¡Hola! Hace muchísimo tiempo que tengo este capítulo escrito pero nunca me acordaba de subirlo…sorry. Es bastante corto, pero si no no veía el momento de cortar. En fin, espero que os guste.

Capítulo 2

Hola, gente. Cada vez falta menos para la vuelta a clase y hay que empezar a prepararse. Así que ya sabéis. Ir a Bendel´s y arrasar con todo lo que podáis.

No hay nada mejor que comenzar el curso subida en unos Jimmy Choo nuevos.

También necesitaréis un vestido para la fiesta de esta noche. Salvo que hayáis sido previsoras como yo y ya hayáis comprado un vestido nuevo. Aún nos queda una oportunidad para divertirnos, reír, bailar…y la hay que aprovechar al máximo. También tenemos la oportunidad de ver el reencuentro de J, S y R con L, A y K.

Con ellos estarán C, hermano de A y amigo de los chicos, y E, amiga de las chicas y prima de J. Estos chicos nos tienen un poco desconcertados, ¿verdad? Sería difícil decir si se aman o se odian. Lo que no es difícil de decir es que ellos odian a P, O y M y que nuestras chicas se reencontraran con sus "queridas" H, D y V. Desde luego que esta noche va a ser muy interesante. Disfrutad de la fiesta. No dudéis que yo lo haré. Sabéis que me adoráis. Besitos de:

La Reina Cotilla

Anne cerró su móvil de última generación y levantó la vista hacia sus amigas. Katie buscaba algo en su neceser y Lily se observaba en el espejo.

-Hoy van a estar todos en la fiesta – dijo Anne, sacándolas a ambas de su ensimismamiento.

-¿Todos quienes? - Preguntó Katie mientras se pintaba los labios con una barra de labios de chanel rojo intenso, a juego con el precioso palabra de honor de Ralph Lauren que le tapaba los pies, cubriendo los YSL del mismo color.

-Los amigos de mi hermano, además de Paul, Marc, Olivier…y las bordes de Hayumi, Vanessa y Diane.- los tres últimos nombres los dijo casi con asco, como si les tuviera alergia.

-¿Y qué dice de nuestro encuentro con nuestras "amigas"?- sonrió Lily, dejando de mirar su reflejo. Llevaba un precioso vestido de Marchesa, palabra de honor y corto, de color lila, que era ceñido por arriba, llevaba un lazo a modo de cinturón a la altura de la cintura y tenía algo de volumen en la falda. Unos impresionantes tacones del mismo color y una fina diadema de plata completaban el conjunto.

- Lo de siempre. Que va a ser un duelo de titanes…-empezó Anne

- Que nosotras ganaremos porque somos las reinas del instituto- terminó Katie, echándose el cabello por encima del hombro con gesto teatral.

- ¿No os lo tenéis muy creído?- preguntó una voz masculina desde la puerta

- ¡Chace! –Dijeron las tres a la vez, prácticamente saltando encima del muchacho. Era un chico alto y atlético, de ojos azules y cabello color miel. Guardaba un gran parecido con Anne, y era tan atractivo como su hermana.

-Oye, yo tengo preferencia que para algo es mi hermano gemelo - se quejó Anne, tras ser la última en abrazar a su hermano.

- Venga, no te celes. Lo que tienes que hacer es no tener amigas tan guapas, que así no se puede- bromeó él mientras Anne ponía morritos. - ¿Y dónde está Emma?- preguntó en el tono más casual que pudo. A ninguna de las tres le pasó inadvertido el falso desinterés del muchacho. Todas sonrieron, pero ninguna hizo comentarios.

- En realidad tendría que haber llegado ya – se preocupó Lily.

- Dijo que iba a pasar por casa de su primo antes de venir- dijo frunciendo el ceño Katie.

- Otra que les prefiere a ellos que a nosotras – refunfuñó Anne mirando a su hermano con reprobación.

- En realidad, chicas, tendría que ir hacia allí. – dijo Chace esperando un estallido por parte de sus amigas y hermana.- He quedado con ellos en casa de James antes de la fiesta.-de pronto miró a su hermana- ¿Ese vestido no es muy corto?- dijo con el ceño fruncido.

Realmente era mini, pero dentro de la elegancia. Anne vestía un Alexander McQueen

blanco, de tirantes, estilo babydoll, que mostraba sus largas piernas, acentuadas por unas sandalias de tacón plateadas.

-¿Porqué eres tan sobreprotector?- se quejó su hermana.

En ese momento se oyó una voz por el pasillo que hizo que los hermanos cortasen su discusión.

