Amor Prohibido
Capitulo 2:
Una comida en el campo
A la mañana siguiente, tal como
había acordado con Mikoto… El Hokage caminaba por las calles del
barrio Uchiha, dirección a la mansión Uchiha donde había quedado
con Mikoto y el pequeño Itachi para pasar un día en el campo…
"Buenos días Hokage-sama."
Saludaban los integrantes del clan Uchiha… Minato con una sonrisa, saludaba a todas las personas que se encontraba, no conocía todos los nombres, pero al menos intentaba recordarlos…
"¿Cómo usted por este barrio?."
Era la pregunta que más le hacían, ya que ciertamente Minato, no paseaba mucho por el barrio Uchiha, ni ningún otro Hokage lo hacía…
Tras unos minutos, llego a la mansión Uchiha… Allí le esperaba Mikoto que lucía un precioso kimono de color azul, con el emblema Uchiha en la espalda…Pero esta no estaba sola, se encontraba con su hijo Itachi que vestía con el típico atuendo Uchiha, pantalón corto y camiseta negra con el emblema en la espalda, y con una mujer que no conocía que lucía un kimono rosa, que conjuntaba con el color del cabello de la mujer, ya que era pelirosa…
"Mikoto-chan, no me dijiste que habías quedado con el Hokage."
Mikoto simplemente sonrió…
"Hokage-sama, le presento a Tsuroko Haruno."
La mujer pelirosa se sonrojo hasta los extremos, y con una reverencia saludo al rubio…
"Es un placer conocerlo, Hokage-sama."
El Hokage algo nervioso y sonrojado, le devolvió la reverencia…
"El gusto es mío, Tsuroko-san, y por favor… No me llaméis Hokage-sama, llamadme Minato, ese es mi nombre."
"Esta bien, Minato-san."
Dijo la pelirosa muy avergonzada…
"Buenos días, Minato-sama."
Minato miro al pequeño Uchiha, que le había saludado…
"Buenos días, Itachi-kun… Me alegra verte, cada día estas mas grande."
"Buenos días, Hokage-sama."
Minato se sonrojo al escuchar a la mujer Uchiha, ya que su voz era la voz más dulce que había escuchado nunca…
"Muy buenos días, Mikoto-san."
Y tras los correspondientes saludos, se pusieron en marcha… Minato guio a las dos mujeres y al niño por el campo, el rubio estaba contento pero un poco decepcionado, el esperaba solo encontrarse con Mikoto e Itachi, no contaba con que vendría una amiga de Mikoto…
No les llevo mucho tiempo salir de la aldea, sin llamar excesivamente la atención…
Una vez a las afueras de la aldea, el Hokage como les prometió… Les llevo a una pequeña zona llana de hierba, cerca de un pequeño lago, era un paraje bastante bonito, a las dos mujeres les gusto el lugar, ya que nunca lo habían visitado…
Enseguida empezaron a poner las cosas que necesitaban para pasar un día agradable, pero el pequeño Itachi, miro al Hokage con curiosidad y le pregunto algo que le rondaba en la cabeza…
"¿Quiero ver alguna técnica suya?, Hokage-sama."
"¡¡¡ITACHI-KUN NO MOLESTES AL HOKAGE!!!".
Regaño Mitoko a su hijo… El Hokage negó, en señal de que no le riñera…
"No, no me molesta… Te enseñare mi nueva técnica, bueno os la enseñare a los tres."
Las tres personas guardaron silencio, y miraron expectantes al Hokage, este empezó a concentrar energía levantando la palma de una mano y con la otra mano moviéndola a gran velocidad, empezó a crear una esfera, que empezó a generar un fuerte viento, el Hokage tras unos segundos la desvaneció…
"OHHHH, INCREIBLE… ¿Y COMO LO VA A LLAMAR?"
Chillo impresionado Itachi… Las dos mujeres miraban sorprendidas al Hokage, porque nunca habían visto una técnica ninja de ese calibre…
Minato tras pensarlo un segundo… Respondió alegremente…
"No lo tengo muy claro, pero creo que lo voy a llamar Rasengan."
"Impresionante, Minato-san… Es usted tan increíble."
Dijo la pelirosa…
"Es increíble, no en vano, usted es el mejor ninja de Konoha, por eso es nuestro Hokage."
Dijo Mitoko con un gesto amable, Minato sonrió nervioso ante los alagas de las dos mujeres y del pequeño… Cuando un grito le hizo voltearse…
"¡¡¡OOOOOHHHHHHHHHHHHH!!!"
Minato
se volteo a ver a su sensei, quien estaba acompañado ni más ni
menos que por su compañero de equipo, la legendaria sanin Tsunade,
era raro verles juntos, pero sin dudas si estaban juntos, seria por
alguna absurda apuesta o algo similar….
"Vaya, buenos
días, sensei, y buenos días a usted también, Tsunade-sama."
