Capitulo 6

Nos despertamos temprano y nos vestimos con ropa cómoda. Como les dije anoche hoy será un día muy largo, o eso creo. Mientras desayunábamos en el restaurant del hotel Angie me dice:

- Tenemos una cita en este lugar- mostrándome un papel- a las 10:30.

- ¿Quién te dio eso? Esa no es tu letra.

- Me lo dieron en la recepción del hotel. A la revista se les olvido y les pidió a ellos el favor. Por eso no es mi letra- y siguió comiendo.

La dirección en el papel iba a ser la primera cita del día. No sabia donde serian las siguientes, pero de seguro Angie las tendría anotadas en su agenda. Mientras íbamos de camino, yo solo podía pensar en Jeong Hoon y en si lo vería de nuevo antes de irme. No tenia ninguna manera de comunicarme con el, pero quizás mi amiga la diseñadora tenia la información que yo necesitaba. Después de salir de esta cita la llamaría.

Llegamos a un edificio y al entrar al vestíbulo vi un directorio de consultorios médicos en la pared. Ninguna de las oficinas era sobre moda o algo parecido.

- Angie, creo que nos equivocamos.

- No Sophie, tranquila, este es el lugar.

- Pero estamos en una Torre Medica, no una Torre Fashion. ¿O es que vamos a cambiarle la apariencia a alguno de ellos?

No encontraba una explicación clara al hecho de q estuviéramos en un lugar plagado de doctores. Quizás la persona que tomo el recado se equivoco o el chofer nos había llevado al lugar incorrecto.

- Chica, no es nada de eso, vamos al elevador que se nos hace tarde- dijo Angie mientras me agarraba del brazo y me obligaba a entrar con ella.

Si las miradas mataran de seguro Angela no estaría viva para contarlo. En este momento estoy muy molesta con ella porque no me gusta estar ajena a lo que sucede a mí alrededor y era claro que no tenia idea de nada. Alguien me estaba jugando una broma y puedo jurar que si es así esa persona no quedara muy bonita después de que conozca mi enojo. Cuando se abrió la puerta me encontré en la sala de espera de un consultorio. What the fuck?? ¿Por qué Angela me había traído aquí? Con la mirada recorrí el lugar y Angie pudo notar mi incomodidad. Me tomo de la mano y me dijo:

- Yo tampoco entiendo que hacemos aquí, pero puse mi confianza en el y se que no me va a hacer quedar mal.

- ¿Pusiste tu confianza en quien?- le dije mientras soltaba su mano.

- Se que estas enojada, pero pronto ambas tendremos respuestas.

- Eso espero.

Angela se acerco a la recepcionista y con paso lento la alcance. Mi corazón estaba acelerado, así que puse mi mano sobre el para calmarme un poco, pero era imposible. Jamás me había sentido de la forma en la que me siento ahora. El corazón va muy rápido, mientras los pulmones van muy lentos. Quizás solo sea mi imaginación, pero así me siento.

- El doctor las espera, por favor pasen.- y nos abrió la puerta.

Angela fue la primera en entrar y la seguí. Mis deseos se hicieron realidad, pero ¿aquí y por que? Jeong Hoon estaba sentado en uno de los sofás del consultorio y se veía un poco nervioso. Me sonrió de manera muy tímida y se levanto. Un señor mayor de cara conocida se levanto de su escritorio y se me acerco.

-Hola, soy el doctor Sol Kim So y me dedico a la medicina natural.

Y las cosas comenzaron a tomar forma. Este doctor había hipnotizado a Jeong Hoon en el video q vi en youtube, pero ¿Qué hago yo aquí?

- Yo soy Angela y ella es mi mejor amiga Sophie y si no se han dado cuenta esta a punto de matarme así que por favor expliquen ya que hacemos aquí.

No espere mas tiempo y me dirigí hacia la puerta. Antes de que pudiera tomar la cerradura Jeong Hoon puso una mano en mi cintura y me dijo:

- Por favor espera. Puedo explicarte lo que sucede aquí, no te vayas.

- Kim, aunque sea un enorme placer volverte a ver, no puedo quedarme. Hoy mi día es bastante pesado y no tengo tiempo para juegos tontos.

- Sophie, la verdad es que hoy tenemos el día libre. Nadie llamo, no tenemos citas. Lo invente para que accedieras a venir. No se de que se trata, pero estoy segura que Kim no quiere hacerte daño.- me aclaro Angela.

Me sentía traicionada. Mi coraje fue haciéndose más grande y mis ojos se llenaron de lágrimas. Comenzaron a rodar por mi cara y salí corriendo de la oficina. Pero no llegaría lejos, las puertas del elevador estaban cerradas y Kim pudo alcanzarme sin problemas.

- Odio que me mientan.

- Lo siento, pero sabía que no accederías tan fácilmente y la verdad es que necesito que veas al doctor. Por eso le pedí a Angela que me ayudara, no fue su intención mentirte.

Tomo mi rostro entre sus manos y comenzó a secarme las lagrimas. No podía hacer esto, me sentía la más tonta del mundo.

- Necesito que hagas una sesión de hipnosis con el doctor.

- No puedo hacerlo. Yo no creo en esas cosas, además no me siento con ganas de que me usen como conejillo de indias.

- Por favor te suplico que lo consideres. Para mi es muy importante y cuando sepas la verdad para ti también lo será.

Sus ojos me rogaban, pero yo no iba a ceder. Mis razones eran muy fuertes y ni el ni nadie me harían cambiar de idea. Cuando el elevador se abrió entre en el y solo pude decir:

- Lo siento- mientras las lágrimas comenzaban a inundar de nuevo mis ojos.