4.- EL COMIENZO

El silencio que reinaba en aquel lugar era total,incluso los pajaros que habitaban en aquel hermoso paraje se habían entristecido tanto con lo que estaban presenciando que habían enmudecido. Todo aquella mañana invitaba a la paz y el recogimiento salvo por una ligera brisa que llevaba hasta los presentes unos lejanos ecos de protesta y enfado de algunas personas que se encontraban a varios cientos de metros de alli.

-Y ahora -dijo el oficiante de la ceremonia- Ginevra Weasley, nos dirigirá algunas palabras.

Ginny se levantó de su asiento y se dispuso a subir a la tarima habilitada para hablar a los asistentes. Al llegar se atusó el vestido negro y puso en orden el cuello de la blusa blanca que llevaba puesta. Sacó un pergamino perfectamente doblado del bolsillo de la chaqueta,miró a la gente que había congregada,dudó si leer o no, y finalmente se aclaró la voz y comenzó a hablar.

-" No sé ni siquiera por donde empezar, estoy muy confundida aún, Todos y cada uno de nosotros, los que conocimos a Fred, sabemos el gran vacio que nos deja. Tal vez debería deciros cuanto pesa en mi conciencia no haberle dicho lo mucho que le queria la última vez que hablamos. No sospechaba que iba a ser nuestra última conversación, ni la última vez que le mirase a los ojos para contarle como me sentia. Si lo hubiese sabido le habría dicho tantas cosas...

Quiero recordar a Fred como lo que fué, un hermano y una persona irrepetibles. No es facil crecer con una familia en la que tus hermanos son todos varones, pero Fred, al igual que George, hicieron esa tarea mucho más facil de lo que hubiera resultado jamás. Siempre supo encontrar mi sonrisa, aunque estuviese escondida tras un manto de tristeza. Así es como le quiero recordar, riendo y haciendo feliz a la gente con sus travesuras, bromas y chistes. Sabía como decirme las cosas, aunque hiciesen daño y no me gustara escucharlas, pero siempre me aconsejaba en la dirección correcta,

Dijo que siempre permananería a mi lado para protegerme, que cada vez que le necesitase le tendría junto a mi.. me siento mal, bastante mal, al igual que todos nosotros porque le han impedido cumplir su promesa, y por eso estoy llena de rabia. No comprendo porque le han tenido que llamar tan pronto,aunque supongo que les hará falta allí para hacerles sonreir. Se han llevado a uno de los grandes. se han llevado un pedazo de mi.

Sólo me queda darle las gracias. Muchas gracias por dejar que te conociese, por dejarnos compartir tu risa, gracias en definitiva por haber sido un hermano genial.

Hasta el día que te vuelva a ver siempre estarás en mi recuerdo. Te quiero."

Cuando Ginny terminó tenía lágrimas en los ojos, pero haberse criado con seís hermanos la había enseñado a no llorar en público aunque estuviese consumida por dentro. Levantó la vista hacia las filas de invitados que estaban frente a ella y observó una treintena de caras rotas por el dolor. Poco a poco se bajó de la tarima, ofreciendo su lugar a Shacklebolt y se encaminó a la silla vacía en primera fila al lado de Harry. Al sentarse, el chico,la miró directamente a los ojos, le ofreció su mano y ella escondió la cabeza en su hombro.

-Gin, no tienes porque reprimir las ganas de llorar, si quieres llorar hazlo, te sentiras mejor...- le dijo Harry con una voz que transmitía paz y seguridad..

La chica, en el refugio que le ofrecía Harry, empezó a dar rienda suelta a sus emociones. Las lágrimas procedentes de lo más hondo de su corazón brotaron a través de sus ojos, dejando salir a la superficie todo el dolor y la tristeza que hábia acumulado en esos dias. Harry, no veía llorar a Ginny desde la noche en que la sacó de la Cámara de los Secretos. Se sintió morir, no le gustaba verla así, lo único que pudo hacer era acariciar su pelo mientras la escondía más en su hombro y la abrazaba fuertemente.

