Hola a todos, lo primero era dar las gracias a todos los que seguís este fic, y alguno de mis otros fics… Gracias por ello, y espero que disfrutéis tanto leyéndolos como yo escribiéndolos, yo actualmente estoy con este fic y con uno de Naruto y Tsunade llamado "La semana de los Hokages", y a medias que tengo otro, no publicado de una extraña pareja, formada por Shikamaru y Hinata, pero ese tendrá que esperar un tiempo para empezar a tomar forma…
Pero actualmente mi inspiración ahora está centrada en este, por eso actualizo a diario, nada solo quería pedir paciencia y en medida de lo posible, continuare con mi otro fic, y con este, que espero que disfrutéis hasta el final. Un saludo y gracias nuevamente por seguir mis historias.
Dark Ryoga
Amor Prohibido
Capitulo 4: Amantes
nocturnos
Minato y Mitoko estaban besándose, bajo uno de
los tejados de uno de los edificios del barrio Uchiha, en el rostro
de ambos estaba rojo de vergüenza y excitación…
"Minato-kun, ocultémonos… Aquí nos pueden ver."
Minato cogió en brazos a la kunoichi y en un instante ambos desaparecieron…
Tras unos minutos…
Minato y Mikoto estaban en una pequeña cabaña que Minato utilizaba de vez en cuando como refugio personal, para despejar su cabeza fuera de la aldea, a las afueras de Konoha…
Minato dejo en el suelo a Mikoto, pero enseguida la volvió a tomar para poder abrazarla, con sus manos empezó a tocar a la Uchiha, primero sus manos pasaron por los muslos, luego subió poco a poco hacia la cadera, el trasero, los senos, mientras besaba el cuello y el rostro de la kunoichi…
"Minato-kun, Minato-kun estas muy excitado... Al final vas a resultar ser un pervertido"
Minato era incapaz de controlar sus actos, pero dejo escapar una sonrisa…
"Yo soy un pervertido, pero solo para ti… Te deseo y ya no puedo contenerme mas."
Minato empezó a sacarle prenda a prenda, la kunoichi comprendiendo las intenciones del rubio, y con una sonrisa empezó a hacer lo mismo al rubio…
Instantes después ambos estaban completamente desnudos, tumbados en la cama, entregándose su amor….
Para ambos era un momento mágico, para Mikoto era la primera vez que se entregaba a un hombre por deseo, porque ella solo había estado con Fugaku por cuestiones del clan… En cambio para Minato era la primera vez que se entregaba a una mujer y era por amor, y no podría hacerlo de otra manera con ninguna otra mujer…
Y así estuvieron durante horas, hasta que el cansancio les venció y ambos quedaron dormidos, abrazados uno con el otro…
A la mañana siguiente Mikoto y Minato despertaron por los primeros rayos de luz…
"Buenos días, mi querida Mikoto-chan."
Saludo Minato con una sonrisa y una expresión feliz, besando a la kunoichi… La kunoichi miraba enternecida a su amante…
"Buenos días, mi querido Minato-kun."
Y le devolvió el beso al rubio Hokage…
Ambos permanecieron así durante unos minutos, entre besos y caricias…
"Minato-kun, ¿eres consciente de lo que hemos hecho?."
El rubio asintió…
"Si, lo soy… Y no me arrepiento, estoy decidido… Quiero pasar mis días contigo, quiero que nos amemos… No me importa que sea en secreto, no me importa que sea solo como tu amante, no me importa nada… Solo que quiero estar contigo."
Mikoto acaricio la mejilla del Hokage…
"Jo, ¿Quién diría que el Hokage se enamoraría de mi de esa manera?."
Dijo la kunoichi en un tono divertido…
"¿Qué Hokage no lo haría?, Mikoto-chan eres un precioso ángel, un ángel con Sharingan."
Ambos rieron por el comentario del rubio y la kunoichi…
"A veces me hubiera gustado no tenerlo, tener el Sharingan, ser una Uchiha me ha supuesto tener que hacer muchas cosas que yo nunca he querido…Pero tengo que asumirlo, y quiero a mi hijo."
Minato acariciaba el cabello de la Uchiha, mientras calmadamente hablo…
"Claro que si, Itachi es un niño maravilloso, yo creo que tiene potencial para algún día ser Hokage."
