7.-EL FAVOR CUMPLIDO.

Judy Panter-Downes era una abuela de 83 años que habia vivido más de media vida en el número 24 de Ernest Road,en el barrio londinense de Havering. La señora Downes se consideraba una muy buena vecina. Asistía con regularidad a la Iglesia, participaba de forma activa en las reuniones del vecindario y se mantenía vigilante para que nada ni nadie molestase la tranquilidad y el sosiego, tan apreciados por ella, que caracterizaban su calle. Ese celo a la hora de velar por la seguridad del barrio había llevado a muchos de sus vecinos a calificarla como una "arpía chismosa", ya que cualquier movimiento en el exterior de su casa, por mínimo que fuera, era observado minuciosamente desde la ventana de su habitación, y comunicado sin vacilación a las Autoridades.

Un día de principios de junio la anciana observó como desde temprano varios hombres que ella nunca había visto paseaban continuamente por la acera prestando especial atención a la vieja y desamparada casa de los Ambrose. El trasiego de gente continuó durante todo el día hasta que por fin anocheció y la calle se quedó completamente desierta. Lo que despertó las sospechas de la señora no fue que hubiese habido gente desconocida en su barrio, ni que andaran como si no fuesen a ningún lado, sino que hubiera jurado que un foxterrier con aspecto descuidado había permanecido todo el día sentado observando si alguien entraba o salia de la casa abandonada.

Estaba a punto de desistir de su vigilancia cuando le pareció observar como un grupo de hombres apareció de la nada en el otro extremo de la calle y se dirigieron de forma decidida hacia el que había sido hasta hace poco el hogar de los Ambrose. Un hombre se separó del grupo, que ya había rodeado por completo la desvencijada casa,y se paró justo en el lugar donde estaba el perro, y tras una brevisimo discurso el animal se levantó y despareció detrás de los arbustos. Cuando la señora Downes marcó el número de la policía para comunicar tan extraño hecho recibió como respuesta un cortante: "Señora la policía no tiene tiempo para dedicarse a locos que hablan con perros,hable con la protectora de animales o con el manicomio. Buenas noches". Esa contestación no hizo más que multiplicar la intranquilidad de la abuela, que ni corta ni perezosa se puso su bata rosa, con olor a naftalina, y salió al porche de su casa para dialogar con aquel hombre tan extraño que hablaba con los animales.

-¡Disculpe joven¡- dijo la anciana dirigiendose a un hombre alto y de complexión atletica que vestia una gabardina con las solapas en alto y la miraba de forma enigmatica-.¿Ese perro era suyo?

-¿Qué perro?,-contestó el desconocido fingiendo no haber visto al animal- Aquí sólo estoy yo.

-Había un perro justo aquí jovencito, no me mienta porque se muy bien lo que he visto- replicó enfadada la señora-. Además he observado como sus compañeros se escondían detrás de los setos de la casa de los Ambrose...¿Qué pasa aquí?

-Verá señora Downes- respondió el hombre acompañandola a un lugar donde estuvieran a salvo de miradas inoportunas-. Es un asunto policial, por favor, metase en casa...

-¿Policial?..- exclamó la anciana asustada-......¿oiga como sabe mi nombre?.....

-¡¡Obliviate¡¡.

Reginald Durnford observó a uno de sus compañeros encargarse de aquel vejestorio chismoso, que había estado vigilandoles todo el día, con un hechizo desmemorizante, cuando apenas faltaban cinco minutos para entrar en aquella casa abandonada acompañado por otros veinte aurores más listos para intervenir. Cuando se dió la orden, el auror se acercó sigilosamente a la puerta que le había sido asignada en los ensayos del asalto y la hizo desaparecer con un encantamiento desvanecedor y un decidido movimiento de su varita a la hora prevista. Al entrar en la casa se dirigió al salón rapidamente, junto con otro camarada, para asegurar aquella estancia mientras los demás aurores cumplian sus objetivos, a juzgar por el alboroto y los gritos que había en el edificio.

Con la varita la mano los dos compañeros llegaron a su objetivo donde pudieron ver como un mortifago, recién despertado y completamente confundido, intentaba alcanzar la suya para oponer resistencia.

Accio Varita¡- gritó el compañero de Durnford sin que el seguidor de Voldemort pudiese hacer nada-.

Incárcero¡-exclamó al mismo tiempo Reginald mientras de su varita salian grandes y poderosas cuerdas que se aferraron al cuerpo del infeliz mortifago inmovilizandolo en un instante. Este no es tu dia amigo mio, te espera una bonita y acogedora celda en Azkaban-añadió con ironia el auror.

-¿Todos bien?- preguntó el jefe del operativo unos diez minutos después cuando flanqueó la puerta de la casa acompañado por varias personas más que portaban un pequeño maletin negro. Cinco de ustedes lleven al sótano a los detenidos, el equipo de interrogadores quiere tener una charla con ellos. Los demás registren la casa palmo a palmo, no quiero que nada se quede sin ser revisado.

Al cabo de una hora Augustus Harding se presentó en la casa con la esperanza de recibir unas noticias que el sabía que no se las iban a poder dar. Había pasado los últimos días localizando la casa que llevaban semanas buscando y cuando por fin la encontraron conocia, a ciencia cierta, que él no podía estar allí ya.

-Señor, no le hemos encontrado...no estaba aquí.-anunció el Jefe del Operativo -. Sin embargo hemos encontrado el traslador que usó la noche que huyó de Leyton y algo de ropa ensandrentada.

