¡¿Nightmare

TenRan-Sama

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- Diálogos

"pensamientos"

Narración normal

Sueños

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En el camino hacia la enfermería, Horo sentía como le sudaban las manos, y su cara seguro que le daba pelea reñida a un tomate maduro. Iba tras de Ren, caminando lentamente, mirando la esbelta figura del Tao con admiración.

Realmente era una persona interesante.

Le gustaba, le gustaba mucho a pesar de lo que él pudiera reprocharle y rechazarle. Y, a pesar de que le echaba cierta culpa al sueño, sentía que estaba destinado a cumplir los caprichos de ese lindo chino de ojos dorados.

-¿Sensei? – llamó Horo, cuando se había adelantado para abrirle la puerta al ojidorado. Pero en la enfermería no había nadie.

-¿Qué pasa? – preguntó el chino desde atrás, frunciendo el ceño.

-No hay nadie…

Ren puso cara de 'este-es-el-peor-día-de-mi-puta-vida' y cerró los ojos, fastidiado ¡La cabeza le iba a estallar! Y encima a la vieja de la enfermería se le ocurría no estar cuando el más que nunca necesitaba de sus servicios.

-¿P—Porqué no entramos y te re—recuestas, Ren? – dijo nervioso el ainu, teniendo aun muy presente el plan de violar al chinito.

¡Se sentía taaan malo! T—T Pero lo disfrutaría 9.9

Ren agudizó la mirada pasando por el lado del peliazul, estaba raro, muy raro, mas de lo normal. Tartamudeaba. ¿Qué demonios estaba planeando?

Suspiró, después de todo, el tipo era tan baka e inofensivo que no se atrevería a hacerle nada después de tamaño golpe que le había dado el día que habían pasado 'ciertas' cosas que no quería recordar ¬¬ con sus sueños apenas si podía.

Se recostó con suavidad en una de las camillas, cerca de la ventana. La más alejada de la puerta, no quería que le molestara un idiota que entraba lloriqueando por sabrá el que cosas.

Fijó su vista en el blanco techo, las blancas cortinas, las blancas sábanas, las blancas nubes, algo hastiado ¡¿Por qué puta era todo tan blanco O.ó?! ¡¡Hasta había olor a blanco!!

… Bueno, el blanco no tiene olor. Pero ya saben, es el olor a nada.

Cerró los ojos, sin intenciones de dormir, claro. No quería tener un 'accidente' en la enfermería de la escuela ¬¬.

-Umh… ¿Ren? – le llamó apenas el ainu, sintiendo su rostro arder y sus manos temblar.

Le había seguido sin decir palabra, seguro de que cualquier sonido haría que el dolor de cabeza del chinito aumentara. Se había quedado a los pies de la camilla, de pie, sin hacer nada más que contemplarlo. Parecía tan frágil, tan hermoso, que le dolía en el alma (mas no en otras partes 9.9) el romper aquel estado de tal armonía que tenía.

¡Pero había que hacerlo por su bien! … ¿cierto? Je je ñ.n

Se acercó con lentitud, procurando no hacer ningún ruido. Se subió con suavidad a la cama, colocando ambos brazos a los lados de la cabeza del ojidorado, que parecía no darse cuenta de nada.

Acercó su rostro sin prisa, disfrutando cada detalle de la perfecta cara de Ren. ¡Kami-Sama! ¿Por qué tenía que ser tan irresistible?

Mientras tanto, Ren parecía estar en un estado de relajación tal, que no sentía nada de lo que había a su alrededor. Pero aún así no estaba durmiendo.

Sintió un roce conocido sobre sus labios, primero muy suave, luego con algo más de presión. Un beso. Abrió sus labios inconcientemente, dejando que el otro profundizara aún más aquel contacto, recorriéndole con algo de timidez, y sin embargo con maestría.

Un sueño.

Abrió levemente los ojos, sin dejar de responder a aquel dulce beso. Era tan cálido.

Volvió a cerrar sus ojos, sintiendo su respiración acelerarse levemente al sentir una curiosa mano sobre su cuello, bajando con suavidad, con estudiada lentitud hacia su pecho, y desabrochando su camisa a su paso. Gimió aún entre besos cuando le había mordido el labio inferior.

¡¡MOMENTO!!

¡¡No estaba soñando ò.Ó!!