Mikoto sonrió, ante el
pensamiento un Uchiha siendo Hokage…
"Seria
maravilloso ver a mi hijo convertido en el Hokage en el futuro, pero
no se que hare con él, ni con el que viene de camino… No sé si lo
deseo o no."
Minato intento calmar a la kunoichi que lucía preocupada…
"Se que lo tendrás y lo amaras más que tu propia vida, lo amaras igual que Itachi, y estarás muy orgullosa de ellos, estoy seguro que crecerá bien y tendrá una salud de hierro, además a Itachi le vendrá bien tener un hermano menor."
Mikoto beso al rubio con ternura…
"Haces que parezca tan sencillo y maravilloso."
Minato negó aun algo sonrojado…
"No pienso que sea fácil, pero una vida es una vida, traer al mundo un ser vivo, debe ser algo maravilloso… Yo me convertí en el Hokage porque quiero a todos los habitantes de Konoha, para mí son como una familia, mi verdadera familia, pero tú eres la más importante de todos los miembros de mi familia, y por eso te amo más que nada en el mundo."
Mikoto escuchaba emocionada, ella necesitaba sentirse querida y valorada y era algo que no esperaba poder encontrar, ni siquiera de Fugaku, que nunca la había tratado como una mujer de verdad, solo como con la persona que debía tener descendencia…
"Debo volver a la mansión Uchiha, si no me ven, se preocuparan."
Minato asintió, enseguida se vistieron y al poco estaban en las cercanías de la mansión, Minato observo que no les veía nadie, y beso por última vez a la Uchiha…
"Te espero esta noche, en las estatuas de los Hokages, allí nos veremos esta noche, Que tengas un muy buen día, amor mío."
Dijo el rubio mientras le robaba un último beso fugaz y al instante desaparecía a toda velocidad gracias a su técnica… el increíble "Hiraishin No Jutsu" que solo el dominaba…
Mikoto se quedo observando donde el Hokage estaba unos segundos, con una sonrisa y enseguida emprendió el regreso a la mansión, con un nuevo pensamiento…
Quizás ahora pudiera ser feliz, por primera vez en mucho tiempo en el amor… Y quería serlo durante mucho tiempo…
Y así con esa rutina fueron pasando los días…
Por el día… Ella era la señora Uchiha, la amable y dulce esposa de Fugaku Uchiha, y la buena y grandiosa madre de Itachi Uchiha… Mientras que por las noches, era la buena y gran amante secreta del Hokage, la que se entregaba con todo su amor, y él le entregaba todo su amor…
Por suerte, ni siquiera Jiraiya había notado el cambio de humor del rubio, ni nadie cercano a él… Y así debía seguir por siempre, nadie debía saber el gran secreto del Hokage y la Uchiha… Por el bien de Konoha, por el bien del clan Uchiha, y por el bien Itachi Uchiha y del futuro hijo que tendría Mikoto…
Unos días después, Minato estaba en su despacho, atendiendo a Fugaku Uchiha, ya que le iba a encomendar una peligrosa y difícil misión…
"Pero Hokage-sama, eso es injusto, no puedo aceptar esa misión, requiere mucho tiempo y mi esposa está embarazada, me necesita."
Minato miro al Uchiha, algo serio… Y con una sonrisa lo más amable que pudo ofrecer, hablo con la mayor seriedad posible…
["No tienes ni idea de lo que tu esposa necesita."]
"Lo siento, Fugaku-san, pero de todos los Uchihas, tu eres el que mejor controla el Sharingan, necesito que lideres esta misión, siento presionarte de este modo, pero os prometo que os mandare refuerzos lo más pronto posible…
["Yo necesito estar con Mikoto-chan, tu no… Jamás te has preocupado por ella de verdad."]
"Te dejare llevar a mi mejor alumno, Kakashi Hakate el tiene el Sharingan como sabrás y es un excelente anbu… Y también puedes llevarte a Tsume Inuzuka, con ella cumpliréis la misión más rápidamente, y sus grandes habilidades de rastreo os ayudaran."