Dijo el rubio en un tono un poco sarcástico, la rubia saludo con una mano al Hokage, pero Minato ya tenía el pensamiento de que ahora que se había cruzado con su sensei y más si este iba acompañado de la rubia ninja medico, lo que iba a ser un tranquilo día en el campo, sería un día salvaje en el campo…
Jiraiya al ver a su alumno acompañado de dos preciosas mujeres…. Sus sentidos pervertidos se activaron…
"Vaya, vaya… Veo que estas muy bien acompañado, mi querido Minato."
Este negó sonrojado, moviendo
agitadamente las manos…
"Por favor, sensei… No es lo
que piensa, simplemente hemos venido a disfrutar de un día en el
campo…"
"¡¡¡INCREIBLE!!!... ¡¡¡ESTOY CON DOS DE LOS SANIN DE KONOHA Y CON EL HOKAGE!!!... ¡¡¡ ESTO CUANDO LO CUENTE NO SE LO CREEN!!!!"
Grito histérica y emocionada la mujer pelirosa… A Minato y Tsunade les cayó una gota de sudor, mientras que Mitoko se avergonzó ante el comentario infantil de su amiga, que parecía una niña… Aunque podía entenderla porque ella era una civil, y raras veces podía estar cerca de las personas más influyentes de Kohoha…
Y Jiraiya con una sonrisa cogió por los hombros a la Haruno…
"Así es, yo soy el galante y el grandísimo Jir…"
"BUM"
Jiraiya no
pudo acabar la frase, porque Tsunade le había metido un codazo que
le había tumbado…
"Dirás el grandísimo sucio y pervertido Jiraiya, Tsuroko-san, no le prestes mucha atención a este imbécil pervertido."
Bufo la rubia molesta… Minato y Mikoto tuvieron que intentar reanimar a Jiraiya, mientras Tsuroko observaba divertida la escena…
Poco después todos estaban
sentados, comiendo la comida que había preparado Mikoto que aunque
eran más de los previstos, ella preparo muchísima comida por si
ocurría una cosa emergencia, como esta…
"Esto esta
riquísimo, hacía tiempo que no probaba una comida, tan buena como
esta, Mikoto-san."
Dijo el rubio con una sonrisa, satisfecho por los alimentos recibidos…
La mujer Uchiha sonrió, y agradeció las palabras amables del Hokage…
"Gracias Hokage-sama."
"Muchas gracias Mikoto-san por esta gran comida."
Agradeció también el sanin pervertido…
Tras la comida, Tsunade saco de su chaqueta una botella de sake, y empezó a servir a todos los presentes…
Minato y Mikoto se negaron, ellos no querían beber… El porqué era el Hokage y no era lo adecuado, y otra porque era madre y debía preocuparse por su hijo…
"Sois unos aburridos."
Fue el comentario de la sanin, que empezó a beber con Jiraiya y Tsuroko…
Tras treinta minutos yacía inconsciente por los continuos golpes de una Tsunade borracha, y una Tsuroko muy borracha que habían simpatizado, Minato y Mikoto miraban la escena el primero divertido, la segunda avergonzada…
Itachi mientras jugaba por la zona, de vez en cuando Minato jugaba con él, no claro sin regañar a su pequeño hijo por molestar al Hokage, pero este no le importaba en absoluto, si no por el contrario disfrutaba de la compañía del pequeño… Mitoko los veía jugar con una sonrisa en el rostro, aunque también la apenaba, porque en los cuatro años de vida que tenia Itachi, su marido o sea el padre de Itachi, Fugaku Uchiha nunca había jugado con su hijo, ya que era una persona demasiado seria y ocupada para disfrutar de una vida familiar…
"Minato, serás un gran padre, estoy segura."
Dijo en un susurro la Uchiha, Minato ajeno a los pensamientos de la mujer… Siguio jugando un rato con el chico, hasta que este cayó rendido de cansancio, Minato lo cargo hacia donde estaba su madre y lo recostó a su lado….
"Hacia mucho tiempo, que no veía sonreír tanto a Itachi."
Dijo la mujer con una sonrisa, Minato le devolvió la sonrisa a la kunoichi Uchiha…
"Bueno, yo también fui un niño, Jiraiya lo sabrá muy bien, por eso se que es importante hacerles caso."
Mikoto pareció entristecerse con esas palabras…
"Ojala, Fugaku se diera cuenta de esas palabras."
Dijo la Uchiha en un suspiro… Minato que la escucho, simplemente puso una mano en su hombro…
"Estoy seguro, que algún día… Lo hará, Fugaku es un buen hombre, el debe querer mucho a Itachi, un padre lo que más quiere siempre es a un hijo."
Mikoto sonrió animada, por el comentario del Hokage…
"Le doy las gracias, por intentar animarme… Sé que si usted está aquí conmigo, es por lo que hable ayer con usted… Le agradezco mucho lo que está haciendo por mí."
Minato negó…
"No es nada, Mikoto-chan."
Tarde… El Hokage, se llevo sorprendido y avergonzado la mano a la boca, la mujer sonrió…
"No se preocupe, yo no tengo ningún problema en que me llame Mikoto-chan, usted para mí es un amigo, si tanto le molesta que le llame Hokage-sama, lo llamare por su nombre, Minato-san."
