Amor Prohibido
Capitulo 3:
El incidente de los baños termales
La aldea de Konoha,
respiraba tranquilidad y paz, últimamente los ninjas tenían menos
trabajo del habitual, y eso permitía a muchos de disfrutar con los
suyos…
Para el Hokage, eso suponía también más tranquilidad y menos trabajo, pero él no podía disfrutar completamente de esa paz y tranquilidad, su mente estaba en otra parte, pensando en cierta kunoichi que le traía loco, ya hacía dos semanas desde que aquel inocente gesto, que trastoco la mente del Hokage…
En esas dos semanas, el había coincidido con dicha mujer un par de veces, por cuestiones de trabajo y papeleo, pero para el Hokage era un sufrimiento, no sabía cómo, el se había vuelto totalmente dependiente de la Uchiha, una extraña obsesión empezó a invadirlo, todas las noches fantaseaba con ella…
Los esfuerzos del rubio por mantener el control, eran muy duros pero tenía que hacerlo, puesto que esa mujer era la esposa del líder del clan más poderoso de toda Konoha, era un fruto prohibido, y él lo sabía muy bien…
Quizás si él no fuera el Hokage, podría acercarse a la kunoichi, que el mayor castigo seria la muerte por parte de los miembros del clan Uchiha, pero siendo el Hokage, eso podría traer consecuencias muy nefastas para él y para ella y quizás para el clan…
Y Minato sufría enormemente, porque cada día que pasaba, su depresión era mayor… Su clásico humor, casi había desaparecido…
Jiraiya en ese momento, estaba haciendo una visita a su alumno… Pero el Hokage, no parecía prestarle mucha atención…
"Sensei, ¿puedo pedirte consejo?."
Pregunto Minato con temor, Jiraiya se puso serio, y miro a su alumno confundido, hacía mucho tiempo que este no le pedía consejo…
"Claro Minato, sabes que soy tu sensei, siempre que necesites consejo, debes pedírmelo."
Minato asintió…
"Creo, creo que me he enamorado sensei."
Dijo el rubio con mucho temor, Jiraiya sonrió…
"OHHH, ¿Y quién es la afortunada?."
Minato se sonrojo, al pensar en Mikoto…
"Digamos que es una mujer, con la que no puedo estar… Ella no está hecha para mí."
Dijo el rubio tristemente… Jiraiya suspiro…
"Así vas mal, Minato… Si te gusta una mujer, debes tener claro tus sentimientos, debes tener claro que la quieres y que debes luchar por ella, y así parece que te estuvieras rindiendo."
Minato sonrió tristemente…
"Ella es una mujer casada y de un clan de Konoha."
Este dato sorprendió a Jiraiya…
"Vaya vaya, así que te has enamorado de una mujer casada, ¿No será la de la floristería Yamanaka?,,, ¿verdad?."
Minato negó…
"La señora Akimichi no creo que sea, ella no es tu tipo, lo mismo pasa con la señora Nara, y los Aburame menos todavía… "
Minato dejo a su maestro
sacar sus propias conclusiones…
"¿¿¿Tsunade???."
Espero
Jiraiya preocupado, Minato tuvo que agarrarse a la silla para no
caerse…
"Por favor, sensei… Tsunade podría ser mi
madre y ella es una mujer soltera, que si no fueras tan pervertido a
lo mejor tendrías una oportunidad con ella."
"AH, ¡¡¡YA SE!!!"
Interrumpió Jiraiya a las palabras de su alumno rubio…
"No será esa preciosa mujer Hyüga, que tiene unos pechos casi tan grandes como los de Tsunade."
Minato negó... Pero antes de que dijera algo… Jiraiya hallo la respuesta…
"Entonces, Mikoto Uchiha."
Minato se sonrojo pero no dijo nada… Jiraiya miro asustado a su alumno…
"No, dime que no."
"Si."
"¿Bromeas?."
Minato negó sonrojado…
"En absoluto, estoy seguro y hablando muy en serio."
Jiraiya palideció un poco, pero enseguida recupero la voz…
"Ella es la esposa de Fugaku Uchiha, ¿sabes lo que podría pasar?… En el peor de los casos podría renacer una guerra equivalente a la de los tiempos del Primer Hokage y Madara Uchiha… ¿Eres consciente?."
Minato asintió preocupado…
"Eso lo sé, sensei… Y me duele más de lo que puedas imaginar, porque cada vez que la veo, siento el deseo, de abrazarla, besarla, y amarla como ni Fugaku jamás podría hacerlo, debo estar contaminado por tu perversión porque cada vez que la veo, lo único que deseo es hacerla mía,"
Jiraiya se quedo pensativo unos minutos y después una enorme y amplia sonrisa se le apareció…
"Solo hay una solución, debemos buscar otra mujer para ti, decidido esta noche haremos una visita a los baños termales y veremos que podemos encontrar."
Minato cayó de la silla por las intenciones pervertidas de su sensei…
"¿Qué estás diciendo?... Eso no puede ser, yo soy el Hokage… Tengo responsabilidades con mi pueblo."
