Mi primer día con Stark

Este capitulo es sobre Dafne, recordando algunas cosas de su pasado. Sobre sus poderes y su "primera" impresión sobre Tony Stark y su modo de vida.



P.O.V. Dafne

Me fui a casa de Tía para contarle las noticias. Todavía no podía ubicar a ese tal Stark en mi mente.

"Ja" Pensé "Yo, una telépata y no puedo recordar a un maldito hombre".

Entré por el lobby del edificio donde vivíamos Tía y yo, tomé el elevador y subí hasta el quinto piso, que era donde vivíamos ella y yo. Cruce el umbral y vi a mi amiga transportándose (con su poder) de un lugar a otro. Parecía estar arreglando algunas cosas en la cocina, por que era donde apareció por última vez.

Me miró sonriente y pregunto:

- ¿Cómo te fue en la entrevista? – Y me tomó del brazo transportándome al sillón con ella.

- Sabes que no me gusta que hagas eso, me marea – Y toque mi cabeza – Se que he visto a Anthony Stark antes

- Claro que sí – Y Tía sonrío todavía más y dijo – ¿Recuerdas hace dos años, antes de mudarnos aquí, que fuimos a la mansión de Xavier por el memorial de Jean Grey?

- ¡Claro que lo recuerdo! – Exclame

- ¿Y recuerdas que un benefactor iba a dar dos millones de dólares para ayudar a los mutantes? – Esta vez asentí con la cabeza – Pues el era el benefactor, también recuerdo que intento seducirte ¿No es así?

- ¡AHH! Ya recuerdo

Flashback

- Estamos aquí para recordar a Jean Grey – Decía Scott Summers mientras hablaba sobre su amada.

Ya hacían tres años desde la muerte de Jean, mi maestra particular, las dos teníamos los mismos poderes, sin contar el Fénix ni que ella era clase cinco y yo solo tres. Le tomé mucho cariño, la quería como a una hermana. Los otros chicos del equipo, también me llevaba bien con ellos, pero en especial ella, por que sabía que era tener esas voces en la cabeza. Me gustaba que alguien me comprendiera. En ese memorial, estaba muy triste, pude sentir todo a mí alrededor. Scott estaba apunto de romper en llanto. Logan estaba triste, pero no como el año anterior. Quizá ya había encontrado el amor de nuevo o ya no se culpaba por la muerte de su amada. Yo estaba segura de los sentimientos de el hacia Jean, y sentí lo que el sintió al verla muerta. Estaba tan mal que se tuvo que ir, pero regresó después de un par de meses. Todos lo intentamos ayudar pero era imposible. Fuera lo que fuera, me hacia feliz que ya no estuviera tan mal. Mientras que Scott Summers, pasó un par de meses deprimido pero logro sobrepasar su dolor por Jean, ella hubiera querido que el siguiera con su vida, y ahora era el que dirigía el Instituto por que Charles Xavier había decidido retirarse. Cuando Scott terminó de decir el discurso, hubo un minuto de silencio y con eso termino el acto. Todos usaban negro y la mayaría lloraba, al igual que yo. Antes de irme a mi habitación, decidí ver quienes habían llegado. Estaban casi todos del equipo en el que estaba Jean a excepción de Bishop y Ángel, que estaban en una misión. Había alguien a quien yo no conocía, seguramente era el que le iba a dar el dinero al Instituto. Era sorprendentemente guapo y me estaba mirando, pero no podía pensar en eso. Me iba a ir al día siguiente, así que lo mejor que se me ocurrió fue ir a mi habitación y terminar de empacar mis cosas. Entré a la mansión y camine por el pasillo ya iba a llegar a la escalera cuando un brazo me tomo:

- Hola, linda – Y volteé para ver quien era, esperaba que fuera Logan pero no – Soy Anthony Stark, pero tu puedes llamarme Tony.

- ¿A cuantas les has dicho eso Tony? – Dije mientras me miraba incrédulo

- ¿Qué te hace creer que soy así? – Dijo mientras empezaba a jugar con un mechón de mi cabello

- Te vi coqueteando con Tía, Marnie, Stella y Donna – Dije contando con los dedos - ¿Qué quieres que crea?