Tras cinco minutos de incontenible y reparador llanto Ginny se incorporó.

-Creo que te he empapado el traje- dijo la hija menor de los Weasley intentando secar las solapas del traje de Harry con las manos

-No te preocupes por eso...¿te encuentras bien?- preguntó el muchacho.

-Algo más aliviada...muchas gracias Harry, por todo...

En ese momento el hombre con capa negra que Harry había visto en Hogwarts, con la ayuda de otros con su mismo atuendo, alzó su varita y el cuerpo de Fred se elevó unos centimetros sobre la superficie donde se encontraba, levitando unos metros hasta un nicho preparado para ser su lugar de descanso. Los presentes se levantaron de sus asientos en señal de respeto, mientras un coro de alumnos de Hogwarts entonaba una hermosa canción de despedida, y observaron en medio de un total silencio como una losa tapaba para siempre el lugar donde reposaría Fred.

El sol estaba ya en su máximo apogeo cuando el funeral de Fred se dió por concluido. Los señores Weasley agradecieron a los asistentes su presencia uno por uno, en especial a los alumnos de Hogwarts y parte del profesorado, incluidos la profesora McGonagall, Hagrid, Angelina y Lee Jordan. El señor Lovegood, al igual que Luna, fué particularmente afectuoso con Ron, mientras que Neville y su abuela no dejaron pasar la oportunidad de consolar a Ginny.

El Ministro se despidíó afectuosamente de Molly, Fleur, George, Charlie y Bill, emplazando a Arthur y Percy a acudir a su despacho esa misma mañana.

- ¡Kingsley¡- dijo Harry antes que este despareciera- ¿puedo robarte dos minutos?... necesito hablar contigo

-Por supuesto Harry, tu dirás... estoy a tu entera disposición.

-¿Te importa si caminamos un poco?, no quiero hablar de esto en público..

-Como quieras Harry....

El Ministro y el muchacho se dirigieron caminando hacía un monticulo cercano desde donde se podía contemplar los restos de la Madriguera asi como la carpa que se había instalado para el Funeral.

-Debes estar cansado Ministro, casí no has dormido en dos días, y con este ya son cinco funerales a los que has asistido.

-Exactamente los mismos a los que has acudido tu Harry.... el de Remus y Nymphadora ha sido muy sentido.....y aún me quedan dos o tres más.... va a ser un día largo...pero ¿qué es lo que puedo hacer por ti Harry?

-Verás quería pedirte un favor personal..

-Tu dirás..

-¿Qué es lo que pensaís hacer con el cuerpo de Snape?..ya se que mucha gente no está de acuerdo, pero es un héroe y merece un funeral apropiado.

-Mira Harry, los cadaveres de los mortifagos están siendo entregados a sus familiares pero tenemos serias dudas acerca de que hacer con Snape y Voldemort....sus cuerpos están el Ministerio. Ambos no tienen familia a quien entregarles los restos.

-Snape es un héroe, no merece ser tratado como Ryddle , merece un funeral acorde a su condición.. de ahí que te pida ese favor, tu como Ministro lo puedes arreglar.

- Es un tema espinoso- dijo Kingsley meditando sus palabras- aunque si Harry Potter avala el comportamiento de Severus Snape no creo que nadie critique esa decisión.

- ¿Y como quieres que lo haga? - pregunto Harry- ¿debo hacer una declaración pública?.

- No, no estaba pensando en eso precisamente... aunque en opinión de las decenas de periodistas que llevan protestando toda la ceremonia porque los aurores no les dejan acercarse a la carpa si lo es- expuso el Ministro señalando a lo lejos.- Déjame hablar con el Wizengamot...¿querrias acompañarme?

-Si claro, encantado, así podría servirte de apoyo en tus argumentos

- Más bien lo enfocaré como una petición tuya para hablar con ellos,.... Entiendeme Harry, ellos no tienen una buena consideración de Snape y el Mundo mágico tampoco, no son muy partidarios de dar honores a un asesino...

