Respuestas

Un pequeño resumen de lo que ha pasado:

Tony ha empezado con la construcción de la armadura que lo convertirá en el hombre de hierro. Natasha Romanoff alias Viuda Negra quizo entrar para robar los planos de la armadura, pero Dafne pudo detenerla, claramente con sus poderes, pero Tony la descubrió usándolos y que también conoce a Natasha y ahora quiere respuestas


Dafne P.O.V

- Sr. Stark – Dije al ver su expresión – Se que le debo algunas explicaciones pero…

- ¿Co-co-cómo hiciste para parar la bala? – "Ahora tengo que explicarle sobre el instituto"

- Mira, mejor siéntate antes de que te de un ataque ok – No hay que ser telépata para saber que el pobre estaba consternado – Tu yo nos conocemos desde hace mucho – Me miró confundido "Que lindo se ve así… No, tonta explícale lo que pasa" – ¿Recuerdas que tu donaste dos millones de dólares al Instituto Charles Xavier? – Asintió con la cabeza por que no podía articular ninguna palabra – Ok, eso esta bien. Ahora ¿Recuerdas a todas las chicas con las que coqueteaste?

- No – Dijo mirándome confundido – Pero lo recordaría, digo, si hubiera coqueteado contigo.

- Lo hiciste – Tenía cara de intentar recordar – Yo no quería nada contigo – Me miró confundido "Nadie me ha rechazado, nunca" Pensó él – No te ofendas, pero estábamos en un memorial y estaba muy triste. Tu me seguiste hasta dentro de la casa y, bueno – Y rasque mi cabeza – Digamos que trataste de usar tus encantos para llevarme a la cama. Yo no quería y claro que no ibas a obligarme, pero si persistir. Un amigo mío, fuerte y grande ¿Lo recuerdas? – Asintió con su cabeza – No era mi novio pero si mi amigo y él lo dijo para que me dejaras de molestar. Esa misma noche tuve una fiesta de bienvenida y estábamos en una discoteca. Yo estaba bailando cuando te vi besándote con una prostituta, que te estaba sacando el dinero de los bolsillos. Le dije que era tu novia, te lleve a tu hotel, te deje una nota y me fui al día siguiente. Creo que eso responde a tu pregunta.

- ¿Eres mutante? – Asentí con la cabeza, muy apenada – No, tranquila – Dijo abrazándome. Si, era guapo, pero hubiera preferido que no me abrazara – No me importa que seas mutante y ¿Qué puedes hacer, leer mentes?

- No – Mentí. No podía decirle eso, si no mi plan se vendría a la ruina – Estudié bien tus gustos y no eres muy impredecible.

- ¿Entonces? – Dijo emocionado – Vamos dime que puedes hacer

- Puedo mover cosas – Y río "Que tonto. Todos podemos mover cosas" – Con la mente tonto

- ¿Solo eso?

- Si, prácticamente, solo eso. ¿Alguna otra pregunta?

- Si ¿Cómo conoces a la pelirroja?

- Natasha, ella y yo éramos amigas pero nos separamos por una pelea tonta

- Cómo siento oír eso – Dijo él

- Bueno, ya son las seis y debo irme a bañar, los de los materiales vendrán en dos horas y debo estar lista.

- ¿Dos horas para arreglarte? – Y alzó una ceja

- Soy una chica – Dije con aire orgulloso – Eso hacemos

Y camine hacia las escaleras. ¡Que bien se sintió al haberle podido decir la verdad! O parte de ella. Era mejor que no lo supiera todo o lo pondría en peligro a él y al plan. Subí las escaleras y llegue a mi cuarto. Saqué un vestido azul hasta la rodilla con cuello alto y sin mangas y unos zapatos blancos. Me metí al baño y me di la más larga ducha de mi vida intentando sacar al Sr. Stark de mi cabeza. Ciertamente no quería nada con él, pero era muy difícil estar a su lado sin notar lo guapo que era. Pero era mi jefe y nada iba a cambiar eso. Además debía apegarme al plan, pero había un problema: James

El quería que fuéramos más que amigos y, claro, yo lo sabía mejor que nadie. Era muy difícil para mí hacerle daño, pero me había invitado y no podía decirle que no, pensaría que siento algo por su jefe o que no me gustaba. Me gustaba, pero no lo suficiente. Decidí aceptar salir con el para distraerme un poco de la doble vida que llevaba. No mentí con lo de mi afecto hacia el Sr. Stark, pero no podía pasar a más ni con él ni con nadie cercano a el. Termine de bañarme y me puse una toalla alrededor del cuerpo y empecé a secar mi cabello, pensando que peinado me haría. Salí a mi cuarto y me quite mi toalla para poderme poner la ropa interior pero alguien tocó la puerta y debía abrir así que me puse la toalla de nuevo y entreabrí un poco la puerta para ver quien era. Era Mark, quería saber si iba a bajar a desayunar con él. Nosotros desayunábamos antes que el Sr. Stark por que el se despertaba muy tarde. Le dije que me diera diez minutos para terminar. Me puse la ropa y me peine. Me maquille, pero solo un poco y ¡lista! Baje a los diez minutos, como acorde con Mark. Desayune una tostada con un poco de mantequilla y una taza del más delicioso café que puede haber. Los materiales llegaron a las ocho en punto, a esa hora el Sr. Stark estaba en su despacho buscando algunos papeles. Yo le había perdido que dejara de trabajar y descansara pero es muy terco. Llegue a su oficina y dije:

- Sr. Stark, los materiales están aquí – Pero me ignoró - ¿Sr. Stark? – Y seguía buscando los papeles

- ¿Si preciosa? – Y me miró

- Ya están los materiales aquí – Asintió con la cabeza – ¿Qué busca? Puedo ayudarlo, es mi trabajo.