-¿Algo más?....- preguntó el Jefe de la Oficina de Aurores- ¿Habeis interrogado a los que capturasteis?.... ¿con Veritaserum?.

-Si señor.- respondió el auror- Parece ser que Lestrange sólo pasó por aqui esa noche. Esto era una especie de casa segura en caso de necesidad.

-¿Hablaron con él?- volvió a preguntar Harding con un marcado deje de impaciencia-.

-Según han dicho no estaba de muy buen humor, y no saben donde fue.....Si lo supieran nos lo dirian, parece ser que no comentó nada sobre su encuentro con nuestra gente y ellos creian que estaban a salvo.

-Resumiendo ...le hemos perdido - exclamó decepcionado el viejo-. No sabemos donde está y que piensa hacer. Estamos en un callejón sin salida.

Al dia siguiente Molly Weasley y su hija Ginny entraron en un local de aspecto mugriento en la calle londinense de Charing Cross Road. El Caldero Chorreante estaba semi-vacio aunque los clientes que alli estaban armaban tanto jaleo que parecia que el local se encontraba hasta los topes. Madre e hija cruzaron el establecimiento hasta llegar al patio trasero donde la señora Weasley, tras tocar determinados ladrillos de una pared, abrió el hueco que comunicaba la posada con el callejón Diagon.

El motivo de la visita de Molly y Ginny a ese lugar era comprar cierto ingrediente secreto para una cena sorpresa de agradecimiento que habian pensado preparar a Harry por haber sido tan amable de ayudar en la mudanza de la famila Weasley a Grimmauld Place hasta que la Madriguera estuviese en condiciones de volver a ser habitada de nuevo. La única tienda en la cual lo podian encontrar era La Botica Slug & Jigger, un local que ya conocian porque allí todos los años habían acudido para comprar los ingredientes que los chicos iban a utilizar a lo largo del curso en la asignatura de Pociones en Hogwarts. Al entrar, la pequeña de los Weasley sintió el olor caramelizado propio de un establecimiento como ese ,en el suelo aún se encontraban decenas de barriles con sustancias viscosas y frascos de cristal con raices en su interior, de las paredes colgaban cientos de plumas, garras de animales y plantas secas mientras que detrás del mostrador habia miles de frasquitos de cristal con liquidos de todos los colores listos para ser utilizados.

-Buenos Dias- saludó el señor Jigger- ¿Qué puedo hacer por ustedes?

-Buenos Dias- contestó Molly-...necesitaba como un cuarto de litro de aceite de oliva virgen extra....

-¿Lo desea para una poción rejuvenecedora o tal vez para un tónico revitalizante?....

-¿Una poción rejuvenecedora?..no,no nada de eso-replicó la señora Weasley un poco molesta- Es para cocinar.

-¡Ahhh¡.disculpeme señora- dijo completamente avergonzado el dependiente- El aceite de oliva tiene grandes y saludables propiedades por lo que se utiliza para pociones curativas. Ahora mismo le traigo el ideal para que sus platos resulten de lo más exquisito.

Al cabo de un rato madre e hija abandonaron la tienda escandalizadas por el precio de la botellita, y se dirigieron a la recién abierta heladería Fortescue para tomar algo que engañase a su estómago mientras llegaban a casa. Por el camino se detuvieron en un quiosco de prensa en la cual pudieron comprobar una vez más que la salida de hacia unos días con Harry había catapultado a Ginny a las portadas de toda la prensa del Mundo Mágico.

-¡No puedo creerlo¡¡- exclamó la pelirroja mientras ojeaba la revista Corazón de Bruja- Mamá mira lo que pone aqui...

"Ginevra, o mejor dicho Ginny, y yo hemos sido siempre muy buenos amigos. Se puede decir que yo fuí el único que supo de antemano lo que ella sintió por Harry Potter desde que entró en Hogwarts. Lástima que desde que se ha convertido en "La Elegida" no hablemos tanto como antes - comentó a esta reportera Zacharias Smith, amigo intimo de la chica que tiene ocupado el corazón del héroe del Mundo Mágico-".

-¿Quien ese ese chico? -preguntó Molly con curiosidad.-.¿Es amigo vuestro?, no recuerdo que me hablases de él.

-Era un compañero de curso, incluso fue miembro del Ejercito de Dumbledore, pero nunca fue mi amigo y nunca intercambiamos más que saludos. Incluso una vez le lancé el hechizo mocomurcielego porque no dejaba de importunarme con preguntas acerca de Harry y la Profecia.

-No hagas mucho caso a las habladurías, fíjate en Harry...Pero te tendrás que acostumbrar.-anunció la mujer entre risas--. ¡¡Ese es el precio que hay que pagar por ser "La Elegida"¡¡

Poco después ambas consiguieron sentarse, tras pedir sendas porciones de tarta de manzana con una bola de vainilla, en una mesita junto al escaparate de la heladería para poder contemplar el callejón y a la gente que paseaba por el. Los curiosos no tardaron mucho en amontonarse en el cristal y entrar en el local sólo para ver a la novia de Harry Potter y pedirla algún autógrafo, e incluso algún fotógrafo les sacó alguna instantánea justo en el momento que la señora Weasley se metía en la boca un generoso trozo de pastel.

-Mamá ...¿te sientes mal?- preguntó Ginny al ver como su madre pegaba un respingo como si un rayo la hubiese alcanzado-.¿Estás bien?..

