¡¿Nightmare?!
Ran Tao
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"pensamientos"
Narración normal
Sueños
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.Casa de la familia Tao. 19.00hrs.
Estaban las dos damas de la familia en la sala, sentadas en el gran sofá de la sala de estar que estaba ubicado en medio de la habitación frente al televisor. Ambas se miraban seriamente, un destello de obstinación se veía en sus ojos. Estaban discutiendo un tema trascendental para la familia Tao…
-Es Seme! (N/R: ustedes creían xD!)
-Es Uke!
-Según su personalidad es definitivamente Seme! – Aseguró Ran Tao, estrujando un cojín que estaba bajo su mano, con fuerza- ¡Mi hijo no muerde la almohada!
-Claro que si! Es Uke! – le discutía Jun Tao, bastante exaltada, a punto de agarrarse de los cabellos y jalarlos con fuerza ¡¿Es que acaso su madre estaba loca?! ¡No sabia aquello que era tan fácil de ver a simple vista! - ¿No ve su físico? ¡Es el típico Bishie Uke! Además, tiene una cintura estrecha y sexy. Eso es un determinante muy importante en estos casos.
-SEME! Y No me discutas que soy tu madre!
-Aish Mamá, no te pongas así, no puedes usar el recurso de autoridad discutiendo esto. Y… ¿Qué tiene que ver la Sociedad Española de Medicina Estética en esto?(1)
-¡No! No S-punto-E-punto-M-punto-E-punto, sino que Seme, ya sabes, el bateador.
-¿Bateador?
-Ya sabes… ¿Yaoi? ¿Lemon? ¿Te suena, hija?
-Ahh… ¡ese! Pero si es uke!
PAF!
Portazo. Estruendos. Otro portazo. Pasos rápidos por el pasillo. Un seco "Ya llegué". Más pasos y otro portazo más.
Las féminas se miraron confundidas, para luego acomodarse nuevamente en el sofá, y mirar la televisión apagada durante unos segundos.
-¿Qué crees que le haya pasado?
Y es que era bastante raro que Ren llegara así, por lo general solo era un portazo, y un seco "Ya llegué. No se les ocurra molestarme con sus cosas pervertidas… estaré en mi habitación"
-¿Quién va a ir a hablar con él? –preguntó Jun, tomando la taza de té que había dejado olvidada junto al sofá hace unos minutos.
-Yo voy – soltó Ran elegantemente, sacando su abanico y luego avanzar con elegancia hacia las escaleras.
-Madre, si quiere apurarse, puede hacerlo – Dijo Jun conteniendo la risa, disimulando un poco al beber un sorbo de té.
Pocos segundos después, solo quedaban unas moléculas de Ran esparcidas por las escaleras.
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-Que demonios le pasa?! ¿Qué acaso quiere que caigamos en una desgracia mayor? ¡Es un idiota! – gritó ofuscado, lanzando parte por parte su uniforme a un rincón de la habitación, para luego colocarse rápidamente su traje chino típico y lanzarse sin delicadeza a su cama, refunfuñado mil maldiciones contra el ainu ese – maldito, idiota, tonto, estúpido…
Cerró los ojos, sonrojado. Aún estaba sensible por lo de esa tarde. Suspiró recordando como 'casi' llegan a algo con el estúpido innombrable
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-N-no… aléjate – soltó en un suspiro, haciendo que Horo en vez de alejarse, solo se presionara aún mas contra el, bajando sus labios por su cuello.
Acariciaba con tal lentitud que desesperaba al chino, pero así mismo le hacia perder la cabeza. Sonrió con los labios aun pegados a los hombros de Ren cuando este se estremeció y jadeó en el momento en que pasó sus manos por uno de sus pezones, presionándolo suavemente.
"Esto está mal…" Pensaba algo nublado por le placer, cerrando sus ojos, mordiéndose el labio inferior al sentir como lo torturaba aún mas dirigiendo sus labios aun mas abajo, donde anteriormente estaba su mano.
Apretó los puños que agarraban con fuerza la chaqueta del ainu, y, juntando una enorme fuerza de voluntad…
PAF!
-¡¡AHH!! Duele ToT!! – gritó el ainu, despegándose automáticamente del ojidorado y llevar sus manos a la zona afectada.
-Idiota! Que creías que hacías?!! – Medio gritó, medio jadeó Ren, ordenándose torpemente la camisa que desde hace un rato la tenía colgada de los hombros.
-Lo siento, Ren…Pero es que te veías tan sexy! – exclamó el ainu, con cascadas de lagrimas cayendo de sus ojos.
-Estúpido Pervertido – masculló poniéndose de pie – Es mi culpa por hablarte de eso. Ahora te excitaste por lo que te conté, así como ves, es mejor que no nos relacionemos de ninguna forma.