-Yo les haré ver que Snape nunca fué eso, y se mecere el más alto reconocimiento.

- Pues en eso quedamos, te citaré cuando tenga todo preparado... asi que vete preparando tu discurso..... y ahora Harry volvamos con el resto de los asistentes, debo acudir a más despedidas y retomar mi trabajo en el Ministerio.

Los dos amigos deshicieron el camino andado hablando sobre los acontecimientos vividos desde la caída de Voldemort hasta encontrarse de nuevo junto a los presentes en el sepelio. Al verles llegar todos los asistentes que aún permanecían en los terrenos de la Madriguera guardaron silencio por un momento y después retomaron sus conversaciones.

- Hermione.. ¿estas bien?- preguntó Shacklebolt al notar que la chica parecía algo distraida y ausente

-Si Kingsley, estoy bi...

--Se trata de los padres de Hermione..están en Australia - se atrevió a responder Ron intuyendo que es lo que pasaba por la cabeza a su novia.- Vamos a ir a buscarlos en cuanto podamos.

-No se si te entiendo Ron.. ¿qué hacen en Australia? -volvió a preguntar completamente confuso Shacklebolt

-Hermione antes de acompañarme en la misión que nos encomendó Dumbledore borró la memoria a sus padres y los mandó a Australia para que estuviesen a salvo. Ella tiene la intención de viajar allí, recuperar su memoria y traerlos a casa,...- contestó Harry antes que Ron pudiese hacerlo.

-Pero antes debereis localizarles..¿como lo pensaís hacer?- expuso el Ministro de forma directa.

-Pues eso es... lo que vamos a tratar de hacer, estoy pensando como lo haré - argumentó Hermione sin que sus amigos interviniesen.

- Permiteme hablar con el Ministro de Magia australiano, dejamelo de mi cuenta, no hagais nada sin que los tenga localizados, tal vez pueda simplificar las cosas.....

- ¡¡Genial¡¡- sonrió Hermione- no se como agradecerte tu interés Kingsley.

- No tienes.. teneís nada que agradecerme- dijo el representante del Mundo Magico observando las caras de los tres adolescentes.- Por cierto eso me recuerda Harry otra cosa..

-¿Qué?. preguntó sorprendido el muchacho

- Tu y yo tendremos que sentarnos y me tendrás que explicar en que consistía tu misión, aunque después de oirte hablar con Voldemort en Hogwarts creo que tiene algo que ver con Horrocruxes..¿estoy en lo cierto?

- Lo estás amigo mio, lo estás- contestó el chico

- Pues habrá que tomar cartas en el asunto, eso es Magia muy oscura y peligrosa. Veo que cada vez es más necesario que tu y yo tengamos esa charla que te dije ayer, en cuanto tenga todo atado te lo haré saber y nos reuniremos.....ya he perdido la cuenta de cuantas cosas tengo pendientes contigo.

- Incluido tus exploraciones en mi casa- intervino Harry provocando que Ron y Hermione se miraran mutuamente intentando descifrar el significado de esas palabras.

- ¿Lo ves?, ya sabía yo que algo más te tenía que decir - anunció Shacklebolt.- Debo informarte de forma oficial que el Departamento de Seguridad Mágica está reconociendo Grimmauld Place

- ¿Y encontraron algo?-preguntó con curiosidad Harry mirando las caras de sus amigos que por fin parecían entender de lo que hablaban el Ministro y él.

-Por ahora no...sólo a la madre de Sirius dando gritos... pero hasta que yo no te lo diga no pienses ni siquiera un minuto en pasarte por allí. y ahora si me permites debo asistir a otro funeral, ya llego tarde. Nos veremos muy pronto Harry- y dicho esto desapareció acompañado por su sequitó tras un estruendoso chasquido.

Cuando se retiraron todos los asistentes al sepelio, el señor Weasley y Percy hicieron lo mismo, dejando al resto de la familia sola .

