6.-El Aniversario.
Cussler había permanecido toda la noche de guardia. Pasar diez horas, de pie, inmovil en aquella sala circular vigilando una puerta no era lo que habia imaginado cuando ingresó en la Academia ocho años antes. Él prefería la acción. Su sueño siempre había sido ser Auror y había sacrificado mucho como para conformarse ahora con un destino en el cual lo único que hacia era custodiar pasillos y escoltar a gente de aquí para allá. Se sentía muy orgulloso de haber llegado donde estaba, de eso no cabía duda alguna, pero el queria cazar magos tenebrosos como sus compañeros, demostrar todo de lo que era capaz y poner su granito de arena para engrandecer la leyenda del Cuerpo al que pertenecía.
Cuando oyó los chillidos que provenían del pasillo olvidó todos sus pensamientos y tensó los musculos. Estaba ya acostumbrado a escuchar lo mismo cada mañana desde hacía una semana aunque esta vez logró detectar en los gritos bastante cansancio y un deje muy profundo de hastío. Se acerca - se dijo a si mismo- y viene de muy mal humor. A los pocos segundos la puerta que se encontraba delante del auror se abrió y de ella surgió la figura de Kingsley Shacklebolt.
- Buenos Dias señor -saludó el auror mientras abría la puerta del despacho al Ministro de Magia-.
- No tan buenos, Cussler, no tan buenos- contestó el Representante del Mundo Mágico con cara de pocos amigos-. Waller...¿se puede saber donde demonios está el informe de los trasladores?
-Señor...- contestó asustado el Secretario Privado del Ministro- ... lo tiene en la mano.
- Ah..si...si.. gracias...- repuso Shacklebolt sin inmutarse-...ya no se donde tengo la cabeza. Localiza a Augustus Harding, y dile que se presente aqui inmediatamente, quiero hablar con él.
-Si señor, ahora mismo- se apresuró a decir su joven ayudante antes que el Ministro cerrase la puerta de su despacho de un fuerte golpe-.
Augustus Harding era un Auror de la vieja escuela. A sus casi noventa y un años estaba en plenas facultades, se mantenía en una buena forma y su mente se conservaba muy lucida. Habia sido Director de la Oficina de Aurores con cinco ministros distintos y un grandísimo maestro para Rufus Scrimgeour, Alastor Moody o el propio Shacklebolt, hasta que Millicent Bagnold, en una de sus primeras decisiones siendo Ministra en 1980, decidió jubilarle y concederle un retiro apacible y lo más alejado posible de Londres.
-¿A mi también me vas a gritar ?- preguntó el anciano al entrar en el despacho de Shacklebolt mientras cerraba la puerta-. Tu secretario y ese joven auror parecian un poco intimidados por tus chillidos.
- Vamos Augustus, deja esa cantinela ya y sientate - pidió amablemente el Ministro-. ¿Has leido el informe que me dejó tu Oficina sobre el traslador de Leyton?.
-Si, lo he leido
-¿Y que opinas? -dijo Kingsley esperando oir a la voz de la experiencia.-
- Verás Ministro.... no hace ni un mes que he vuelto...pero algo no encaja. No comprendo que hacia Lestrange en Londres y de donde sacó ese traslador.
-Yo también opino lo mismo viejo amigo. ¿Tus chicos han averiguado ya donde le condujo?
- No, aún no
-Pues tienes que apretar las tuercas a tu gente. Necesitamos saber ya que hacia ese miserable con un traslador. ¿¿¿De donde lo sacó???
-Un traslador es facil de fabricar...aunque no me imagino a Lestrange con todos los aurores detrás de él parandose a construir juguetitos. Deben conservar algún tipo de infraestructura.
-Eso es lo que me temo.....
-¿Crees que irán a por Potter?- preguntó el anciano-.
-No lo sé,.... no lo creo, sería un suicidio ir a por Harry. Conozco a Lestrange, es un fanático y un loco,pero no creo que sea un estúpido. No sabe donde está el chico y no está en condiciones de enfrentarse a él.
-¿Se lo dirás al muchacho?- volvió a preguntar Harding
-Hoy tenemos concertada una reunión....le diré que extreme las precauciones.
Harry se despertó aquella mañana de finales de Mayo rebosante de energia y muy satisfecho de si mismo. Nada más levantarse se duchó y vistió para encaminarse despúes a la cocina donde Kreacher le había preparado un completo y delicioso desayuno. Ese día iba a ser espectacular, tenía su agenda ocupada con dos importantes citas. Primero iría al Ministerio para verse con Shacklebolt. Por fin,dos días antes había recibido la lechuza con la confirmación de la charla pendiente con el Ministro, y estaba seguro que ese iba a ser el primer paso para llegar a ser Auror. Después de esa importante reunión acudiría al Refugio para recoger a Ginny y llevarla a cenar. La excusa era agradecerle su ayuda en adecentar Grimmauld Place, pero lo que verdaderamente quería festejar era que habia hecho un año que se besaron en la Sala Común...era su primer Aniversario.
-Kreacher, ¿se ha levantado ya Hermione?- preguntó Harry al meterse en la boca el último trozo de tostada que quedaba en su plato-.
-No, aún no amo, la señorita Granger llegó muy tarde anoche ¿quiere que la despierte?
-No, no te molestes...-dijo el muchacho recordando que Ron y Hermione habían salido la noche anterior juntos-...aunque...¿puedes prepararla algo?...se lo subiré a la habitación.
-Si amo, enseguida lo tendrá listo.
Quince minutos después el chico estaba sentado a los pies de la cama de su amiga mientras ella devoraba lo que Harry le había llevado.
-Eres muy amable Harry, muchas gracias, es la primera vez que un chico me lleva el desayuno a la cama.
- No ha sido nada Herms...- respondió el muchacho ruborizandose un poco-...pero no se lo digas a Ron. Se enfadaría conmigo, Tú mejor que nadie sabes que el quiere ser el primero en todo contigo.
-Hoy es tu gran día ¿no? - dijo Hermione cambiando radicalmente de tema mientras sus mejillas se enrojecian hasta más no poder-. Vas a ver a Kingsley al Ministerio y después le darás la sorpresa a Ginny.
-Si, espero que sea un día redondo - contestó Harry ufano y orgulloso-. Quiero estar aquí como muy tarde sobre las cuatro o cinco de la tarde. ¿Es buena hora para ti?
-Es perfecta. Sobre las siete nos apareceremos en el Refugio....