-¡¿QUÉ DEMONIOS INTENTAS, PERVERTIDO?!! – gritó con fuerza, tratando de empujarlo. A lo que el ainu le miró asustado.

-Y—Yo… Ren ñ.ñ verás…

-¡NADA! ¡Intentabas violarme mientras me hacia el dormido!

-¿Te hacías o.o…?

-¡Eso no importa ahora!

-¡Pero, Ren, lo hacía por tu bien! T—T

-¿Por mi bien dices? ¡Las violaciones no le traen ningún bien a las victimas ò.Ó!

-Bien que lo estabas disfrutando ¬n¬…

-¡No me cambies el tema ò///Ó!

El ainu, juntando toda su energía y determinación, atrapó las muñecas de Ren y las colocó sobre su cabeza, inmovilizándolo también con sus rodillas. No era una posición muy cómoda, pero había que sacrificarse ú.u

-¡Suéltame, idiota pervertido! – pataleó el chino, sintiéndose levemente intimidado. Jamás había visto una mirada tan sexy en el ainu.

-¡Ren, escúchame! – pidió, casi ordenó, aplicando aún mas fuerza a su agarre. El chino obedeció, muy a su pesar – En serio, lo que hago es por tu bien.

-¡Ja! Si, y yo soy Betty Boop ¬¬

-…Ren

-Bien, habla.

-Lizerg ha dicho que no dejarás de sufrir esos sueños hasta que estos se hagan realidad, por esto Hao ha concluido que debería violarte para que estuvieras bien…- se detuvo ante la cara de '¡JODIDOS-IDIOTAS!' que tenía Ren.

Bufó hastiado, relajando sus manos que aún estaban inmovilizadas. Por lo general las deducciones de Lizerg nunca se equivocaban, confiaba en lo que el decía, pero… ¡¿Por qué tenía que ser de esa forma?! ¡El no quería que se le quemara el arroz, se le diera vuelta el paraguas, se cambiara de acera, y un montón de formas más de determinar la fatídica denominación 'gay'!

-¡Te juro, Ren, que me ha costado mucho forzarte! T-T

Una gran gota de sudor cayó por la frente del chino, mirando al peliazul aún sobre el, mirándole con grandes ojos de cachorrito abandonado en la lluvia.

-Lo siento, pero es por tu bien…- concluyó, asaltando sus labios nuevamente.

Intentó resistirse, realmente lo intento (9.9) pero luego de un buen rato sus fuerzas y su determinación a resistirse se habían acabado, cerró sus ojos, rendido, respirando pesadamente al sentir los labios ansiosos del ainu en su cuello, provocándole escalofríos y obligándole a soltar leves suspiros.

-E—Espera… - soltó el chino, intentando llamar su atención.

-¿Umh? – respondió, aun con sus labios pegados a su pecho. - ¿Lo hago mal?

-No…no es eso… ¿Piensas…hacerlo aquí?

-Si o.o ¿por qué no?

Esa respuesta le calló como un balde de agua fría.

-… ¿Nunca has tenido sexo, verdad? ¬¬

-Jejejeje ñ.n

-¡¿Eres virgen?! – exclamó incrédulo. Horo se sonrojó aún más que cuando venían del salón.

-¡No lo digas así que me da vergüenza! TuT

Ren sacó fuerzas de quizás donde y se soltó del ainu, quedando sentado en la cama y mirándolo con hastío.

-Aquí no podemos… -concluyó el Tao, empujando a Horo con fuerza y levantándose, arreglándose la camisa y volviendo a mirar al ainu – Vamos a clases.

-Pero, Ren…

-¡He dicho que vamos a volver a clases!

-Bueno ;u;

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"3º Etapa… Locura y estrés" concluyó, pensando en la extraña pareja que hace poco había salido de la clase.

Las letras en el pizarrón se le hacían borrosas de tener tanto rato los ojos abiertos, pestañeó varias veces, humedeciendo sus pupilas. Bostezó y miró a su lado. Lizerg se veía tan concentrado, tan perfectamente hipnotizado por la clase de psicología que no lo soportó. Sacó una hoja de su cuaderno, la sacó y se la lanzó al peliverde, que cayó, igual de perfecto, en la sien del susodicho.

Sonrisa burlona.