-Si, estoy bien- contestó su madre volviendo en si- . Creo que ese pedazo de tarta se me ha ido por el lado equivocado.

-Pues vámonos- replicó Ginny cansada de tanto agobio- Ya es hora de estar en casa......además Ron y Harry estarán a punto de llegar del Ministerio.

-¡Perdone señorita Weasley¡...¿me firmaría un autógrafo por favor?- pidió una niña pecosa con coletas de apenas ocho años mientras su madre le sujetaba la mano-.

-¿Yo?- respondió la pequeña de los Weasley enternecida- ¿Qué he hecho yo para que me pidas un autografo?.

- Usted es mi heroína,los periódicos cuentan su historia. Ha conquistado el corazón de Harry Potter,es guapisima y ha luchado muchas veces contra los magos malos- dijo la niña poniendose colorada-.

-¿Y a quien se lo dedico?- anunció la pelirroja-.

-Me llamo Emma Collins

-Muy bien..."Para Emma con cariño y mucha admiración de su amiga Ginny"- ...-escribió la muchacha completamente rendida a los encantos de esa chiquilla-.

-¿Y le podia dar esta carta a Harry Potter?- volvió a pedir la niña pecosa- Mi madre y yo la íbamos a poner en el correo pero como la hemos visto a usted. Es para darle las gracias...

-Se la daré- afirmó Ginny sin vacilar mientras miraba a la madre de la niña que le agradecia el gesto para con su hija-.¿Me das un beso?.

-Gacias señorita Weasley- dijo la pequeña mientras besaba en una mejilla a su heroína-.

-De nada Emma, ha sido todo un placer.

Tras abonar lo que habian consumido, Ginny y Molly abandonaron el local y el alboroto que se habia producido en dirección a Grimmauld Place enfrascadas en una conversación sobre la cena y en lo encantadora que resultaba aquella chiquilla , sin sospechar que a escasos metros de ellas un hombre alto,de pelo cano,flacucho ,con algunos cardenales y embozado en una larga túnica las observaba desde la esquina que conducia al Callejón Knockturn, mientras guardaba una varita en su bolsillo con una gran sonrisa en sus labios.

Aquel dia Harry y Ron llegaron a Grimmauld Place bastante tarde y muy cansados después de las largas, duras y agotadoras clases que la profesora McGonagall les habia impartido. La clases de Transformaciones en principio sólo iban a durar tres horas, pero Augustus Harding, el encargado de dar Defensa contra las Artes Oscuras, pidió disculpas por no poder asistir esa mañana con lo que la asignatura de la Directora de Hogwarts ocupó todo el día. La suspensión no hizo ninguna gracia a los doce alumnos que esperaban ansiosos como desarrollar un "Protego Totallum" frente a magia oscura bastante avanzada. Por el contrario tuvieron que conformarse con intentar convertir a su compañero de mesa en un cariñoso y tierno gato de angora.

-¿Viste a Neville?...parece mentira que lograra hacer ese encantamiento....¡y a la quinta¡....Daniel Pellegren parecía un gatito muy mimoso....se va a convertir en la Hermione del curso de capacitación- comentó Ron nada más salir de la chimenea junto con Harry-. ¡Hola señorita Elegida¡....¿qué tal tu dia en el maravilloso mundo de la fama?- bromeó el chico con una gran sonrisa al ver a su hermana-.

-No te rias Ron, no tiene nada de gracioso- repuso su hermana enfadada mientras removia con una cuchara de madera algo que se estaba calentando en el fuego de la cocina-.

-¡Hola Ginny¡- saludó Harry nada más ver a su novia-. ¿Te pasa algo?...pareces preocupada....¿Qué es eso que estás preparando?.

-Hola Harry- contestó la muchacha sin entusiasmo- Es mamá. Cuando llegamos del Callejón Diagón no se encontraba muy bien. Le duele la cabeza y parece que tiene fiebre. Estoy preparando un remedio casero para que duerma. Kreacher le está poniendo trapos mojados...a ver si le baja la temperatura.

-¿Donde está?- preguntó Ron intranquilo y sin rastro de la sonrisa que exhibía cuando llegó-.

-Arriba, en el cuarto de papá y mamá, si vas a verla no hagas mucho ruido, no quiero que la atosigues- contestó su hermana sin dejar de mover la cuchara-.

-No te preocupes Ginny...sólo habrá cogido frio o algo le sentó mal- trato de tranquilizar Harry a su novia-. Además....Kreacher sabe grandes remedios...mañana se encontrará mucho mejor.

-Eso espero- repuso la muchacha cabizbaja-. Está muy rara...no recuerdo haberla visto así nunca...cuando llegamos se puso agresiva, le molestaba todo e incluso me gritó...hacia años que no lo hacia....

-Si tan preocupada estás la podemos llevar a San Mungo..

-No no será para tanto...¿y qué tal vuestras clases?...¿has aprendido a transformar a Neville en gato?- inquirió la pelirroja mientras besaba suavemente a su novio sin dejar de remover el liquido que estaba preparando-.

-Ufff... ha sido agotador... y Neville está irreconocible...parece Hermione...hoy a convertido a Daniel en un gatito casi a la primera......y encima ronroneaba.... ¡es increible¡ -explicó el chico mientras cogia una zanahoria de la mesa de la cocina y la mordía sin lavarla-. Además Harding no se presentó a su clases. Se rumorea que anoche hicieron otra redada, y aunque atraparon a cuatro mortifagos siguen sin tener una pista fiable sobre donde se puede encontrar Lestrange.