-Te aparecerás - corrigió nuestro héroe-, yo sólo soy el equipaje...¿recuerdas?
-Nos apareceremos - repitió su amiga de mala gana- Yo ceno en casa de Bill y tu te llevas a Ginny a Londres. Un plan perfecto, para un viernes perfecto....
Harry notó que a Hermione le ocurria algo. No era la misma de siempre aunque ella lo tratase de esconder, eran demasiados años juntos como para no ver que su amiga ocultaba algo. Pensó que tal vez su mudanza a Grimmauld Place, hacía apenas un par de días, estaba detrás de ese bajón de ánimos porque se había acostumbrado a estar todo el día con Ron y ahora sólo podia verlo unas horas. Esa idea pronto pasó a la Historia. El problema no podía ser su mejor amigo, ella misma había aceptado encantada mudarse con Harry hasta que los Weasley estuvieran preparados para acompañarles. Entonces fué cuando lo vió todo claro.
-¿Estás preocupada por tus padres, verdad?
-No... - Hermione torció el gesto-... hace casi un año que no les veo Harry, y no se cuando lo podré hacer. Los extraño mucho, y a pesar que Ron me apoya en todo, los necesito ver. Estoy pensando en irme ya mismo a buscarlos.
- Herms...dale tiempo a Kingsley. Él te va a ayudar. De todas maneras lo voy a ver hoy y se lo recordaré -anunció el chico para animar a su amiga-.. Y si dentro de una semana no nos ha dicho nada yo mismo os acompañaré a ti y a Ron a buscarles.
-¡¡Harry¡¡ ....-exclamó Hermione abrazandolo-... eres el mejor amigo que podria tener
- ¡Para, para¡....¡que tienes novio y resulta que es amigo mio¡....- dijo Harry ruborizado- además es tarde y seguro que Ron llegará en cualquier momento.
-No, no va a venir hoy - respondió la chica quejosamente-. Va a ayudar a George a instalarse de nuevo en el apartamento que hay encima de la tienda y de paso le echará una mano en el local. Estará ocupado todas las mañanas.
-Bueno, es por una buena causa, George lo está pasando muy mal. De todos modos y mientras ya no esté puedes intentar convencer a Kreacher para que entre en la...... P.E.D.D.O.- dijo Harry sin poder contener la risa-.
Una hora más tarde Harry se encontraba en el asiento de atrás de un vehiculo oficial que el Ministerio habia enviado a recogerle a la puerta de Grimmauld Place. Era un coche muy amplio aunque estaba seguro que si lo hubiese necesitado se habria agrandado magicamente algo más. En la parte de delante, además de conductor, le acompañaba un auror fortachón que estaba pendiente de todo lo que ocurría fuera del vehiculo. No se a que viene tanta seguridad -pensó el muchacho viendo los dos coches que les acompañaban.- nadie en su sano juicio intentaría nada ahora contra mi.
Cuando llegaron a Londres la comitiva no redujo la velocidad a pesar del tráfico. Callejearon por el centro de la ciudad hasta llegar cerca de unos edificios que el chico reconoció de inmediato, pero en vez de parar en la puerta principal pasaron de largo y bajaron por una rampa que conducía a un garaje subterraneo. Al llegar allí, el coche que los precedia se detuvo en una plaza de parking en obras que estaba siendo custodiada por dos vigilantes y tras hablar con ellos, los guardias retiraron la señalización de seguridad, y el vehiculo siguió su camino directo hacia la pared, sin detenerse, siendo seguidos por los dos coches restantes. Segundos después, y tras atravesar la pared, Harry circulaba por una estrecha via que le condujo a una especie de estacionamiento donde le espera el propio Ministro.
--¡Buenos Dias Harry¡ - saludó efusivamente Shacklebolt al chico-. Por tu expresión veo que no conocias la entrada para vehiculos oficiales.
-¡Buenos Dias Kingsley¡- respondió nuestro héroe- No, nunca había entrado por aqui.
-Pues seguro que a lo largo de los años, amigo mio, la visitarás más de una vez - repuso el Ministro con una sonrisa-. Acompañame por favor. tenemos muchas cosas que tratar.
Lo primero que se encontró Harry al entrar en el despacho de Kingsley fué una sorpresa,la estancia estaba perfectamente ordenada y no había ningún papel fuera de su sitio. La sala era muy amplia, mucho más de lo que había percibido el muchacho en sus anteriores visitas, y por la ventana entraba un brillante y reluciente sol.
-Los de Mantenimiento mágico desde que ocupé el cargo no dejan de regalar días soleados aunque en el exterior granice... - comentó jocosamente Shacklebolt -...creo que quieren que les aumente el sueldo.
-Pues deberías...-comentó el chico-...hacen un estupendo trabajo.
-Ahora Harry hay cosas mucho más importantes que eso...sientate por favor...¿quieres algo de beber? - preguntó agitando la varita y haciendo aparecer dos pequeñas copas-. Es hidromiel.
- Gracias- respondió Harry mientras se sentaba en el sillón que le había indicado el Ministro-. Veo que has limpiado el despacho...¿Qué tal va todo?
-¿Te refieres a esto?...- contestó Kingsley mirando la ordenada habitación- . Fue obra de mi secretario privado, Waller, no se que haría sin él porque estoy hasta los topes de trabajo, hay mucho que hacer y muy poco tiempo para llevarlo a cabo.
-¿Están dando muchos problemas los mortifagos?
-Bastantes pero no sólo están esas ratas de alcantarilla - explicó Shacklebolt-. También hay que reestructurar los Departamentos, preparar los juicios, la cooperación internacional, las visitas a ...
-¿Cooperación internacional? - dijo sorprendido Harry.- ¿Qué clase de cooperación?
- Policial y judicial más que nada -respondió el ex-auror de forma concisa-. Voldemort parece ser que mató fuera de nuestras fronteras. Como podrás imaginar eso no ha caido muy bien en Gobiernos de otros paises, por lo que están poniendo todos los medios para atrapar a los mortifagos y sus colaboradores que hayan escapado al extranjero. Las Ordenes Mágicas de Busqueda y Captura Internacional están dando sus frutos, sobre todo gracias al trabajo de Percy Weasley.
-¿Percy? -preguntó con curiosidad Harry-.
- Si, Percy. Ese chico puede ser muchas cosas pero desde luego sabe dirigir ese Departamento. Ya estuvo con Barty Crouch en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional hace algo más de tres años y no se me ocurrió nadie mejor para conducirlo. Ya ha conseguido que España, Francia y Bulgaria nos entreguen a varios huidos.
