¡Hola! He leído todos los reviews, y os agradezco el apoyo. También las críticas constructivas, porque me ayudan a mejorar. Hace tiempo que escribo pero nunca le había enseñado a nadie lo que escribía, con lo cual las agradezco. Si veis más errores, no dudéis en decírmelo. Bueno, os dejo el capítulo.

Capítulo 3

¡Hola! ¿Todo listo para la fiesta? En menos de una hora comenzará la fiesta de comienzo de curso… que será el más fantástico de nuestras vidas. Si eres lo bastante importante como para estar invitado a esta fiesta, sabrás de lo que te hablo. Si no lo eres,¡ lo siento, cariño! En fin, sólo un apunte de última hora antes de subirme a mi limusina: Chicas, estad atentas en la fiesta de hoy, pues me han comentado que va a asistir un director de castings de una importante agencia de modelos. Así que todas aquellas que penséis que tenéis aptitudes, ¡lucíos hoy! Nunca se sabe quién está mirando…

En fin, ¡a la fiesta! Disfrutad y no hagáis nada que yo no haría…

Sabéis que me adoráis. Besitos de:

Gossip Girl

La fiesta se celebraba en el local más exclusivo y popular de Nueva York. La música estaba bastante alta y, a pesar de lo exclusiva que era la fiesta, se respiraba el humo en el ambiente. Sin embargo, las diferencias con cualquier otra fiesta eran tangibles. La ropa que vestían, lo que bebían, su actitud… Cualquier persona que no perteneciese a ese ambiente hubiese llamado la atención. Sentadas en la barra había tres chicas. Removían sus cócteles sin interés. Una de ellas avistó a alguien entre la multitud. Se levantó y prácticamente se arrojó a los brazos de James y le besó en los labios.

- Hola – saludó el chico, que no parecía esperar tanta efusividad.

-¿Me has echado de menos? – preguntó la chica. Era alta y con buen tipo, y aunque vestía de marca, lo hacía con vestidos que le daban un aspecto un poco vulgar. Tenía el cabello rubio oxigenado largo hasta la cintura y los ojos muy negros, que parecían taladrar con la mirada. Era guapa, pero había algo en ella que transmitía agresividad.

- Sí, Diane, pero hasta cierto punto. Lo sabes ¿no? – contestó él, algo asustado por la efusividad de la chica. En realidad ellos no eran novios, tenían una especie de pacto en el que a veces salían juntos, pero podían liarse con quien quisieran y dejar el trato si encontraban a alguien.

En ese momento entró Sirius y se produjo una escena muy similar con Vanessa,

con quien él tenía el mismo pacto. Vanessa era una chica alta y delgada, de espesa melena morena rizada. Era una chica muy guapa, pero no muy inteligente. La última integrante del grupo era una chica llamada Hayumi. Era una chica asiática muy buena estudiante y bastante guapa, hija de un importante empresario chino. Era la más tímida de sus amigas, pero con cualquier otra compañía hubiese parecido muy extrovertida, lo que da una idea del carácter del grupo. Hayumi llevaba mucho tiempo detrás de Remus, pero a él no le interesaba tener un pacto como el de sus amigos. O novias de verdad o rollos, no esa especie de amigas-novias (que encima le parecían insoportables) de sus amigos.

En ese momento alguien empezó a susurrar – son ellas – y prácticamente todo el local miró para la puerta. Lo cierto es que las chicas eran guapísimas. Entraron con normalidad, perfectamente conscientes de estar siendo observadas pero ya muy acostumbradas a ello. Eran las reinas del instituto, guapas, inteligentes, estilosas, populares…en resumen, fabulosas, lo que era una razón para adorarlas u odiarlas según quién fueses y de qué humor estuvieses. Y Diane, Hayumi y Vanessa eran las personas menos propensas a adorarlas, y en cuanto a su humor…bien, estaban de mal humor desde que habían visto que toda la atención estaba puesta en ellas, incluyendo a los chicos que se suponía que estaban con ellas. En ese momento llegaron Chace y Remus con las bebidas, y también se quedaron mirándolas. Cosa que ayudó más bien poco a mejorar su humor, y el que menos el de Hayumi.

- Vamos a saludarlas – propuso Chace, que era el que tenía la excusa más fácil, junto con James.

- ¡De acuerdo! – contestó Remus, ganándose una mirada asesina de Chace. - ¡Lo has propuesto tú! – se quejó.