Fugaku no le quedo otra que aceptar la orden del Hokage, pero él sabía muy bien… Que el Hokage, tramaba algo y tarde o temprano lo averiguaría…
"Bien, Hokage-sama… Me retiro, pero me gustaría pedirle una última cosa, puedo encargarle, que le ofrezca a mi familia algo de protección y vigilancia por las noches, sé que mi esposa es una buena kunoichi, pero me sentiría mas seguro si la protegiera algún anbu."
Minato sonrió, con una sonrisa amable…
"No te preocupes Fugaku-san, le encargare alguno de mis mejores anbus, que tenga tu hogar vigilado sin importunar a tu familia… Y si no hay ningún anbu, me encargare yo personalmente, tu familia estará a salvo en Konoha mientras eses ausente."
["Yo protegeré a tu esposa y a tu hijo, y le daré todo el amor que tu jamás le has dado"]
Fugaku hizo una reverencia y se marcho… Minato suspiro aliviado, no estaba feliz por lo que acababa de hacer, pero necesitaba poder acercarse más a Mikoto y la solución fue mandar a Fugaku a una misión de Rango A, a la otra parte del mundo, el viaje le llevaría cerca de dos meses…
Minato pensó en que quizás, Mikoto no lo tomaría bien, y necesitaba hablarlo con ella…
Así que tras asegurarse de que nadie le molestaría, el Hokage se encamino en ir a buscarla…
Mikoto estaba en el parque con su pequeño hijo, quien jugaba con otros niños de la zona… Minato vio que no estaba sola, que estaba con otras madres… Así que decidió contener sus instintos…
Y se acerco con toda normalidad al grupo, pero en un gesto totalmente imperceptible hizo una caricia a Mikoto… Las señoras al ver al Hokage, se sorprendieron y todas le saludaron con toda la amabilidad y el respeto que el merecía…
"Muy
buenas tardes, señoras."
Saludo el primero con su
clásica sonrisa… Todas respondieron a coro, excepto Mikoto quien
solo dejo escapar una ligera sonrisa, por la interpretación del
rubio, ya que lo único que el rubio quería, era estar con
ella…
"Buenas tardes, Hokage-sama….¿Que le trae por este lugar?."
El Hokage con una sonrisa respondió…
"Oh, vi a Mikoto-san, y tenía que tratar unos asuntos con ella, si me disculpan… Me la llevare unos minutos."
La kunoichi se sonrojo pero enseguida acepto con una reverencia, le dijo a Itachi que no se moviera y que enseguida vendría a buscarlo, Minato acaricio la cabeza de Itachi, y le dijo que pronto le enseñaría nuevas técnicas, el niño sonrió feliz…
Una vez apartados, asegurándose que nadie los viera… Minato le robo un fugaz beso a Mikoto, esta se sonrojo, ya que no esperaba eso por parte del rubio…
"Mikoto-chan, quería hablar contigo de algo serio, tu marido te lo dirá mas tarde, pero le voy a mandar a una misión bastante larga y peligrosa, estará fuera aproximadamente dos meses, pero no te preocupes, le he mandado con mi alumno, Kakashi que es de los mejores ninjas que conozco, y con Tsume Inuzuka, una excelente rastreadora… Estarán bien, y tu estarás protegida."
Mikoto miro triste al rubio, comprendía el porqué lo había hecho, y ella se sentía algo responsable por que una buena esposa, se sentiría afectada, pero ella dejo de ser una buena esposa hace mucho tiempo…
"No te preocupes, Minato-kun, si te preocupaba, como lo iba a tomar, no debes hacerlo... Confió en las habilidades de Fugaku, se que cumplirá esa misión."
Minato agradeció la compresión de la Uchiha…
"Bueno Mikoto-chan, debo irme, tengo asuntos que tratar con los consejeros de Konoha, si gustas, podemos comer mañana juntos."
La mujer asintió con una
sonrisa, Minato se acerco a su oído y le susurro algo…
"No
voy a esperar a mañana, hoy te voy a comer enterita, porque tu vas a
ser mi cena… Mi querida Mikoto-chan."