Horo detuvo su lloriquera para mirarlo desde abajo, frunciendo el ceño de improvisto se levantó y tomó a Ren de los hombros, para que le mirara de frente.
-Eres un cobarde…-murmuró a un tono que tan solo Ren pudiera escucharle, provocando que este le mirara enojado.
-¡¿Qué demonios dices?!
-Dije "Eres un cobarde"
-¡No lo soy!
-¡Claro que si!... ¿Porqué no podemos ser amigos? Ren, me caes bien. A pesar de todo tu maldito y jodido carácter, me caes bien, he incluso creo que me gustas. No es por culpa del sueño… No quiero desperdiciar la oportunidad de ser tu amigo solo por que tengas miedo…
-¡No tengo miedo! Deja de decir esas cosas tan raras
-Te quiero, Ren…- susurró sonriendo, abrazándole con dulzura, sin ninguna otra razón que sentirle cerca.
El chino no hizo más que cerrar los ojos, aceptando el abrazo.
Era tan cálido.
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Mordió la almohada con rabia ¿Por qué demonios todo eso le pasaba a el? No conocía a nadie mas que tuviera sueños premonitorios y para colmo uno de esos sueños le anunciara "Hola! Ren, vas a ser Gay!"
Pero… tampoco se quejaba. El chico no era tan malo…
No, no era malo.
¡¡Era idiota!!
Dejo la almohada que ya estaba algo mojada de tanto morderla y babear imaginándose al chico y se sentó en la cama, tomando un libro "x" y se puso a leer. No vaya a ser que fuera a soñar de nuevo.
Entrecerró los ojos, dándose cuenta de que las letras se le hacían borrosas, y no entendía un carajo.
-¿Ren?
-¿Que quieres, madre? – respondió con algo de burla, sabía que a Ran Tao no le gustaba que le llamara de esa forma tan impersonal
-¡¿Cuantas veces te he dicho, jovencito, que no debes llamar así a tu mamá que aun es joven y bella?! Sobretodo Bella! – irrumpió su madre en su habitación, abriendo de un golpe la puerta
Gotita de sudor recorriendo la frente de Ren. Tic nervioso en la frente de su madre.
-Bien, MAMÁ ¿Qué se le ofrece?
-Ah, si - dijo la señora, cerrando la puerta tras de ella, y sentándose junto a su hijo. - ¿Te pasa algo, cariño?
-No, mamá
-Si te pasa algo… - sonrió perspicaz, mirando fijamente a su hijo.
Ren tragó duro, acaso su madre sabría de…? ¡No! ¡No había forma de que supiera! O tal vez Jun habría instalado una mini cámara en su ropa para verificar si todos sus delirios yaoistas pasaban en la realidad, y justo su madre se había enterado!! ¡Demonios!
-¡No! ¡Yo en ningún momento he estado a punto de hacer cosas raras con el Usui!
Silencio.
Sonrisa pervertida por parte de la madre. Horror por parte de Ren.
-Hijo…
-¡¡Noooo!!
-Tu…
-¡No mamá!
-R—
-¡NO!
-REN!!! ¡ESCUCHAME DE UNA PUTA VEZ!
Oo…
Si, damas y señoritos, La señora Ran Tao ha dicho una grosería.
-Lo siento…
-Está bien… ¿Qué ibas a decir?
-Te iba a decir que si ibas a bajar a cenar…
¿Qué?
¿Ósea que su madre no se iba a aprovechar para burlarse de el? Al parecer no, porque al momento que el asintió, ella le sonrió y le beso la frente, para luego salir de su cuarto en total paz.
…
Bueno, eso era lo mejor.
-¿Vas a venir o no? – escucho desde afuera de su habitación.
-Si, mamá
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Era un radiante día, los rayos del sol pegaban con fuerza, y las salas de clases estaban llenas de energía
-Jodido Sol de…
Pero, como todos sabemos, Ren es un caso muy especial.
Le dolían los ojos como si hubiera estado mirando el sol por 15 minutos, sin gafas, y su cuerpo también le dolía, y porque no decir la cabeza, que parecía como si un mono le estuviera pegando con un chipote.
-Buenos días, Ren
Sintió unos calidos brazos alrededor de sus hombros, relajándole. No sabía que demonios era, pero se sentía bien. Cerró sus ojos un momento, ocultando sus pupilas del sol.
¡MOMENTO!
El único ser viviente capaz de hacerle eso a el (a parte de su hermana y su madre), era el maldito Usui!
-¡¡¡No me toques así!!! – gritó totalmente sonrojado, soltándose del abrazo.
-Delicado – murmuró enfurruñado, cruzándose de brazos
Siempre que se le acercaba el chino terminaba gritándole, y alejándolo. Seguía sin entender por qué se ponía tan nervioso ¡Ni que le fuera a morder!...
Aunque pensándolo de 'otra' forma, no era tan mala idea.