Pero no hizo falta, porque ellas ya les habían visto y se les acercaban.

-Hola, gente.- Saludó la primera Emma. Tenía muy buena relación con los chicos

-Hola, peque – Respondió su primo mientras miraba de reojo a Lily. Aunque no quisiese admitirlo, la encontraba la chica más fabulosa que había conocido en su vida.

-Hola, queridas – Le secundó con tono irónico Sirius, aunque en el fondo se alegraba de ver los preciosos ojos azul hielo que se detuvieron un segundo en los suyos. Él intentó aguantarle la mirada, pero Katie la apartó rápidamente, fijándose en la chica que tenía abrazada por los hombros.

- Pero mirad a quienes tenemos aquí, niñas – dijo en tono burlón Katie – Nuestras amadísimas arpías.

- Katie…- Advirtió Emma. Sabía que no servían de nada aquellos enfrentamientos. Aunque entendía perfectamente la actitud de su amiga. El curso pasado, ellas habían mandado a Gossip Girl el rumor falso de que Katie estaba embarazada. Por su culpa había estado castigada hasta que las pruebas demostraron lo contrario. Su padre era un importantísimo magnate de la banca que creía en la disciplina por encima de todo.

- No, déjala – interrumpió Diane – Supongo que tienes pensado culparnos del rumor que se dijo de ti. No tienes pruebas de que fuésemos nosotras. Además, debería de preocuparte otra cosa. ¿Por qué la gente lo creyó? – Miró los ojos furibundos de Katie y rió. – Ahí queda eso.

Mientras entre Anne y Emma sujetaban a una psicópata Katie, Lily se acercó a Diane hasta quedar a unos centímetros de ella, cosa que provocó que James, a quien estaba abrazada, se apartase de ella. Mientras él se paraba a estudiar su reacción, Lily le susurró con una sonrisa angelical muy quedamente algo que todos pudieron oír.

-Mantente alejada de nosotras si no quieres que te arruine la vida – Diane parecía un poco asustada. Sabía que poder tenía Lily en la sociedad. Pero antes de que pudiese reponerse y ofrecer una réplica cortante, Chace interrumpió.

- Vale, se acabó el show. – dijo espantando a la muchedumbre de curiosos que comenzaba a arremolinarse a su alrededor. – Bien, vamos a calmarnos todos un poco. Lily, – dijo dirigiéndose a ella – si no quieres estar aquí nadie te obliga, pero no montes el número.

- Muy bien – dijo Lily dirigiéndole una mirada dolida. Nunca imaginó que su mejor amigo pudiese humillarla así delante de sus enemigas – Está muy claro de que parte estás. Además, nosotras ya nos íbamos. Ya sabes, gente interesante, sofisticada… Bueno – dijo como corrigiéndose – en realidad no, no sabes.

- Lily, no… - En ese momento, un brazo se posó sobre el hombro de la chica. El propietario de este brazo era un chico muy atractivo, rubio con ojos verdes. Ella le miró y sonrió. James sintió algo en el estómago, pero optó por ignorarlo. Una escena similar se estaba produciendo con Katie y un chico moreno con aspecto de modelo. Los ojos de Sirius se nublaron un poco. El tercer chico, un muchacho de cabello claro, se encontraba en un segundo plano, sin acercarse demasiado a ninguna de las chicas. Era tan atractivo como sus compañeros.

- ¿Qué hacéis con estos perdedores? – dijo el chico que abrazaba a Lily.

- Mira, capullo…- saltó James. Realmente odiaba a ese tío. Y su reacción no tenía nada que ver con a quién estaba abrazando. Noo, que va.

- Déjalo, Marc. No vale la pena. Vayámonos – dijo Lily, procurando no tropezar con la mirada de James. Lanzó una mirada de decepción a Chace y se giró.

- Menos mal – decía Katie mientras se alejaban – Ya no les aguantaba más. Dios, necesito una copa.

Anne y Emma las siguieron, Anne furiosa con su hermano, Emma simplemente disgustada.

Chace estaba compungido.

-Mierda. Ahora Lily me odia. Mi hermana no parecía tan enfadada, pero ella no va a perdonarme esto. La verdad es que me pasé un huevo.

-Oye, – interrumpió James enfadado - ¿A ti no te gustaba mi prima? – Al ver la mirada burlona que le dirigió Chace se dio cuenta de que acababa de dejarse en evidencia y se corrigió – Sólo lo digo por que no juegues con ella.