El chico atacado volvió la cabeza hacia su atacante, con mirada de reproche. El atacante le guiñó un ojo, con picardía. Lizerg sonrió, y modulo perfectamente con sus labios "jo-de-te", antes de volver a mirar hacia el pizarrón.

"Yo se que me amas, Honey" le escribió el Asakura en un papel, que fue a caer en el centro de la mesa del peliverde.

RIIIING (Sonido del timbre, no un celular xD)

-Pueden salir. Recuerden el examen del viernes, la materia de hoy también está incluida – anunció la profesora, mientras los alumnos salían del aula.

Vió atentamente como la profesora salía del lugar, para luego voltear hacia el de cabello castaño y lanzarle el mismo papel directamente a su rostro.

-¡Ouch! ¡Me pegaste en un ojo T—T!

-El amor duele –acotó, poniéndose de pie y acercándose a la ventana, mientras Hao le hacía tamaño espectáculo, al cual obviamente no le puso atención.

-Oye, Lizerg – escuchó al fin la voz seria de Hao, quien se había acercado a la ventana, junto a Lizerg - ¿Crees que lo hayan hecho?

-Hmm… Realmente cre—

-¡Ren, Espera! –Interrumpió al ingles, al tiempo que la puerta se abría estruendosamente, dándole paso a la entrada de un fastidiado Tao y a un avergonzado Usui.

El chino se acercó con paso decidido hacia la pareja junto a la ventana, y le plantó una patada en su orgullo al pobre Asakura. Lizerg y Horo hicieron muecas de dolor y compasión.

-¡Así que tu eras quien le metió la idea de la violación al idiota este! – dijo Ren, haciendo una mueca imperceptible de compasión. Parece que se le había ido un poco la mano o.ò… bueno, el pie.

-…si – respondió con un hilillo de voz, colocando ambas manos en la zona afectada, y contrayendo su cuerpo.

-¿Qué paso? –preguntó discretamente Lizerg al peliazul.

-Verás… llegamos a la enfermería y no había nadie, entonces hice que Ren se recostara sobre una de las camillas. Seguidamente, con mis encantos, logré que Ren se rindiera ù.u entonces, cuando al fin había dominado, e iba a pasar algo interesante, este dice que así no se puede, porque aún soy virgen TT ¿No crees que es cruel de su parte tratarme así? ; ;

-¿Eres virgen? O.o – dijo incrédulo.

-Si o.o

-¡No fue así! – Chilló Ren, cuando al fin pudo intervenir en la conversación – ¡En primer lugar, en ningún momento fueron 'tus encantos', solo estaba cansado!

-Si, claro. Y yo soy Candy Blanca ¬u¬ - dijo Hao, algo mas recuperado.

-¡Cállate! Déjame terminar, Candy.-Hao frunció el ceño - En segundo lugar ¡No se puede tener sexo en un lugar así! No es lo mismo hacerlo con una mujer que con un hombre ¡Hay ciertos procedimientos necesarios! Ò.ó

-Sabes mucho de esto ¿No? o.o –Dijeron los tres, al unísono.

-Ejem…-carraspeó el Tao, sintiendo como subían los colores a su rostro- Es solo por los sueños y los mangas de Jun ù.u

-¿Lees mangas yaoi? OuO –preguntó perspicaz el Asakura, dando leves codazos cómplices al ojidorado.

-¡Ese no es el asunto!

-¿Crees que podrían enseñarle? – preguntó el peliverde de improvisto, con una mano en su mentón, en pose de pensador.

-¿Eh? o.o

-Que si crees poder enseñarle todo eso a Horokeu

-¡¿QUÉ?! ¡¿YO?!

-¿Qué quieres que le enseñemos nosotros? – le respondió Lizerg, cruzándose de brazos y mirando de forma seria a su amigo. Mientras, Hao analizaba de arriba abajo al peliazul.

-Quizas yo—

-¡¡NI SE TE OCURRA, HAO ASAKURA!!-ladró Ren, viendo la mirada pervertida del pelilargo.

-Interpretando tu respuesta, Ren. Tú le enseñarás.

-¡Pe— !

-¡Nada de peros! – dijo severo, ante lo que Horo y Hao le miraron confundidos y algo asustados.