- Eres fuerte – Y me miro de arriba abajo, algo que me hizo sonrojarme un poco – Me gusta

- DEJAME EN PAZ – Le advertí. Cuando de pronto escuche una voz conocida tras de mi

- ¿Te esta molestando? – Pregunto Logan.

- No, estoy bien – Le dije con una sonrisa

- ¿Quién eres tú? – Dijo Tony cortante

- Soy su novio – "¿QUÉ? TU NO ERES MI NOVIO" Le dije con la mente

"Sígueme la corriente si quieres que este tonto te deje en paz" y asentí con la cabeza

- ¿NOVIO? – Pregunto Tony

- Si ¿Podrías de dejar de molestarme? – Dije mientras tomaba la mano de Logan y me iba a mi habitación.

Subimos las escaleras hasta el tercer piso, y pasamos por un largo pasillo hasta llegar a mi habitación. Era pequeña y no era muy decorada, solo cuatro paredes color avellana y una cama. Entre a mi closet, el cual si estaba lleno, y saque toda mi ropa, Logan me miraba con esas miradas vacías que en eran tan comunes, termine mis maletas y me senté en la cama:

- Gracias Logan

- De nada pequeña – Dijo dedicándome una sonrisa cálida, no como las otras que antes me había dado – Te voy a extrañar – Admitió de repente, yo me sonroje y lo abracé.

- Yo también a ti – Y lo solté – Ahora, ¿Puedes irte? Me voy a cambiar.

- Claro, adiós pequeña.

- Adiós

Tía y yo íbamos a ir a una fiesta de despedida que había organizado Kitty en una discoteca de la ciudad y me tenía que arreglar. Me puse un vestido azul, pegado al cuerpo y strapless y me maquille, pero solo un poco, para que se viera natural me puse un collar y unos aretes que combinaban. Tía tocó la puerta de mi habitación, ella se veía hermosa, estaba usando un vestido verde limón corto, pegado al cuerpo y enseñando su espalda, y unos aretes dorados con una pulsera gruesa que la hacia verse muy bien. Subimos al auto de mi amiga y nos fuimos a The Devil´s Cave, la discoteca de moda. Las chicas y yo bailábamos al ritmo de la música, nos divertíamos y de pronto mi vista se postro en un hombre que besaba apasionadamente a una de las bailarinas exóticas que bailaban en unas jaulas del techo de la discoteca. Cuando vi bien su rostro era Anthony Stark, estaba borracho y estaba a punto de acostarse con una chica que pensaba robarle después de "hacer su trabajo". No podía dejarlo así. Camine hacia la chica y le dije:

- ¿Puedes dejar de besar a MI NOVIO? – Intente decirlo lo más real posible

- ¿Tu novio? Parece que ya te cambio

- Si no lo notas – Dije tranquilamente – Esta borracho, créeme, borracho besaría a un perro.

- Esta bien – Dijo la rubia al verme realmente enojada – Es tuyo, además, no besa muy bien

Puse uno de mis brazos para que no se cayera, y me empezó a decir cosas realmente incomprensibles. Busque en su mente el nombre del hotel donde se quedaba y lo subí a un taxi, donde busque la llave de su habitación, la cual tenía en sus bolsillos y lo intente llevar a su cuarto, pero era muy pesado. Tenía que ayudarlo, si no iba a ser una horrible persona, así que hice lo que debía. Lo hice levitar, pero solo un poco, para que el pudiera llevarlo. Su habitación era hasta en el séptimo piso. Que horrible fue eso, peor, por el hecho de que estaba borracho y era una vergüenza estar al lado de alguien así.

Por fin llegue a la habitación 546, entre, era una suite tenía una pequeña sala al entrar y su cama en otra ala de la suite. Lo lleve a su cama y lo acosté. Cuando se hubo dormido escribí una carta explicándole lo ocurrido y disculpándome con el por el hecho de haberlo privado de una noche de pasión desenfrenada pero no podía dejar que le robaran el todo el dinero que traía.

Salí del hotel y me fui a la mansión.

Fin del Flashback

- Fue realmente fácil olvidarlo – Le dije a Tía

- Ya, ya pues ¿Y cómo te fue? – Y me miró ansiosa

- Pues, tengo el empleo – Dije fríamente

- ¡¿Enserio?! – Dijo hasta que vio mi cara - ¿Qué pasa, no era lo que deseabas?