- Increible- acertó a decir el chico.
- Y eso no es todo Harry- continuó Kingsley-. He tenido muchas entrevistas con el Primer Ministro Muggle. Ya sabes que lo conozco y eso ha facilitado mucho la relación entre ambos. Se alegró mucho al saber que el Régimen de Voldemort había caido y nos está prestando una ayuda inestimable. Ha hecho que aparezcan las fotos de los más buscado por la Televisión y ha puesto en funcionamiento un número de teléfono para recoger las llamadas de la colaboración ciudadana, que ,por supuesto, atiende nuestra gente .Gracias a ello hemos realizado varias redadas. Muy útiles y curiosos esos inventos muggles....ya empiezo a comprender la fascinación de Arthur por ellos.
-¿Y no crees que el Primer Ministro nos podría ayudar con el asunto de Hermione?- preguntó Harry decididamente-.
- ¿Lo de sus padres?. Ya se lo dije, no espero que tarde más de un par de días en facilitarme la dirección. Al ser extranjeros en Australia los padres de Hermione se han tenido que registrar en el Consulado. Estoy esperando esa información para hablar con el Ministro australiano. No creo que tu amiga tarde mucho más en poder volver a abrazarlos.
-¡Gracias Kingsley ¡, no se como agradecerte las gestiones.
- No teneís porque darmelas Harry. Tus amigos y tu habeís devuelto la libertad a este país, es lo mínimo que yo puedo hacer por vosotros.
En ese momento alguien llamó a la puerta. Al abrirse apareció en el marco, un chico alto, joven, de unos ventipocos años,con ojos y pelo negro que vestía una túnica marrón elegante y muy formal .
-¿Señor Ministro?- preguntó-.
-Si Waller, ¿Qué pasa?
- Sus invitados ya han llegado y le están esperando en el Comedor privado, ¿les hago esperar?
- ¡Santo Dios¡, ¿tan tarde es?.....no, no vamos para allá enseguida....gracias. Vamos Harry....- dijo dirigiendose al muchacho-....tengo una sorpresa para ti.
Cuando Harry llegó al Comedor privado del Ministro había dos personas en aquella estancia. Ambos personajes se le quedaron mirando y él no pudo hacer más que responder a uno de ellos con una gran y sincera sonrisa. Hacia semanas que no la veía y siempre se alegraba, aunque ni él no lo reconociese, al ver a su profesora de Transformaciones en Hogwarts.
-¡¡Profesora McGonagall¡¡...¡que alegria verla¡¡..ya he leido que es la nueva Directora....¡¡Enhorabuena¡¡- saludó euforico el chico- ¿Qué hace usted aqui?
-¡Gracias Potter¡..., yo también me alegro mucho de verte. Shacklebolt me invitó a comer....tenemos asuntos que tratar contigo. ¿Conoces a Augustus Harding?
- No, no tengo el gusto -respondió nuestro héroe-. Encantado de conocerle señor.
-Lo mismo digo Potter, es una verdadero placer- contestó el Jefe de la Oficina de Aurores-. Ahora veo que Albus no se equivocaba cuando me hablaba sobre ti.
- ¿Conoció usted a Dumbledore? - preguntó lleno de curiosidad -
-Si, lo conoció, y fueron muy amigos Harry, pero esa historia podrá esperar un poco más- intervino el Ministro- . Debemos comer, que ya es hora, y tenemos que tratar asuntos más importantes.
Los cuatro comensales se sentaron a una mesa perfectamente colocada. Sobre ella habia un inmaculado mantel blanco,una preciosa vajilla de porcelana y una cubertería de plata bañada en oro que a Harry le daba pena utilizar. Hablaron de cosas triviales como politica ministerial, las obras de reforma de Grimmauld Place o como se pensaba iniciar de nuevo la liga de Quidditch ese mismo verano, antes de acabar con el segundo plato.
-Kingsley...¿como va el tema de los juicios?- preguntó la Directora de Hogwarts cuando servían pudin de postre-.
- Empezaremos en unos diez dias- respondió el Ministro-. Primero se juzgará a los colaboracionistas y después a mortifagos y carroñeros. Queremos empezar con Umbridge.
- ¿Dolores Umbridge?- dijo Harry estupefacto mientras se tragaba una buena porción de postre-.
-Si, asi es- asintió Shacklebolt-. Creí que te alegrarias. Ella será la primera de muchas. Ya está todo preparado. Pronto te llegará la citación para acudir a varios juicios como testigo. Se ha debatido mucho sobre si tus amigos y tu deberiais acudir a los procesos como testigos o como parte del Tribunal, ya que os habeis ganado la admiración y el respeto de toda nuestra Comunidad. Al final hemos decidido que como en casi todos los asuntos que se van a juzgar vosotros habeís estado implicados de alguna u otra forma, mejor seria que aparecieseis como testigos. Incluso yo ,como miembro del Wizengamot, me abstendré de participar en algunas vistas. Les concederemos un juicio justo, cosa que ellos no hicieron cuando pudieron.
Harry sentía verdadera admiración por Kingsley. Era un magnífico Ministro, y lo demostraba cada día. Con esa decisión se había asegurado que el principio de legalidad y la presunción de inocencia reinasen en todos los procesos, haciendo que aquellos asesinos y sus complices obtuviesen un verdadero juicio, una oportunidad, y no la pantomima que ellos mismos habian dado a las pobres personas que cayeron en sus manos en el anterior Régimen.
-Harry, ¿te preguntarás por qué he tardado tanto en citarte conmigo, verdad?-preguntó el Ministro cuando les retiraban el postre- No sólo era para ponerte al día del trabajo en el Ministerio.
- Pues si, me lo estaba preguntando- respondió el muchacho-
-Veras Harry. Quiero que seas Auror,como ya te dije en nuestra anterior entrevista.- dijo Shacklebolt viendo como la cara de Harry se iluminaba de ilusión.-. Siempre lo has querido ser, y creo que después de lo que ha pasado ha quedado demostrado de sobra que lo llevas en la sangre. He discutido mucho el tema con los principales miembros del Wizengamot y del Cuerpo de Aurores y hemos decido que estás sobradamente preparado ya para ingresar en la Academia sin esperar a acabar tu educación en Hogwarts.
- No se...que decir....Kingsley- repuso Harry con el corazón saliendole de el pecho- ¡¡GRACIAS¡¡, es mi ilusión desde hace años, es un sueño hecho realidad formar parte de ese grupo de magos.
