cueva, dejándola allí maldiciendo el día en el que había decidido acostarse con ese hombre.
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De nuevo de camino a cualquier bar para beber paseaba por Bihar, había pasado de largo la taberna por miedo de que ella estuviera allí, no podría enfrentarse aún a verla. Había sido realmente decepcionante la escena en la cascada, el miedo que había sentido al notar sus manos recorrerlo. No, era incapaz de enfrentarse a eso ahora.
Su mirada se detuvo antes el cartel delante de un pequeño local en el que se podia leer algo en el idioma natal. Recordó algunas palabras de las que le había enseñado Ligya e intentó traducirlo, no quería meterse antes de eso ¿y si fuera un sitio donde sirvieran carne humana y se le hubiera acabado? Severus se rió de su propia ocurrencia y de nuevo enfocó su cabeza a pensar en el titulo. Parecía poner Bar pero la otra palabra 'Shaakali' no lograba saber que significaba, encogiéndose de hombros entró, era un bar al fin y al cabo...whisky servirían.
Nada más abrió la puerta el sonido de la gente allí casi le hizo decidirse por vagar de nuevo por las calles en busca de algo más silencioso y solitario sin embargo el cielo amenazaba lluvia y no era bueno andar con lluvia por las calles de cualquier pueblo de la India, que eran los únicos a los que no le afectaba el fácil hechizo impermeable. Severus suspiró con resignación y se sentó en la barra esperando que al menos sirvieran un buen whisky.
Echó un vistazo a la gente que frecuentaba el local, algunos eran conocidos de la universidad, alumnos y profesores entre ellos. Otros debían ser, por sus rasgos faciales, habitantes del pueblo. Su mirada se desvió hacia un grupo de mujeres de no más de 20 años, todas muy hermosas y seguro que muy complacientes con una cartera con bastante dinero a su lado. No, esta vez prefería la soledad de una barra y la compañía de un vaso lleno.
Pero su soledad duró lo que tarda en entrar una persona por la puerta y sentarse a su lado. Severus se maldijo por dentro, nunca desees algo ya que lo contrario pasará. La miró de reojo y casi gruñó al reconocerla, Arya Lúthien, alumna de la Hermandad Smajhaguni. Se la había encontrado una vez en el cementerio, su actitud prepotente le sacó de quicio.
"Hola profesor" dijo su inconfundible voz a su lado, Snape se limitó a mirarla y saludarla con un gesto con la cabeza. "¿Que le ha pasado en la pierna?"
Snape no comprendió como se había dando cuenta hasta que miro como su propia mano masajeaba su pierna debido al dolor. Bufó y se levantó de su asiento, no queriendo contestar a las incomodas preguntas de ella. Se sentó en una mesa solitaria, aunque su soledad de nuevo no tardó en acabarse ya que esta vez ella se sentó frente a él.
"No soy toxica ¿sabe?" dijo con media sonrisa satisfecha.
"Sus preguntas si lo son" gruñó él, mirándola ceñudo y molesto.
"Fue una simple pregunta" se escusó ella. Él de nuevo se limitó a bufar y cogiendo su vaso de whisky se lo tomó de un trago, mágicamente se rellenó, siempre pedía una copa autorellenable, luego pagaba los que se había tomado. "¿Siempre es asi?"
"¿Asi como?" dijo él sabiendo que si no contestaba iba a ser casi peor.
"Asi de odioso" gruñó molesta esta vez.
"Ah!" dijo él como recordando "Si"
"¿Por qué" dijo ella con tono más calmado, queria conocerlo más y estaba segura que enfadandose no daría resultados.
"Porque me irritan las preguntas tontas" respondió el simple.
"Todo parece irritarle ¿acaso hay algo que no?" Severus se encogió de hombros
"No sé, supongo que no" dijo jugueteando con el vaso en sus manos.
"¿Ni siquiera hay alguien en su vida que no lo irrite?" Él bajó la mirada.
"Ya no" dijo con tono triste, ella notó de inmediato el tono de su voz.
"¿Y qué pasó?" dijo curiosa, buscando su mirada que por un instante se encontró con los ojos vulnerables de él antes de cambiarlos por una mirada dura y fria.
"Murió" dijo derribando de nuevo el vaso en su garganta, que volvió a rellenarse.
"Lo siento pero no por ese debe esta siempre a la defensiva" dijo ella algo culpable por haber sacado el tema.
"No me conoce y no sabe con quien me junto, creame que debo hacerlo" gruñó Severus mirandola con el ceño fruncido. Ella lo miró pensativa durante un momento
"Cierto, pero hay personas con las que no tiene que ser así. Creame se de lo que hablo" dijo ella moviendo inconscientemente una pulsera en su muñeca, Severus tratando de desviar el tema miro la pulsera.
"Bonita pulsera" comentó, ella resopló
"En realidad no lo es" dijo ella con pesadez. Él la miro curioso.
"Lo es, pero no lo es ¿que significa?"preguntó con su curiosidad innata "¿Una obligación?"
"Algo así" respondió ella, simple y llamó al mesero pidiendole una cerveza de mantequilla. Severus comprendiendo que no queria hablar se limitó a volver su atención de nuevo a su vaso, jugueteando con él nuevamente. "¿Tiene familia, profesor?"
"No" dijo él alzando su mirada de nuevo hacia ella, ella alzó ambas cejar.
"¿Esta seguro" aquella pregunta le molesto, ¡ni que ella supiera nada sobre él!
"Mis padres estan muertos, mi padre era el ultimo descendiente de la familia y toda la familia de mi madre a muerto...Si, estoy seguro" gruñó molesto.
"Entonces ¿yo soy un fantasma no?" saltó ella de repente, irritada. Severus alzó una ceja, sin comprender su actitud.
"Parece usted bastante corpórea" comentó acido.
"Vaya si si vista parece no fallarle" respondió ella con burla
"Si bueno no soy tan viejo" dijo el sin llegar a comprender su cambio de actitud "¿A que vino eso?" Ella gritó con exasperación y se levantó de su asiento, lo miró y suspiró.
"Mi nombre es Arya Snape"