- Si, pero debo mudarme a su casa

- Hazlo – Dijo mi fiel amiga

- ¿Pero y tu, la renta? Estarás sola – Dije sorprendida

- No tanto, Mathew quiere que vivamos juntos, se mudará aquí en un mes.

- ¿ENSERIO? –Dije emocionada – Estoy tan feliz.

- ¿Tomarás el trabajo si o no? – Dijo feliz

- Esta bien – Dije – Ahora, cuéntame detalladamente que pasó con Mathew.

Y pasamos tanto tiempo hablando de Mathew y Tía que las dos nos quedamos dormidas en el sillón. Me desperté casi a las cuatro de la mañana. Yo no estaba cansada así que me puse a empacar mis cosas y recordé que Anthony Stark me había dado una llave de la mansión donde vivía el. Era en las colinas, así que debía irme temprano. Supuse que no estaría despierto al momento que llegara, pero no importaba. Arregle tres maletas, por que en mi tiempo en la ciudad yo había comprado más cosas todavía. Me encanta comprar, es mi pasión.

El caso es que en menos de media hora yo ya había empacado mis cosas. No era mentira lo de que yo soy rápida. Eran casi las cinco, cuando me fui a tomar un café. Haciendo mucho silencio para no despertar a Tía, logre llegar a la cocina donde me hice el café y unos huevos con tocino para el desayuno. Termine de comer y fui a mi habitación a ver televisión, estaban pasando la repetición de un programa de televisión de los noventa, del cual no recuerdo muy bien su nombre. Me quede viéndolo hasta que escuche que Tía se despertaba. Lo primero que hizo fue tomar una ducha, cosa que me faltaba hacer. Eran las siete con diez minutos cuando Tía salió, rápidamente entre y tome una larga ducha. Salí y fui a mi cuarto. Descolgué la ropa que había dejado para ponerme ese día, las cuales eran una falda debajo de la rodilla y que llegaba hasta la cintura y una camisa blanca con un par de tacones negros. Peine mi cabello, planchándolo hasta la mitad y luego caía en elegantes rizos. Me maquille, pero solo un poco, para verme natural.

"¡Que triste!" Pensé. Ese lugar, que había sido mi hogar por dos años y ahora debía irme. Mathew, el novio de Tía era de piel morena, con ojos negros muy guapo y fuerte, me ayudo a llevar mis cosas. Tía era muy emotiva igual que yo, pero prometimos no llorar, le prometí que el sábado siguiente iríamos de compras y a comer, suponiendo que el señor Stark (como debía llamarlo ahora) no tuviera trabajo. Subí al Mercedes y acelere, puse la radio y estaba sonando una canción realmente deprimente, así que decidí apagarla. Llegue a la dirección que me habían indicado. Primero había que entrar a un bosque un poco alejado, luego pase el portón negro de la casa y por ultimo entrar a la gran mansión. Las paredes eran blancas y con grandes ventanales de cristal cuadrado. Eran las ocho y media cuando llegue. Entre por la puerta y había un pasillo angosto con una pequeña mesa con flores. Llegue a la sala de estar. La casa no era muy colorida, los colores predominantes eran el blanco y el negro la cocina estaba a la derecha y había una puerta grande donde supuse que era el estudio del Sr. Stark. Y unas escaleras a su lado. En la mesa de la sala encontré un pedazo de papel que parecía el mapa de la mansión. Decía donde era mi cuarto y todo lo demás. Subí las escaleras, levitando mis maletas con cuidado de que no me viera nadie, pues solo estaba el cocinero y las que limpiaban la casa. Seguí por el pasillo hasta hallar la quinta puerta a la derecha. Pero antes de entrar me di cuenta de que había una puerta más grande que las demás. Posiblemente el cuarto del Sr. Stark. Entre a mi cuarto, era suficientemente grande para mi, había una cama matrimonial, a la par de ella la puerta del baño, el cual tenía una tina y una ducha y era color crema. Las paredes del cuarto eran verde oscuro y en la pared frente a mi cama había una televisión de plasma. Los muebles eran color café oscuro. En la pared frente a la puerta había una ventana en la que se veía el bosque, y al lado había una puerta. El armario era muy grande. Era perfecto, parecía habitación de hotel.