-No te preocupes por Lestrange..le cazarán, tarde o temprano todos caen- comentó Ginny restándole importancia al tema-...¡Harry¡... ¡está sin lavar¡... no quiero tener dos enfermos en esta casa y menos ahora que Hermione no está aquí.....¡los hombres os poneís muy caprichosos cuando os poneís malos¡ - dijo la chica al arrancandole media hortaliza de la mano- Vete a asearte..Kreacher te pondrá la comida en cuanto lo hagas...

-Si, eso haré-masculló el joven- .Menos mal que Herms está en Australia con sus padres porque las dos juntas podeís aburrir al mismísimo Merlin.

Tras salir del baño y visitar a la señora Weasley en su cuarto, Harry se sentó en la mesa para disfrutar junto con Ron del almuerzo que el elfo dómestico habia preparado aquel dia. Ese era uno de los momentos favoritos del chico, ya que desde que comenzó las clases en el Ministerio sólo podia ver a Ginny, además de un rato antes de acostarse, cada vez que se sentaban a comer y en alguna que otra ocasión en la que ella se ofrecía a ayudar a los dos chicos con sus estudios. Ron no se encontraba mucho mejor que él. Si bien es cierto que su hermana le ayudaba en lo que podía, ella no era Hermione. El pelirrojo había acompañado a su novia a Australia para encontrarse con sus padres cuando el Ministerio los encontró y tuvo preparado el traslador internacional que los llevaría a ese país . Desgraciadamente él tuvo que volver solo para iniciar el Curso de preparación mientras ella, que no aceptó el ofrecimiento de Kingsley, se quedó algunos dias más hasta que hubiesen solucionado todo el papeleo para el regreso de la familia Granger a Inglaterra.

-No se porque se negó a ser Auror... es una traición...es romper el grupo, nunca hemos dejado de estudiar juntos- masculló Ron mientras intentaba tragar un trozo de empanada de calabaza-.

- Ya te lo explicó, prefiere acabar sus estudios en Hogwarts - intervino Harry sin dejar de mirar como su amigo ingería el pedazo-. Ella nunca quiso ser auror, no le va mucho esa vida llena de riesgos y lucha contra magos tenebrosos....

-Pues para no gustarle mucho ese estilo de vida, lo hace bastante bien, ¿no crees?- replicó el pelirrojo metiendose otra porción más de empanada en la boca-.

-¿Qúe estaís tramando?- preguntó Ginny al entrar en la cocina-. Veo que teniaís hambre...no habeís dejado nada en los platos......

-¿Como está?- inquirió Harry mirando directamente a los ojos de su novia-.

-Bien, se bebió toda la poción y ahora duerme tranquilamente.

-¿Donde aprendiste a hacer esa poción?...no recuerdo que Snape nos la enseñara...- apuntó con curiosidad Ron-.

-La aprendí de la señora Pomfrey. Tener que visitaros a alguno de vosotros en la enfermería todos estos años en Hogwarts me tuvo que servir para algo....¿no?- explicó Ginny a carcajadas-.

-Nunca se me habia ocurrido pensar que mis visitas a esa parte del castillo fueran útiles para alguien- anunció sorprendido Harry-......¿ Ya has terminado Ron?...vamos a llegar tarde.

-¿Tarde?...¿es que pensaís salir hoy?...¿donde vais?- preguntó extrañada la pelirroja-.

- Al Ministerio. Harry y yo tenemos que testificar hoy contra Umbridge, ¿no te acordabas?, no se dice otra cosa en ls periódicos.- repuso su hermano inmediatamente-. Creo que eso de aparecer en la portada de toda la prensa te está afectando hermanita.

- Ronald....sino fuera porque mamá está durmiendo te.......- acertó a decir enfadada Ginny-.

-Bueno,ya basta chicos- pidió Harry colocándose entre ambos hermanos- ¡Vámonos Ron¡, y tu, Ginny avisanos si le ocurre algo a tu madre, ¿vale?....vendremos con tu padre esta noche,,........¡Kreacher¡

-¿Qué desea el amo?.

-Cuida muy bien de la señora Weasley, y ayuda en todo a Ginny, si pasa cualquier cosa estoy en el Ministerio.

-No se preocupe amo. Kreacher cuidará y protegerá a la señorita Weasley y a su madre. -contestó el elfo haciendo una gran reverencia-.

-¡Te Amo¡- se despidió Harry dandole un beso-.

- ¡Vamos pesado¡...que melosos os poneís en las despedidas...si la vas a ver dentro de un rato- dijo Ron empujando al chico dentro de la chimenea-. A veces me arrepiento de haberos dado mi consentimiento...

-¡Y yo a ti¡- respondió la muchacha fulminando a su hermano con la mirada mientras ambos desaparecian tras unas llamaradas verdes-.

Harry, mientras debatía en su interior si habia hecho bien o no en dejar sola a Ginny con su madre enferma en Grimmauld Place, serpentaba junto a Ron entre los corredores del Ministerio acompañado por el secretario del Ministro que les guiaba hasta donde se encontraban los Tribunales en los cuales se seguian las causas contra los mortifagos,carroñeros y demás colaboradores con el anterior Régimen.