"Minato, piensa en esto… como una misión de
reconocimiento de Rango A."
Minato miro molesto a su
maestro…
"¿De Rango A?... Dirás de Rango S, porque como este Tsunade por los alrededores, estaremos muertos, y tu ya estuviste a punto de morir una vez ¿lo has olvidado?."
Jiraiya negó aun recordando aquella paliza que le dio la sanin, que estuvo a punto de costarle la vida…
"Tsunade no está en la aldea, así que no tendremos que preocuparnos por eso… "
Jiraiya miro a
su alumno…
"Esta noche te veo, ya verás como
encontramos a otra mujer, más adecuada para ti."
Y Jiraiya desapareció…
Minato suspiro cansado y nervioso, sabía que sería imposible, hacer
cambiar de opinión a su viejo y pervertido sensei…
Tras un dia mas o menos tranquilo, llego la noche…
La gran mayoría de aldeanos estarían ya en sus casas, descansando… Y Jiraiya llegaba contento y emocionado por buscar a su alumno, ya que hacía mucho tiempo que él y Minato no iban a espiar a los baños termales…
Minato dejo su capa y su gorro de Hokage, poniéndose solo su chaleco de Jounin y aun algo inseguro de lo que iban a hacer, y totalmente seguro de que era una idea absurda, y de que no funcionaria… Pero si servía para mantenerle distraído sería suficiente…
Rápidamente llegaron a las fuentes termales…
Jiraiya enseguida busco el pequeño agujero que tenía el marcado, como su territorio para espiar a las chicas…
Por desgracia para él no había mujeres en ese momento, y para él era extraño, porque por esas horas suele haber alguna mujer… Cuando iba a dejar de mirar, algo molesto… De repente oyó un ruido, alguien había entrado al balneario…
Jiraiya intento localizar e identificar a dicha mujer…
Enseguida lo hizo…
"Oh,
pero si es Haruno, Tsuroko Haruno."
Dijo el sanin
pervertido… Minato sintió un escalofrió, porque si Haruno estaba
allí, era muy posible que la Uchiha también lo
estuviera…
"OOOHHHH, Jojojo… No te imaginas quien está entrando detrás de Haruno."
Minato empezó a temblar rojo de vergüenza…
"Sensei, si es quien yo creo que es, apartarse ahora mismo de ahí."
Susurro el hombre con determinación y en un tono algo autoritario…
"Espera un poco, Minato… Aun es mi turno."
"Sensei, Tsunade-sama está detrás suya… Corra."
Dijo alzando un poco la voz, pero sin hablar demasiado alto para evitar que las mujeres del balneario lo escuchara, pero sí hizo efecto en Jiraiya que se aparto rápidamente… Minato dudo dos segundos, pero la curiosidad mato al gato…
Y decidió mirar por el pequeño agujero…
"Maldito Minato, me has engañado."
Bufo el sanin molesto…
Pero Minato ya estaba mirando por el agujero, cuando vio una escena que lo impacto de sobremanera… Era Mikoto estaba entrando en el balneario completamente desnuda, podía apreciar todos los detalles de su hermoso cuerpo… Sus pechos perfectos sin ser excesivamente grandes, sus largas y bonitas piernas, su cuerpo bien cuidado y tratado a pesar de haber sido ya madre… Su larga melena cayendo por su espalda, y sus pequeños labios sonrientes…
Minato vio
a Mikoto mejor de lo que el mismo, hubiera podido imaginársela en
cualquiera de sus fantasías… Y el Hokage dejo escapar por la nariz
un pequeño hilo de sangre, bastante sonrojado y excitado…
Por
desgracia sin darse cuenta, el Hokage se sujeto mal y tropezó
haciendo que uno de los tablones de madera se rompieran, el ruido fue
lo suficientemente fuerte como para que las mujeres se asustaran y
salieran corriendo…
Jiraiya iba a emprender la huida, pero entonces vio a su alumno que estaba tirado en el suelo, prácticamente KO.
Lo dudo un segundo, pero lo cargo a su espalda y salió huyendo con la esperanza de no haber sido visto por nadie…
Tras unos minutos de nervios y carrera, llego al despacho del Hokage… Allí Jiraiya dejo a su alumno, en su sillón…
"Eres un tonto, Minato… Casi nos pillan por tu culpa y además y estropeaste la diversión."
Pero el rubio no reaccionaba… Su mente estaba en otro mundo, con una sonrisa pervertida…
"Mikoto-chan eres un ángel, Mikoto-chan eres un ángel, Mikoto…."
Repetía constantemente el rubio,
Jiraiya cansado de que su alumno, no reaccionara de ningún modo…
Se marcho molesto…
"Ya me pagaras, el que te haya
salvado el culo, de alguna manera… Minato."