-No tan deprisa querido joven- le interrumpió el viejo Harding haciendo que Harry se callara.-. Estás sobradamente preparado, como ha dicho el Ministro, pero no se te va a conceder ningún privilegio.
-Y si se me concediese...- contestó el chico visiblemente irritado-...lo rechazaría. No me gustan las ventajas ni las recomendaciones.
-No malinterpretes a Augustus- intervino McGonagall-. Lo que te queremos explicar es que para evitar comentarios malintencionados o que se pueda poner en duda la honorabilidad tanto del Ministro como del Cuerpo de Aurores se ha decidido....
-Que pases a realizar un examen de ingreso - sentenció Shacklebolt.
-¿Un examen de admisión?- preguntó Harry pasando de la irritación a la emoción otra vez-.
-Si, un examen- respondió de nuevo el Ministro-. Verás. el año pasado se clausuró la Academia por orden de Voldemort. Los cadetes tuvieron que desaparecer antes de ser apresados, igual que los Aurores propiamente dichos. Muchos pasaron a la Resistencia y otros optaron por seguir trabajando con el Régimen La promoción que iba a entrar el año pasado no lo hizo nunca por lo que te incorporarás a ellos siempre que pases la prueba.
- ¿Y en qué consiste el exámen? - volvió a preguntar el muchacho.
- Como no has pasado tus EXTASIS se te hará un ejercicio sobre las cinco materias esenciales para ser un Auror: Pociones, Herbología, Defensa contra las Artes Oscuras, Transformaciones y Encantamientos. Durante este verano asistirás, con otros candidatos, a un curso intensivo para preparar la convocatoria que tendra lugar el 31 de Agosto. Las clases se impartirán en el Ministerio,a partir del segundo lunes de Junio, por tus profesores de Hogwarts. salvo Defensa que te la daré yo- anunció Augustus Harding-.
- Estoy más que dispuesto a ello. Muchas gracias por darme esta oportunidad, no les defraudaré.
-Sabemos que no lo harás Harry - dijo Shacklebolt-. Todos lo que estamos aquí sabemos que pasarás sin ningún tipo de problema.
Tras una agradable conversación en la que hablaron sobre los detalles de la prueba de ingreso y los horarios de las clases a las que Harry debía acudir, los comensales dieron por terminada la reunión . Nuestro héroe se despidió cordial y afectuosamente de Harding y McGonagall citandose para la fecha de inicio del curso, tras lo cual fue acompañado por el Ministro hasta el vehiculo oficial que lo llevaria de vuelta a casa.
-Muchas Gracias por todo - dijo agradecido Harry metiendose en el coche-. Nunca olvidaré todo lo que estás haciendo por mi...Por cierto...antes se me ha olvidado preguntar...¿Quienes serán mis compañeros de clase?.
-Ronald Weasley,Neville Longbottom y Hermione Granger y algun otro joven mago- respondió Shacklebolt-. Ellos han demostrado, al igual que tu, aptitudes para se grandes Aurores. Aún tengo que hablar con ellos y comentarselo por lo que te pido que guardes silencio hasta entonces. Necesitamos a todos los grandes magos que encontremos, y vosotros sois los mejores....Una última cosa Harry...- añadió-..Ten mucho cuidado. Hemos hecho bastantes redadas por todo el país atrapando a muchos prófugos pero varios siguen huidos, entre ellos Lestrange, extrema las precauciones amigo mio hasta que hayamos atrapado a todos.
-Kingsley, no te preocupes,muchas gracias. Soy muy consciente de ello. No creo que nadie intente nada contra mi, incluido el perturbado de Lestrange, aún así estaré atento. Además si quiero ser auror tendré...tendremos...que acostumbrarnos a eso, ¿verdad?- contestó el muchacho guiñando un ojo a Shacklebolt y dando una palmada en la espalda al chofer para que arrancara -.
Cuando Harry llegó a Grimmauld Place eran las cinco de la tarde. Saludó a Kreacher y tuvo una animada discusión con Hermione sobre la reunión que había mantenido en el Ministerio. Un poco más tarde ambos, dandose cuenta de la hora, dieron por terminada la charla y se encaminaron a la ducha para llegar puntuales al Refugio. Tras asearse y vestirse con una chaqueta marrón, una camisa blanca sin corbata, unos jeans azules y unos zapatos a juego con la americana, Harry, sin olvidar recoger su capa de invisibilidad y la varita, se dispuso a esperar a su amiga en el salón mientras Kreacher lo observaba.
-¿Qué te parece Kreacher,.....voy bien? - preguntó el muchacho inocentemente-.
-Si amo, va usted muy elegante - contestó el elfo domestico sin una gota de adulación en sus palabras.-
-¿Has confirmado la reserva del restaurante?
-Si amo.
- ¿Recuerdas que tienes que hacer cuando yo te llame?
-Si amo.
-¿Recogiste lo que te pedi de la tienda?
-Si amo, lo tiene usted en el bolsillo interior de la chaqueta.
-¡Ah si¡, es verdad, muchas gracias Kreacher....-dijo el chico comprobando que era cierto-, puedes retira...oye...¿Qúe es lo que hablasteís Ginny y tu el otro dia en la cocina?
- La señorita Weasley le pidió a Kreacher que cuidase del amo cuando ella no estuviera. La señorita Weasley se preocupa por el amo.
-Si, asi es- respondió Harry enternecido por lo que acababa de descubrir-. Pues si no te importa yo te voy a pedir algo más....
-Kreacher está para lo que pida el amo...
-Quiero que cuando yo no esté en Grimmauld Place y Ginny se quede aqui la protejas y la cuides como haces conmigo.
-Será un verdadero placer para Kreacher obedecer las ordenes del amo.
-¿Estas listo Harry?- preguntó Hermione bajando las escaleras. Siento mucho haber tardado tanto. Casi es la hora...¿nos vamos ya?.
Minutos más tarde Ron abrió la puerta del Refugio esperando hallar a Percy que estaba invitado a cenar esa noche y que acostumbraba a ser muy puntual. Su sorpresa fue mayuscula cuando encontró a su novia y su mejor amigo en la entrada de la casa.
-¡Buenas noches Ron!- exclamó Hermione mientras besaba a su novio-. ¿Te vas a quedar ahi parado o nos vas a invitar a entrar a Harry y a mi antes que muramos de hambre y de frio?