- Disculpe señora Weasley, deben irse- anunció un hombre corpulento y con cara de pocos amigos. - No podemos retener más a los periodistas y el Departamento de Seguridad Magica va a empezar a inspeccionar su casa en busca de maleficios. Por favor, por su comodidad le ruego que se marchen.

- ¿Y como es eso de que van a inspeccionar mi casa?- preguntó Molly

- Es por seguridad mamá- contestó Bill.- Lo deben hacer antes de poder empezar a reconstruir,.. además debemos irnos no querrás tener a periodistas preguntandote cosas impertinentes, imaginate como lo pasaría Harry. Ven a mi casa ,yo me pasaré por la de tia Muriel y recogeré vuestras cosas.

- Está bien, está bien, creo que es una buena opción. Vamos Harry querido, cogete de mi brazo, haremos una aparición conjunta entre todos.

Esa tarde en el Refugio fue de lo más apacible. Fleur anticipandose a lo que iba a ocurrir había preparado la casa para once personas y parecía encantada con ello. La señora Weasley se ofreció para ayudar en todo lo posible, mientras que los demás habitantes procuraban ocasionar el menor trastorno posible. Harry, por su parte, por fin pudo obtener algún tiempo libre que dedicó a leer "El Profeta" tranquilamente sentado en el porche de la casa mientras sus amigos y Ginny bebian algo de limonada.

" LOS FUNERALES POR LOS CAIDOS EN LA BATALLA SE CELEBRARAN HOY. Se espera la asistencia del Ministro de Magia Kingsley Shacklebolt y de Harry Potter a varios de ellos. El Elegido sigue sin dar señales de vida desde que se le viera por última vez en el El Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería la mañana siguiente a la confrontación, aunque este periódico ha podido saber que ayer fue visto en las dependencias que el Ministerio había habilitado para las familias de los fallecidos se desconoce su paradero exacto."

- ¿Lo veís?, lo único que les interesa soy yo. ¿No se dan cuenta que hay decenas de familias que hace unos días perdieron a sus seres queridos?, ¿que importancia tiene que no quiera hablar con ellos?. - preguntó indignado Harry.

- Harry, no les puedes culpar, has salvado el Mundo Mágico, has derrotado a Voldemort.. ¿qué esperabas?- trató de razonar Hermione.- Y claro que se ocupan de ellos, mira la lista de fallecidos y los comentarios sobre la vida de cada uno de ellos.

Ninguno de los cuatro quiso leer acerca de Fred, Lupin y Tonks. Harry había asistido esa mañana a cinco funerales, sin incluir el de el hermano de Ron, y en especial se sentía aliviado de haber podido estar en el de Collin.

- De todas formas no me gusta como están tratando todo esto, hay miles de personas que plantaron cara a Voldemort, incluido Snape. Esa gente se merece todo y más. No se si lo llegarán a recibir algún día, ¡si incluso estan poniendo pegas al funeral de Snape¡.- añadió el muchacho.

-Se terminaran dando cuenta Harry- dijo Hermione-, de todas formas cuando vayas a presentarte frente al Wizengamot cuenta con Ron y conmigo.

-Y conmigo- se apresuró a añadir Ginny.- Siempre que pudo detener a los Carrow,lo hizo. Nos protegió lo mejor que pudo, aunque no nos diesemos cuenta.

- Gracias a los tres, sois fantasticos, sin vosotros no se lo que hubiese hecho- sentenció el muchacho

- Siempre tan modesto - rió Ginny intentando cambiar de conversación-. Esa es otra de las razones por las cuales me gustas tanto.

-Ginny, ¿no puedes esperar a que Hermione y yo nos hayamos ido?..empieza a resultar muy empalagoso- terció Ron.

-¡Ronald Weasley¡- exclamó su hermana con furia en los ojos.- No te atrevas a decirme como comportarme con Harry. Ni tu ni nade me va a decir como comportarme con mi novio. ..¿Acaso yo me metí contigo por ser tan cobarde con Hermione?- apuntilló la chica.

-¡Ni te atrevas a contestarla Ron¡- sonrió Harry viendo la cara de su amigo - Ginny tiene toda la razón. Te comportaste muy mal con Hermione.