-Veo que su relación va mejorando. –
Ren se llevó una mano a la cara, pasándola sobre su rostro sin ninguna delicadeza ¡¿Por qué justo ESE tipo tenía que ser su amigo?!
-¡Si! Ya somos casi-amantes! – exclamó el peliazul, sonriendo de forma animada al Asakura de cabello largo.
…
Silencio Incomodo, caras incrédulas.
-¡NO SOMOS AMANTES!
-Pero por eso dije casi…
-¡Ni eso!
-Oh, vamos Ren, no seas tímido, a nosotros no nos importa que se te queme el arroz – contestó el Asakura, pasando una mano por los hombros de Ren, quien le miraba con ganas de matarlo, o quizás dejarlo agonizando, y cuando se recuperara, matarlo, pero de la forma más dolorosa que se le ocurriera.
-A mi no se me quema es arroz – masculló mirando al ainu, quien miraba de una forma extraña al Asakura
¿Celoso?
-Buenos días Ren, Usui, y…Tú – dijo una voz conciliadora tras de ellos. El chino suspiró mas calmado ¡Es que entre esos dos, Lizerg era una tabla en medio del mar!
Una tabla verde… Pero una tabla al fin y al cabo.
-Buenos días, Lizerg
-Buenas
-¡My Honey! – Exclamó el Asakura, soltando a Ren, y colocando pose melodramática- ¿Por qué me tratas así?
-No soy nada tuyo – le contestó simplemente el inglés, pasando de el y acomodando sus libros sobre la mesa
Ren se alejó de ellos, le dolía la cabeza, y no había dormido nada. Seguro tenía unas enormes ojeras bajo sus ojos.
-¿Qué pasó? –preguntó Hao al ainu, quien miraba desde lejos al chino, se veía mal.
-Bueno…
Y Horo se dio el trabajo de contarle la historia entera al Asakura y al inglés, quienes miraban con cara de "OO ¡¿Que Demonios?!" a medida que la historia avanzaba.
-¡…Y ahora no se que le pasa!-exclamó, tomándose los cabellos.
-He llegado a una conclusión…- anunció el inglés, con una expresión de quien descubre el secreto de la vida, y de porqué siempre el pan cae con la mermelada hacia abajo –
-¡¿Cuál?! – exclamó Hao, muerto de la ansiedad ¡Es que todo eso parecía de una novela!
-Creo que Ren seguirá teniendo esos sueños hasta que se cumplan… - dijo con pose de gran detective-
-¿Y?
-Lo que significa, que tienes que violar a Ren – concluyó el Asakura.
-¡¿Qué?!
-Si, porque dudo que Ren se deje. Así que, si quieres que el chinito esté bien, tienes que violarlo.
-¡Pero…!
-Pero nada, aprovecha ahora. Tengo un plan.
-¿Cuál es tu plan, genio? – preguntó sarcástico Diethel, fingiendo asombro ante las poco ortodoxas conclusiones de su amigo.
-Mira, Hoto. Tú ahora lo llevarás a la enfermería, y cuando estén solos, lo violas.
-¡Yo no puedo hacer eso! – exclamó sonrojado, gesticulando con las manos ¡Hao definitivamente estaba loco!
-¿Quieres que Ren esté bien?
-Si…
-Entonces debes hacerlo
El ainu bajó la vista un poco, para luego mirar furtivamente a su chino, se veía tan cansado…
Bien, no quedaba otra opción. Tendría que violar a Ren.
Se acercó a el, con paso de robot.
-Ren ¿Te sientes bien?
-No – soltó secamente, llevándose una mano a la sien. Kami-sama, este dolor iba a matarlo.
-¿Te acompaño a la enfermería?
-Bien, gracias…
Lizerg miraba algo sorprendido desde lejos la facilidad del ainu para tratar con Ren. Algunas veces, cuando Ren estuvo enfermo, le costaba más de una hora convencerlo a que fuera a la enfermería, e iba solo.
¿Sería que había algo más allí?
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Escuchando: Algo ahí – La Bella y la Bestia
(8) Y puede ser que haya algo mas allí(8) –
BD!!! Seeh, es de "La Bella y la Bestia"
Wiiiiiiiiiii!!! Al fin…uu No se que capitulo es este xD creo que es el 4 o.o pero en fin, he actualizado òuo!
(Ovaciones) lo se, soy genial xD
Bien, no, no lo soy y soy una maldita al no actualizar en tanto tiempo ¡Pero tengo mis razones! Ayyy! No saben lo difícil que es ser buen estudiante en 3º medio ;O;. Además últimamente he perdido un poco el interés en el HoroxRen .. ¡Línchenme! ToT ahora soy ultra mega fan del MattxMello en Death Note ;O;
Así que, hasta la otra actualización ;P
¡REVIEWS!