-Buenas noches..¡oh¡, si pasad..pasad.. es que esperaba a Percy.....¡¡ Familia....Hermione y Harry ya han llegado¡¡.....estas guapisima Hermione-dijo Ron mirando fijamente a la chica-..., ¿qué tal la reunión Harry?
-Bien, muy bien, ahora te cuento...¡¡Hola a todos¡¡- mencionó el muchacho al ver que la todos los Weasley se acercaban para recibirlos
-Hola Hagy- dijo Fleur después que el chico hubiera saludado a todo la familia - Ginny aún está en su cuarto vistiendose, sientate en el salong ..¿Quegueis algo?.
-No gracias Fleur, en cuanto Ginny baje nos iremos.... - anunció Harry sentandose en compañia de todo el clan Weasley-.....¿Y George?
-Se ha quedado en la tienda con Angelina...al final van a salir juntos ya lo vereís, tiempo al tiempo...- vaticinó Ron-... ¿y tu?...cuentanos que tal tu reunión con Kingsley.
-Muy bien, me ha ofrecido ser auror -explicó el chico mientras las felicitaciones y los gritos de jubilo se desataban en el salón- Pero tendré que hacer un examen de ingreso en la Academia porque me salté algún par de clases este curso en Hogw...
-¿A que viene este alboroto?- preguntó Ginny desde el descansillo de la escalera-. Hola Harry.
El muchacho no recordaba haber visto tan guapa a Ginny en mucho tiempo. La pelirroja llevaba el pelo suelto y vestía un conjunto de una pieza en negro, de manga corta, que le tapaba los hombros,con cuello en forma de U,una chaquetilla del mismo color y unos zapatos y un bolso a juego. Harry la observaba embobado mientras ella bajaba las escaleras lentamente.
-¿Estas bien?...parece que has visto un fantasma- dijo ella mientras reia y daba un pequeño beso en los labios a su novio-.
-Estas preciosa Ginny- acertó a decir Harry mientras se ponía rojo como un tomate al darse cuenta que su novia le había besado delante de sus suegros y de Ron sin importarle lo más mínimo lo que pudieran opinar- ...¿nos vamos?
-Claro....-contestó la chica-...hasta luego familia....no volveremos muy tarde, que disfruteis la cena.
-Pasadlo bien- deseó la señora Weasley-...¿no vaís demasiado frescos?,¿y si hace frio?...
-Mamá...hace una buena noche- intervino Bill
-No se preocupe señora Weasley,.... la cuidaré. Hasta luego a todos- se despidió Harry-.
Cuando la pareja salió del Refugio Ginny se fijó que, como había apuntado Bill, la noche era estupenda. La Luna no se podía ver debido a unos cuantos cúmulos que impedian observarla, pero su reflejo a través de las nubes junto con el suave ronroneo de las olas del mar rompiendo en la playa, daban al paisaje cierto aire romantico que el muchacho no dudó en aprovechar a su favor. Harry, después de haberse alejado un poco de la casa, besó a Ginny en los labios tiernamente para luego rozar la punta de la nariz del mismo modo.
-¿Crees que eso beso tan tierno, que por cierto tienes que repetir,te va a librar de mi enfado?-dijo la chica con una gran sonrisa-.¿Donde están las flores que tenias que haberme traido?...
-¿Las flores?....uhmmm...eh...verás...yo...no- intentó responder Harry mientras el estómago se le encogía-.
-Eres capaz de salvar el Mundo Mágico derrotando al mago tenebroso más peligroso de toda la Historia......has vencido a un basilisco....te has enfrentado a cientos de dementores, hombres lobo y arañas gigantes...has peleado contra decenas de mortifagos...¿y no te acuerdas de regalar flores a tu novia?.....Eres un desastre en asuntos de chicas Potter,....por eso te amo tanto, ¡eres tan adorable¡- exclamó Ginny mientras se echaba en sus brazos y le besaba apasionadamente-.
-¿Estas preparada ya?- preguntó Harry después que su novia le dejase respirar y recuperar el aliento- Nos vamos a Londres.
-Ya era hora que me contases donde vas a llevarme. Llevas una semana inventandote mil excusas para evitar decirmelo...¿voy bien vestida para la ocasión?- preguntó de manera coqueta la pelirroja-.
-Nunca me voy a cansar de decirte lo guapa que eres.. y esta noche más que nunca, además el vestido es perfecto para el lugar donde vamos.
-¿Y exactamente donde me vas a llevar?, y lo que es más urgente....¿como vamos a ir hasta allí?
-Eso ya lo verás a su debido tiempo. Es una sorpresa. Y por lo del transporte no te preocupes.......¡Kreacher¡- exclamó el chico-.
-Kreacher estaba atento a su llamada. Kreacher se presentó tal y como había ordenado el amo- anunció el elfo doméstico tras aparecerse con un debil chasquido-.¿Están preparados usted y la señorita Weasley?.-
-¿Te has aparecido alguna vez Ginny?-preguntó Harry a su novia.-
-Si, alguna que otra, convencí a Fred y George para que hicieran de vez en cuando apariciones conjuntas conmigo cuando mamá no estaba en casa. Además...¿como crees que aparecimos en el Cabeza de Puerco la noche de la Batalla?- replicó Ginny ironicamente-.
-Pues la verdad es que no había caido en eso- contestó sorprendido el chico-. Si Kreacher estamos listos....
El Callejón Diagón a esas horas estaba casi desierto. En las paredes habia pegados carteles con las caras de los mortifagos más peligrosos bajo las palabras "SE BUSCA", muy pocas personas caminaban por la calle y las tiendas estaban cerradas. Sino fuera por las farolas y las luces de las ventanas de los pisos superiores de los establecimientos a Ginny le hubiese parecido que se encontraba en una calle fantasma.
-Muchas gracias Kreacher, te volveré a llamar cuando hayamos terminado,...hasta entonces descansa- ordenó Harry.
-Kreacher está para servir al amo y a la señorita Weasley- contestó el elfo antes de desaparecer tras su caracteristico crujido-.
-Harry, esto está muy solitario...- dijo Ginny sin soltar la mano de su novio.
-No te preocupes Gin, hoy es Viernes...te sorprenderás cuanta gente puede haber aquí si sabes donde buscar.