-Pero..-replicó Ron.

-¡Harry¡- exclamó una voz desde la casa-. Ha llegado un mensaje para ti, es importante.

Los chicos corrieron apresuradamente hasta el interior del hogar de Bill donde una cara en la chimenea parecía estar esperandolos. Al acercarse vieron que se trataba del Ministro.

-Harry.. lo prometido es deuda. Aprovechando que esta tarde el Wizengamot en pleno debía reunirse para tratar que hacer con el cuerpo de Voldemort he pedido que te reciban en audiencia. Te pueden recibir ahora mismo,te están esperando...

- Bueno.. yo.. uhmmm.. de acuerdo.. ¿voy mediante la Red Flu?- balbuceó el chico.- Desearía llevar a Ginny, Ron y Hermione conmigo, podrian aportar sus testimonios para apoyarme..

-Si claro como quieras, además nos harán falta más testigos,..habrá inclusó cuatro o cinco periodistas a los que acabo de invitar..

-¿Periodistas?, no me habías hablado de eso- repuso enfadado Harry.

- No es por tu audiencia Harry, ellos no estarán allí, ya te comentaré para que los he llamado, confia en mi, pero ahora date prisa, no conviene hacerlos esperar. En cuanto desaparezca mi cara de las llamas acudid a mi despacho. Aquí os espero.

Quince minutos más tarde Kingsley Shacklebolt conducía a través de los pasillos del Departamento de Misterios a Harry, Ginny, Ron y Hermione para acudir a la sala donde el Wizengamot en pleno les estaba esperando. La sala, o mejor dicho mazmorra, seguía igual que aquella vez en la que Harry tuvo que explicar su incidente con los dementores, paredes oscuras y largos y anchos bancos en los que sentaban los miembros del Tribunal, aunque esta vez estaba mucho mejor iluminada gracias a las esferas luminosas que los de Mantenimiento mágico habían colocado.

Cuando entraron los cuatro adolescentes todos las brujas y magos presentes se levantaron e irrumpieron en un sonoro aplauso que duró varios minutos. Harry incomodo, como siempre ante estas situaciones, rogó en vano que se sentaran y dejaran de aplaudir dado que él era uno más de los muchos que habían combatido a Voldemort y no el único.

Tras el recibimiento el Ministro rogó silencio y enumeró una a una las razones por las cuales Harry Potter quería que el cuerpo de Severus Snape recibiera un funeral decente y no fuera enterrado y olvidado en cualquier lugar perdido.

- Si no he entendido mal al Ministro, señor Potter, Severus Snape debería ser sepultado como los héroes que han sido enterrados hoy, ¿me equivoco?, ¿acaso una acción buena borra cien malas?- preguntó un mago regordete y pequeño con capa y gorro negro que se sentaba en los bancos más altos.

- El profesor Snape- a Harry le costaba recordar si alguna vez se había dirigido a su profesor con esas palabras- siempre fue fiel a la Orden del Fénix, a Dumbledore y por extensión a este Tribunal, a todo lo que representa en su lucha contra Voldemort,...... y entregó su vida por ello. No cometió ninguna acción que fuera contra el credo que en esta Sala todos compartimos.

- Pero aún así, y siempre dando por buenos los razonamientos del Ministro Shacklebolt, lo hizo por los sentimientos que albergó,.... por venganza, no porque la caída del Señor Tenebroso era de justicia y por el bien de nuestra Comunidad, incluso de la Comunidad Muggle- apostilló una bruja sentada a la izquierda del mago regordete.

- Lo hizo por amor, por el amor que nunca había dejado de sentir, eso fué lo que hizo que se arrepintiera de sus actos y fuese fiel a nuestra causa. ¿Acaso creen que si Voldemort no hubiera matado a mis padres yo hubiera sido así?- repuso Harry.- Dumbledore me enseñó que nuestras decisiones, las decisiones que tomamos, son las que nos hacen ser como somos, tanto las buenas como las malas. El profesor Snape tomó decisiones equivocadas, pero al final adoptó la correcta, eso es lo que importa... y al final lo pagó con su vida. Se merece como minimo un funeral como los de los caidos a los que hemos despedido esta mañana.