Dijo el rubio en un tono seductor y juguetón, Mikoto iba a darle un ligero capón, pero antes de que pudiera…. El ya había desaparecido, dejando una fugaz estela en el aire…
Minutos más tarde…
En el despacho del Hokage, este estaba reunido con los consejeros de Konoha; Formados por Hiruzen Sarutobi el anterior Hokage de Konoha, Koharu Utatane, Homura Mitomon y Danzou el líder de Raíz, ninguno de ellos simpatizaba con el Hokage salvo Sarutobi…
Pero eran los consejeros de Konoha, y Minato los necesitaba para mantener el control y el orden en la aldea…
Minato estaba escuchando lo que el consejo quería decirle, y era una conversación que no le estaba gustando nada, si era cierto lo que le decían, tal vez estarían en una situación demasiado grave…
"Los informes de nuestros espías, dicen que varias aldeas han desaparecido… Hemos mandado ninjas a investigar, y lo única información que hemos encontrado… Es que el legendario Zorro de Nueve colas, conocido con el nombre de Kyübi, ha sido el responsable de dichos ataques."
Minato se estremeció al escuchar el nombre del Kyubi, había escuchado historias de ese demonio, y era algo que salía de todo control…
"¿Son fiables nuestras fuentes?."
Pregunto Minato algo temeroso por la respuesta que le podrían dar…
Sarutobi miro al joven Hokage, y asintió…
"Me temo que sí, me temo que son fiables…. Esto nos supone una amenaza muy seria."
Danzou hablo por primera vez…
"Hohage-sama, tenemos la solución perfecta… Necesitamos un Jinkurichi, un contendor para poder contener al demonio en su interior."
Todos le miraron sorprendidos sin excepción… Sarutobi fue el primero en protestar indignado por la idea de Danzou…
"Danzou por amor de dios.., ¿¿¿Pretendes utilizar a un bebe inocente para detener al Zorro de nueve colas???."
Danzou carraspeo un momento y continuo hablando, clavando una mirada seria en el Ex Hokage…
"Con el debido respeto, no tenemos muchas más opciones, ninguno de nosotros tiene poder suficiente para contener a ese demonio, además de este modo podemos mantenerlo bajo control y tener un arma para el futuro de la aldea."
Pronuncio el líder de Raíz con malicia… Minato golpeo la mesa…
"No somos unos monstruos, no podemos hacer tal cosa, no permitiré que un niño inocente tenga que sufrir con esa carga."
Minato lo pensó unos instantes…
"Sellare al Kyübi en mi interior, yo cargare con él, yo seré su contenedor… Aunque eso suponga mi muerte o mi exilio de la aldea, no me importa."
Dijo el rubio con seriedad, Hiruzen no pudo contener una lágrima… Minato no dudaba en sacrificarse por su aldea… Sin dudas, no se había equivocado a la hora de elegirle como Hokage….
"Desgraciadamente no es tan sencillo, si usted hiciera eso… Su chakra no soportaría el chakra del Kyübi. Su cuerpo no lo soportaría… Y el Zorro escaparía y su sacrificio no serviría de nada."
Minato apretó los puños furioso… Y con lágrimas en los ojos, siguió hablando…
"Simplemente no puedo, no puedo condenar a un niño inocente, simplemente no puedo hacer algo así, jamás podría vivir con esa carga."
Koharu fue la
siguiente que hablo…
"Sabíamos que diría eso, y por
eso hemos pensado en algo, para solucionar ese problema."
Minato levanto la cabeza para mirar a los ancianos, esperando que le dijeran la respuesta…
"Hemos buscado a una mujer, una mujer que está dispuesta, una mujer capaz… Que le dará un heredero, una mujer que le dará un hijo, en ese hijo… Sellaremos al demonio, y él será la esperanza de futuro de Konoha, su propio hijo Hokage-sana."
Minato quedo en shock al escuchar las
palabras de la anciana, no daba crédito a lo que escuchaba… No
podía ni siquiera gesticular palabra alguna…
"Puedes
pasar."
Pronuncio uno de los ancianos e instantes después…
Una mujer de largos cabellos pelirrojos que le caían por la espalda, ojos azules, y un gesto inocente, con una expresión un poco temerosa… Entraba en el despacho del Hokage…
"Minato Namikaze, te presentamos a la que será tu futura esposa… Kushina Uzumaki."
CONTINUARA…