- Claro que me gusta Emma, pero Lily es mi mejor amiga y es muy importante en mi vida. Odio que se enfade conmigo.

- Bueno, - interrumpió Vanessa, que odiaba las conversaciones tan largas que requiriesen tantísima fuerza mental - ¿Vamos a bailar?

- Id vosotras. – contestó Remus. – Me parece que tenemos que hablar.

Hayumi, Vanessa y Diane se alejaron a bailar. Una vez que estaban lo bastante lejos de ellos como para que no las oyesen, comenzaron a hablar.

-¿Pero quién se han creído que son estas tías? – empezó Hayumi – Vienen, insultan y se van. Además, ¿habéis visto cómo miraba Remus a Anne?

- Y James a Lily, y Sirius a Katie… - continuó Diane.

- ¿Qué? – Saltó Vanesa – Eso no es cierto, ¿verdad?

- ¿Y tú que crees? – dijo Diane. Vanessa parecía a punto de llorar. – Tenemos que hacer algo con esas y rápido.


Katie vació lo que le quedaba de Ketel One y miró a Lily, mientras ésta apuraba su copa. Aún no tenían edad para beber, pero era difícil negarles algo a ellas. En la pista, Anne, Emma y los chicos bailaban. Katie había propuesto a Lily ir a tomar algo para asegurarse de que estaba bien.

-¿Cómo estás? – preguntó sacándola de su ensimismamiento.

- He estado mejor. Me ha pillado por sorpresa lo de Chace. – contestó.

- Ya. Se supone que los amigos te apoyan, te cubren, están siempre ahí, no te dejan en ridículo delante de tus enemigos. – Apoyó Katie.

- Espera… ¿acabas de incluir a James, Sirius y Remus entre nuestros enemigos? – se extrañó Lily.

- No se puede decir que sean nuestros amigos, ¿no? Quiero decir, James nos apoya para defender a Emma y ya. Ellos ya estaban con esas locas cuando ocurrió lo del curso pasado y ninguno me creyó. – Katie estaba comenzando a enfadarse al recordar todo aquello.

- Son muy buenas mentirosas. Tampoco oyeron tu versión.- comentó Lily.

- Clarooo. Como si hubiese cambiado algo.- Ahora su voz era de desilusión.-Ya sabes que para ellos nada de eso tuvo importancia.

- Pues yo sé de alguien que te miraba mucho…- dijo Lily, medio en broma medio en serio.

-Sí. Si ya lo sé. Me apuesto lo que quieras a que estaba pensando: "Estaría bien liarme con ella y luego dejarla tirada"

- Que no, tía. Mira que eres malpensada. Tampoco pueden ser tan malos. Son amigos de Chace.

- ¿Tú no estabas enfadada con él? Además, ya sé que tienes cierta "debilidad" por alguien de allí.

-Oye, – dijo Lily ofendida –no te pases conmigo que yo no tengo la culpa. Y yo estoy con Marc.

- Síiii. Claro, porque le quieres. – contestó con ironía – Nada que ver con otra gente. Sólo hay que ver el caso que le haces.

- Mira, ahora que lo mencionas, debería de estar con el en lugar de discutir contigo.- respondió Lily bajándose del taburete de la barra.

- Como quieras. - dijo Katie alzando la voz a medida que Lily se alejaba – Pero que sepas que a mí no puedes mentirme.

Al ver la cabellera roja en medio de la pista, apoyó la cabeza en la mano con gesto de agobio.

-Hola- susurró una voz cerca de ella. Se giró asustada para encontrarse con la mirada de Olivier. No estaban juntos, pero ella estaba segura de que pronto lo estarían. – ¿Vamos a bailar? – preguntó él. Ella asintió. Aunque inmediatamente después una ola de culpabilidad la atacó. Porque ya no veía los ojos negros de Olivier, sino unos grises.

Con este torbellino de emociones que golpeaba a Katie, le pasó completamente inadvertido el hombre que se encontraba en el taburete de al lado. Tendría unos treinta años, vestía un elegante traje de Armani y era muy atractivo. Y no había dejado de seguir con la mirada a Lily desde que ésta había entrado en la sala.


¿Qué? ¿Os ha gustado? Quizá sea un poco corto, pero no se me ocurría nada más que escribir que no fuera lo típico, y teniendo en cuenta que por la clase de fic que es va a haber más fiestas, lo típico me lo reservo para más adelante XD.

Dejad reviews , please. Besos!!

Princess15641