El silencio inundó la Sala del Tribunal. Ginny, Hermione y Ron no se atrevian ni a respirar por miedo a hacer demasiado ruido.

- ¿Está preparado el Pleno para emitir su fallo?.- preguntó Shacklebolt.-....¿Votos a favor de la petición del señor Harry Potter?.- Los brazos de los presentes se levantaron casi unanimemente.- Bien, por lo visto y de acuerdo con la decisión de este Tribunal se hará entrega de los restos mortales de Severus Snape al Señor Harry Potter.

- ¡ Muchas Gracias¡- agradeció Harry completamente feliz.- He pensado que se podía enterrar al profesor en Hogwarts, allí paso más de media vida. ¿Puedo solicitar permiso para ello?- preguntó timidamente el chico.

- No creo que haya problema para ello señor Potter- respondió una bruja sentada a la derecha de Kingsley. El sepelio será mañana por la mañana en Hogwarts a las once de la mañana.-Todos los miembros que habían votado afirmativamente a la petición volvieron a asentir-. El Ministerio se hará cargo de los preparativos.

-Bien, creo que eso es todo por hoy señores- anunció el Ministro de Magia-.- Muchas gracias por todo, mañana por la mañana nos veremos en el lugar y hora acordados.

Los cuatro amigos esperaron a que todo el Wizengamot hubiera abandonado la Sala, no sin antes despedirse formalmente de aquellos que quisieron estrechar la mano del Elegido.

-¿Has notado que había en los bancos muchos lugares vacios Harry? - peguntó Hermione ya sabiendo la respuesta de antemano.

-Si, supongo que Voldemort no quería que le hicieran sombra. Parece ser que se ensañó con los miembros del Tribunal.

Una vez solos, acompañaron al Ministro hasta su despacho con la intención de volver a casa. La estancia seguía llena a rebosar de papeles,por lo que los cuatro amigos tuvieron verdaderas dificultades para atravesar la habitación hasta llegar a la chimenea, Antes que les diese tiempo a despedirse, Shacklebolt se dirigió hacia ellos.

- Mañana por la mañana, despues del funeral de Snape los cuatro debereís estar en Pequeño Hangleton...en la mansión Ryddle, es muy importante que acudais.

- ¿La mansión Ryddle?- preguntó Harry con un nudo en el estomago.- Alli es donde Voldemort regresó,...allí es donde mató a Cedric - las caras de sus amigos se pusieron pálidas-, ¿que hacemos nosotros en ese lugar?.. allí no pintamos nada.

- Vamos a incinerar el cadaver de Voldemort, Harry, y lo vamos a hacer allí. No hay mejor lugar donde hacerlo que donde está enterrada su familia y donde resurgió de nuevo, la Magia esta cargada de simbolismos, y hay que cerrar el circulo.

-Pero.. - intentó intervenir Ron

- No os preocupeis, os acompañaré yo y no estaremos án todos los miembros del Wizengamot, la profesora McGonagall, algunos funcionarios del Ministerio, incluidos tu padre y tu hermano Percy, algunos familiares de personas que desaparecieron,y diez o quince periodistas para que haya testigos. No queremos que corran bulos por ahí dentro de un tiempo con una nueva resurreción, o que los mortifagos se agrupen en torno a sus restos como si fuesen una reliquia.

- ¿Y la seguridad?, es a plena luz del dia.. ¿y si nos ven muggles?- intervino Hermione.

- Por eso tampoco te preocupes, los del Departamento de Seguridad Mágica ya están trabajando en ello, se harán encantamientos de impasibilidad, y algún que otro para que ningún muggle se asome por allí, además habrá destacamentos completos de aurores para que nada ocurra.