Efectivamente, al avanzar por el callejón unos metros y girar a la izquierda por el pasadizo, tras pasar la tienda de varitas de Ollivander, la pareja desembocó en una amplia calle llena de vida. Ginny empezó a ver parejas y grupos de gente que entraban y salían de distintos locales en los que la música, la fiesta y las risas abundaban. Las personas no se detenian a contemplar a Harry cuando pasaban a su lado sino que seguian de largo metidos de lleno en sus conversaciones y disfrutando de la compañia de sus amigos. Ya falta poco- anunció Harry señalando un letrero que se balanceaba en mitad de la calle - es justo alli. La pareja se paró enfrente de un cartel que rezaba "AROMAS Y SABORES". Al entrar, Ginny fue invadida por una mezcla de olores que le recordaron la Navidad, los juegos con Ron, Fred y George, las tardes de sábado en casa cuando era niña, tarta de melaza ,carne asada al estilo Weasley, patatas cocidas, guisantes y empanada de calabaza.
-¿Los señores tienen reserva?¡- preguntó un hombre delgado y bien parecido.
-Si -contestó Harry volviendo en si tras recordar el banquete de bienvenida que disfrutó a su llegada a Hogwarts-.
.¿A nombre de...?- inquirió de nuevo el hombre-.
-Arthur Bowden- respondió el chico mirando la cara de sorpresa de Ginny.
-Comprendo...- dijo el empleado observando detenidamente a Harry-....sigame, por favor ,...señor Bowden. Ya tenemos su mesa preparada.
El restaurante era bastante amplio y parecia haber sido restaurado hacia muy poco tiempo. En esa planta, que tenía forma de rectangulo, había unas veinte mesas de madera de roble sobre un suelo de tarima semi-oscura que ofrecía al local una pincelada de modernidad combinada con el ambiente rústico propio de esa clase de establecimientos. La pareja subió al segundo piso, donde se encontraban los reservados, y se acomodaron en una lugar recogido y muy romantico iluminado por velas.
-¡Me encanta este lugar Harry¡,- anunció Ginny cuando el recepcionista se despidió dejandoles las cartas- ¿como lo descubriste?
-Me lo recomendó George, no hace ni un mes que lo han inaugurado. Tu hermano viene cuando se puede escapar de la tienda. Siempre está lleno... ¿Te has fijado como huele al entrar?....
-Si, ¡es genial¡, pude sentir los aromas de mi infancia, mis platos preferidos....
-Eso es porque vaporizan en la entrada con una poción parecida a la Amortentia, pero en vez de recordar el olor de la persona que nos atrae, nos evoca nuestra infancia y los platos que soliamos comer en ella. Todo ello gracias a Sortilegios Weasley.
-¿Y te has fijado que todo el mundo nos miraba al pasar?....dejar un nombre falso no te ha servido de nada, todo el mundo sabe quien eres....
-No se fijaban en mi Ginny, sino en ti.-contestó sinceramente el chico-. Nadie se fija en el chico cuando va acompañado de una chica tan bonita como tu...-la pequeña de los Weasley se sonrojo ante aquel comentario-. Harry no era especialmente ducho en piropos, pero cuando decia alguno acertaba de pleno.
-Te amo -susurró Ginny a su novio mientras le acariciaba la mano sobre la mesa-.
- Y yo a ti- contestó con el mismo tono el muchacho-. ¿Qué te apetece cenar?....yo creo que podriamos...
-¡Harry¡, gracias por venir- interrumpió un hombre con bigote poblado que llevaba una botella y una cubitera en las manos. Alfredo me ha dicho que habías llegado ya. Y esta señorita tan encantadora debe ser la hermana pequeña de George.... tu hermano me ha hablado mucho de ti.
-Ginny....-dijo Harry tras saludar al desconocido-....te presento a Alexis Fortescue, el dueño del restaurante. El ha sido el que atendió mi reserva y nos ha preparado la mesa.
-Un placer, tiene un local muy bonito, es muy acogedor- saludó la pelirroja con la mejor de sus sonrisas-.
-El placer es mio- contestó el señor Fortescue.- Muchas Gracias. Vengo a traeros esta botella de Hidromiel. Es un obsequio de la casa por tan ilustre visita...¿os han tomado nota ya?
-Aún no... -respondió Harry-...hay tantas cosas que no sabemos por donde empezar...
-Permitidme que os aconseje de primero ensalada de cangrejo y de segundo lomo de dorada con salsa de gambas...¡delicioso¡..son dos especialidades de nuestro cocinero....es un poco borrachin pero un gran maestro, todo un profesional.
-Nos parece bien Alexis- anunció solemnemente Harry-
-Muy bien, voy a decirlo, disfrutad de la velada....
-Curioso personaje- dijo Ginny mientras le observaba alejarse- ¿como lo conociste?
-Es el único hermano de Florean Fortescue, el dueño de la heladería. Cuando desapareció, Alexis se hizo cargo de todo, y como el sueño de su hermano era abrir un restaurante en cuanto cayó Voldemort lo inauguró. El mes que viene volverá a abrir la heladeria.
-¿Y que tal tu entrevista con Kingsley?, aún no me has contado nada- preguntó la muchacha llena de ilusión-.
-¡Genial¡. Comí con Shacklebolt, la Profesora McGonagall y un tal....Augustus Harding, es el Director de la Oficina de Aurores.
-Creí que ibas a entrevistarte con el Ministro...¿qué hacian ellos dos alli?
- Kingsley queria que estuvieran presentes. Me dijeron que consideraban que estaba preparado para ser Auror sin pasar los EXTASIS en Hogwarts
-¡¡Eso es genial Harry¡¡, me alegro por ti....-le interrumpió la pequeña de los Weasley-.... por fin vas a cumplir tu sueño, estoy tan orgullosa.
-Si es genial pero hay un inconveniente..
-¿Cual?- preguntó la chica preocupada-.
-Tendré que pasar un examen. Los profesores de Hogwarts me prepararán para pasarlo. Tendré que dar clases a partir de junio en el Ministerio.
-¿Y eso te preocupa?, lo vas a aprobar con creces- dijo Ginny animando a Harry-...eso no es problema para ti.
-Si eso ya lo se...pero no te podré ver tanto como ahora...-repuso el muchacho cabizbajo-
-¡Mira que eres tonto¡...¡Claro que me verás¡, si hace falta iré todas los dias a Grimmauld Place para ayudarte en tu examen- anunció de forma severa la pelirroja-,..pero para ayudarte de verdad ¿eh?. Yo no soy como otros que engañan a sus novias...-recordó la pelirroja mirando fijamente a su novio-...para que, en plenos estudios de sus TIMOS, salgan con ellos a pasear por los jardines del Colegio.