Lizerg caminó hasta su asiento y revisó en los bolsillos de su mochila, sacando unos cuantos billetes de ella. Luego se dirigió hacia Hao, quien no atinaba a nada más que mirarlo sin entender ni un carajo. El peliverde sonrió de forma maquiavélica, y se acercó a solo centímetros del pelilargo.

-¿L—Lizerg? – tartamudeó, nervioso, sintiendo como el susodicho pasaba sus manos alrededor de su cintura.

El peliverde deslizó sus manos hasta la parte trasera de la cintura de Hao, bajando un poco mas, metiendo ambas manos a los bolsillos traseros de este. El susodicho dio un respingo. ¡Lizerg estaba tocando…!

-Bien, esto quería – habló el inglés, sacando las manos de sus bolsillos de Hao y abriendo la billetera que había sacado.

-¡¿Pero qué--?! – balbuceó el castaño, viendo como su adorado peliverde sacaba una considerable cantidad de dinero de su billetera. - ¡¿Lizerg, qué demonios crees que estas haciendo QoQ?!

¡T-T Eran sus Ahorros de todo el mes!

-Es para una buena causa – respondió este con simpleza, guardando todo el dinero en un sobre y entregándoselo a Ren. –

-¿Por qué me pasas esto? – preguntó el peliviolaceo algo extrañado, pero aún así tomando el sobre que le extendían.

Hao sonrió al ver la mirada de complicidad que tenía el peliverde, entonces comprendió, y, aunque le pesaba realmente el hecho de que fuera SU dinero, le apoyó. Se acercó al inglés, y pasó su brazo por el hombro de este, instalando una de sus típicas sonrisas en su moreno rostro.

-Para que vayan a un hotel, querido Rencito.

-¡¿Qué?! – gritó, lanzando el sobre por los aires, como si este le quemara. Casi automáticamente el peliazul tomó el sobre, con una adorable y 'nada pervertida' sonrisa en su rostro.

-¡¿De verdad?! – preguntó el ojinegro, entusiasmado. Cogiendo la mano de Ren, tomando ambas mochilas y esperando con ansias la respuesta de Hao.

-Si, en serio n.ñ – respondió algo… extrañado de la actitud tan animada del peliazul.

No pasaron tres segundos, cuando una nube de humo cubrió el pasillo, dando a entender que por ahí había pasado el peliazul arrastrando al pobre ojidorado a la salida.

-Siento haberte quitado tu dinero – rió Lizerg, mirando al descolocado castaño junto a el.

-No importa, pero luego te lo cobraré – contestó, guiñando un ojo.

○○○○○○○○

-¿Qué pasa, Ren? ¿No vas? – preguntó el peliazul, extrañado del paso tan lento que llevaba el chino.

Ren levantó la vista, observando el sobre en su mano. Ya lo había aceptado, era un destino inevitable el que se acostara con ese extraño peliazul, así que no iba a combatir contra el, pero…

No dejaba de resultarle incomodo.

¡Todo el mundo conspiraba en su contra para que terminara con Horo! ¡Hasta su madre y su hermana! ¡Y aún mas sus amigos! Hasta le habían pasado dinero para un hotel, dios ú.u…

-Disculpa, no iremos al hotel – respondió, guardando el dinero en el bolsillo exterior de su mochila. Horo se volteó totalmente, para verlo con cara de cachorrito.

-Pero… ;O;

-Iremos a mi casa, mi madre y mi hermana no están, así que allá podré estar más tranquilo… - concluyó, viéndolo a los ojos, sonriéndole ligeramente.

Se entregaba a su destino.

-¿R—Ren? –balbuceó el ainu, cuando el ojidorado pasó por su lado, comenzando a caminar. El aludido volteó, viéndole extrañado.

-¿Qué pasa? ¿Te arrepentiste?

-No, es que… pusiste una expresión tan sexy!! – exclamó emocionado, al más puro estilo niñita fangirl (n/T: me siento alagada xD)

-…Bien, vamos antes de que me arrepienta.

-¡Si, señor! – volvió a exclamar, levantando su mano y siguiendo a su querido Chino.

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Notas de TenRan-Sama: Waaay! Cuantos siglos sin actualizar owoU pero como ven, tarde, pero sigo cumpliendo con mi amado fic w xD disfrutenlo, y si quieren me linchan xD

¡Carpe Diem!

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