Y con sus pensamientos y fantasías pervertidas el Hokage se quedo dormido en su despacho…
A la mañana siguiente, el Hokage despertó adolorido por la forma en que había dormido toda la noche, no recordaba muy bien, como llego… Pero si lo que vio, y eso le ponía bastante malo, necesitaba quitarse esa imagen de la cabeza o enloquecería…
Por desgracia para él, no le sería nada fácil apartar a Mikoto de su cabeza…
Porque ella estaba en su despacho, explicando que ayer hubo un pequeño incidente en los baños termales de la aldea, y que en representación de todas las mujeres de la aldea, quería informar al Hokage del suceso, este apenas era incapaz de pronunciar palabra, su sonrojo era notable…
Y la kunoichi empezó a preocuparse del extraño comportamiento del Hokage…
"¿Te encuentras bien?, Minato-kun."
Minato finalmente reacciono, y con una sonrisa…
"No te preocupes, Mikoto-chan… Si hay algún pervertido suelto en Konoha, lo atraparemos."
La mujer sonrió complacida, y enseguida se retiro… Minato se quedo solo nuevamente, con sus pensamientos...
Y el día paso tranquilo, sin demasiadas complicaciones…
Tras acabar la jornada, el Hokage decidió que lo mejor para olvidar sus penas, era salir a pasear…
Yen pocos minutos el rubio, estaba paseando por las solitarias calles de Konoha, que por suerte para el estaban vacías, la gente estaba en sus casas, muchos descansando y otros posiblemente relajándose…
Minato llego al barrio Uchiha, allí el panorama era igual que en el resto de la aldea, todo tranquilo y despejado…
Cuando algo le llamo la atención al rubio, una persona estaba en uno de los tejados más altos del barrio, esta no podía verla bien, pero parecía muy triste estaba sentada en el suelo, abrazando sus rodillas…
"¿Mikoto-chan?."
Pregunto el rubio confundido, y el rubio se acerco preocupado, tras un instante el rubio estaba al lado de la mujer Uchiha…
"Mikoto-chan, ¿Qué haces aquí tu sola?."
Pregunto el rubio algo
temeroso… La mujer sonrió al rubio, y volteo para mirarle aun con
lágrimas en sus ojos…
"Lo siento, Minato-kun… Lo siento… Debo parecerte una autentica estúpida."
Minato negó nervioso, el corazón del Hokage había empezado a acelerarse, porque él no esperaba encontrarse con la Uchiha y menos en una situación parecida…
"Mikoto-chan, ¿Por qué lloras?... ¿Ha ocurrido algo?."
Pregunto el rubio algo preocupado… Mikoto tomo la mano del Hokage, y la mujer simplemente dejo escapar un triste y largo suspiro…
"Estoy perdida por primera vez en mi vida, Minato-kun, estoy totalmente perdida."
La mujer contuvo las lágrimas unos segundos y empezó a narrarle…
"Estoy embarazada, estoy embarazada de nuevo… Minato-kun."
El Hokage sintió que su corazón se destrozaba ante esas palabras, y apenas pudo dejar escapar unas lagrimas… El rubio abrazo a la kunoichi, en un gesto tierno pero a la vez triste…
La mujer se sonrojo, por el abrazo del Hokage, pero no sabía que decir… Así que ella siguió hablando…
"Este hijo solo representa el capricho de Fugaku, de tener un par de herederos… Pero yo, yo no sé lo que siento… El no pidió mi opinión, el no me pregunto, no le importo lo que yo pensaba o lo que yo quería…"
Minato que estaba abrazando a Mikoto, dejo que la cabeza de la chica se apoyara en su hombro y con una mano acariciaba sus suaves cabellos… Minato podía sentir el aroma de la mujer, ella estaba abrazándole y podía sentirla cerca, podía tocarla, ningún sueño, ninguna fantasía era más real que esto…
Entonces Minato empezó a besarla por el cuello, de un modo seductor, primero un beso, luego otro y después otro…
"Mikoto-chan, te deseo… Te deseo, te deseo y no puedo contenerme más…"
Mikoto quedo en shock ante las palabras del rubio, ella comenzó a temblar, pero aunque algo dentro de ella le decía que eso no era lo correcto, algo en su interior una chispa de excitación exploto en ella… Y solo dejo escapar un gemido de placer…
"Mikoto-chan, te deseo… Te amo, y no me importa nada más… Solo me importas tu, ni la aldea, ni Fugaku, solo quiero estar contigo hoy, mañana y todos los días de mi vida."
Mikoto con una sonrisa como si esas palabras la hicieran feliz por un instante o por un breve momento, tomo el rostro del Hokage, y con un tierno gesto, comenzó a besarlo… Juntando sus labios con los del rubio, en lo que comenzó por un beso torpe que pronto se convirtió en un beso apasionado en una noche tranquila y calmada, una noche que ninguno de los dos olvidaría fácilmente…
Tras unos minutos, la mujer dejo escapar una
frase de sus labios
"Minato-kun, yo también te
deseo."
Y así Minato y Mitoko volvieron a besarse
nuevamente, en un beso aun más apasionado que el anterior, bajo la
luz de la luna…
CONTINUARA…