Entre bromas y risas que acentuaban la gran complicidad que existía dentro de la pareja transcurrió toda la cena. La comida fue deliciosa y ambos se alegraron de haber seguido las recomendaciones del señor Fortescue. Una vez retirado el segundo plato, y tras haber pedido de postre tarta de melaza, Harry buscó algo en el bolsillo interior de su chaqueta y lo escondió en su puño.
-¿Qué es eso que tienes en la mano?-preguntó Ginny-.
-Una sorpresa...- respondió Harry-.¿Sabes por qué te he invitado hoy a cenar?
-Para agradecer mi ayuda y esfuerzos en adecentar una casa que necesita un toque femenino -contestó la muchacha de forma divertida y haciendose la interesante-.
- No...por eso no ha sido, aunque también debo darte las gracias por ello. Es porque hace una semana se cumplió un año del dia en que la mejor buscadora que ha tenido nunca el equipo de quidditch de Gryffindor atrapó la snitch consiguiendo que nuestra Casa, en el último partido, ganase la Copa de plata frente a Ravenclaw por 450 a 140 - dijo Harry mientras observaba como las mejillas de su novia se volvían escarlatas-. En la celebración esa buscadora recibió un beso que llevaba esperando mucho tiempo por parte de un chico que tardó demasiado tiempo en darse cuenta que lo que siempre había querido estaba delante de sus narices.- Ginny tenía los ojos llenos de lágrimas y hacía verdaderos esfuerzos por no llorar-. Hace una semana se cumplió un año de nuestro primer beso, y queria darte esto... - Harry abrió la mano y mostró un trozo pequeño de fieltro morado atado con un lazo del mismo color-...es para ti.
- No se que decir...me has dejado sin palabras...-Ginny abrió el paquete encontrando dentro dos alianzas plateadas-....¡oh¡...Harry yo...
-No digas nada.-repuso emocionado el chico-. Ya se que es muy poca cosa, pero en el Mundo muggle esos anillos simbolizan el amor,la confianza, y la complicidad que existe entre una pareja.
-¡Es el regalo más bonito que me han hecho nunca mi amor¡- anunció Ginny visiblemente conmovida observando las alianzas-. Tiene algo grabado...."Siempre te amaré" .
-¿Te ha gustado?- preguntó Harry mientras colocaba la alianza en el dedo de su novia y se ponía la suya.
-¿Qué si me ha gustado? -contestó la chica al borde del llanto-.
Ginny se levantó de su silla y se sentó en el regazo de su novio posando sus labios en los de Harry de forma dulce y tierna, haciendo que cada beso durara una vida. Tras besarle le miró fijamente a los ojos mientras acariciaba su cara con las dos manos. Eres un sueño hecho realidad- dijo la muchacha poniendo en cada palabra una suavidad infinita-. Desde que te vi aquella mañana en Kings Cross, con tus gafas sujetas con celo y tu pelo completamente despeinado, no he dejado de pensar en ti un solo dia...¡Te Amo Harry Potter¡.
La tarta de melaza estaba exquisita, o eso por lo menos eso pensaba Harry, ya que se podia comparar a la que preparaban los elfos en Hogwarts y se permitia el lujo de competir con la de la señora Weasley. La pareja pidió y pagó la cuenta, despues de convenir dar un paseo por Londres, ya que la pelirroja nunca habia caminado más de lo necesario por la ciudad. Se despidieron de forma cordial del señor Fortescue, que se ofreció a acompañarlos hasta la puerta, prometiendole acudir de nuevo a su local en cuanto sus obligaciones se lo permitieran.
Harry y Ginny se encaminaron a la salida sorteando las mesas y siguiendo al propietario del restaurante, que una vez allí volvió a reiterar su agradecimiento por tan insigne visita mientras les abria educadamente la puerta....
-¡ Ginevra.....¿¡COMO LO CONOCISTE¡?-preguntó un periodista mientras decenas de flash se disparaban alrededor de la pareja y los gritos y chillidos llenaban la calle-.
-Para "Corazón de Bruja" ...¿¿HACE MUCHO QUE SALIS JUNTOS??- inquirió una señora bajita y regordeta-.
-¡¡HARRY, HARRY¡¡...¿¿ME FIRMARIAS UN AUTOGRÁFO??- pidió desesperada una fan que no tendría ni quince años-.
-¡¡MIRA QUE GUAPO ES¡¡- exclamó una voz entre las muchas personas curiosas que se habian congregado entorno al revuelo que se había formado en la entrada del restaurante-.
-¿¿ COMO TE PIDIÓ QUE SALIESES CON ÉL??- cuestionó otro periodista con una verruga en la nariz-.
-Para..."Hechizos de Amor"...Ginevra...¿QUÉ OPINA TU FAMILIA?...¿ESTAN CONTENTOS?...¿HAY PLANES DE BODA?.....
--Harry...para "El Profeta"....¿¡TE DEFINES COMO UN ROMPECORAZONES¡?- preguntó Rita Skeeter mientras los destellos no dejaban de deslumbrar a los novios-.
Esa pregunta hizo reaccionar a Harry. Hasta entonces estuvo completamente sorprendido,anonadado y deslumbrado por los flash y las preguntas de las decenas de periodistas y curiosos que se habían agolpado en la calle a esperarlos. Ginny, al contrario, aún se encontraba estupefacta ante las preguntas,los gritos y los centelleos de las cámaras que apuntaban directamente hacia ellos, cuando sintió como alguien tiraba de ella fuertemente y los introducía otra vez en el restaurante cerrando la puerta de un énérgico golpe.
-¿Estais bien?-preguntó el señor Fortescue mientras en el local, los clientes se empezaban a dar cuenta de la situación-. Te lo juro Harry, no sabía que esa gente estaba ahi,
-Gracias Alexis...no te preocupes por eso...¿hay otra puerta?- respondió Harry con la única intención de salir de allí-. ¿Estas bien Ginny?
-Si, claro que si, sólo un poco...sorprendida....quiero ir a casa Harry..- contestó su novia mientras Fortescue meneaba la cabeza afirmativamente ante la pregunta del muchacho-....¿qué hace aqui toda esa gente?.
-No lo sé Ginny.....Alexis, por favor, enseñanos la otra puerta.
El dueño del establecimiento les condujo a las cocinas rodeando las mesas donde los comensales emitian gritos ahogados y comentarios de asombro cuando reconocian a Harry pasar ante ellos. Al llegar a su destino Fortescue hizo una seña a la pareja para que aguardasen un momento mientras él comprobaba como se encontraba la salida.