- Busco un papel de la empresa – Dijo más atareado

- Creo que se de cual habla – Y abrí un cajón de su escritorio – ¿Es este? – Y se lo mostré.

- Si – Dijo y me dio un beso en la mejilla, algo que me hizo ruborizar – Eres un ángel

- Tiene que desayunar, ya sabe, antes de trabajar por los siguientes días – Rió y dijo

- Si, ya voy

Salí del despacho, todavía sonrojada. "¿Por qué reacciono así? Dafne NADA DE INVOLUCRARTE CON ÉL" Camine hacia los hombres con los materiales y les indique donde debían dejarlo. Firme los papeles y de fueron. Espere en la cocina a que terminara de comer. Me llamó para que bajara con él a trabajar. Claro que no hacía mucho, si sabía de mecánica, sabía mucho, pero era imposible que lo ayudara era muy terco en ese sentido. Primero hizo el aparato para su pecho. Tuve que ayudarlo a ponérselo. Primero se quitó la camisa dejando mostrar su bien formado pecho. Luego con cuidado cambiamos la batería. Esta batería se adhería a su pecho por unos cables, mientras le ayudaba a ponerlos pude notar un cambio drástico en las emociones de la habitación. Primero dolor, luego alivió y por último vergüenza. "No tiene por que sentir vergüenza, lo estoy ayudando, pero ¿Quizá piensa que lo hago solo por que trabajo con él? Bueno esa es la causa principal, pero he llegado a la conclusión de que siento algo por él. Pero nada más allá de amistad. Mi misión depende de esto. ¡Por Dios!" Pensé cuando note que me había herido con una de las puntas de los cables al ponerla. Le dije que me disculpara un segundo. La herida era en el brazo y, aunque pequeña, era profunda y no paraba de sangrar. Fui a la cocina, donde estaba Mark, quien preguntó que había pasado. Le respondí que nada y tomé el pequeño botiquín, estaba a punto de curarlo y vi al Sr. Stark en la puerta, claro que ya con camisa. Se acercó y curó mi brazo, y bien por él, había sido su culpa.

Me puso una venda:

- Ya está

- Gracias – Dije apenada "No debería haberme ayudado ¿Por qué hace eso?" – No debía hacerlo. Yo podría haberlo hecho sola. Además mi trabajo es ayudarlo, no usted a mi

- Si, por eso desangrabas – Dijo sarcásticamente – Ahora – Y me tendió una mano – Vamos al taller – Pude notar la mirada de Mark. Estaba confundido. Ya en el taller le dije:

- No debe sentirse apenado

- ¿Por qué crees que me siento apenado? – Preguntó con una voz que no hubiera engañado a nadie

- Usted sabe, sobre su problema – Y señalé su pecho – No se sienta así. Todos tenemos defectos y hay que aprender a vivir con ellos. Ni usted ni yo somos perfectos aunque las mujeres lo adoren como a un dios – Lo último lo dije casi en susurro. No respondió por que seguramente no escucho – Ahora ¿Va a usar el hierro que me hizo pedir?

Me sonrió y empezó a trabajar. Note que estaba sudando así que subí a traerle agua. Mark todavía estaba confundido por lo que había pasado esa tarde. Tomé un vaso y lo llené de agua. Cuando baje el estaba recostado sobre la mesa "descansando sus ojos". Lo dejé dormir y me quede allí esperando a que se despertara. Cuanto necesitaba ir a la compañía. El que el se quedara tanto en su casa no me ayudaba. Debía encontrar la manera de entrar allí. Si no iba pronto mi plan se iría a la ruina. Parecía un ángel cuando dormía, pero cuando estaba despierto, era peor que un diablo, o por lo menos lo era antes del "accidente". Tener que cuidarlo no era molestia personal, pero si arruinaba mi plan. Me matarían si no lo hago. Además creo que la visita de Natasha no había sido coincidencia. Mi verdadero jefe la había enviado. Tenía que encontrar la manera de que me llevara a la oficina. En todo caso, soy su secretaria.

Todavía dormía cuando escuché que la puerta se abría. Era Mark y por la hora que era, debía irse. Me levante e intente despertar al Sr. Stark quien empezó a decir dormido:

"Vamos, se que me amas…mmm – Dijo cuando dio una vuelta – No te quiero dejar. Vamos…" Parecía estar con alguien con quien se quería acostar y no dejaba de repetir lo mismo. Lo empecé a sacudir y cuando lo pude despertar estaba diciendo:

"No me dejes, vamos… DAFNE"

Gritó. Se había molestado, quizá no debí despertarlo, pero lo hice. Pensé que después de tanto tiempo sin "acción" y con ese sueño que quizá era con alguna chica rubia supuse que se había enojado, pero cuando vi su enrojecida cara, supe que estaba más sorprendido que asustado. Reí tranquilamente y le tendí la mano, para llevarlo a su cama. Caminamos por el pasillo oscuro y lo lleve a acostarse. Lo acosté en su cama y cuando iba a salir a mi cuarto me tomó de la mano violentamente y me acercó a su cara. Se acercó lentamente y me besó. Me aleje rápidamente y me fui a mi cuarto, esperando que lo hubiera hecho dormido