"Prefiero que me llames, Minato-kun, el –san, me hace ver muy viejo y que me tutees."
Mikoto asintió…
"Minato-kun,
¿mejor?."
El Hokage sonrió con una sonrisa
esperanzada… Había roto una barrera, con la Uchiha… Y eso le
gustaba en cierta manera, aunque no sabía porque…
Mikoto se percato de que la tarde empezaba a caer, y que era la hora de regresar a casa…
"Debemos regresar, es tarde… Y si Fugaku regresa y no me ve, posiblemente se preocupe."
Minato asintió un poco abatido, de que el día acabara ya…
"¿Qué hacemos con estos tres?."
Señalo el Hokage… Mikoto dudo… Pero enseguida se le ocurrió una idea…
"Deberíamos llevarles, pero será muy pesado cargar a los tres."
Minato se le ocurrió como llevarlos…
"Ya lo tengo, hare un Kage Bunshin No Jutsu y me llevare a los tres a sus casas… Con Jiraiya y Tsunade se donde viven, pero necesito que me indiques donde vive Tsuroko."
Mitoko asintió y se disculpo por los actos de su amiga…
"Siento el comportamiento de Tsuroko, es un poco irresponsable, pero ella no está acostumbrada a tratar con ninjas y menos con un Hokage y con dos de los tres grandes sanins, para ella son personas que no esperaba nunca conocer."
Minato negó con una sonrisa…
"No importa, me ha caído muy bien, es una mujer bastante animada, es importante que las personas también tengan esa personalidad de vez en cuando."
Minato realizo el Kage Bunshin No Jutsu, y creo tres clones, que cada uno recogió a cada uno de los dormidos e inconscientes: Jiraiya, Tsunade y Tsuroko los clones se separaron y el original recogió al pequeño Itachi quien cargo en su espalda, porque también dormía… Mikoto agradeció el gesto, ya que sería pesado tener que cargar al pequeño la vuelta a casa y estaba cansada….
Los clones que cargaban a Jiraiaya y Tsunade hicieron su trabajo rápidamente, pero el que cargaba a Tsuroko tardo un poco más, porque no sabía exactamente donde vivía, el ninja la dejo dentro de su casa al igual que hizo con los sanins, y una vez acabado el trabajo…
Deshizo los clones, Minato suspiro cansado…
Y con Mikoto emprendió el camino de regreso al barrio Uchiha…
Algunos aldeanos se extrañaron de verles juntos, pero Mikoto justifico con una simple explicación rutinaria, porque el Hokage estaba por el barrio de los Uchiha, la gente le resto importancia, al fin y al cabo era el Hokage, el podría pasear por su villa, libremente y seria de su competencia tratar con todas las personas del pueblo…
Y tras unos minutos, el Hokage llego a la puerta de la mansión Uchiha… Mikoto con una sonrisa tierna, agradeció que el Hokage la acompañara…
"Muchas gracias, Minato-kun por todo."
La mujer le indico que le entregara a su hijo, que ya ella se encargaría de acostarlo… Minato asintió y con delicadeza para no despertar a Itachi, se lo entrego a su madre…
"Espera un momento, y bajo a despedirme de ti."
Minato asintió y la mujer entro en la casa cargando a su pequeño, Minato no puedo evitar observar a la mujer, ella era una madre muy linda, y se sonrojo un poco a pensar en ella de esa manera…
"Sin dudas, Mitoko eres una mujer muy tierna y a la vez muy fuerte."
Susurro para sí mismo el rubio, y tras unos minutos de espera… La mujer salió para despedirse correctamente del Hokage…
"Mikoto-chan, gracias por permitirme disfrutar de un día tan maravilloso como el de hoy."
Mikoto negó con una sonrisa en el rostro, con una linda sonrisa y con un tierno gesto, ella beso la mejilla del Hokage…
"Esto es para agradecerte lo de hoy, me has sido de mucha ayuda,"
Este se sonrojo como nunca lo había hecho en su vida, no era costumbre que una persona lo besara en la mejilla, de hecho… Minato no recordaba que nadie lo hubiera besado, ni siquiera en la mejilla, salvo quizás su madre cuando era muy niño, pero esto era muy diferente…
"Buenas noches, Hokage-sama."
Minato miro confundido a la kunoichi porque ahora lo volvía a tratar de usted, esta la guiño el ojo y con una simpática sonrisa le susurro al Hokage…
"Que pases una buena noche, Minato-kun."
La mujer con una sonrisa, hizo un gesto de despedida y se metió nuevamente en la mansión… Minato quedo por unos instantes en la puerta asimilando lo sucedido… Y aun algo sonrojado…
Se le dibujo una sonrisa en el rostro, y con esa expresión ligera de triunfo, emprendió el camino de regreso a su hogar…
"Mikoto Uchiha, ahora estoy seguro… Creo que estoy empezando a enamorarme de ti."
CONTINUARA…