-Hay algunos periodistas más esperando ahi afuera- anunció el propietario cuando regresó de su inspección-.
-No importa... tengo la capa de invisibilidad....saldremos y cuando nos encontremos lo bastante lejos nos desapareceremos - dijo Harry mientras cogía de la mano a Ginny-. Alexis... ¿te importa salir delante?....que la puerta se abriera sola seria demasiado evidente.
-No te preocupes...lo haré.....siento mucho esto amigo.
-Olvidalo- manifestó el muchacho-...tu no lo podias saber..espero que la próxima vez que cenamos aquí nos vuelvas a sorprender con unos platos tan deliciosos.
Harry se acercó a Ginny y acomodó la capa para que les cubriera a los dos de la mejor forma posible. La chica, ante esa situación se rió y recordó como apenas hacia un año se encontraron ante la misma circunstancia salvo que el lugar era Hogwarts y trataban de huir del viejo Filch mientras se besaban en los pasadizos del castillo. El muchacho observó a su novia y no pudo reprimir una sonrisa al adivinar lo que ella estaba rememorando.
Alexis Fortescue cogió una bolsa de basura y se dirigió a la salida deseando buena suerte a los chicos. Al abrir la puerta la atrancó con un cuña y se encaminó hacia los periodistas que le examinaron intrigados. ¿Se puede saber que mirais?- preguntó el hombre abriendo camino entre ellos con los desechos bien visibles al darse cuenta que los pies la pareja sobresalian de la capa-. Si aguardais a que Harry Potter salga por aquí os debo decir que podeis esperar sentados porque se ha marchado por la Red Flu. La gente allí congregada soltó un suspiro de decepción, aunque muchos no se creyeron la mentira y permanecieron junto a la puerta bastante alejados ya de donde los novios en esos momentos se encontraban.
Después de andar un buen trecho la pareja se detuvo y comprobó que no habia ningún curioso a su alrededor. Harry se sintió seguro y se quitó el manto que los cubria. ¡Kreacher¡- exclamó el muchacho en medio de una calle desierta esperando el crujido que anunciaria la aparición del elfo-.
-¿Qué desea el amo?
-Llevanos a casa de Ginny, por favor- respondió el chico educadamente-.
En el Refugio las luces todavía permanecian encendidas cuando la pareja se apareció a unos cien metros de la entrada. A esa hora, ya bastante tarde, la Luna había conseguido escapar de los cúmulos que la escondian y reinaba con todo su fulgor en mitad del firmamento. Harry ordenó al elfo que le esperase en ese mismo lugar y acompañó a Ginny hasta el porche.
-Lo siento Ginny, no imaginé que la noche iba a acabar así- acertó a decir el chico a pesar de la rabia que sentía por aquella gente-.
-No tienes porque disculparte Harry, no fue culpa tuya, además eso no se puede prever....¿como se habrán enterado que estabamos cenando allí?....¿crees que Fortescue les ha dicho algo?
-No, no creo...es un buen hombre y estaba encantado con que hubiesemos ido a su restaurante....debió ser alguien que nos vió por la calle -contestó el muchacho-. ¿tu te encuentras bien?. Eso es lo único que me preocupa ahora.
-Si, yo estoy bien...-afirmó Ginny-...algo nerviosa...pero bien. Aún no me acostumbro a que mi chico haya salvado el Mundo Mágico, y lo tengo que hacer. Para mi tu eres Harry, nada más, un mago timido,que ha cargado y sufrido con un Destino que nunca buscó, al que le gusta pasar desapercibido y muy amigo de sus amigos...no el Elegido, eso es completamente secundario para mi.
-Pues no te acostumbres a eso Ginny,....sigue mirandome de esa manera- replicó Harry-.
-Así lo he hecho siempre, y así lo voy a seguir haciendo toda mi vida. Pero nos tendremos que ir acostumbrando a que para el resto de la gente tu serás siempre el Elegido y el que acabó con Voldemort. Eso no lo podremos evitar....Además cuando te dije que quería salir contigo sabía el precio que tendría que pagar y lo pagaria un millón de veces más por estar a tu lado siempre.
Harry se sintió arropado, protegido y comprendido una vez más por aquella chica. Siempre había encontrado en aquellos ojos y en aquel perfume floral el descanso y el apoyo que había necesitado para hacer frente a su Destino. Ginny jamás se había quejado por mantenerla alejada de su lucha y continuamente habia estado dispuesta, en silencio desde hacia años, a consolarlo entendiendo perfectamente lo que él necesitaba.
-Te Amo Ginny Weasley-susurró mientras besaba timidamente sus labios y acariciaba lentamente su larga y pelirroja melena-.
-Y yo a ti Harry- respondió la chica cuando le hubo devuelto el beso-. ¿Quieres pasar?, parece que aún están despiertos...
-No Gin, debo volver a casa, es tarde,he tenido un día muy largo y mañana tenemos que dar ese paseo pendiente por Londres. Gracias de todos modos y sobre todo gracias por estar ahí siempre.
-Gracias a ti por la noche más mágica de mi vida-anunció Ginny mientras jugaba con la alianza que llevaba en su dedo- . Nada ni nadie me hará olvidarla jamás
-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida-dijo el chico besandola de nuevo en la frente-. Buenas noches.
La pequeña de los Weasley entró en casa y Harry se encaminó hacia el lugar donde le esperaba el elfo para llevarle a Grimmauld Place mientras escuchaba las voces de bienvenida que provenian del Refugio. Al llegar junto a Kreacher se dió la vuelta y permaneció callado, observando como se encendía la luz del cuarto de Ginny. Allí, inmovil, de pie y en silencio continuó recordando ese perfume floral, que aún sentía en sus labios, hasta que la luz de la habitación se apagó.
-¿Se encuentra bien amo?- preguntó el elfo mirando al muchacho mientras se alejaban del hogar de Bill-.
-Si, Kreacher muy bien. Sólo me preguntaba cuanto tiempo más podré aguantar sin que la mirada de Ginny sea lo primero que vea todas las mañanas al despertar.
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Espero y deseo que os haya gustado. No queria dividir el capitulo y por eso ha sido un poquitin más largo de lo habitual .No podia dejar cosas en el tintero porque después cuesta mucho recuperarlas ¿verdad?,. ¡¡Muchisimas gracias por vuestros comentarios¡¡, Seguid dejando comentarios, ayudan mucho.