El muchacho no habia visto jamás tanta gente en el Departamento de Misterios. Centenares de personas atestaban los ya de por si abarrotados pasillos. Los periodistas que no estaban acreditados para seguir las sesiones dentro de las Salas, esperaban ávidos de novedades junto a las puertas mientras intentaban entrevistar a cualquiera que pareciera estar involucrado con lo que estaba ocurriendo en el interior. Ambos amigos se alegraron enormemente al contar con Waller y con varios aurores de escolta, al observar que las decenas de reporteros que aguardaban la salida de los acusados se habían percatado de su presencia y corrian en estampida hacia ellos.

-¡¡Harry Harry¡¡....¿Crees que Umbridge tiene alguna posibilidad de salir absuelta?- preguntó un periodista alzando la voz mientras era apartado con un empujón por un escolta-.

-¡¡Harry¡¡... ¿¡¡traes preparada tu declaración¡¡?- gritó otro- ¿Esperas que de verdad se haga Justicia?.......

-Ron... Ron,..... para El Profeta.....¿son ciertos los rumores que dicen que entrasteis en el Ministerio cuando erais perseguidos?.......

Los aurores, entre empujones, golpes y arañazos, a duras penas consiguieron llevar sanos y salvos a los muchachos hasta las puertas del Tribunal. Harry tuvo esa sensación claustrofóbica, otra vez, al entrar en aquella Sala ya que volvía a ser estrecha, iluminada mediante antorchas,con altos techos y se habian colocado las tarimas de varios pisos en forma de media luna entorno a una silla que estaba en el centro de la estancia. Justo en ese lugar les estaba esperando el ayudante del Fiscal que, tras presentarse, los condujo amablemente a sus asientos mientras que todos los presentes guardaban un espectral silencio y se giraban para ver detenidamente a los testigos estrella de la acusación.

-Harry, esto me recuerda a Aragog y a sus arañitas...cuando nos veian como la cena...- farfulló Ron al examinar la cara de la gente allí reunida-.

-A mi también Ron, a mi también...- repuso su mejor amigo.

-Disculpad chicos...soy Arturus Havel- se presentó un mago muy delgado y con expresión adusta y altiva-. Soy el fiscal del caso.

-Encantado- repitieron los amigos al unisono estrechandole la mano-

-¿Puedo hablar un momento con vosotros...en privado?- preguntó en voz baja el hombre-. Es importante....sino lo fuera no os lo pediria.

-Usted dirá - le espetó Harry cuando se hallaban en una esquina de la Sala-.

-Vereís....-susurró el Fiscal-. No os voy a llamar como testigos.

-¿Qué ha dicho?- exclamó el pelirrojo incrédulo.

-Hemos decidido no llamaros como testigos porque el juicio ya está casi visto para sentencia y es muy difícil por no decir imposible, con todas las pruebas que existen, que pueda salir absuelta. Si os llamo, la Defensa podrá utilizarlo en nuestra contra y el Tribunal podria ser indulgente con ella.

-No le entiendo - volvió a intervenir Ron-.

-Comprendedme, ni yo mismo se que hicisteis cuando entrasteís en el Ministerio el otoño pasado -explicó pacientemente el responsable de la acusación-. Si confirmais los rumores que circulan de boca en boca, podeís, sin querer, darle una excusa a esa mujer, y que los jueces le rebajasen la pena atendiendo a que vosotros pudisteis haber entrado irregularmente.

-¿Y eso no nos lo podía haber dicho antes señor Havel?- preguntó Harry visiblemente irritado-. No ha sido una excursión de placer poder llegar hasta aqui ¿sabe?, y eso sin contar que Ron y yo tenemos otras muchas obligaciones que no podemos dejar de atender...

-Lo siento chicos, pero ha sido una decisión de última hora, cuando la hemos tomado ya era tarde para poder avisaros, de todas maneras podeís asistir como público - se intentó disculpar el mago-.

- Bueno, ya que estamos aqui vamos a ver como ese sapo cuellicorto recibe su merecido......- dijo resignandose Ron- Desconectar un poco de los estudios nos vendrá bien. Además Ginny se puede hacer cargo de mamá ella sola. Vamos Harry sentemonos....

La entrada de Dolores Umbridge fue precedida por un alboroto similar al que pocos minutos antes habia tenido lugar cuando la pareja de amigos se encontraba en los pasillos. La mujer caminó, con las manos sujetas mediante argollas, de forma arrogante y decidida hacia la silla, vigilada estrechamente por dos aurores que una vez que la acusada se acomodó en el lugar que la correspondía le quitaron las esposas y trazaron una linea mágica de seguridad para que no pudiera escapar. En ese momento se inició la Sesión.

-¿Hay algún testigo más por parte de la defensa señor Whinthers?- preguntó el Presidente del Tribunal.

- No señoria, ninguno- contestó el abogado defensor.

- ¿Y por parte de la Acusación señor Havel?

- No señoria...no tengo ninguno- respondió el Fiscal-. Durante estos días he presentado decenas de testigos que han enumerado todas y cada una de las horribles fechorias que ha cometido esta mujer. Creo que eso será suficiente para que este Tribunal dicte sentencia de acuerdo a nuestras peticiones.

Un gran revuelo recorrió la Sala porque todos los presentes creian que Ron y Harry iban a ser llamados a declarar. Umbridge miró gelidamente por primera vez a los dos amigos que no dudaron un instante en devolverle la mirada con una mezcla de odio y asco.