Al terminar de empacar salí del cuarto y me dio curiosidad y escanee con mis poderes el cuarto del Sr. Stark, no había nadie, por lo menos consiente. Entre y estaba de espaldas, desnudo, quizá, por que estaba tapado hasta la cintura, con una mujer al lado. Una chica pelirroja. Recogí la ropa de los dos y les dije a las criadas que las lavaran, les di indicaciones de cómo y se fueron. Me regresó la ropa de la chica a los pocos minutos y se fueron. Seguramente la del Sr. Stark iba a tomar más tiempo por ser de tan fina tela. La chica bajo las escaleras usando solo una camisa que parecía ser de él. Camine hacia ella y le dije:

- Aquí esta su ropa ¿Señorita? – Pregunte amablemente

- Soy Bella Morrison, y la que debería preguntar eso soy yo – Dijo intranquila

- Ah, la presentadora de aquel programa donde hablan sobre moda y famosos y esas cosas – Y ella asintió divertida – Soy la asistente del Sr. Stark – Y le sonreí – Mi nombre es Dafne Braddock ¿Quieres algo de desayunar?

- Si, tu debes saber donde es la cocina – Dijo apenada

- Claro – La dirigí a la cocina – Déjame ver ¿Quieres comer huevos a la alemana con café con un poco de leche y pan tostado?

- Me leíste la mente – Dijo Bella

- Disculpa si parezco entrometida pero – Tome aire y le dije – ¿Eres la novia del Sr. Stark?

- Jajaja – Empezó a reír – Digamos que soy su novia de momento. El nunca ha mantenido una relación de más de dos días – Y siguió riendo

- Ah – Dije poco sorprendida – ¡Que sorpresa! – Dije a lo bajo mientras le traía su comida a Bella.

- ¿Qué dijiste? – Dijo una voz masculina.

- Nada, Sr. Stark – Y lo mire un poco asustada. Beso a Bella y empezó a decir

- Quiero desayunar… – Empezó a decir hasta que lo detuve

- Huevos a la bourbonnais con tocino café con un poco de azúcar y dos rodajas de pan tostado con un poco de mantequilla.

- Si – Dijo titubeando. Era mejor leer su mente que el me lo dijera y tardar más – ¿Cómo lo supiste? – Dijo igual de asustado

- Es mi trabajo – Me fui a la cocina a pedirle al cocinero su desayuno

Entre a la cocina y vi a Mark, el cocinero. Era un chico pelirrojo con muchas pecas y alto. Era guapo y se sentía atraído por mi, aunque yo no sentía lo mismo. En ese momento solo me importaba mi trabajo. Le dije lo que el Sr. Stark quería y espere a que la comida estuviera. Cuando iba saliendo con la comida escuche a Bella diciendo:

- Querido, ella es fantástica – Eso hizo que me sonrojase – Adivino mi desayuno y el tuyo, mando a lavar y planchar mi ropa y además es realmente una persona muy dulce. Si en algún momento llega a renunciar… – Y la interrumpió

- ¿Por qué crees que va a renunciar?

- Tu sabes, la vas a seducir y seguramente te rechazara y se sentirá tan incómoda y se ira, o se dejara seducir, terminara en tu cama y luego se ira. Ella parece de esas personas que separan su trabajo de su vida privada. No ha hecho más que preguntarme sobre mí. Bueno, si llega a renunciar, por que no creo que la despidas, dile que me llame.

- No creo que renuncie – Dijo el – Intentare no seducirla.

Espere unos segundos y llegue con su desayuno. Les dije si me disculpaban y me fui a la cocina de nuevo para seguir hablando con Mark. El realmente era una persona interesante y divertida, pero todavía no podía dejar de pensar en si cada día que estuviera en esa mansión debía soportar ver mujeres ir y venir con él. Pero debía soportarlo si quería que mi plan funcionara, debía permanecer allí hasta que se cumpliera.


QUE LES PARECIO

Se que tiene algunas similitudes con la película pero quiero que sepan que no tiene nada que ver con ella

Por favor comenten

XOXO

FanFictionGirl43