Al día siguiente, a la hora señalada nueve figuras se aparecieron en una colina cercana al pueblo de Pequeño Hangleton. Se dirigieron deprisa y con paso firme, internandose en una espesa niebla, a una casa solariega que se situaba muy cerca del lugar donde minutos antes acababa de aparecer el grupo.

-¿Esta niebla es normal en Mayo?. En Hogwarts, en la despedida de Snape, hacía un sol radiante- preguntó una de ellas.

- No, es sólo parte de un encantamiento antimuggles que os comenté ayer, en cuanto nos acerquemos más, la niebla desaparecerá.- contestó otra más alta y fornida.

Efectivamente, al acercarse más a su destino, la niebla se hacía menos compacta hasta que al llegar a los pies de la mansión Ryddle reinaba un sol cegador.

-Señor Ministro, todos los asistentes han llegado, sólo faltaban ustedes. El périmetro de seguridad ha sido establecido a unos cuatrocientos metros de aquí. Todos los equipos de están en sus puestos y no se han comunicado ningún tipo de incidencia - explicó un auror que parecía ser el jefe del operativo.

- Gracias Proudfoot, excelente trabajo.- dijo agradecido el Ministro.

Harry observó que se encontraba exactamente en el mismo lugar donde hacía tres años había presenciado el retorno de Voldemort, aunque esta vez los acontecimientos eran completamente diferentes. El muchacho llegó a contar unas sesenta sillas dispuestas en varias hileras y rodeando, en forma de cuadrado, una gran pira de madera. Varios aurores se encontraban de pie junto al talud de troncos y otros vigilaban más allá de la ultima fila de sillas. Cuando Harry se dispuso a sentarse con sus amigos, junto a Arthur y Percy, en sus asientos reservados varios fotografos les cortaron el paso haciendo funcionar los flash de sus cámaras fotográficas, lo que provocó que los aurores que los habían acompañado hasta alli tuvieran que conducir de nuevo a los reporteros hasta la zona asignada para la prensa.

Una vez sentados el Ministro de dirigió a los presentes:

-Magos y Brujas del Wizengamot, señores de la prensa, y demás invitados. Hoy nos encontramos en este lugar para dar por concluida la mayor tragedia ocurrida a la Comunidad Mágica en nuestra larga Historia. Aquí fue donde, hace ya varias décadas, reposan los restos del padre y los abuelos de Tom Sorvolo Ryddle, y aquí fué donde hace apenas tres años la pesadilla volvió a tomar forma de nuevo. No hay mejor lugar que este para cerrar el circulo de muerte, atrocidades y miseria que Voldemort abrió. ¡Adelante¡.

Tras la orden de Shacklebolt un cortejo de una decena de personas apareció de la niebla portando el cadaver de Ryddle. Cuatro personas llevaban el cuerpo en una especie de camilla mientras que otras seis, con toda seguridad miembros del Wizengamot, lo acompañaban. Algunos aurores completaban la marcha escoltando el cortejo, dos delante y atrás y uno a cada lado.

Las camaras no dejaban de fotografiar cada paso que daba el grupo hacia la pira. Harry pudo distinguir claramente entre la prensa a dos personajes ,que por su ropa, llamaban su atención, el señor Lovegood, y Rita Skeeter. Ambos llevaban puestos tunicas amarillo chillón e intentaban obtener la mejor fotografia posible. Harry se quedó mirando con profundo desprecio a la reportera de "El Profeta" y esta al verle, apartó la mirada.

Cuando llegaron a la pira los cuatro porteadores del cadaver lo depositaron en ella mientras que los miembros del Wizengamot que los acompañaban se dispusieron en torno a los troncos en forma de cirulo. Tras esto, el Ministro pidió a varios de los presentes que se levantaran. Lo hicieron Arthur Weasley, Harry y dos personas más, que a juzgar por sus caras,pensó el muchacho, deberían ser familiares de personas asesinadas bajo el Régimen de Voldemort, . Los cuatro se colocaron a cada uno de los lados del talud y a la señal de Shacklebolt gritaron al unísono:

-¡INCENDIO¡

De sus varitas salieron rayos y espirales azuladas que la impactar contra la madera la hicieron arder inmediatamente provocando unas gigantescas llamas que alcanzaron varios metros de altura envolviendo por completo el cuerpo del mago oscuro. Cuando el cadaver se empezó a consumir los asistentes vieron asombrados como el fantasma, o el reflejo, de una especie de serpiente salió del cadaver de Ryddle y entre dolorosos aullidos desapareció engullida por el fuego.

