arriba el cap 3 por fin -.-

espero les guste...

los personajes de hetalia no son mios, sino, creanme que hay varios que cambiaria ^^


3

"El dolor del amor"

(la historia de Francia parte1)

El sol estaba en punta quemando cualquier cosa que se cruce en su camino, y aquel joven de tez blanca que caminaba bajo él no era la excepción. Se había levantado con una sensación extraña y por mero instinto no había soltado su collar desde que salió de la cama, aquel era un amuleto que portaba literalmente desde que tenía memoria y que él recordara no era un adicto a la cultura egipcia, pero sabía que el dije de su cadena era la famosa "Llave de Isis", símbolo de fertilidad y…y…estaba seguro que había algo más, pero no podía recordarlo, ni siquiera en los libros decía exactamente para qué era, pero sabía que era importante al igual que el arete de gato que llevaba prendado al bolsillo superior de su chaqueta.

Dobló en la esquina aún sin saber a dónde iba cuando chocó con alguien haciendo que ambos retrocedieran sobando las partes golpeadas.

-Lo siento muchísimo-se disculpó la persona con la cual colisionó.

-Yo también, disculpa-respondió el albino haciendo una leve reverencia con la cabeza.

-¿Gilbert?-preguntó sorprendida al reconocer la voz y mirar a su interlocutor.

-Disculpe, ¿nos conocemos?-inquirió ante la mirada atónita puesta en él.

-Lo cierto es que te conozco desde que naciste, pero tú no te acuerdas de mí-explicó con un dejo de nostalgia en su voz-digamos que cuidé de ti cuando pequeño.

-Ya veo…por alguna razón no recuerdo nada sobre mi infancia-confesó algo ausente.

-Pyo, pyo-piaba un pequeño pollito en el suelo, que en el impacto cayó del hombro de su dueño.

-Hola pequeño-saludó inclinándose y extendiendo una mano para que el pollito subiera.

-Yo no haría eso, no le gustan los desconocidos-advirtió el de ojos carmesí.

-Yo no soy una desconocida para él-como afirmación el ave subió-¿ves?-el pollito piaba contento-¿qué tal Mini Gilbo?-lo acarició con su mejilla y el animalito respondió de igual forma.

-¿Sabes cómo se llama el pollo?-esta vez estaba más que sorprendido.

-My dear, sé cosas que ni tú conoces sobre ti mismo-contestó dándole un beso en la cabella al polluelo-¿te parece si vamos a tomar algo y hablamos?-el joven asintió.

º0º0º0º0º0º0º

El amor es algo tan difícil de explicar, las personas son capaces de hacer cosas inimaginables por él, al igual que algunas que son completamente contradictorias, por ejemplo, si amas algo más que a tu vida, debes luchar por ello y darlo todo si es necesario, o dejarlo ir para que encuentre la felicidad con alguien más-en el caso de que ello sea una persona-, según dicen: "si amas algo y no es para ti, déjalo ir". Pero no a todos les resulta fácil dejar ir algo que amas, más aún cuando tienes la oportunidad de luchar por ello, y es ahí cuando la separación es mucho más dolorosa, cuando sabes que podías haber hecho algo más por aquella persona o aquello que amabas, y sin embargo, en el momento sólo pudiste llorar y repetirte una y otra vez que lo perdiste para siempre. Pasa el tiempo y sabes que aún amas aquello que perdiste, pero el dolor causado por el tiempo hace que cometas errores para alejarlo aún más de ti y de tu roto corazón para así evitar más dolor del que ya tienes.

Caminó por toda la casa buscando algo con que entretenerse, la verdad es que el almuerzo había sido hace poco y aún no era la hora del té, así que tenía tiempo suficiente para tomar una pequeña siesta antes de que una de sus hadas lo despertara avisándole que ya estaba todo listo para tomar el té. Se dirigió a su habitación y entró justo en el momento en que su móvil comenzaba a sonar, de inmediato lo tomó y contesto.

-¡Lo encontré!, ¡mamá, lo encontré!-exclamó una voz demasiado conocida para él.

-Respira profundo y explícame que no entiendo absolutamente nada-habló con voz serena.

-Mamá, lo encontré, ¡encontré a Prusia!-gritó emocionada haciendo que el rubio apartara el aparato de su oído para no quedar sordo (si es que ya no lo estaba por los gritos de América)-al fin lo encontré.

-Tranquila, ¿Por qué no vienes?, así hablamos más calmadamente -ofreció el inglés masajeando sus sienes para bajar el reciente dolor de cabeza que le aquejó por la agitación y los gritos de la joven.

-Ok, en un par de horas estoy por allá, bye mom-se despidió y cortó la llamada-y ahora… ¡ya sé!-marcó un número y esperó a que atendieran.

Retomó lo anterior y se acostó bajo las mantas en aquella enorme cama, por lo menos ahora habría alguien menos en el mundo sufriendo por no encontrar a su persona especial, sin embargo, el tendría que sufrir porque sabía muy bien que jamás podría llegar a ser feliz con alguien que no fuera él, y más aún si ya no quería volver a entregar su corazón para que no terminara más roto de lo que ya estaba. Poco a poco fue cayendo en los brazos de Morfeo, mientras tomaba un peluche y lo estrechaba contra su pecho, aspirando el dulce aroma a vainilla que desprendía.