-Hola. Que raro veros discutir, ¿no?- dijo la propietaria de la voz. Era una chica guapísima de estatura media, curvilínea, que lucía una vestido gris perla, ceñido y de tirantes que realzaba sus perfectas curvas. Llevaba la melena rubia en ondas suaves por debajo de los hombros, los carnosos labios maquillados con gloss rosa y los grandes ojos azul oscuro con apenas algo de rimel.

-¡Emma!- se arrojaron de nuevo las tres muchachas.

-Calma, niñas, que solo hace una semana que no nos vemos- dijo ella entre risas.

Chace se había quedado mirándola desde que entró, pero mientras Anne, Katie y Lily prácticamente la ahogaban en su abrazo tuvo tiempo de reaccionar.

-Hola, Emma. – saludó con normalidad.

-Hola, cielo – contestó ella, acercándose a él y dándole dos besos – ¡Cuánto tiempo! Tendrías que haber venido a vernos en verano. ¡Lo hubiésemos pasado genial! – dijo ella, que parecía realmente feliz de verle – Ah, por cierto, te están esperando, ¿no?

-Es cierto, lo olvidé. –dijo con gesto de agobio – Os veo en la fiesta.

-Chao – se despidieron todas.

En cuanto hubo salido por la puerta, Emma se mordió el labio inferior ladeando la cabeza.

-¿No es monísimo? – preguntó a nadie en particular.

-Pues sí que lo es, sí – bromeó Katie con gesto apreciativo.

-Ni se te ocurra – saltó Emma con un brillo psicópata en sus fabulosos ojos azul oscuro.

-Sólo bromeaba – se defendió Katie con las manos alzadas.

Mientras tanto Anne y Lily intercambiaron una mirada de entendimiento. En una ocasión, cuando Emma había comenzado a salir con un chico del que creía haberse enamorado (con el que luego cortó, porque era un cerdo, pero esa es otra historia), Chace les confesó que estaba enamorado de Emma, pero que como no le hacía caso salía con otras chicas. Más tarde se arrepintió de habérselo dicho y les hizo prometer que no dirían nada. Algunos meses más tarde Emma les había contado a ellas y a Katie que ella estaba enamorada de él, pero que sabía que nunca le haría caso. También ella les había hecho prometer que no dirían nada. Se sentían atadas de pies y manos, y además culpables por no poder compartir esto con Katie, porque Chace sólo se lo había dicho a ellas dos. Anne era su hermana, y Lily su mejor amiga. La quería tanto que un par de años antes había llegado a pensar que estaba enamorado de ella. Luego se había dado cuenta de que sólo la quería como amiga. Pero ahora, Lily y Anne veían que dos de las personas que más querían podrían ser felices, y no podían hacer nada. Por todo esto habían decidido que si en un mes no se arreglaban ellos solos, los arreglarían ellas.


Mientras tanto, Chace había cogido un taxi y había ido a casa de los Potter. Le abrió una de las criadas, que sin preguntar, le acompañó hasta la habitación de su amigo y le abrió la puerta. En el interior había tres muchachos. Remus estaba enviando un mensaje por el móvil, mientras que Sirius y James estaban enzarzados en una especie de lucha/ juego, típico de niños pequeños.

-¡Hola! – saludó, algo más alto de lo normal, porque sabía que si no lo hacía así no le oirían.

- ¡¡Tío!! – de pronto ya no podía respirar – No me matéis, anda – pidió con cara de súplica.

- Pareces una niña – se burló Sirius, haciendo un gesto como imitándole.

- Pues es una pena que hayas llegado tan tarde, porque acaba de estar aquí mi prima – dijo James como quien no quiere la cosa.

- Lo sé, la acabo de ver. Habían quedado en mi casa, así que la vi un momento. – dijo con tono casual.

- ¿A quién crees que vas a engañar con esa voz de "no es que me importe"? – dijo Sirius, burlón.

- ¿Qué tal está tu hermana? – preguntó en ese momento Remus.

- Más o menos con esa voz, sí. – agregó Sirius, riendo entre dientes.

- Nada, tío, que somos los únicos que no estamos enamorados. – dijo James

- ¡¡ Yo no estoy enamorado de ella!! – dijeron los dos a la vez, provocando las risas de sus otros dos amigos. Ambos se sonrojaron. - ¿Acaso creéis que vosotros no os enamoraréis nunca? – preguntó Remus con voz ofendida.

- Por supuesto que no. A nosotros nos va bien con nuestras relaciones. Abiertas, sin ataduras – respondió Sirius. James hizo un gesto con la cabeza, expresando que estaba de acuerdo.

- El tiempo siempre pone las cosas en su sitio – dijo Chace con voz de sabio. Remus asintió. – Un momento… - Chace parecía reflexionar - ¡¿Cómo que te gusta mi hermana?!


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Princess15641