-¡Silencio¡....¡Silencio¡...-ordenó el Presidente tras departir unos segundos con los demás jueces-. En ese caso, y siendo nuestro deseo no alargar el juicio más de lo necesario, esta Corte procederá a dictar sentencia. Votos a favor de condenar a la acusada ,Dolores Umbridge, por los delitos de Abuso de Autoridad, Emisión de resoluciones manifiestamente injustas y Falsificación de Documentos públicos.

Harry observó como lentamente las manos de los cinco jueces fueron levantandose una tras otra hasta no haber ninguno que no la tuviese erguida

-Bien - continuó el Presidente-. Este Tribunal a la vista de las abrumadoras pruebas presentadas en contra de la acusada, y por unanimidad, la declara.....¡CULPABLE¡.... y la condena a 15 años de reclusión en la Prisión de Azkaban, a quedar inhabilitada de por vida para poder ejercer cualquier cargo en la Administración Mágica y a la destrucción de su varita....¡se levanta la sesión¡.

Los aplausos y los gestos de alegria y jubilo por parte de aquellas personas que habian sufrido los actos de la mujer estallaron al unísono. La ex profesora de Hogwarts se incorporó, incapaz de controlar toda la ira que sentia, e intentó atacar a los magistrados pero el campo de fuerza establecido por los aurores la rechazó haciendo que rebotara y callera de espaldas contra el suelo en medio de las risas y caras de asombro de la gente allí presente.

-¡Todo es culpa tuya Harry Potter¡, eres asqueroso...te juntas con traidores a la sangre y con criaturas inferiores...amigo de indeseables... eres un mago mediocre... ¡te odio¡...¿me oyes?... ¡te odio¡- chillaba Umbridge mientras era arrastrada lejos de la Sala por varios aurores camino a su celda para empezar a cumplir su pena.

- Me alegro mucho por ella ....por fin estará en el lugar que se merece y rodeada de magos de su misma categoria- dijo Harry mientras veía como la mujer desaparecia entre la multitud que esperaba en las puertas-. Vámonos a casa Ron, aqui ya no hacemos nada....

Mientras tanto en Grimmauld Place Ginny comprobaba que la temperatura de su madre era completamente normal por segunda vez aquella tarde. La muchacha se sentó al borde de la cama contemplando a Molly, siendo incapaz de alejar los pensamientos que la atormentaban desde que habían vuelto del Callejón Diagón. Algo iba mal. Una voz en su interior la decía que aquella situación no era normal, por eso a la hora de abandonar la habitación, tan sigilosamente como había entrado, giró la cabeza y miró a la mujer con gran preocupación deseando que aquella sensación fuese simplemente objeto de su imaginación.

La señora Weasley despertó sobresaltada y con un sabor amargo en la boca minutos después. Cuando abrió los ojos se encontraba completamente desorientada, no recordaba que hacia en esa habitación y como habia llegado hasta allí, aunque por algún extraño motivo sabía perfectamente donde debia dirigirse. Se vistió tranquilamente, cogió su varita y bajo las escaleras camino de la cocina.

-¡Hola mamá¡- dijo Ginny feliz al ver a su madre de pie-. ¿Como te encuentras?.

-Bien....algo mareada- contestó Molly con voz queda-. ¿Donde están todos?

-Harry y Ron se han marchado al Ministerio y a Kreacher le he mandado a por un poco de lágrima de jazmin y miel, he tenido que prepararte un potente somnífero y he agotado las existencias...

- Ginevra...- susurró la mujer con una voz que no parecia suya-.

-¿Qué te pasa mamá?...me estas asustando

-He sido una mala madre... -anunció la mujer enseñando su varita.-

-¿De qué estas hablando?....

-¡¡Callate¡¡- ordenó- No te he educado correctamente....tanto tu como tus hermanos habeís frecuentado a gente inapropiada......os habeis contaminado...

-Mamá - dijo la chica intentando calmar a su madre- Baja la varita,....¿por qué no vuelves a la cama mientras yo te preparo la cena?......

-Lo siento mucho hija- se disculpó Molly con una sonrisa sádica-. Me va a doler más que a ti, pero será rápido, no sufrirás,...he sido mala y lo debo pagar.......¡¡¡Crucio¡¡¡

Un rayo de luz roja salió del extremo de la varita de la mujer en el mismo instante que Ginny se arrojaba al suelo tratando de esquivar la maldición. La chica se incorporó y salió corriendo hacia el salón mientras sobre ella caían los utensilios de cocina que estaban en las estanterias donde el relampago se fue a estrellar. El segundo intento no tuvo mejor fortuna aunque pasó a escasos milimetros de la cabeza de la chica mientras esta enfilaba la puerta. Ginny no seas asi- anunció Molly en un tono condescendiente mientras la seguia- no te escondas...será mejor para ti......¡Crucio¡.Esta vez la muchacha no tuvo tanta suerte y recibió el impacto de lleno cuando huia por el pasillo. Su cuerpo se levanto más de medio metro y fue a dar contra una pared, de la que salió despedida dandose de bruces en el suelo de madera.

-¿Ves? por eso te tengo que castigar- dijo su madre con una voz fria como el hielo cuando dejó de torturar a su hija-. Sino hubieras huido no habria pasado esto...eres mala Ginny, muy mala.

-¡Mamá reacciona¡ - suplicó la chica- Tu no quieres hacer esto.....tu me quieres.....¿Qué te pasa?...

- No quiero mi amor...- replicó la señora Weasley adoptando un tono mucho más dulce y ayudandole a levantarse-....pero tu me has obligado...debo castigarte...