º0º0º0º0º0º0º

Se deslizó por los pasillos, guiado únicamente por aquel dulce olor que reclamaba por su atención, aquella bodega era inmensa, pero su enorme sentido del olfato le guiaba directamente a un barril en especial, y al pararse frente a él recordó que aún lo conservaba por aquella razón. Puso su copa en la llave y la abrió dejando caer dentro de ella un líquido carmesí algo espeso, que dejaba una estela de olor dulce; cuando estuvo llena, cerró la llave y salió de la bodega con dirección del enrome jardín lleno de rosas de múltiples colores y se sentó en medio de ellas en lo que era una pequeña pérgola. Apoyó su rostro sobre su mano izquierda dejando que el aire fresco de esa hora de la mañana jugueteara con sus dorados cabellos, mientras en su mano derecha sostenía con delicadeza aquella copa con ese líquido embriagador. Suspiro sonoramente y bebió un poco, deleitándose con aquel sabor que no recordaba haber probado desde aquella vez.

Era la época de 1429, luego de la liberación de Orleans, cuando sacó a patadas al cejotas y toda su gente de aquella cuidad, había sido un tiempo muy hermoso y después le siguieron los dos años más felices de su vida junto a aquella que había amado con toda su alma y a la cual le había entregado completamente su corazón, y que había prometido liberarlo del dominio inglés costara lo que costara. Sin embargo, en 1431, ella cayó prisionera y, acusada de herejía, fue juzgada y condenada a morir en la hoguera. Esto le llegó como puñalada en la espalda por parte de Inglaterra, ya que, si bien siempre habían peleado grandes batallas, nunca se habían herido de muerte entre ellos ni lastimado a sus seres queridos, pero ahora, el ser que más amaba moriría como una vil bruja, siendo una jovencita inocente. Esa misma tarde fue el rubio de ojos esmeralda a visitarlo para disculparse, argumentado que no podía hacer nada, que lo tenían atado de pies y manos, y que si él pudiera hacer algo, sin dudarlo lo haría, porque la joven no tenía la culpa de nada, había hecho lo que cualquiera por su país, su gente, su cultura, por ser libre y liberar su nación.

Días después fue aquella despedida que no sólo se llevaba a la persona que más amaba, sino que también su corazón. Y así, con la impotencia, el odio y el dolor llenándolo cada vez más mientras veía morir a su nada, juró vengarse del inglés no importando cuantos siglos pasaran.

Terminó se beber el vino de su copa y la miró fijamente, aquel era el vino favorito de ella, el que preparaba especialmente para que sólo ellos dos lo bebieran cuando estuvieran juntos, pero no recordaba tener un enorme barril de aquel líquido en su bodega, y digamos que él solamente bebía el vino que le servían en su casa, entonces recordó que a aquel lugar no le había puesto el pie desde que Jeanne y él se habían amado por primera y última vez.

Se levantó de su lugar y se fijó en el cielo, si no estaba equivocado, había estado tres horas recordando, porque ya se sentía el llamado para servir la comida. Ahora que lo pensaba, había intentado vengarse varias veces, pero ninguno de los que estaban con Arthur eran lo suficientemente importantes para él como para arrebatárselos; lo había intentado con la niña que tenía a su cuidado desde hace algunos siglos, pero ésta le había dejado muy en claro que por nada del mundo se alejaría del ex pirata, aún le dolía la cicatriz de aquella vez. Sin embargo, había logrado su cometido, en 1775 había logrado que Estados Unidos, la persona más valiosa del rubio, empezara una guerra por su independencia; finalizando ésta en 1783, dejando a Inglaterra completamente devastado. Entonces recordó el último encuentro que tuvo con la egipcia después de una reunión en la cual de nuevo había querido convencerla de dejar a Arthur.

"-Te haces llamar el país del amor y hablas de él con tanta libertad, pero no te importó en lo más mínimo los sentimientos de nadie en tu venganza-le miró molesta-querías vengarte de Arthur quitándole a quien más amaba, pero ¿te preguntaste o tomaste en cuanta los sentimientos de Alfred en algún momento?, él no te había hecho nada-esto desconcertó al francés que la miró confundido-porque cuando Jeanne murió su separación fue definitiva, ella al menos no sufriría por no estar más a tu lado, en cambio, Arthur y Alfred siguen viéndose las caras y sufre cada uno porque no pueden volver a lo de antes, a esa relación tan hermosa que tenían.

-Pero Inglaterra rompió el acuerdo que teníamos, mató a la persona que más amaba y…-intentó defenderse, pero fue interrumpido.

-Él no podía hacer nada, sus jefes lo decidieron, no podía intervenir. Si lo hubieras visto como estaba…Bien sabes cómo es Iggy de sentimental, si no estaba llorando sobrio, lo había borracho por la culpa que sentía.

-Yo no sabía eso…-en vano quiso argumentar, pero no sabía con qué.

-Sólo te importaba causarle daño a él, el amor no es sólo amar a una persona, una persona que ama de verdad no puede odiar, porque el amor y el odio no están juntos…tú no tienes derecho a llamarte el "País del Amor". Te vengaste por eso, pero no te acordaste de que tú también le arrebataste a su ser amado a Italia cuando era pequeño, y a mí cuando disolvieron Prusia, y por el contrario, ninguno de los dos te guardamos rencor por ello-sin más salió del cuarto de reuniones dando un portazo que por poco y tira el edificio."


ojala les haya gustado..

el proximo cap se titula "Perdido en el pasado"

basado en una famosa cancion de Luis Fonsi que lleva por titulo "Estoy perdido"

cualquier duda, consulta, reclamo o lo que sea me dejan review

se cuidan

hasta la proxima

bye-puri