-No os preocupeís chicos - dijo el Ministro - Eso eran los restos de maldad que quedaban en Voldemort. Realmente parece increible que alguien pudiese ser tan absolutamente malvado. El fuego lo purifica todo.

Al cabo de cuarto de hora no quedaba más que humo y cenizas en el lugar donde había estado la pira. De los restos se encargó el viento esparciendolos por todo el cementerio hasta que no quedó vestigio alguno de lo acontecido allí.

-Ahora si podremos descansar en paz- observó el señor Weasley.- Ya no queda nada de Voldemort en este mundo.

-Ojalá tengas razón papá- dijo Ron - y podamos tener una vida normal.

Harry, se despidió del Ministro, no sin antes recordarle su charla pendiente, y de todos aquellos que querían despedirse de él. Se encaminó junto con sus amigos, el señor Weasley,Percy y una escolta de aurores a la salida de aquel lugar cuando le abordaron los periodistas con la intención de entrevistarle.

-¿Algún comentario señor Potter?, ¿Como se siente tras a ver vencido al Señor Tenebroso?, ¿ va a participar en los juicios que próximamente se celebraran contra los mortifagos capturados?- - preguntó uno alto y delgado

-¿Donde vive señor Potter?, ¿ que ha hecho estos dias?-, interrogó otro con expresión ávida

- ¿Por qué no contestas Harry?, ¿tienes algo que ocultar a la prensa?. - Esa voz era muy familiar para el chico, Rita Skeeter.- ¿son ciertos los rumores que dicen que tu madre mantuvo un romance con el mortifago Severus Snape?

-Dejeme contestarle a algo señorita Skeeter - respondió Harry con todo el desprecio del que fué capaz.- El único rumor que he oido es aquel que dice que usted puede ser un Animago sin registrar por el Ministerio, ¿es eso cierto?.

La mujer se puso pálida y empezó a a tener sudores frios, mientras que Hermione y Ron sonreían sin ningún pudor.

- Yo por supuesto, no lo he creido, espero que usted tampoco se haga eco de informaciones y rumores sin contrastar o integramente falsos, e informe a sus lectores verazmente- sentenció el muchacho-, y ahora si me disculpan caballeros he de marcharme.

- Pero la gente necesita saber- interpeló el periodista alto y delgado.

- Por esa razón deben mostrar a nuestra Comunidad quien son los verdaderos héroes de esta historia. Aquellos que sin ser famosos lucharon por nuestra libertad y en ocasiones pagaron esa decisión. Yo sólo soy uno más de muchos.

Dejando atrás a los periodistas desgranando las palabras que acababa de pronunciar, Harry se alejó acompañado por los Weasley, Hermione y los Aurores hasta la colina donde se habían aparecido hacía algo más de una hora y media.

-¡Harry¡- dijo Ginny antes de desparecer- me alegró ver como pusiste en su sitio a Skeeter, se lo merecia

-Llevaba años intentando ponerla donde se merece.

-¿Por eso tienes ese brillo especial en tus ojos?- preguntó la pequeña de los Weasley

- No Gin- repuso Harry.- es porque...hoy nos hemos despedido de lo que nos ataba al pasado. Hoy comienza nuestra nueva vida.

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Muchas gracias a todos los que habeis leido mi versión hasta ahora y muy especialmente a quien ha dejado comentarios al respecto. Me parece muy importante saber como pasaron estos acontecimiento antes de fijarme más en la relación de Harry y Ginny, cosa que espero hacer en los póximos capitulos. Seguir dejando comentarios.

¡¡Gracias¡¡