Ginny sintió como la parte izquierda de su cara recibía el impacto de una bofetada. Era la primera vez en su vida que su madre la pegaba, y ella no podía, no quería defenderse. La pelirroja estaba llorando de impotencia, apoyada contra la pared incapaz de creerse lo que estaba sucediendo, cuando la maldición cruciatus hizo mella en su cuerpo por segunda vez aquella tarde. El dolor fue insoportable, los huesos parecian resquebrajarse, los musculos se retorcian, cada poro de su piel le ardia y tenía la sensación de que su cabeza era atravesada de lado a lado por centenares de afiladas agujas . Todo va a pasar mi cielo...- anunció Molly volviendo a levantar su varita-...muy pronto verás a Fred y despúes yo me uniré a vosotros. Fue entonces cuando Ginny pensó en Harry. Recordó el momento exacto en el que el chico le habia dicho que la amaba, el segundo justo en el que la besó en el Refugio, el instante concretó en el que la confesó que ella había sido lo que le animó a seguir adelante cuando todo estaba perdido y como ella deseaba envejecer junto a él. No podia ser que su vida acabara así, se negaba a ello, su madre no era la mujer que tenia en frente y debia luchar como Harry lo hizo, quien quiera que fuese el que la habia maldecido lo iba a pagar muy caro.

--¡Expelliarmus¡ -gritó la chica con todas sus fuerzas-.

La intensidad del hechizo fue tal que la gran bola azul nacida de las manos desnudas de Ginny se expandió tan rapido y con tanta fuerza que lanzó el cuerpo de la señora Weasley varios metros hasta estrellarlo contra una pared que cedió,sepultandola de inmediato, al otro extremo del pasillo. La pelirroja tenia los miembros agarrotados y doloridos, sangraba por la boca y estaba completamente aterrada al comprobar que su madre se encontraba atrapada a varios metros de ella, pero pesar de ello, a duras penas, se levantó y cojeando recorrió la distancia que las separaba a ambas.

-Ginny......ayudame..., por favor....ó la señora Weasley-.

-Mamá...¿eres tu?- susurró la chica- ¿ de verdad eres tu?

-Ginny....ayudame, lo siento.....oía una voz en mi cabeza.......¿qué ha pasado?...ayudame - dijo Molly muy débilmente-.

- Ya voy.......aguanta....te sacaré de ahí...- replicó la muchacha mientras apartaba los cascotes que cubrian el cuerpo de la mujer-.

Ginny no encontraba explicación a lo que estaba ocurriendo, no podía creer que se hubiese dejado engañar de aquella manera. Escuchó nítidamente a su madre pronunciar la palabra "Desmaius"cuando apartó el último trozo de pared, e instantes después un rayo la golpeó haciendo que su cuerpo girara violentamente sobre si mismo y fuera empujado contra el único cuadro que quedaba en su sitio en aquel momento, el de Walburga Black. Se golpeó la cabeza y notó como un hilo de sangre serpenteaba sobre su frente. Cerró los ojos un segundo, intentando coger aire y recuperar fuerzas para contraatacar, no se pensaba rendir, pero al abrirlos fue consciente de que ninguna parte de su cuerpo le respondia y que le iba a ser muy dificil ganar esa batalla.

Para Ginny, a partir de ese momento, cada segundo se tornó infinito y todos los acontecimientos se volvieron mucho más confusos. Luchó por mantener los parpados levantados mientras observaba como su madre se acercaba a ella malherida y ensangrentada. pero a continuación, a través de los gritos y chillidos de Walburga, le pareció oir un chasquido que fue seguido por un cegador brillo que arrojó a la señora Weasley de nuevo contra la pared dejandola inconsciente en el preciso instante en el que sostenia la varita y apuntaba hacia ella susurrando "Avada Kedab..."

El silencio lo envolvió todo alrededor. Su corazón cada vez latia más despacio, la respiración paulatinamente se volvió más tranquila y sosegada, y las luces junto con los colores, se fueron apagando a medida que se dejaba arrastrar lejos de todo por una imparable sensación de paz, aunque una voz muy familiar, que mencionaba su nombre, le impedia abandonarse por completo.......Ginny......Ginny.....

- Ginny........vamos...despierta....-susurraba alguien mientras le acariciaba la cara-......Ginny....

-¿Harry?- preguntó la chica intentando abrir los ojos-.

-Si, soy yo.....¿como estás?....me has dado un buen susto- dijo él con una gran y cálida sonrisa-. ¿Sentias envidia de mis visitas a la enfermeria de la señora Pomfrey y has decidido que era hora de que te las devolviese?-.

Ginny dibujó en su rostro el mismo gesto y le agradeció la broma -......¿donde estoy?......-

- Estás en San Mungo, llevas varias horas sin sentido- contestó el chico muy dulcemente colocandole detrás de la oreja su mechón rebelde- Tienes un par de costillas rotas y alguna que otra herida, pero nada serio....

-¿Como he llegado hasta aqui?....recuerdo a mi madre...una luz...

-Shhhhh....descansa, no te esfuerces..- dijo el muchacho poniendole timidamente un dedo sobre los labios a la chica para que se callara-. Kreacher llegó justo a tiempo...Ron y yo aparecimos justo después y te trajimos aqui...los dos están esperando ahi fuera...

-¿Y mi madre?- inquirío la pelirroja intentando incorporarse en la cama-.....¿está bien?...

-Si, esta bien, aunque no se acuerda de nada. Tu padre está con ella. Alguien le lanzó una maldicion Imperius y se encuentra en la Cuarta Planta -anunció Harry-. Los sanadores dicen que necesita reposo, pero que no nos debemos preocupar. El que lo hizo la ejecutó mal y por eso tardo tanto tiempo en......-el muchacho dudó si continuar o no-...atacarte.... Deberá permanecer unos dias ingresada pero se recuperará totalmente. Seguro que mañana la podrás ver.

-Eso me deja mucho más tranquila- replicó la chica intentando levantarse-. Bueno, si me acercas la ropa me visto y nos vamos a....

-¿Donde vas tan rápido?...-preguntó Harry sarcasticamente-. Tu no te mueves de aqui esta noche. Mañana por la mañana....si te dan el alta...y te portas bien...puede que te deje acompañarme a casa.

-Harry me voy a....

-Ni Harry ni nada- la interrumpió el chico-. Debes descansar. Yo me quedaré esta noche contigo. No te voy a dejar sola.

-No puedes protegerme siempre- replicó la pelirroja mientras le acariciaba la mano, sabiendo lo que su novio pensaba-. Estoy bien...nada ni nadie me va a separar de ti...

-Pero si Kreacher no llega a aparecer....si te ocurriese algo....

- Creo que de eso ya hemos hablado, ¿no?....

-Si,lo hemos hablado......perdoname soy un tonto....

-Un tonto que me tiene completamente enamorada -le recordó la muchacha- Y que puede decir a toda la gente que hay fuera que pueden pasar, incluido Kreacher.

-Te dejaré con ellos unos minutos pero no hagas sobre esfuerzos, si necesitas algo estoy en el pasillo con Kingsley.

El chico se despidió de la pelirroja guiñandole un ojo y con un beso en la frente. cosa que ella agradeció infinitamente, volviendo a colocar de nuevo el mechón detrás de la oreja.

-¡Potter¡- exclamó la chica para que el se diese la vuelta para mirarla-.

-¿Qué?

-Te Amo. -anunció con un amplisima sonrisa-.

-Y yo a ti Ginny.

Harry salió de la habitación mucho más tranquilo de como habia entrado e hizo un gesto a Ron, Bill y Fleur para que entrasen-. Tu serás el siguiente, quiere verte- le dijo a Kreacher que no se habia movido de la puerta desde que llegó al hospital-. Siempre estaré en deuda contigo querido amigo, nunca olvidaré lo que has hecho hoy.

-Sólo cumpli lo que me pidió el amo- respondió el elfo lleno de orgullo y satisfacción.

-Gracias de todos modos...¿Kingsley podemos hablar?

El Ministro inició con Harry un largo paseo por esa planta del Hospital. Se le notaba cansado y preocupado por lo que había sucedido y no tardó en ofrecerse para cualquier cosa que el muchacho o los Weasley necesitaran.

-Dejaré algunos aurores en las entradas de las habitaciones de Ginevra y Molly...si tu estas de acuerdo...

-Si, me parece bien, pero sólo hasta que salgamos, no quiero a Rita Skeeter olisqueando por aqui...¿sabemos quien esta detrás de esto?.

-Tengo alguna idea...

-¿Lestrange?-preguntó el muchacho-.

-Puede ser...lo averiguaremos pronto.... aún no hay pruebas...aunque tengo a los mejores trabajando en esto.

-Quiero estar en el equipo - exigió el chico con voz férrea-

-Harry...no puedes..estás involucrado sentimentalmente...es un asunto del Ministerio.

-Han atacado a Ginny y a Molly en mi casa....ha pasado a ser asunto mio

-Está bien- anunció Shacklebolt después de meditarlo por unos instantes- . Lo arreglaré. ¿Sabes por donde empezar?

-Creo que si. Ginny dijo que su madre se empezó a encontrar mal cuando llegaron del Callejón Diagón esta tarde.

-Bueno, en ese caso tendremos que interrogarla...

-Eso no va a poder ser, por lo menos de momento.- repuso el mejor amigo de Ron. Los sanadores han dicho que necesita mucha tranquilidad.

-¿Entonces como piensas hacerlo?- inquirió Kingsley-.

-Dumbledore nos ayudadará -contestó misteriosamente Harry-.

-¿Dumbledore?

-Si, tal vez tengamos que visitar su despacho.....

OO--OO--OO--OO--OO--OO--OO--OO--OO--OO--OO

Antes que nada desearos una muy Feliz Navidad, y gracias por haber leido esta historia hasta el momento. Para ser mi primer fic no esperaba que tanta gente la leyera por lo que muchiiiisimas gracias a cada uno de los que lo habeís hecho y unas muy especiales a aquellos que habeis dejado comentarios animando y aconsejando para que continuase y para quienes la habeis colocado entre vuestras favoritas. Nunca me cansaré de agradeceroslo.

No se si voy a continuar la historia hasta despues de estas Fiestas, lo intentaré, pero no prometo nada...tengo algo en mente relacionado con esta época pero aún no le doy forma.... eso si...cuando vuelva intentaré ser mas explicito en la lucha bien contra mal, aunque ya sabeis que para mi es muy importante saber que pasó despues de la batalla y seguir con la relación Harry /Ginny., sin olvidarme de dar algo más de voz a Ron y a Hermione.

Bueno, no os aburro más ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS¡